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¿Que es adiestrar? Puntos básicos del adiestramiento ¿A que edad del perro se puede comenzar a adiestrar? Comunicación entre el perro y el adiestrador
Los perros son animales de jauría por naturaleza, es decir, viven juntos como grupo y son muy dependientes unos de otros para sobrevivir. Como parte integral de su naturaleza, un animal de jauría trata de llegar al más alto nivel dentro de la misma. Sin embargo, siempre puede haber otro líder. Cuando nosotros compartimos nuestra casa con un perro, él inmediatamente nos toma como sus compañeros de jauría de perros/humanos. El tratará o será el líder de su jauría o se someterá al liderazgo con la dirección correcta. Es en este punto donde aplica el adiestramiento, el cual le da al propietario el lenguaje para comunicarse con su perro, un lenguaje que entiendan los dos. Al contrario de lo que mucha gente cree, todos los perros deberían ser adiestrados. Es inexplicable el hecho de que muchas personas arrastren por años una serie de problemas originados por la mala educación de sus perros, cuando si se lo hubieran propuesto, podrían haberlo solucionado en unas pocas semanas. El perro no vive el adiestramiento como una obligación o un trabajo fastidioso que tiene que realizar, sino que lo toma como una educación para la vida, como una serie de nociones que debe aprender y de tareas que hay que realizar para sobrevivir. Con un adiestramiento adecuado, además de solucionar inconvenientes también tendrá a su lado un perro útil, un compañero que lo colmará de satisfacciones. De echo, el adiestramiento puede ser valioso tanto para el perro como para el dueño, sirviendo para estrechar la relación entre el ellos. Es menos probable que un perro adiestrado corra salvajemente a través de la carretera en sentido contrario a los coches, que un perro que no lo esté. Como dijimos, los perros son animales de jauría que cuidan de su líder y son capaces de entrenar en firme; con las razas más dominantes, sobre todo, evitaremos problemas conductistas, ya que el perro reconocerá su papel subordinado y no discutirá la posición de su dueño. Por lo tanto, está claro que para conseguir el mayor placer de ser propietario de un perro debe adiestrarsele bien desde el principio. Los perros jóvenes son más sensibles al adiestramiento y éste puede empezar tan pronto como el cachorro llegue a casa.
Puntos básicos del adiestramiento A menudo es difícil definir específicamente qué es lo que un cimiento debería ser para un perro en particular. Por un lado, hay características en cualquier perro, incluso en una mascota, que nosotros debemos desarrollar, como la vinculación y el deseo de complacer. Por otro lado, cuando el entrenamiento tiene que centrarse alrededor de una tarea específica, como búsqueda y rescate, rastreo, competiciones de obediencia o trabajo policial, cada espacio tiene un énfasis un poco distinto. Aún así, en cada caso, no importan los futuros planes para el perro, hay que trabajar para construir una plataforma desde donde todos los ejercicios y actitudes puedan nacer. Los cimientos son la única forma de describir el proceso inicial de entrenamiento, que crea herramientas y una actitud que hace más fácil para el educador el entrenamiento posterior, y más claro para el perro.
