| El Comandante de los Albatros, Raúl "Vasco" de Sagastizabal, emitió un comunicado con motivo de un nuevo aniversario de la recuperación de las Islas Malvinas. En tono adusto, el compatriota exiliado hace llegar su mensaje en horas en que el sentimiento nacional está abatido por tanta basura ideologizante que confunde y maltrata la conciencia y la voluntad independentista de los argentinos. Este 2 de abril ha pasado casi inadvertido, con veteranos vendiendo calcomanías alusivas en los trenes. Son héroes devenidos en buscavidas por obra y gracia de los vendepatria. Alguna vez osaron pelear por la Soberanía. Hoy buscan un lugar en la sociedad. Pareciera que alguien los mandó al rincón, en penitencia. La imagen escolar vale. Nos tratan como a alumnos de la escuela sarmientina. Pero se olvidan de que la causa de la Nación existe y, como acertadamente afirma de Sagastizabal, el 17 de octubre y el 2 de abril son fechas liminares de este siglo que ya culmina. Por eso, ninguna colonización pedagógica dominará las mentes de los nacionales. Que no somos pocos, pero todavía nos ganan. Ya vendrá otro 17 ó 2 de abril en que volvamos a ponernos de pie. (*) |
Respondiendo a la invitación de los camaradas del Instituto Superior Dr. Manuel Belgrano, desde las tierras de Artigas hago llegar, en nombre de los subordinados que me acompañan en el exilio y en el de los que aguardan en la Patria, mi adhesión plena a la conmemoración del decimoquinto aniversario de aquella jornada gloriosa del 2 de abril de 1982: la recuperación de nuestras Islas Malvinas, hecho profundamente revolucionario y popular, protagonizado por pueblo y fuerzas armadas, y que junto con el 17 de octubre de 1945, constituyen las dos únicas manifestaciones en este siglo en que la Nación Argentina se puso de pie.
Fue una guerra que pudimos ganar. La victoria habría cambiado los alineamientos internacionales y nuestra situación en el mundo; Argentina pudo haber marcado el rumbo de Hispanoamérica y concretar su destino histórico. No lo logramos, fuimos derrotados, pero esa derrota no puede ni debe cambiar el valor de haberlo intentado.
Si hubo derrota no fue porque nuestros soldados no pelearan o no tuvieran suficiente preparación, como soldados y patriotas estaban preparados para luchar y morir por la Patria. La derrota se gestó muy lejos del frente de combate.
Reivindico esa derrota, porque contra toda esa monserga de mentiras que el enemigo externo ha desplegado con la complicidad de los cipayos de siempre, en Malvinas hubo combates, duros combates, por aire, mar y tierra, combates donde nuestros valerosos soldados, luchando con hidalguía, temple y coraje de caballeros cristianos, obligaron retroceder más de una vez al invasor inglés.
Gracias a Dios, a quince años de aquella guerra, no han logrado "desmalvinizarnos", ese es el motivo por el cual los argentinos, los patriotas, estamos hoy reunidos en cada plaza, en cada salón de actos, en cada rincón de la Patria, y aún desde el exilio, conmemorando la hazaña y recordando a nuestros héroes que desde el fondo del Atlántico o bajo la fría turba malvinera mantienen viva la presencia argentina en nuestras irredentas islas.
Por nuestros héroes vivos, veteranos todos de aquella gesta histórica, a quienes rindo mi mejor homenaje; por ese clamor nacional que cada 2 de abril se enciende con furia en cada pecho de patriotas, me atrevo a decirle al mundo, que así como supimos esperar cien años para regresar a Malvinas un 2 de abril, de la misma manera volveremos.
Sepa el mundo que poco importa cuanto tiempo pase, tampoco importa lo que digan los ingleses, lo que opine la ONU, lo que mande la potencia de turno, o lo que pretendan los kelpers.
Nada importa, porque mientras haya un patriota vivo, jamás renunciaremos a Malvinas.
Compatriotas, que así sea, por Dios y por la Patria!!!