“FACTORES SOCIALES Y PSICOLÓGICOS DE LA OBESIDAD”

 

            Resulta muy importante reconocer que actualmente la causalidad del positivismo deja de constituirse como un dogma dentro de las ciencias. Por ello, la obesidad es vista como un fenómeno multicausal, donde intervienen diversos factores.  Estas nuevas tendencias nos amplían el panorama para poder vislumbrar una vertiente mucho más acercada a la porción de realidad que nos interesa y que se constituye como las conductas alimenticias y en su caso oportuno la obesidad.

            Se pudo observar que de manera significativa existieron algunos factores que pudieron haber sesgado la investigación, ya que no definieron con exactitud en que circunstancias estaba rodeada la obesidad.  Aún la recomendación de la investigación se hace explícita, ya que esto pudo influir en las puntuaciones que obtuvieron en las diferentes pruebas de personalidad.

            Desde mi punto de vista, creo que es fundamental que la obesidad sea vista como un fenómeno psicosomático, más que la influencia de factores genéticos, y que evidentemente los hay, la influencia familiar en la génesis de dicha enfermedad se constituyen como un principal desencadenante ante la problemática.  Me llamó mucho la atención cuando Eysenck mencionó que la obesidad está relacionada con la hostilidad dirigida hacia dentro, así como otros estudios en donde recalcan que es una manera de producir una sensación de alivio ante la pérdida de un objeto amado, en donde también se canalizan los impulsos agresivos y destructivos mordiendo y desgarrando, así como de compensar las frustraciones en el terreno sexual.  Creo que es básico reconocer que las personas con obesidad tienen una problemática sexual muy fuerte.  A lo mejor funcionan de manera deteriorada en estos aspectos, ya que muchas mujeres con problemas maritales recaen dentro de esta problemática.

            De cierta manera se llegan a confundir el sobrepeso con la obesidad, y sobretodo en México, ya que no existe una cultura para la nutrición, en donde no se conoce que sobrepeso es el aumento de la masa corporal establecido a partir de estándares poblacionales de sanidad y que la obesidad es la alta proporción anormal de grasa corporal.

            Vemos que los problemas de obesidad frecuentemente se ven relacionados con problemas de la imagen corporal.  Es muy importante que nosotros detectemos que se inicia desde la infancia, ya que una persona desarrollará problemas de obesidad en la etapa adulta, aunque si existe la oportunidad.  Desde México, podríamos visualizar que el problema de la obesidad se ha influenciado por la medida de la delgadez, de la tendencia actual a la anorexia y la bulimia, en donde influye de manera significativa a la distorsión de la imagen corporal. 

            Es muy interesante ubicar a la problemática social de la persona obesa, aunque obviamente que dificultará  poder darse a conocer, querer y resolver problemas en un medio donde es discriminado por su peso.

 

            En muchos países la cultura de la obesidad es aceptada, por ejemplo en Estados Unidos vemos que las personas obesas son más ampliamente aceptadas ahora, ya que antes se veía mucha discriminación. Esta situación a cambiado, ya que existe ropas para gente obesa, programas para gente obesa y lo que no podía faltar, las dietas para la gente obesa con sus respectivos ejercicios.

            Socialmente hablando en México, la gente obesa es catalogada como “gorda”, en donde la baja aceptación desfavorece el intercambio personal entre individuos con este problema. 

            Lo más interesante de la investigación y que me ha parecido lo que se debería cambiar, es la consecuente situación familiar en donde el obeso juega un papel fundamental, el papel intermedio entre la pareja del matrimonio.  Es importante destacar lo que nos habla Minuchin respecto a que la alta incidencia de inmadurez, pasividad y conflictos en las relaciones interpersonales es algo que existe en la familia de obesos, así como el amalgamamiento, rigidez y hastío, así como empleo de patrones de comunicación pobres, lo que impide a veces expresar sus emociones.

            Es algo característico que esta falta de cariño, o grandes situaciones de conflicto sean compensadas por parte de la persona obesa con la comida.  A pesar que en algunos estudios confirman la relación entre obesidad y depresión, no se constituye como algo verdaderamente significativo.

            Lo importante es que la persona obesa está llamando la atención de todo el sistema familiar para poderlo sostener y en donde juega un papel importante ya que de cierta forma les está tratando de decir que necesita encontrar cariño.  El problema es que lo ha compensado con la comida.

            Muchas veces la psicología de la madre funciona de la siguiente manera:  asocia de manera significativa a la comida con el cariño. El problema en la familia con un paciente obeso, es que la madre trata de compensar el cariño que no puede ofrecer adecuadamente a través de la comida.  En donde la hostilidad que ha generado su relación marital la ve reflejada con sus hijos y esto cambia de manera significativa el juego familiar.  Así el hijo aprender que una forma de obtener cariño es a través de la comida, ya que es una manera de acercarse a la simbiosis con la madre o simplemente acercarse a la figura materna, para obtener cierto reconocimiento. Esta problemática se va desencadenando, hasta el momento en que el adulto ya no puede desprenderse de esta manera “inadecuada” de obtener cariño, ya que es algo que fue parte de su crecimiento.  Está considerado como algo no amenazante a la comida, ya que este amalgamamiento, rigidez y hastío que nos habla Minuchin resulta inadecuado y amenazante a la integridad del niño.

            Los problemas de comunicación intrafamiliar como también lo mencionan representan la problemática más fuerte que puede una persona obesa, ya que lo característico es que en lugar de dirigir sus impulsos agresivos y frustraciones hacia fuera (que representaría al padre) los dirige hacia adentro (representado por la madre) y que de cierta forma lo asocia con la comida, ya que fue traducida en cariño en el momento en que se originó dicha situación.  Así, la obesidad se constituye el centro de atención y de preocupación de la pareja para obtener este reconocimiento, ya que fue dado de manera inadecuada y aprendido inapropiadamente.

Psi. Humberto Aguilera