|| EL PILAR DE LA VIDA ||

AUTORA = Amy Tomoe (invitada)
MAIL = nvch2_18@hotmail.com
GENERO = Drama
PERSONAJES = Haruna Hiratsu (reportera), Sam (asistente), Ryu Kohentsu (anciano maestro de artes marciales), Ken Tsukinawa (maestro de Ryu), Megumi, Kotori y Hitori (condiscípulos de Ryu), el maestro Hiyaki, Saori Hironobu (el pilar de la vida), Sinji Hironobu (hermano de Saori)
ARGUMENTO DE LA HISTORIA = Es el año 2103. Haruna Hiratsu, edad 23, reportera de un diario de Nueva York, se caracteriza por escribir historias fantásticas que tienen que ver con la realidad. Al publicar una historia acerca de una leyenda que habla del "Pilar de la vida", es reprendida por su jefe, pero su decepción no dura mucho, ya que recibe una llamada telefónica de Japón. Se trata del anciano maestro Ryu Kohentsu, edad 119 años, quien le informa que él fue testigo de ese incidente y que está dispuesto a narrarle la historia verdadera. Sin pensarlo dos veces, Haruna viaja a Japón, al templo Kohen, a entrevistarlo... y conforme pasan los días se va dando cuenta de un desenlace fatal en aquella historia, cuando el anciano maestro tenía 19 años en el 2003 y, al tiempo que entrenaba artes marciales, conoció a una chica llamada Saori Hironobu, la cual le cambió la vida radicalmente.

Capítulo I
Recuerdos de un guerrero

"¿Está todo listo?"

"Sí, todo preparado."

"Bien, entonces vamos."

Año 2103... Soy Haruna Hiratsu, tengo 23 años y soy reportera del Daily News... siempre me he caracterizado por conseguir historias sorprendentes... más que nada, de cosas sobrenaturales y extrañas... ahora voy camino al místico ambiente del Japón... hace tiempo que investigo acerca de una leyenda, que muchos cuentan, es verdad, y no tiene nada de ficción... nadie lo podía asegurar, hasta ahora...

"Señorita Hiratsu, pronto llegaremos al lugar..."

"Bien, me prepararé entonces."

Esta historia es realmente importante para mí... aun no puedo creer que exista una persona que asegure haber atestiguado los hechos de ese evento... apenas unos meses atrás, publiqué aquel artículo que me daría la clave...

***********************Nueva York, 3 meses antes**********************

"¡Haruna! - llamaba el editor - ¡ven a mi oficina!"

"¿Dígame? "

"¿Qué es esto? - decía mientras señalaba una columna del diario electrónico"

"Mi reportaje, señor -decía Haruna - ya sabe que siempre escribo de esas cosas..."

"Sí, pero esto es una leyenda - decía el editor enfadado - tú escribes sobre hechos sobrenaturales que sí pasaron, ¡no escribes historias para niños!"

"En verdad creo que es cierta - dijo Haruna con firmeza - por eso la publiqué..."

"No es algo que haya pasado - dijo el editor - así que no es nada más que un cuento... la próxima vez, si no tienes nada que publicar, mejor no publiques nada..."

"Sí, señor - dijo Haruna enfadada"

"A veces odio ese carácter e incredulidad - decía Haruna para sí - si tan sólo pudiera comprobárselo... me imagino la cara que pondría..."

"¿Haruna? - llamaba un compañero de trabajo - tienes una llamada..."

"¿Quién es?"

"No quiso dar su nombre... únicamente pidió hablar con la persona que publicó la leyenda en el diario de hoy..."

"Ya veo... pásame la llamada..."

"¿Bueno? - decía Haruna en el teléfono"

"¿Srta. Hiratsu?"

"Sí, soy yo... ¿Quién habla?"

"Mucho gusto... - decía la voz de un anciano - mi nombre es Ryu Kohentsu... llamaba con respecto a la leyenda que publicó el día de hoy en su diario..."

"Ya veo -decía Haruna - ¿qué pasa con la leyenda?"

"No es del todo correcta - decía el anciano - omitió muchos detalles y el desenlace no es como lo escribió..."

"Bueno, esa es la versión conocida - decía Haruna algo intrigada - ¿acaso usted sabe algo más?"

"Lo sé perfectamente - dijo Ryu - porque de alguna manera... yo estuve involucrado en el asunto..."

"¿Qué dice? - dijo Haruna levantándose de su escritorio - eso no puede ser verdad... la leyenda es de hace 100 años..."

"Lo sé - dijo el anciano - supongo que soy el único que aun vive... llevo una vida sana..."