2. Condicionamiento y refuerzo Dentro del contexto de estos tres pasos que estamos discutiendo, esta fase es lo que la mayoría de la gente piensa como "entrenamiento". Desgraciadamente, el proceso no se comprende tan bien. Este paso es realmente el corazón de todo entrenamiento animal, y se divide en dos pasos diferentes, condicionamiento y refuerzo. Condicionamiento no es nada más que el proceso de aprendizaje, enseñar al perro a asociar el estímulo (normalmente una orden) con una acción. Aquí, usaremos la buena disposición del perro para trabajar acompañado de las herramientas desarrolladas en la primera parte. Si estas herramientas y el método de entrenamiento se aplican correctamente, el entrenador evitará el único gran enemigo del entrenamiento durante esta fase, el estrés. Ningún escultor de la figura humana comienza por los lóbulos de las orejas o los orificios de la nariz. En cambio, moldea primero la forma del cuerpo humano, y los detalles los rellena después. Así pues, si vamos a enseñarle a sentarse, manipularemos al perro con la pelota para que se siente rápidamente. Puede que no se siente correctamente, o que ni siquiera se siente cada vez que se le ordena, pero da igual. Hay que recordar que el primer objetivo es enseñar al perro a asociar la orden "sit" con el acto de sentarse rápidamente. En la siguiente fase, enseñaremos la corrección. Durante la fase de condicionamiento las correcciones se usan raramente, porque el perro no entiende lo que se supone que debe hacer, así que las correcciones sólo pueden crear estrés. ¿Quiere eso decir que estamos siendo personas maravillosas en el proceso de entrenamiento sólo usando "entrenamiento positivo"? ¡¡Desde luego que no!! Quiere decir que si rompemos la confianza entre el perro y el entrenador en este punto, el perro asociará entrenamiento con estrés. Entonces se convierte en un asunto de encontrar a un perro que acepte el abuso. No sólo la mayor parte de nuestro trabajo será positiva, sino que las herramientas de entrenamiento, una pelota o comida, se usarán para sobornar al perro. Esto quiere decir que usaremos la herramienta durante el entrenamiento, para manipular al perro para que haga lo que queremos. Si se entrena a un perro con un nivel de excitación alto, sólo es necesario llevar la pelota sobre su cabeza y decir "sit". Como el perro está excitado, y mira directamente hacia arriba, sus cuartos traseros rápidamente bajarán al suelo. Entonces se lanza la pelota. El perro no necesitará mucho tiempo para aprender que debe sentarse rápidamente para hacer que le tire la pelota. Probablemente tendré que usar la orden muchas veces antes de obtener el resultado correcto, pero eso es parte del proceso de entrenamiento. ¿O no se acuerda de todos esos ejercicios repetitivos de escritura y aritmética del colegio? La segunda parte de esta segunda fase es el refuerzo. Asumiendo que tenemos un perro que se sienta rápidamente y parece entender la orden "sit", ahora queremos crear fiabilidad. Esto quiere decir que al final de esta fase, el perro se sentará rápidamente, y todas las veces con una orden de "sit". Hasta este punto, el perro ha aprendido la orden "sit", pero no ha aprendido que debe sentarse cuando se le ordena. Ahora pondremos el collar de entrenamiento y la correa al perro, y le diremos que se siente. Si no se sienta apropiadamente, le daremos una corrección inmediata y diremos "no". El Refuerzo, también llamado motivación, es donde mucha gente comienza su entrenamiento, ignorando totalmente la construcción de unos cimientos o el proceso de condicionamiento. Llevan su nuevo perro al campo, le dicen "sit" y dan un instantáneo tirón en el collar de entrenamiento. El perro, sin entender ni la orden ni los requerimientos del entrenador, percibe todo esto como abuso y estrés, resultando en agresión o sumisión. Si tenemos cuidado en dar los refuerzos apropiadamente en nuestro calendario de entrenamiento, cuando hagamos una corrección el perro entenderá la orden y también conocerá cómo aceptar la corrección. El resultado es un entendimiento más claro por parte del perro, que lleva a un aumento de confianza y una disminución de las reacciones de estrés. El estrés hará al perro pensar en cosas diferentes de las que se quiere que piense y puede que pierda esa maravillosa actitud que ha sido tan duro crear. De esta forma, la probabilidad de futuros problemas aumentará cuando el perro valla a un campo de adiestramiento o a un concurso. El