Biorritmos


 

 

 Cuando hablamos de Biorritmos podemos estar refiriéndonos a cualquiera de los muchos “relojes biológicos” que gobiernan las funciones de la vida humana. Pero, en este caso, me refiero exclusivamente a los ritmos infradianos de los que habla la teoría de Wilhelm Fliess y seguidores (Sowoda, Fletcher, Krumm-Heller y otros) y la que considera solamente 3 ritmos.
Estos tres ritmos determinan la cantidad de energía que nuestro cuerpo posee, día tras día, en los aspectos Físico, Emocional e Intelectual y están dados por la combinación de ciclos alternados de carga y descarga energética. Se inician al momento de nuestro nacimiento, con el primer movimiento respiratorio independiente del seno materno y cesan el día de nuestra muerte.
Podemos analizar cada ritmo por separado y saber cómo influye en nuestra capacidad diaria cada uno, pero estos tres ritmos actúan de conjunto. Es imposible pensarlos en el vacío, y sólo una visión globalizadora de ese estado especial que significa tener el Ritmo Físico, el Ritmo Emocional y el Ritmo Intelectual en una determinada posición biorrítmica o en una determinada fase yin o yang, nos permitirá comprender la totalidad y cuál está influyendo sobre el otro o poniendo el énfasis de nuestras voliciones, afectividad o intelecto.
Ese todo, visto como un todo, es algo nuevo y algo más que la simple suma de las partes.
Esa combinación, vista de este modo, es un tiempo preciso. Único, diferente, y sí posible de visualizar en un marco. Esas combinaciones posibles son solamente sesenta y cuatro, así como son sesenta y cuatro los signos del I Ching. 

 

 

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