"Señor, si eso es cierto, debo entrevistarlo - dijo Haruna tomando su agenda electrónica - dígame, ¿en dónde puedo encontrarlo?"

"En el templo Kohen... en Osaka, Japón..."

"¿Japón? - decía Haruna incrédula - vaya que llama desde lejos..."

"Lo sé - dijo el anciano -espero que venga para que podamos hablar..."

"Espere, no cuelgue... ¡rayos! Colgó..."

Así que convencí a mi editor después de rogarle una semana y aquí estoy... el templo Kohen... me siento emocionada por saberlo todo... vaya... qué lugar más hermoso... se ve muy pacífico... a pesar de lo agitado que es ahora todo el planeta...

"¿Está segura de poder regresar al hotel? - decía Sam, su compañero - ya sabe que estas calles son algo peligrosas..."

"Estaré bien, Sam... no te preocupes por mí..."

"Bien, entonces la espero en el hotel."

"Está bien."

Vaya que son interminables estas gradas... cuando llegue al templo estaré exhausta... habiendo tanta tecnología hoy en día ¿no pueden hacer unas gradas eléctricas? pero no... debo hacer a un lado el cansancio y concentrarme en la historia... bien, aquí voy...

"Buenos días - decía a un joven en kimono barriendo la entrada - vengo del Daily News de Nueva York... busco al señor Kohentsu..."

"Oh sí -dijo el joven - acompáñeme... él la espera..."

"¿Señor Kohentsu? - llamaba el joven a la puerta del salón principal - la persona que esperaba ha llegado..."

"Bien, que pase adelante..."

"Buenos días, Señor Kohentsu - decía Haruna sentándose frente a él - es un placer al fin conocerle en persona..."

"Lo mismo digo -dijo el anciano, que yacía sentado tomando té - creí que nunca vendría..."

"Pues ya ve... esto era muy importante..."

"¿Gusta una taza? - dijo el anciano mientras se acomodaba en un cojín"

"Sí, gracias - dijo Haruna tomando la taza - pero bien... si no es molestia para usted, me gustaría empezar..."

"Claro, claro - dijo el anciano - bien, comencemos..."

"Bien -dijo Haruna conectando un micrófono a su computadora especial para grabar la entrevista- ¿cuál es su nombre?"

"Ryu Kohentsu - dijo el anciano"

"¿Su edad? - dijo Haruna"

"119 años - dijo el anciano"

"Eso es mucho - dijo Haruna casi soltando el micrófono "

"Cuando se lleva una vida disciplinada como la mía - dijo el anciano - es posible llegar aun más... todo es cuestión de un buen régimen..."

"Ya veo... usted practica artes marciales - dijo Haruna"

"Solía hacerlo... ahora únicamente medito..."

"Bien... ¿podría decirme por qué decidió llamarme cuando vio la leyenda publicada?"

"Porque mucha gente lo ha reducido únicamente a una tonta leyenda - dijo el anciano dando un suspiro - y eso es muy triste y deshonra la memoria de las personas que se vieron involucradas en ella..."

"¿Usted conoció a estas personas? - dijo Haruna escuchando atentamente..."

"Sí... aunque han pasado muchos años, jamás podría olvidarlos... "

"Ya veo... ¿podría entonces contar la verdadera historia?"

"Esto será largo - dijo el anciano acomodándose más - en efecto... como usted me dijo en el teléfono, han pasado ya 100 años desde ese incidente... toda la gente de la región estuvo conmocionada por mucho tiempo... hasta que decidieron olvidar y reducir todo el evento a una simple leyenda... la que todos conocemos como "La leyenda del Pilar de la Vida"... que como usted sabe, habla de un grupo de jóvenes artistas marciales que encontraron a una mujer que tenía el poder de la vida... y que al perder el control todo Japón estuvo a punto de desaparecer... pero al final la detienen y salvan a todos..."

"Sí, esa es la versión que publiqué..."

"Como ve, ha pasado de generación en generación como un simple cuento... pero es hora de que se sepa la verdad... que sepan cómo se originó todo..."

Recuerdo que era una cálida mañana de abril, era el año 2003... todo el mundo estaba revolucionado con la naciente y más complicada tecnología... en ese entonces yo tenía 19 años... había terminado mis estudios en un instituto de Alemania, y ansiaba libertad para hacer lo que siempre había soñado... ser un artista marcial. Como comprenderá, mis padres deseaban verme convertido en médico o abogado, y el que yo decidiera seguir el camino de las artes marciales fue un duro golpe para ellos... nunca me apoyaron... así que sin pensarlo abandoné mi hogar y me lancé en búsqueda de aventuras...