refuerzo trabaja mano a mano con el condicionamiento, así que debemos tratar esta fase como un solo paso. No se empieza con el refuerzo un día, sino que se cambia gradualmente del aprendizaje a la fase de motivación durante varias sesiones de entrenamiento. Aún así, son dos conceptos totalmente distintos. Como ejemplo, usamos reacciones positivas y negativas en el refuerzo, mientras que en el condicionamiento sólo usamos las positivas. Aún más, la herramienta, la pelota o la comida, se usa en conjunción con el proceso de enseñanza, donde correcciones y premios sólo acompañan al acto como refuerzo. Así que ahora hemos entrenado un perro maravilloso hasta puntuaciones altas, y ha participado en numerosos concursos. Se está acercando a la edad de cuatro años. ¿Qué debemos hacer ahora? Hay un par de cosas que se pueden predecir con alguna certeza. Cuando el perro se va haciendo viejo, sus impulsos disminuirán, así que tendremos que encontrar una forma de mantener esos impulsos que antes desarrollamos tan cuidadosamente para que no se deterioren demasiado rápido. La segunda preocupación es que si repetimos el mismo entrenamiento en el que ya hemos pasado tanto tiempo desarrollando, el interés del perro disminuirá. Tendremos que encontrar la forma de mantener el perro excitado con su trabajo. Otra vez, ésta es un área en la que pocos entrenadores piensan siquiera. Normalmente, la regla en este nivel es la de conservar energía, mantener una buena condición física, y mantener el entrenamiento interesante para el perro. Algunas ideas más específicas para entrenar semana a semana son las siguientes:
Tenga la confianza de que todo el buen adiestramiento que se puso en el perro está todavía ahí. A lo mejor ha quedado enterrado, pero está ahí, y puede volver a sacarlo. Esa es la razón por la que pasamos tanto tiempo metiendo lo básico en el perro.
Autor:
Gary Patterson Traducido por
: Teresa Marías ¿A que edad del perro se puede comenzar a adiestrar? El entrenamiento puede comenzar a cualquier edad. Es falsa la idea de que los perros viejos no se pueden adiestrar. Los cachorros son capaces de empezar a aprender desde las 5 semanas de edad. La mayoría de clases de obediencia comienzan a aceptar cachorros después de haberles aplicado sus primeras vacunas (entre los 12 y los 14 meses de edad). Las clases para principiantes comienzan cuando los cachorros tiene entre 5 y 6 meses de edad y en estas también se aceptan perros mayores.
Comunicación entre el perro y el adiestrador Recuerde que los perros/cachorros entienden tres tonos de voz junto con el lenguaje corporal y el contacto visual. Por ejemplo: · Un tono excitable y alto es muy efectivo para motivar a su perro (a venir cuando lo llame o para que esté a su lado cuando caminan). Este tono les recuerda a sus compañeros de camada (por esto los niños tienen problemas para que los perros les hagan caso porque les suenan como iguales). · Un tono normal es excelente para dar órdenes a su perro/cachorro (el mismo tono de un ladrido): calmado, directo, sin urgencia. · Un tono más bajo, el cual simula un gruñido de la madre (significa "cualquier cosa que estés haciendo, déjala ya"). Recuerde que gritar y castigar al perro solo lo confundirá y hará que pierda la confianza en usted. Los perros no entienden lo que es ser golpeado o zarandeado. Ellos solo entenderán que no pueden confiar en usted y le tendrán miedo. Ellos entienden el contacto visual directo, los tonos de su voz o su lenguaje corporal, de modo que utilícelos como ventaja suya. En el contacto visual directo si usted mira a su perro de manera amorosa, él le devolverá la mirada. O cuando usted lo mira fijamente a los ojos después de que le ha brincado encima o cuando usted le haya dicho "abajo", la mirada significa "hablo en serio". ¿Y qué pasa con el lenguaje corporal? Tiene usted un cachorro que se acobarda cuando usted se le acerca, e inclusive se intimida y orina un poco? Usted no lo castiga, entonces ¿por qué lo hace? La forma como usted se le acerque puede ser intimidante en sí misma. ¿Es usted mucho más grande que el perro? ¿Se mueve rápidamente? ¿Usted se inclina hacia él? Por qué no lo motiva a que se le acerque, colóquese a su nivel para no ser tan amenazador, ofrézcale una partícula de su comida o su juguete favorito para convencerlo de acercarse. Consiéntalo cuando llegue muy cerca de usted (no lo atrape), asegúrese de felicitarlo por su coraje. Con mucha frecuencia, la gente consuela al perro/cachorro cuando está asustado, lo cual es una reacción normal de los humanos. Sin embargo, para un perro/cachorro, esto solo confirma su temor. Por ejemplo, si a su hijo se le cae una sartén en el piso de la cocina. Antes de que usted pueda notarlo, el perro ya está debajo de algún mueble temblando sin control. En lugar de sacarlo de allí y consolarlo (lo cual es como decirle, está bien tener miedo), trate de hacerlo salir con un premio, sonría, sea positivo. El perro/cachorro adoptará su actitud. Demuéstrele que no hay nada que temer. Pedimos disculpas, ésta sección se encuentra En construcción En poco tiempo estará a su disposición
