|| SOULS GUARDIAN ANGELIE ||

Capítulo III
¿Una pelea por las almas? La dimensión de Areim y Kyra

¡Ahh! ¡Se me ha hecho tarde de nuevo! – gritaba Angie mientras bajaba las escaleras

Ya decía yo que esas levantadas temprano no durarían mucho – dijo Grace – siempre se te hace tarde...

Lo sé, lo sé... vamos, dame mi almuerzo debo irme ya...

Tranquila, que yo no tengo tanta prisa – replicó Grace – me tienes preocupada, sabes...

¿Por qué lo dices, mamá?

Sé que algo te preocupa... no has dormido bien y se nota en tu rostro una gran preocupación... dime Angie... ¿tiene esto algo que ver con... tu sabes... tu realidad?

* Angie la veía fijamente... no le gustaba hablar de esas cosas, pero en ese momento, su madre era la única que la podía escuchar... ya que ella sabía quién era ella realmente y cuál era su misión...

Digamos que en parte eso contribuye a mi malestar – dijo Angie – no sabes todo lo que ocurre conmigo, y tampoco debo decírtelo... es un secreto... es mejor que quede así...

Como gustes Angie... sólo recuerda que siempre estaré ahí si quieres hablar al respecto...

Gracias mamá... eres muy buena... pero debo irme ya... nos vemos en la tarde...

Si, esta bien... cuídate...

* Angie contenía las ganas de llorar que le embargaban... se sentía muy mal por no decirle a su madre todo lo que sentía, pero no quería meter a nadie en esto... era un problema que ella debía enfrentar sola... sin embargo se sentía impotente, ya que ahora desde la aparición de Arthur y Karla, su vida se veía más oscura... la Muerte hacía días que no aparecía y ella no podía ir a Asgard... ¿acaso la Muerte se había desvanecido en el infinito?

* Corría rápidamente por la avenida central, como si tratara que el viento disipara sus penas... pronto se encontró a las puertas de la escuela... y sólo dio un largo suspiro...

¡Buenos días Angie! – decía Lindsay – hoy te he ganado la carrera... llegué antes...

Si ya veo... cada vez te vuelves una atleta más experta...

Vaya que lo dices con ánimo Angie... ¿qué te pasa? – decía Lindsay preocupada

No es nada amiga... supongo que es el síndrome que queda después de las vacaciones...

¡Hola, hola! – decía Amelia con el ánimo que le caracterizaba – es un hermoso día para aprovechar ¿no creen?

Vaya que sí – decía Lindsay – se ve que hará una tarde hermosa...

Deberíamos ir todos al cine – decía Matt – así nos divertimos un poco... además hoy salimos temprano...

Me parece bien – dijo Christian – así nos despejaremos un rato, ¿no Angie?

* Angie sonreía... sabía que Christian se preocupaba por ella desde el altercado con Arthur y Karla...

No se diga más... iremos esta tarde y disfrutaremos todos juntos – dijo Amelia

Muy bien – dijo Matt – supongo que todos queremos que se acaben ya las clases ¿o no?

* Todos empezaron a reír, excepto Angie... no podía alejar de su mente la imagen de la otra tarde... cada vez se preocupaba más... ni siquiera Arthur y Karla habían llegado esos días a la escuela... eso le ponía a pensar en que quizá ambos estaban tramando algo... y entre otras cosas, ¿quién era aquella sombría mujer?

Oye Angie – dijo Matt – parece que no andas en este mundo... ¿no oyes la llamada de la maestra? Te quedarás afuera...

Oh es cierto... lo siento, supongo que aun estoy dormida...

* Así, entraron a clase de Historia... la maestra Satori explicaba algunos de los conceptos más importantes, y todos prestaban gran atención... incluso Angie tomaba muchas notas, de las cuales no entendía nada... trataba de hacerlo por inercia para alejar todos sus pensamientos... creía que ocupándose en algo más olvidaría lo ocurrido... pero era como engañarse a ella misma... de repente se dio cuenta de que la maestra preguntaba algo... ¿acaso era a ella?

¡Señorita Angie!!!! ¿Me puede Ud. explicar por qué ignora mis preguntas? ¡Hace más de 5 minutos que trato de que ponga atención y Ud. ni siquiera se ha dignado a mirarme a la cara! ¿Cree que toleraré ese comportamiento?

Lo siento maestra – dijo Angie un poco molesta – pero no me siento con ánimo de responder ese tipo de preguntas que Ud. hace... no me siento bien el día de hoy...