"¿Cómo es posible que no me comprendan? - decía Ryu refiriéndose a sus padres, mientras caminaba en el aeropuerto - lo único que quiero es ser un maestro en artes marciales..."

"Pasajeros del vuelo con destino a Japón, aborden por la puerta número 3..."

"Ese es mi vuelo - pensó Ryu - bien, acá voy..."

En ese entonces, conocía un lugar en Osaka en donde se encontraban los mejores maestros... aunque no conocía a nadie allí, sabía que encontraría amigos... aunque debo decirle que cuando llegué, el panorama no era muy alentador... toda la gente ocupada en la rutina, un idioma distinto el cual aun no entendía a la perfección... lo primero que pensé fue en regresar a casa, pero luego me contuve y seguí caminando por aquellas calles pobladas de negocios...

"Esto será más difícil de lo que pensaba - decía Ryu para sí mismo - he caminado mucho y aun no encuentro el templo "Kohen"..."

"¡Oye tú! - decía una chica - ¿sabes en dónde está el templo Kohen?"

"No - contestó Ryu - yo también lo estoy buscando..."

"Bueno, al menos ya somos dos - dijo la chica"

"Sí... mucho gusto... Ryu Kohentsu..."

"Mucho gusto, Ryu... Megumi Eiko..."

Aquella chica que había encontrado buscaba lo mismo que yo... su nombre era Megumi Eiko... en ese entonces tendría unos 17 años o 18 talvez... era una chica joven y amigable... venía de China con la disposición de perfeccionar sus técnicas... se notaba por su físico que era muy ágil...

"¿Y de dónde vienes? - decía Megumi"

"De Alemania -contestó Ryu - terminé mis estudios y ahora ya puedo dedicarme de lleno a las artes marciales... ¿y tú... de dónde vienes?"

"De China -contestó Megumi - llevo años practicando artes marciales, pero no está de más perfeccionar las técnicas..."

"Claro, eso es lo más importante - dijo Ryu - pero creo que si no hallamos el templo pronto, ninguno logrará lo que se propone..."

"Mira, esos chicos también llevan una mochila - dijo Megumi señalando a los chicos - si quieres les preguntamos... con suerte van para el templo también..."

"Está bien, preguntémosles..."

"Hola - dijo Megumi en tono amable - buscamos el templo Kohen... ¿saben en dónde queda?" "Sí, vamos para allá también - contestaron"

"¡Qué bien! Mucho gusto, yo soy Megumi Eiko y él es Ryu Kohentsu..."

"Mucho gusto - dijo Ryu"

"Mucho gusto - dijo uno de los chicos - mi nombre es Hitori Tenko..."

"Y yo soy Kotori Tenko, mucho gusto..."

Hitori era sin duda el más grande del grupo... tenía ya 22 años. Su hermano Kotori al contrario, tenía la misma edad que yo. Venían de Francia después de terminar una carrera en administración... siempre habían practicado artes marciales como un deporte, nunca como una disciplina... pero ahora pretendían tomar las cosas más en serio... los cuatro sabíamos en ese momento que las cosas no iban a ser fáciles... tendríamos que hacer muchos sacrificios...

"Pronto llegaremos - dijo Hitori - es sin duda un templo bastante grande..."

"Sí - dijo Megumi - pero supe que hay otro templo igual de grande en esta ciudad..."

"¿Igual de grande? - dijo Ryu algo incrédulo"

"Sí, es cierto -afirmó Kotori - es el templo Hiyaki, en el sur... "

"¿También dan alojamiento a estudiantes de las artes marciales? - decía Ryu"

"No, ese templo según dicen, encierra muchos misterios - dijo Hitori - no acepta estudiantes ni visitantes..."

"Qué mal - dijo Megumi - me habría gustado conocerlo..."

"Sí, a mí también - dijo Ryu"

"Bien, hemos llegado - dijo Hitori - ¿listos para subir los escalones?"

"¡Listos!"

Al fin habíamos llegado al templo Kohen... grande sin duda, como usted podrá ver... claro, en aquel entonces aun tenía su encanto antiguo... ahora con tanta cosa moderna, es difícil mantener eso...

Sí, lo imagino - dijo Haruna - pero dígame... ¿Qué hicieron al llegar? ¿Preguntaron por alguien?