El adiestramiento con el clickerEn nuestro país comenzamos a oír hablar del adiestramiento con el clicker. ¿Pero que es eso? El clicker en si es una simple cajita con una lámina metálica en su interior, así de sencillo (si puede utilizar una tapa de botellas con cierre hermético, como las de la bebida energizante "Gatorade"). Pero desde otra perspectiva el clicker es una potente herramienta de adiestramiento.El adiestramiento con el clicker se basa en la aplicación de los principios del condicionamiento instrumental utilizando un sonido (Al apretar y soltar el clicker con los dedos se produce un sonido característico).La particularidad de esta técnica de adiestramiento está precisamente en la introducción del sonido, el clicker, que es el reforzador secundario, inicialmente asociado con un reforzador primario (algo que motiva al perro) y posteriormente se utiliza el sonido del clicker para hacerle saber al perro que el comportamiento que ha realizado es el que deseamos. La ventaja de la utilización del clicker sobre la voz es que nos permite indicarle al perro el instante preciso que deseamos premiar (hace que el "timing" de presentación del premio sea perfecto) con lo cual se acelera el aprendizaje al mantener una comunicación fluida entre el adiestrador y el perro.La aplicación de esta técnica de adiestramiento resulta muy intuitiva y divertida para perro y amo. Las sesiones de adiestramiento se hacen cortas y divertidas, es todo un juego súper interesante para ambos donde ya no se utiliza la fuerza o los tirones de la correa para indicarle al perro lo que deseamos que haga, por lo que se reducen los niveles de ansiedad, estrés o temor por parte del alumno.
Los principios del adiestramiento con el clicker comenzaron aplicándose en EE.UU. a principios de los años sesenta, inicialmente se aplico en le adiestramiento de los delfines (utilizando el silbato), fue la puesta en práctica de los trabajos en el laboratorio del Prof. Skinner, el trabajo de campo lo realizaron Bob Bailey, Marian Breland y Karen Pryor. En los últimos quince años se ha comenzado a aplicar esta técnica de adiestramiento en todo tipo de animales domésticos, perros, gatos, caballos, llamas, etc. tanto en EE.UU. como en el resto del mundo. El adiestramiento con el clicker se está utilizando con excelentes resultados en todos los aspectos del adiestramiento, perros para minusválidos, perros para sordos, detección de drogas, perros para anuncios y películas, pero también y sobre todo con los perros de compañía. Ésta técnica nos recuerda la importancia de seleccionar el instante preciso para premiar a nuestro alumno y nos remarca la importancia de trabajar en positivo (evitando el castigo) para conseguir la colaboración de nuestro perro y mantener su motivación. Esto sin duda resulta de gran valor tanto para los aficionados como los profesionales del mundo del adiestramiento. Se utiliza el clicker porque realiza un sonido peculiar que muy probablemente nuestro animal de compañía no ha oído anteriormente, y esto nos permite realizar la asociación del clicker con el reforzador positivo (algo que nuestro perro desea, juego, caricias, comida, etc.), además es algo que utilizaremos específicamente para comunicarnos con el perro (a diferencia de la palabra, o el silbato). Lo realmente interesante es lo que hacemos con el clicker, cuando lo hacemos sonar y las asociaciones que establecemos con el. Es fundamental establecer la asociación entre el sonido y los reforzadores positivos. Utilizaremos el sonido del clicker para hacerle saber al perro que lo que estaba haciendo en el PRECISO INSTANTE en que sonó el clicker es lo que estamos premiándose. Como vemos no se trata de que el perro hace algo, esperamos cinco minutos y luego hacemos el sonido para permitirle que recoja su premio. ¿Qué sentido tendría esto?