¿Cómo dice? – replicó la maestra

Lo que ha escuchado – dijo Angie – si va a castigarme hágalo de una vez... así no interrumpimos la clase para los demás...

* La maestra se quedó callada... no podía creer que una alumna le contestara así...

Muy bien – dijo con voz más calmada – si eso es lo que desea... salga del salón y quédese de pie en la puerta... escuchará desde ahí la lección... además se quedará en la tarde para hacer tarea extra...

* Angie salió del salón bajo la mirada de todos... nada le importaba... sabía que algo malo pasaría y trataba de sobrellevarlo. Estando afuera, contempló la hermosa mañana que hacía... pensó en lo que perdería si Areim y Kyra la mataran... ¿Cómo les haría frente, si ni siquiera la Muerte les podía hacer algo? En ese instante, tuvo la sensación de transportarse a otro mundo... era un lugar de sombras, frío, más que Asgard, además el aura que le rodeaba era maligna... sabía que Areim y Kyra estaban detrás de todo esto... de repente frente a Angie aparecieron Areim y Kyra, portando cada uno en su frente la tradicional gema de los enviados... pero esta vez la gema era de color rojo...

Han cambiado su gema – dijo Angie – ahora son otro tipo de enviados...

Somos enviados de las sombras – dijo Kyra – por eso nuestra gema es roja... representa la misión que tenemos ahora...

¿Condenar a las almas? – dijo Angie

Exacto –dijo Areim – si puedes ver bien, esta es nuestra dimensión... es acá donde las almas serán prisioneras para siempre...

¡Canalla! – dijo Angie – tratando de pegarle... sin embargo no surtía ningún efecto...

¿Qué pensabas? – dijo Areim – ¿Qué podrías hacerme daño? ¡Por favor! Eres así de ingenua...

* Angie contenía la rabia dentro de sí... quería salvar a aquellas almas, pero no tenía ninguna habilidad para hacerles frente a ambos enviados...

No te preocupes Angie – dijo Kyra – siempre podrás cambiarte de bando... nuestras puertas siguen abiertas... así que tú decides. Diciendo esto, ambos junto con la dimensión desaparecieron, dejando a Angie en el medio del pasillo... justo sonaba el timbre para la salida...

¡Angie! – dijo Lindsay – qué agallas las tuyas... mira que contestarle así a la maestra... ahora no podrás ir con nosotros al cine...

Eso es lo de menos – dijo Angie, y tomando sus cosas se fue al jardín...

Vaya que está sensible esa chica – dijo Matt - ¿se puede saber qué le pasa?

No lo sé – dijo Lindsay – pero me preocupa... hace días que está así...

A lo mejor se ha enamorado – dijo Amelia sonriendo – el amor te hace irritable...

* Christian permanecía en silencio... sabía muy bien qué era lo que Angie tenía... no era cuestión precisamente de amor...

¿Saben qué? – dijo Christian – iré a ver qué tiene, si quieren adelántense al cine... trataré de animarla…

Como quieras – dijeron todos – pero no nos vayas a dejar plantados...

No...

* Christian tomó sus cosas y fue al salón de castigos... seguramente ella estaría allí... o la maestra la traería a como diera lugar. Entró y la vio sentada en la primera banca del lado de la ventana...

Vaya actitud la suya señorita Angie – dijo en tono sarcástico – mire que dejar a sus amigos así... se suponía que sería una tarde fantástica ¿o no?

Cállate Christian – dijo Angie riendo – eres un payaso... sabes muy bien por qué me siento así...

Lo sé – dijo en un tono más serio – pero eso no significa que haya acabado todo, ¿o si?

Casi... me siento tan...

* Angie rompió en llanto... hacía tiempo que se quería desahogar y no lo había hecho... Christian la abrazó y permaneció en silencio...

* Al cabo de un rato se fue calmando... le daba pena poner a Christian en esa situación...

¿Te sientes mejor? – dijo Christian

Sí, gracias a ti... no sé como agradecerte el que mantengas todo esto en secreto... No te preocupes... sabes que los amigos están allí en las buenas y en las malas... además nunca había tenido a una amiga que fuera un enviado...

* Ambos comenzaron a reír... Angie olvidó por un momento todo lo que le aturdía y cobró un ánimo más positivo... tarde o temprano todo pasaría...

Bueno, creo que ahí viene la maestra – dijo Christian – será mejor que me vaya o es capaz de darme tarea a mí también...