No conocíamos a nadie - dijo el anciano - al llegar, encontramos a un individuo que portaba un traje de combate... le preguntamos y resultó ser él quien entrenaba a todos los alumnos... para suerte de nosotros, éramos los únicos... ya en aquellos años, no había mucho interés en la disciplina...

Entonces, ¿aceptó entrenar únicamente a los cuatro? - decía Haruna

Sí, después de todo, era un maestro... además se notaba que le hacía falta un poco de compañía... y pues, así sin más logramos convertirnos en alumnos del maestro Ken Tsukinawa...

"Al fin hemos terminado esos escalones - dijo Ryu - parecían interminables..."

"Apuesto a que la próxima vez los subiremos corriendo -dijo Megumi - seguramente es parte del entrenamiento, ¿no creen?"

"Supongo que sí - dijo Hitori - le preguntaré a aquel hombre en dónde está el maestro que nos entrenará..."
"Bien..."

"Buenas tardes, ¿ me podría decir en dónde está el maestro de este templo? - decía Hitori"

"Soy yo - dijo el hombre - ¿qué quieren acá?"

"Bueno... entrenarnos... - dijo Ryu"

"¿Y por qué debería yo de entrenarlos a ustedes? - dijo el hombre "

"Bueno..."

"Porque deseamos perfeccionar nuestras técnicas y hacer del combate una disciplina en nosotros - respondió Megumi"

"¿En serio? - dijo el hombre - suelo ser muy estricto... ¿serán capaces de aguantar?"

"Sí - dijeron todos seriamente"

"Bien... entonces síganme... les mostraré el lugar en donde van a dormir esta noche y todas las demás noches que pasen en este templo... la hora de levantarse es a las 5:00 AM... lo primero que harán es correr 50 veces alrededor del templo, incluyendo los escalones..."

"Te lo dije - murmuró Megumi"

"Cállate - dijo Ryu - antes de que se te ocurra otra cosa..."

"... luego harán su desayuno y lavarán todos los platos, la ropa y harán el aseo en todo el templo... cuando terminen, tendrán 3 horas de entrenamiento conmigo y 2 horas de entrenamiento entre ustedes... al final del día, prepararán la cena y luego volverán a lavar los platos... cuando terminen, irán a dormir... así que olviden la televisión, radio y demás aparatos... en este templo, no hay nada de eso... todo es hecho a la antigua... ¿me han entendido?"

"Sí - dijeron los cuatro"

"Bien... ahora sus nombres - dijo el hombre"

"- Ryu Kohentsu
- Megumi Eiko
- Hitori Tenko
- Kotori Tenko"

"Mucho gusto muchachos, yo soy Ken Tsukinawa - dijo el hombre - pero pueden llamarme maestro..."

¿Y no era duro todo eso que debían hacer? - decía Haruna

Los primeros días sí - dijo el anciano - ninguno estaba acostumbrado a hacer tanto... pero descansábamos los domingos... el maestro no era tan tirano...

¿Y qué hacían cuando tenían tiempo libre? - decía Haruna sosteniendo el micrófono

Bueno, recuerdo que los primeros días nos quedábamos en el templo todo el día... pero luego, a petición del maestro, salíamos a dar paseos por la ciudad... a conocer todos los lugares interesantes...

"El único día de descanso y nosotros cansándonos más caminando -decía Ryu - ¿por qué no nos quedamos en el templo?"

"Porque el maestro nos quería afuera - dijo Megumi - escuchaste lo que dijo... "deben hacer algo de provecho""

"Así es - dijo Hitori - además, la ciudad es muy bonita..."

"Claro, claro... pero eso no compensa -decía Ryu"

"No te quejes tanto - decía Kotori - pareces un anciano..."

"Oigan chicos -dijo Megumi - ¿por qué no vamos al templo Hiyaki?"

"Ya te dije que no permiten visitantes - dijo Hitori"

"Pues sí, pero eso lo hace más interesante, ¿no? -decía Megumi"

"Megumi tiene razón - dijo Ryu - vamos a conocerlo..."

"Está bien, pero prometan que no se meterán en problemas - dijo Kotori"

"Claro que no, vamos."

Recuerdo que ese domingo caminamos mucho para llegar hasta el templo Hiyaki... quedaba del lado totalmente opuesto al templo Kohen... era sin duda del mismo tamaño y antigüedad... sin embargo, para llegar hasta el templo, debías atravesar dos enormes puertas de madera que daban paso a un terreno diseñado especialmente para combates... ese día, las puertas estaban abiertas...

"¿Están seguros de querer entrar? - decía Hitori - este lugar es propiedad privada..."

"No seas tan miedoso - dijo Megumi - pareces una chica..."