Es curioso ver como en el
adiestramiento tradicional tenemos muy claro que hay que corregir al perro
en el instante en que está haciendo el comportamiento (olisquear, tirar
excesivamente de la correa, etc.) y no segundos, por supuesto no minutos
más tarde, porque el perro no es capaz de relacionar la corrección con el
comportamiento. Todos de acuerdo en esto ¿No? Lo sorprendente es la
facilidad con que nos olvidamos de aplicar el mismo principio básico a la
hora de premiar un comportamiento deseado (por lo que no me sorprende
encontrarme como muchos adiestradores que están convencidos de que el
castigo da mejores resultados. El castigo es una "herramienta"/técnica
con muchísimos efectos colaterales, hay que utilizarla con mucho tacto o
pierde todo su valor. Debemos de recordar que hace mucho tiempo que se ha
superado aquello de que "la letra con sangre entra" y el aprendizaje de
todos los animales se rige por los mismos principios. Como decía el adiestramiento con el clicker hace posible comunicarle al perro que es lo que deseamos reforzar en el preciso momento en que ejecuta la acción. Tan sencillo y tan elemental como eso. Otras peculiaridades del adiestramiento con el clicker son:
Los perros siempre nos han demostrado su gran capacidad para adaptarse, podríamos añadir a esto su gran capacidad para aprender y sobrevivir. Muchos perros han conseguido aprender todo tipo de ejercicios pese a la torpeza de sus amos y a que se hayan aplicado los métodos más inapropiados. No obstante han aprendido (en ocasiones los comportamientos no deseados por sus amos, por supuesto). Sin duda todo un alarde de capacidad de adaptación y supervivencia. Pues bien imaginémonos lo que sería si utilizásemos el método correcto para establecer una comunicación fluida y adiestrar a nuestros perros; "si fuésemos capaces de trabajar en positivo". Esto es realmente lo que se propone en el adiestramiento con el clicker. AUTOR Benigno
Paz Ramos
El clicker es una herramienta. No es una caja mágica. No es un truco ingenioso. Usado correctamente le hace posible hacer cosas que con otros métodos de entrenamiento le costaría más esfuerzo: Comunica exactamente que comportamiento se desea. El clicker sirve para enseñar nuevos comportamientos. Una vez el perro se encuentra confiado presentando el comportamiento deseado es el momento de que el clicker vaya perdiendo protagonismo y de aplicar los refuerzos con un programa variable. Piense en el clicker como en una cámara. Quiere tomar una fotografía de una acción que quiere ver repetida. Recuerde, es la acción que usted quiere capturar, no el resultado final. Por ejemplo, para capturar el sentado, haga click en el momento en que el perro comienza a bajar su grupa, no después de que los cuartos traseros se encuentren en el suelo. Hiciste algo que me gustó. Haga clic y premie siempre que el perro haga algo que a usted le guste. El comportamiento reforzado se presenta con más frecuencia. La conducta ha terminado. El clic finaliza el comportamiento. Si el perro se levanta de un salto del sentado inmediatamente después de que usted hace clic, entonces eso está bien. La duración es un criterio que usted puede añadir más tarde. Sigue un refuerzo. Siempre refuerce al perro después de hacer clic. Aun si usted hace clic accidentalmente o a destiempo, refuerce. No use el clicker como un dispositivo que atraiga la atención o para dar la señal a su perro de venir hacia usted. ¿Sabe por que? Surte efecto. Pero una vez que su perro entiende el significado real del clic, usted reforzará el comportamiento indeseado de ignorarle o de ladrar a los transeúntes. No use el clicker exclusivamente como una señal de recompensa. El timing cuenta. Sí, su perro a la larga entenderá lo que usted quiere a pesar de su deficiente timing, pero él aprenderá MUCHO más rápido si puede confiar en ello para mostrar la conducta. No use el clicker como una Señal de Partida. El clic siempre finaliza la conducta. Si usted está enseñando una conducta en múltiples partes como el cobro o la pasarela en Agility, y usted quiere indicar que una parte fue correcta sin finalizar el comportamiento, simplemente sustituya el clic por una palabra como "bien" AUTOR