Sí, es mejor que te vayas... los chicos deben estar esperándote... Christian, gracias...por todo...

De nada amiga...

* Dicho esto, Christian salió del salón... pronto llegó la maestra y empezó a dictar la tarea...

* Mientras tanto, los chicos habían llegado a la sala de cine y aun no decidían cuál película ver...

Para mí que deberíamos ver la de los asesinos – decía Matt

¿Qué te pasa, estás loco? – decía Amelia –vamos a ver una romántica...

No, mejor una de acción –decía Lindsay – son más emocionantes

La de terror... no, la romántica... la de acción...

¡Basta! – dijo Christian que llegaba justo a tiempo – parecen unos niños...

Christian, qué paso con Angie... ¿ya está mejor? – decía Lindsay con preocupación en el rostro

Sí, no te preocupes... ya esta bien... era un malestar sin importancia...

Ya veo – decía Lindsay, sin evitar sentir celos, ya que Angie siempre le confiaba a ella las cosas... sin embargo ahora era Christian la persona en la que ella confiaba...

Bueno, pero ¿cuál película veremos? – decía Amelia impaciente

Pues no lo sé... dejémoslo a la suerte – decía Christian – lanzaré esta moneda, dependiendo el lado en el que caiga esa será la película que veremos...

De acuerdo – dijeron todos – y después de un rato se decidieron por ver la película romántica...

Has ganado hermana – decía Matt – iremos a ver esa película...

No seas tonto, ¿acaso no es una buena oportunidad? – decía Amelia mientras veía a su hermano y a Lindsay...

¡Eso no es cierto! – dijeron ambos sonrojándose

Vamos, entremos ya – dijo Christian

* Así todos entraron a la sala, y se sentaron en el centro... la película empezó sin mucho interés y Matt y Christian estaban durmiéndose...

¿Puedes creer esto? – decía Amelia – es una buena película y ambos están perdiéndosela...

* Sin embargo, en un momento la luz se fue en toda la sala... todos empezaron a protestar, sin ser ellos la excepción...

¡Qué esta pasando aquí!...

* Un escalofrío recorrió la espalda de Christian... era la misma sensación de la otra tarde... ¿acaso eran? La luz vino de repente, enfocando al frente, en donde dos personas miraban a todos con seriedad... Christian confirmó sus miedos... Areim y Kyra...

¡Atención a todos! – dijo Kyra – no deben preocuparse más... en este momento serán propiedad de las sombras... su única razón de existir será darnos energía...

* Diciendo esto, Areim lanzó miles de rayos que atravesaron a la mayoría de las personas...

¿Qué pasa? – dijo Matt – esto no es una película

Claro que no tonto – dijo Amelia – es algo muy, muy malo...

Así es – dijo Christian – rápido escóndanse bajo los asientos... iremos poco a poco hasta la puerta...

Bien – dijeron todos – y empezaron a arrastrarse a la puerta

* Mientras tanto, Angie estaba en el salón haciendo la tarea... de repente sintió como si un rayo le partiera el corazón... supo que sus amigos estaban en peligro... rápidamente trató de salir del salón, pero la maestra estaba en la puerta... así que decidió irse por la ventana... después de todo, otro castigo lo podría soportar...

Debo ayudarles – decía para sus adentros – están en peligro... y sin decir más, tomó su forma de enviado y se dirigió a la sala de cine...

* Al llegar se dio cuenta del alboroto, así que entró por la puerta de atrás... descubriendo a sus amigos tratando de escapar...

Oh no – decía Lindsay – tú nos vas a matar

Calma – dijo Angie – no les haré daño... rápido deben irse ahora...

* Los chicos no entendían por qué ella que era igual a los otros, les estaba ayudando... pero si hacer preguntas salieron de allí... el único que se quedó fue Christian...

Rápido Christian debes irte – decía Angie – no es bueno que estés acá...

Necesitas ayuda y lo sabes... además vi cómo se apoderaron de las almas de las personas... Areim lanzó varios rayos y abrieron un portal... como a otra dimensión...

Lo sabía – dijo Angie – esos dos no podían hacer otra cosa que el mal... pero vamos, vete ya... sé que no puedo sola pero no arriesgaré a un mortal...

Christian asintió. Salió rápidamente y Angie entró rápidamente a la sala... ni siquiera vio atrás... sabía que no podía exponer a nadie en esa batalla...

