OTHERWORLD
* * Heiwa continuaba pensativo ignorando a Neko, que trataba de alertarle de que un ser extraño les observaba desde el techo.
* * Este extraño ser es apariencia similar a un conejo, igual tambien en tamaño, con la diferencia de tener fuertes garras en sus patas que le permiten adherirse a todas las superficies y posiciones, y una larga cola mas propia de una pantera.
* * Sin emitir sonido alguno, la criatura analiza la situacion, observa detenidamente a Heiwa y despues a Neko, que no deja de maullar. Poco despues, parece desaparecer de la velocidad con la que abandona la habitacion desplazandose por el techo con sus afiladas garras.
* * No muy lejos de alli, Akino camina por el pasillo en busca de su compañera Yorokobi, cuando ve pasar ante sus ojos a la criatura con una velocidad increible.
Akino: No puede ser verdad lo que ven mis ojos... ¿un mensajero? Debo decirlo rapidamente al consejo. (Akino comienza a correr en direccion al cuarto de reuniones y atraviesa la puerta a toda velocidad) ¡He visto a un mensajero!
* * En el interior, tan solo quedan un anciano y un chico joven, que se sobresaltan con la llegada de Akino.
Anciano: Rapido avisa al resto, reunion urgente, si está en este mundo es porque trae noticias que nos pueden afectar.
* * Akino sale corriendo de la habitacion y comienza a recorrer como loca la casa al completo empezando por el sotano.
* * En el sotano hay un pequeño almacen lleno de objetos extraños y cartelitos con precios, algo asi como una tienda, pero Akino ignora todo eso y se dirige contra una pared aparentemente sin puerta. Al atravesarla, llega a una estancia oscura, tan solo iluminada por algun fogon encendido que calienta probetas con liquidos extraños.
* * Habia entrado en un laboratorio escondido, para el que habia que atravesar un pasadizo para llegar, y al fondo se encontraba Koimura, contandole un cuento a Inumaru, que yacia casi dormido en el suelo junto a los pies del hombre mientras este trabajaba en el banco de trabajo.
Akino: Koimura rapido, reunion urgente, deja todo lo que estes haciendo y avisa a los demas, hemos visto a un mensajero.
* * Ambos salen corriendo de nuevo al primer piso y delante de las escaleras se separan, yendo Akino en direccion al jardin y Koimura, que carga con Inumaru casi dormido a sus espaldas, se dirige escaleras arriba. Irrumpe de pronto en la habitacion de dos de los estudiantes, donde Yorokobi aprovecha que duermen para leer el gran numero de comics que los dos alumnos comparten.
Koimura: Rapido Yoro, reunion urgente. Se ha avistado a un mensajero.
* * Mientras tanto, en la sala de reuniones el anciano y el joven continuan esperando.
Anciano: Los mensajeros suelen traer las nuevas normas que se nos imponen a los que permanecemos en este mundo como condicion de no ser arrastrado al mas alla. Los dioses son estrictos y los mensajeros nunca se pierden en el camino, sin embargo aun no ha llegado el mensajero que Akino ha visto... Esto no me gusta nada, creo que deberias ir a avisar al Maestro.
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Yorokobi: Siento que algo esta apunto de pasar, despues de tanto tiempo sin que los dioses se comunicasen con nosotros, es raro que quieran hacerlo ahora.
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* * Heiwa dormita tranquilamente junto al escritorio, ajeno a todo el jaleo. Todo parece tranquilo y en orden, pero algo turba el ambiente. Una extraña respiracion, demasiado fuerte como para que sea de Keiko, se escucha a sus espaldas y el chico asustado se gira lentamente.
* * Detras de el, apareciendo a traves de la pared, un extraño individuo vestido completamente de negro y con una mascara blanca tapandole la cara acerca su mano, con garras artificiales de metal hacia el chico.
Heiwa: ¡¡AHHH!!
* * El individuo deja ver su otra mano. En esta no lleva garras de metal, sino una enorme guadaña que atraviesa la pared junto a su portador, que entra completamente en la habitacion junto con una brillante luz que emana una pequeña lampara de aceite colgada del arma. La respiracion sigue escuchandose con fuerza y Heiwa trata de correr hacia la puerta, pero el hombre de negro le tapa el paso a una velocidad increible.