Melissa Alexander
Principios básicos para empezar el adiestramiento con el clicker El adiestramiento con el clicker es una técnica para comunicarte y enseñar a tu perro basada en principios científicos. Resulta mucho más fácil de aprender que los métodos tradicionales de adiestramiento que se basan en las órdenes. Con esta nueva técnica puedes adiestrar todo tipo de perros, perros de cualquier edad. Los cachorros se entusiasmarán. Los perros de más edad aprenderán nuevos ejercicios. Con el clicker puedes adiestrar gatos, pájaros y también otros animales de compañía. Inicialmente no te preocupes de cómo deshacerte de los comportamientos que tu perro realiza y no te gustan. Comienza con algún comportamiento que quieras que aprenda. Toma apuntes y notas (un papel en la puerta del frigorífico es un buen lugar para recordarlo). Apunta y anota lo que el perro hacía cuando comenzaste el adiestramiento. Una vez al día, más o menos, anota los progresos que has realizado con cada uno de los comportamientos. ¡Te sorprenderás de los progresos! «Prémiate» por ellos. Aquí te presentamos unos consejos sencillos para facilitar tus comienzos, tu introducción al adiestramiento con el clicker.
AUTOR
Karen Prior Una explicación acerca del Entrenamiento del Clicker Definición del entrenamiento con Clicker
Créalo o no, no es fácil definir. No hay definición 'oficial', así que un adiestrador puede definirlo absolutamente diferente de otro. Muchos han utilizado el clicker como marcador dentro de un programa no tradicional, como una señal aversiva para marcar (o castigar) un comportamiento indeseado, como señal para la atención, y como señal para la memoria. Aunque todas estas son aplicaciones válidas del clicker, ningunos de ellos son ejemplos de esta clase de entrenamiento. El adiestramiento con clicker es una técnica para el entrenamiento de animales y una filosofía del entrenamiento.
Como técnica, el entrenamiento del clicker confía en el refuerzo positivo para lograr que el animal repita con mayor probabilidad en el futuro el comportamiento deseado. Dos cosas, sin embargo, hacen del entrenamiento con clicker algo único.
Primero, sus reglas acentúan la ciencia subyacente en el método. El entrenamiento con Clicker se basa en los principios del condicionamiento instrumental y del condicionamiento clásico. Los adiestradores tradicionales discuten a menudo que sus métodos se pueden también explicar usando la terminología del condicionamiento instrumental, y eso en parte es verdad. Los entrenadores aplican activamente los principios antes y durante el entrenamiento, sin embargo, no son justos con la terminología para poder explicar los resultados. Esto hace al clicker más que un método, más que un sistema de recetas paso a paso para conseguir comportamientos. Los entrenadores con Clicker que aprenden los principios subyacentes tienen a su disposición un sistema de gran alcance con las herramientas que les permiten analizar comportamientos, modificar los métodos existentes para cada animal en particular, y crear nuevos métodos donde no existieron previamente.
En segundo lugar, se utiliza una señal para marcar, el clicker, para comunicarle al animal cuándo hace lo que uno desea. El clicker es como una cámara fotográfica que toma "un cuadro" del comportamiento que usted está entrenando.
