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Introducción al
segundo arco
(Serpenteando)
Utilice los mismos métodos, y continúe rastreando por lo menos dos o
tres veces por semana si es posible. Aumente la antigüedad y la longitud
a medida que el perro gane confianza. No dude en trazar una pista más
corta, más caliente o usar más comida en la huella si el perro tiene
problemas. A medida que progrese, comience a hacer los arcos más
pronunciados y los espacios entre ellos cada vez más rectos. Las pistas
empezarán a parecerse a:
Tensando los
arcos....
... hasta que se convierten en ángulos
Podría situar la comida después de los ángulos para premiar
inmediatamente al perro por tomar la decisión correcta. Desde este
momento continúe adelante con el método de rastreo "tradicional",
utilizando ocasionalmente algunas pistas serpenteantes o arcos
esparcidos con ángulos "normales" para estar seguro de que el perro no
se mecaniza por hacer las pistas rectas y los ángulos.
Este método es increíblemente bueno. Comprobará que tiene un perro que
rastrea seguro, feliz (y por ello, usted será un guía confiado y feliz).
porque el perro tomará las decisiones correctas desde el principio,
antes de lo que lo aprende con las pistas en línea recta al introducir
ángulos para hacer que el perro se "equivoque", y luego tenga que
aprender de nuevo que las pistas no siempre son rectas. También deben de
aprender desde un principio que deben de usar sus narices y prestar
atención porque la huella puedes estar en cualquier dirección, de esa
manera pierden el ánimo por ventear y por rastrear a un lado de la
pista.
Nota.
PIE: Unidad de longitud anglosajona equivalente a 12 pulgadas, o
sea 0,304 m.
PULGADA: Unidad de longitud, actualmente en uso en los países
anglosajones, equivalente a 2,54 cm.
El símbolo anglosajón del pie es ' (comilla simple) y el de la
pulgada es " (comillas dobles)
Titulo Original: Serpentine Tracks
Original en :
http://siriusdog.com
Traducido por : corby
E-Mail:
corby2003@wanadoo.es
Arriba

La
traílla de pista como forma de comunicación con el perro
La mayoría de
los guías de perros, piensan que su cinta de pista es una pieza más del
equipo. Pero es más que eso.
No puedo
contarle cuantas veces he visto guías de perros chascar la cinta de
pista en los arneses de sus perros y seguir adelante. Fracasan al darse
cuenta de que la cinta es un nexo físico entre el perro y su mano.
Aparte de la longitud de la cinta, no es diferente del frotamiento de la
oreja del perro mientras está realizando obediencia.
La cinta de
pista puede ser una herramienta de comunicación muy fuerte entre perro y
guía. Con el uso apropiado la comunicación fluye de aquí para allá todo
el tiempo durante el rastro. Usa un idioma que es sólo conocido por el
perro y el guía, que ambos aprenden y crecen con él desde la primera vez
que entrenan en el rastro. Se afina mientras pasan los años pero,
demasiado frecuentemente veo sólo usarlo al perro y el guía sólo le
sigue ciegamente.
El propósito es
comenzar por el principio y ver si podemos desarrollar una mayor
comprensión de la cinta de pista y como comunicarnos con nuestros perros
a través de ésta.
El primer paso
está en escoger la cinta adecuada. Como con todas las herramientas del
mercado hay preferencias personales. He visto todos los tipos de cintas
que se usan para rastrear, cuerdas, cuerdas de alpinismo, cuero y todos
los tipos de lona trenzada. Todas ellas tienen cosas buenas y cosas
malas. Personalmente yo, me alejo de cualquier forma de soga que tenga
tendencia a quemar las manos mientras se desliza por ellas. A pesar de
eso, son fuertes, fáciles de obtener y baratas. El cuero es costoso pero
tiene el tacto más natural. La parte opuesta es que cuando usted compra
una cinta de pista de 20 pies, después de un número de rastros, pronto
tendrá una cinta de pista de 30 pies y con el tiempo una de 40 pies de
largo que puede romperse o hacerse más y más delgada con los tirones.
La cinta de
pista usada por la mayoría de los guías en estos tiempos es una cinta de
lona trenzada de 3/8 de pulgada a 1/2 pulgada. Es fuerte, barata y
duradera. Asegúrese de comprar una cinta de este tipo que sea flexible,
así no será demasiado dura para sus manos.
La longitud de
la cinta es algo sobre lo que siempre existe discusión. He visto guías
rastreando con cintas cortas de 6 pies hasta los 30 o 40 pies de
longitud. Personalmente pienso que la longitud correcta está alrededor
de los 20 pies. Esto le sitúa a usted detrás lo suficientemente lejos,
para ver a su perro y leer su lenguaje corporal. También le permite
parar cuando su perro le indique que ha perdido la pista, o da vueltas o
sale recto de un ángulo. Otra razón para esto es que si usted realiza un
trabajo de búsqueda de un delincuente, los 20 pies le dan distancia si
su perro rastrea correctamente a un sospechoso y necesita tiempo y
distancia para reaccionar.