* Llegó al centro y vio a Areim capturar las últimas almas... ciertamente la dimensión estaba abierta y era el lugar en donde las tenían capturadas... sabía que debía pensar en algo pronto... no podía permitir que todas esas almas se perdieran... mucho menos que fueran condenadas...

¡Deténganse, por favor! No hagan más daño... ¡suelten esas almas!

Pero si es Angelie – dijo Kyra – no pensé que tuvieras el valor de venir... dime ¿qué piensas hacer para detenernos?

* Angie se lanzó desesperadamente sobre Kyra, y empezaron a luchar... Angie talvez no tenía mucho poder, pero era muy hábil para luchar... sus hermanos tiempo atrás le habían enseñado...

Eres buena – decía Kyra – debo reconocerlo, pero no lo suficiente...

* Y lanzando un rayo, golpeó a Angie contra la pared... Areim sólo veía desde un extremo, ya que aun no se reponía de las capturas de las almas...

* Kyra se acercaba a Angie para golpearla más... sin embargo en ese momento, la Muerte que días atrás había permanecido en silencio total, apareció frente a Angie, y sólo ella podía verla...

Rápido Angelie – decía la Muerte – busca un objeto luminoso y lánzalo cerca de la dimensión de Areim y Kyra... las almas buscan la luz y si consigues que salgan Kyra se debilitará... además liberarás a las almas inocentes...

Esta bien – decía Angie, un poco más convencida de ver a la Muerte – un objeto luminoso... ¿dónde le encontraré?...

¿En qué piensas Angelie? – decía Kyra - ¿piensas en tu final?

Aun no Kyra... y diciendo esto, saltó hacia la cabina de control y tomó uno de los reflectores...

¡Ahora mismo liberaré esas almas! – dijo, y acto seguido, lanzó el reflector cerca de la dimensión... y tal como la Muerte había dicho, las almas empezaron a salir...

¡Nooo! – gritaba Kyra debilitándose...

¡Eres una tonta Kyra! – decía Areim – ¿no ves que ahora todo fue en vano?

* Y desvaneciéndose la entrada a la dimensión, tanto Areim como Kyra fueron desapareciendo también...

* Todas las almas regresaron a los cuerpos de las personas y empezaron a recuperarse... Angie se escondió luego y salió pronto de la sala... debía regresar a la escuela...

¡Rayos! – decía Angie – la maestra ya debió notar mi ausencia... sin embargo, en su interior iba rebosante de alegría... de una u otra forma había impedido los planes de Areim y Kyra... además la Muerte había aparecido de nuevo... Christian tenía razón... no todo era tan malo después de todo...

* Pronto llegó a la escuela, y para su sorpresa, la maestra Satori no se había dado cuenta de su ausencia… había estado platicando con la directora todo ese tiempo...

Vaya que tengo suerte... bueno es hora de irme... el castigo terminó...

* Salió de la escuela y fue a casa... iba tranquila, aunque sabía que esos dos volverían a dar problemas...

¡Ya vine mamá! ¿Está todo bien?

Claro, por qué no habría de estarlo... ¿cómo te fue hoy?

De maravilla, mamá... me siento mejor...

Me alegro... por cierto, Lindsay llamó, diciendo que algo asombroso les había ocurrido hoy, pero que tú no estabas con ellos... ¿dónde te habías metido?

Andaba por ahí... pero ya sabes como es Lindsay... es bastante exagerada... bueno debo subir a hacer mi tarea...

Sí esta bien... te aviso cuando la cena esté lista...

* Angie subió rápidamente, se cambió el uniforme por sus pantalones flojos y una camiseta... se tiró en la cama y empezó a pensar... ¿qué pasará mañana?

* Estaba en eso, cuando varios golpes en su ventana la sacaron de su concentración...

* Abrió la ventana y se dio cuenta que era Christian...

¿Qué haces acá? Ya es tarde... ¿cómo supiste mi dirección?

Tengo mis métodos...pasé a ver cómo te había ido... me parece que bien ¿no?

* Angie sonrió y bajó al jardín por el árbol cerca de su ventana... Christian y ella se sentaron en el borde de la pared...

¿Sabes Christian? – dijo Angie – creo que debo contarte todo desde el principio...

¿Estás segura?

Sí – contestó Angie

* Y sin decir más empezó a relatar su historia y todo lo que había pasado... su misión, su sueño... todo... se hizo tarde, pero ambos no sintieron el tiempo... ahora Christian era su mejor aliado y en quien podría confiar para contarle todas esas cosas...

|| Capítulo 4 ||

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