Esto es muy simple:
Por ejemplo, desea enseñar a su perro a sentarse. Cuando él se sienta, usted hace click. Entonces le da un premio. ¡El sonido significa que el comportamiento correcto está allí! ¡Eso es lo que deseo!' y 'te has ganado una recompensa.' Si usted clickea y refuerza a su perro, éste se sienta cada vez más, él pronto aprenderá que el 'sentado' gana un premio y ofrece este comportamiento más a menudo. Luego agrega una señal, 'sentado', para decirle cuando quiere que realice la acción. Más importante, el entrenamiento del clicker es más que usar un aparatito para entrenar a su perro. Es una manera de pensar, una manera referente que se refuerza creando una sociedad entre el animal y el adiestrador. Como filosofía, el entrenamiento del clicker se ha desarrollado a partir de los trabajos y las ideas de Karen Pryor, Jean Donaldson, Bob y Marian Bailey, Turid Rugaas, Murray Sidman, y otros que creen que es posible entrenar a un perro (o levantar a una familia, o vivir una vida acertada) usando el principio del refuerzo positivo en vez de la coerción o de la fuerza.
El acoplamiento al condicionamiento instrumental
Según lo mencionado arriba, el entrenamiento del clicker se basa en los principios del condicionamiento instrumental. En el video 'sea paciente con las ardillas listadas (Chip y Dale, de los dibujos de Disney*),' Bob Bailey define al condicionamiento instrumental como la ciencia de explicar el comportamiento y la técnica para cambiarlo. Los principios del condicionamiento instrumental describen cómo aprenden los animales . Cuando los entrenadores utilizan este sistema, aplican los principios para obtener los resultados que desean. El condicionamiento instrumental opera en tres fases:
Según este marco teórico, la consecuencia de un comportamiento determina si será repetido o no en el futuro. Si la consecuencia consolida un comportamiento - ocurrirá con más frecuencia - decimos que se ha reforzado el comportamiento. Los entrenadores del Clicker utilizan el refuerzo positivo para enseñar nuevas habilidades. Por otra parte, el comportamiento que conduce a experiencias desagradables ocurre con menos frecuencia. El castigo (según lo definido abajo) suprime comportamientos indeseados. La experiencia lleva a algo que es agregado (+) o quitado (-) del ambiente. Esto nos conduce a las definiciones de cuatro términos del condicionamiento instrumental. Medios positivos de refuerzo (R+) harán que el animal trabaje para consolidar (aumente la frecuencia de) un comportamiento. Por ejemplo, dar al perro un premio para 'el sentado' aumentará la probabilidad de que el perro se siente otra vez. Medios positivos de castigo (P+) harán que el animal trabaje para evitar (disminuya la frecuencia de) un comportamiento. El sacar de un tirón cuando un perro salta para saludar a la gente es un ejemplo de P+, usado para suprimir el comportamiento de saltar. Otros ejemplos comunes de P+ incluyen el grito, golpecitos en la nariz, el azote, la descarga eléctrica, y las 'trampas explosivas camufladas'. Medios negativos de refuerzo (R-) harán que el animal trabaje para evitar fijar (aumente la frecuencia de) un comportamiento. Un sujetador de orejas, usado tradicionalmente para entrenar 'el sostener', es un ejemplo clásico de R-. Los sujetadores de orejas sirven para hacer que el perro abra su boca, con lo cual el entrenador inserta el rodillo, entonces para reforzar 'el sostener' el rodillo, se quita el sujetador de orejas. Se requiere que un primer estímulo aversivo esté aplicado mediante una orden para luego ser quitada. Medios negativos de castigo (P -) hacen que el animal trabaje para suprimir (disminuya la frecuencia de) un comportamiento. Por ejemplo, el perro salta para conseguir atención. Dándose vuelta o alejándose de él le quita la atención que él desea. Comúnmente son mencionados los cuatro principios del refuerzo y del castigo como: los 'cuatro cuadrantes de condicionamiento instrumental'. Esa frase es engañosa por dos razones. Primero, implica que los cuatro principios gravitan de igual manera en un programa de entrenamiento. En realidad, el castigo -- particularmente castigo positivo -- tiene varias desventajas, en cierto grado, que lo hacen inadecuado para la mayoría de las fases del entrenamiento. Además, porque un estímulo aversivo debe ser aplicado o