"¡No es miedo, es respeto! - dijo Hitori enfadado..."

"Ya, ya... cálmate - dijo Ryu - no vamos a robar nada, sólo queremos conocer el lugar, eso es todo..."

"Sólo espero que no tengamos problemas, o de lo contrario el maestro nos castigará severamente - dijo Kotori"

"Bueno, ya... entremos - dijo Megumi..."

"Está bien..."

Aquel lugar era enorme... y ni siquiera habíamos entrado en el templo... caminamos hasta el centro del terreno y observamos alrededor... todo lucía calmado, sin embargo no duró mucho... detrás de nosotros, apareció un grupo de individuos con cara de pocos amigos...

"¿Se puede saber quién los dejó entrar? - decía uno de los chicos del grupo"

"Las puertas estaban abiertas - dijo Megumi - queremos conocer el templo..."

"Este lugar es exclusivo para los miembros de la Liga de Combates - dijo el chico con tono altanero - se ve que ustedes no saben nada del combate..."

"¿Qué estás diciendo? - dijo Ryu enfadado - ¡ no nos conoces!"

"Así es - dijo Megumi - somos alumnos del maestro Tsukinawa del templo Kohen..."

"¿Así que son del templo enemigo? - dijo el chico - ¡entonces vienen a retarnos!"

"¿Templo enemigo? -dijo Kotori"

"¿Retarlos? - dijo Megumi"

"¡Rápido! - dijo el chico - ¿quién es el capitán de su grupo?"

"¿Capitán? - dijo Hitori - no, no es un reto, nosotros sólo..."

"Yo soy - dijo Ryu dando un paso al frente - veamos qué tan buenos son..."

"¿Qué tan buenos somos? - dijo riendo el chico - te arrepentirás de habernos retado sin saber nada de este lugar..."

"¿Sí? Pues eso lo veremos - dijo Ryu"

"¿Estás loco? - dijo Hitori - no hemos venido a pelear ni a retar a nadie..."

"Vamos, es buena oportunidad para ver qué tanto hemos aprendido - dijo Ryu"

"Tal vez, pero creo que esos chicos pelean de otra forma -dijo Megumi"

"Lo lograremos, ya verán -dijo Ryu"

"¡Bien! -dijo el chico - lo primero es presentarnos... yo soy el capitán del equipo A3... soy Keichi Hirosawa... ellos son los miembros de mi grupo... Saito, Hiroshi y Kaede..."

"Yo soy Ryu Kohentsu y soy capitán del equipo del templo Kohen... mis compañeros son Hitori, Kotori y Megumi..."

"Bien, entonces comenzaremos - dijo Keichi - las reglas del combate son sencillas... cada uno de nosotros tomará a un miembro del grupo opuesto como su oponente y lucharemos... al final, ganará el grupo que logre capturar el arma secreta..."

"¿Arma secreta? - dijo Ryu "

"Te dije que no nos metiéramos en problemas - decía Kotori - y mira ahora, en el aprieto en el que estamos..."

"Bien, ¿están listos? - dijo Keichi - comencemos... ¡Saito! Trae nuestra arma..."

"Sí Capitán - decía Saito"

¿Entonces ellos tenían en su poder un arma secreta? - decía Haruna asombrada

Sí, ellos lo llamaban así... y por un momento pensé que serían técnicas especiales por parte de cada uno de ellos... pero no era así...

¿No? - decía Haruna cada vez más intrigada - entonces ¿qué era?

Más bien, la pregunta sería ¿quién era?...

¿Quién era? - decía Haruna confundida - ¿era una persona?

Sí... en aquel momento, a petición del capitán Keichi, Saito había subido rápidamente hasta el templo... y regresó con 4 espadas de madera en sus manos y con compañía...

"Ya estamos aquí Capitán -decía Saito - acá están las espadas y esperamos órdenes..."

"Bien - dijo Keichi tomando de la mano a la persona que acompañaba a Saito - ya sabes lo que tienes que hacer..."

"Sí capitán..."

"¿Quién es? - dijo Ryu - ¿otro miembro del grupo?"

"Parece que sí - dijo Kotori - pero si es así... creo que estamos en desventaja..."

"¿Qué les pasa? - dijo Megumi - es sólo una chica..."

"Sí... - dijo Ryu - una chica muy hermosa..."

"¿Quieres concentrarte? - dijo Hitori"

"Sí, lo siento - dijo Ryu - es sólo que no parece ser del grupo... pero entonces, ¿qué hace con ellos?"

|| Capítulo 2 ||

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