No importa cual
sea la cinta que usted escoja, habrá numerosas veces en que su perro se
acerque y usted de un tirón en el descuido. Así como cuando usted tenga
la cinta sujeta a los 6 u 8 pies y el perro coja el rastro, da un tirón
fuerte de la cinta y esta ocasiona quemaduras en sus manos. Supongo que
es el riesgo profesional. Algunos guías usan guantes, mientras rastrean.
Yo personalmente no. Pienso que las manos desnudas escuchan mucho mejor
lo que dice la cinta de pista. Hasta donde llegan las quemaduras, pienso
que si me llevo una, es porque me la merezco. Debería haber prestado
atención a mi extremo de la cinta y debería haber seguido al perro si él
ha indicado la pista. Varias rozaduras pueden enseñar a un guía muchas
cosas.
La primera
labor de los guías en el trabajo con la cinta es mantener la cinta sin
que distraiga al perro. Manténgala de manera que no deje que el perro
consiga enredarse. En todo el tiempo que dura este baile de cuerdas,
usted debe de guardar una tirantez constante en la cinta.
Aquí es donde
comienzan la comunicación a través de la cinta, en la tensión constante.
Cualquier cambio en la tensión, aumentadola, o disminuyéndola le está
diciendo a usted algo. Este cambio en la tensión puede ser producido por
el perro o por el guía. No importa quien cambia la tensión para qué diga
algo al otro.
La tensión
apropiada sobre la cinta, la mantendrá correctamente en el aire desde el
arnés del perro hasta su mano. Yo mantengo la cinta entre mi dedo índice
y el pulgar y dejo que el último tramo descienda por mi mano, de esta
manera puedo asirla con esta si lo necesito. Esto me permite cambiar la
tensión sobre la cinta desde un par de libras de presión (sólo con el
índice y el pulgar), hasta parar al perro por completo (con la mano
entera)
Comenzando por
la mitad, trabajamos subiendo y bajando la tensión en la cinta.
Usted está
sobre la pista, el perro rastrea bien, y todo está yendo simplemente muy
bien. La tensión sobre la cinta es la suficiente para mantenerla
correctamente desde el arnés a su mano. En este momento, usted sabe que
todo va bien y lo mismo piensa el perro. Cualquier cambio en esa tensión
es que algo está siendo dicho. Recuerde que toda esta comunicación va en
conjunción con lo que usted está leyendo en el lenguaje corporal del
perro.
Como usted
rastrea hacia adelante, el perro comienza levantando la cabeza y
moviéndola de un lado a otro como si buscase la pista. Lo segundo que
usted hace es comenzar a aumentar la tensión sobre la cinta. Este
aumento es una pregunta al perro. ¿Estás sobre la pista? Si su cabeza
desciende al terreno y aumenta la tensión trasera en el arnés y en la
cinta, él dice "sí, estoy sobre la pista, está aquí". El guía entonces
reduce la tensión hasta el punto considerado normal (cinta recta desde
el arnés a la mano). Así como usted pone tensión, el perro levanta su
cabeza, aliviando la tensión. Usted continua añadiendo tensión
rápidamente pero igualmente llega el momento en que usted detiene al
perro y éste comienza a girar en círculos al final de la cinta. En este
momento, su perro le ha comunicado una pérdida de la pista y muy
probablemente de un ángulo. Como el perro oscila de un lado a otro del
arco de la cinta, usted debería permanecer sobre el ángulo. En algún
lugar del circulo, él está buscando ahora el rastro.
Cuando el perro
atina con el rastro, dará un giro de cabeza que le mostrará por donde va
la pista y entonces, la seguirá con su cuerpo. Esto aumentará la tensión
sobre la cinta. El ahora le dice a usted mediante la cinta: "aquí está,
vamos" Mientras está entrenando a un nuevo perro, cada vez que esto
sucede su respuesta será "buen chico" y lo segundo que hará usted, tras
loarlo, será aliviar la tensión en la cinta e ir con el perro. Esto
condiciona el perro a como comunicarse con usted a través de la parte
trasera de la cinta. También le da elogio físico mediante el alivio de
la tensión en la cinta.
Con el tiempo,
este aumento y disminución en la tensión de la cinta llega a ser un
idioma entre el perro y el guía. Puede decirse más a través de la cinta
de lo que usted haya podido imaginar.
Así las bases
en la comunicación con la cinta son:
-
Aumenta la tensión desde el guía:
¿Estás sobre
la pista?.
-
Aumenta la tensión desde el perro.
"Estoy en la pista, aquí está".
-
Disminuye la tensión desde el guía:
"Buen chico, te estoy siguiendo".
-
Disminuye la tensión desde el perro
"He perdido el rastro, lo estoy buscando".
El correcto trabajo de cinta es mas que simplemente
chascar la cinta en el arnés y seguir a su perro sobre el rastro. De
esta manera, dejemos de ser un simple peso muerto que nuestros perros
arrastran al final de la cinta de pista. Usemos nuestras cintas por
completo, nosotros y nuestros perros. Seamos participativos, él puede
estar tratando de decirte algo.
AUTOR
Gary Murray
E-Mail:
tightlines@memlane.com
Web:
TightLines Arriba
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