amenazar con él antes de que el refuerzo negativo pueda ocurrir, el refuerzo negativo es también una opción pobre. En segundo lugar, la descripción de los principios no incluye una quinta regla del condicionamiento, una en que este tipo de entrenamiento haga uso particular. Éste es el principio de la extinción. Con la extinción, un comportamiento se debilita ante la ausencia de cualquier clase de refuerzo. Por ejemplo, si nadie da respuesta a sus golpes en una puerta, usted no llama más. Si un perro no puede alcanzar comida del perro que vive del otro lado de la cerca, parará eventualmente de intentarlo. Porque la extinción no tiene las desventajas asociadas al castigo, los entrenadores del clicker utilizan la extinción para reducir o para eliminar la mayoría de los comportamientos indeseados. Una pintura más exacta de la relación entre los principios del condicionamiento instrumental y el entrenamiento del clicker comienza con la imagen de una torta. El refuerzo positivo es el pedazo más grande, tomando quizás dos tercios de la torta. El segundo pedazo más grande es la extinción. El tercero más grande es el castigo negativo. El castigo positivo y el refuerzo negativo son apenas dos trocitos de esta torta imaginaria. La cosa más importante a observar es que un programa de entrenamiento completo y confiable se puede componer enteramente del refuerzo positivo, de la extinción, y, en menor grado, del castigo negativo. ¿Es importante saber estas definiciones? Sí, por dos razones. Primero, nos ayuda a entendernos mucho mejor. En el uso diario, las palabras bueno se usa para 'positivo' y malo para 'negativa'. Sin embargo, en el condicionamiento instrumental y el entrenamiento del clicker, refieren a algo agregado o a algo quitado. El 'castigo' es otra palabra que lleva connotaciones fuertes en la lengua diaria, pero en el contexto del condicionamiento, el castigo significa solamente la supresión de un comportamiento. En segundo lugar, si no se entiende la metodología; hace que este tipo de entrenamiento se transforme nada más que un libro de cocina lleno de recetas que sirvan o no para trabajar con su perro. ¿Por qué? Porque si usted no entiende los principios del comportamiento subyacente, no puede examinar una situación de entrenamiento, determinar porque está trabajando, y adaptarse a su perro en particular.
Subconjunto, No es sinónimo El condicionamiento instrumental se basa en cinco principios fundamentales, y estos son métodos legítimos para cambiar un comportamiento. El entrenamiento del Clicker, sin embargo, no hace uso de los cinco principios. Karen Pryor, que acuñó el término 'entrenamiento del clicker', define a este como un subconjunto del condicionamiento instrumental, incluyendo solamente el refuerzo positivo, la extinción, y en menor medida, el castigo negativo. Marian Breland Bailey, que, con su primer marido, Keller Breland, llevó el condicionamiento instrumental fuera del laboratorio e inició y perfeccionó el uso de los marcadores de acontecimientos en el entrenamiento, apoya esta definición. El refuerzo negativo y el castigo positivo, aunque a veces eficaces para cambiar comportamientos indeseables, tienen varias desventajas posibles.
Esta última -inhibe la buena voluntad del animal de ofrecer el comportamiento- es la razón que lo vuelven más incompatible con el entrenamiento del clicker. El entrenamiento de Clicker puede producir comportamientos increíblemente exactos, pero formar estos comportamientos depende de la buena voluntad del perro para experimentar, para ofrecer una variedad de respuestas. Un perro que se castiga por errores no va a estar impaciente por intentar cualquier cosa nueva. Los entrenadores que se oponen al entrenamiento del clicker a menudo son los que utilizan el castigo positivo y el refuerzo negativo. Comparan la carencia de estímulos aversivos físicos con la carencia de consecuencias. Es importante decir que ningún estudio realizado, ha determinado que siempre el castigo positivo (o el refuerzo) es intrínsecamente más eficaz que el castigo negativo. Por definición, todos son eficaces. La confiabilidad no es nada mas que una estadística. La confiabilidad no se relaciona con el método, es un número, datos fríos, un porcentaje de ensayos correctos. AUTOR
Melissa Alexander
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