* * La guadaña comienza a levantarse sobre su cabeza lentamente, preparandose para un golpe final. La lampara se tambalea con fuerza, produciendo sombras y luces espectrales en toda la habitacion. Una risa parece escucharse detras de la mascara y la guadaña cae con toda la fuerza sobre Heiwa, que esperaba el golpe final acurrucado en el suelo.
* * Pero el golpe no llega. En lugar de eso, le llega el sonido de alguien desplomandose sobre el suelo a su lado. Temeroso, levanta la mirada, y ante el, con una pierna levantada, ve al hombre pervertido que no dejaba de mirar como Keiko se cambiaba, esta vez sin sangrar por la nariz, sino con la mirada fija a cada movimiento de su rival y una sonrisa tranquilizadora en su boca.
* * El hombre de negro se levanta del suelo enfurecido y carga contra su nuevo oponente, pero este parece tener su misma velocidad y esquiva el golpe sin problemas. La guadaña pasa sobre su cabeza sin rozarlo siquiera, y un fuerte puñetazo impacta contra su estomago, haciendose que tenga que arrodillarse para descansar.
* * Tan solo unos segundos despues vuelve a emprender el ataque, pero se da cuenta de que su mano esta vacia y su arma ha desaparecido.
Koimaru: ¿Buscabas esto? (apareciendo por detras con la guadaña en la mano).
* * El enemigo se enfurece mas que nunca y carga con sus garras de metal contra Koimaru.
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Inumaru: (corriendo mientras tanto por el pasillo junto con Yorokobi ajenos a lo que ocurre en la habitacion) ¡Esta cerca, puedo olerlo!
* * El mensajero tiene una gran velocidad, pero su larga cola lo delata aunque corra por el suelo o trepe por paredes y techos.
* * Pero mientras este corre vigilando atentamente sus espaldas no ve que delante suyo hay alguien y choca contra una pierna, frenando su velocidad en seco.
Chico: ¡El mensajero!...¿Lo he matado? (se trata del chico al cual el anciano mandó en busca del maestro).
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Heiwa: ¡Koimaru cuidado!
* * El enemigo, lanzandose con sus garras de acero sobre Koimaru, no presta atencion al hombre con el que luchaba antes de perder su arma, que resulta ser más veloz de lo que parece y se situa entre ambos para ejecutar una rapida llave de Aikido.
* * Con solo retorcer una de sus muñecas, el enemigo se desploma sobre el suelo, y para inmovilizarlo, el hombre encadenado utiliza sus propias cadenas para rodear el cuello del prisionero.
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Chico: Os aconsejo que vayais a la sala de reuniones cuanto antes, a mi se me ha encargado avisar incluso al maestro, asi que debe de ser importante.
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Koimaru: Has tenido suerte joven (dirigiendose a Heiwa) Es un Ejecutor, un tipo muy peligroso cuya mision es llevarse las almas al mundo de los muertos por la fuerza.
CAPITULO 06: "Mensajeros del Mas Allá"
Koimura: ¿Un mensajero? ¿Trae noticias?
Yorokobi: Maldita sea, ahora que estaba en lo mejor.
Chico: De acuerdo (mientras sale corriendo de la habitacion).
Koimura: Vayamos a avisar al nuevo.
Yorokobi: Debemos capturar a ese mensajero, si estaba en la puerta mirando la batalla es que sabe todo lo que esta ocurriendo.
Inumaru: ¡Por ahí va!
Mensajero: ¡Tenias que meterte por medio!
Yorokobi: Veo que no (levantandolo del suelo de la cola).
Mensajero: ¡Sueltame ahora mismo estupida alma, en nombre de los demonios del averno!
Yorokobi: Dudo que a los dioses o demonios les importe un simple mensajero. Y tienes mucho que contarnos.
Yorokobi: Espera vamos contigo, hay un ejecutor en el cuarto.
Chico: ¡¿Que?! Rapido entonces (todos salen corriendo).
Mensajero: ¡Sueltame la cola maldita bruja!
Heiwa: ¿Pero no es ahi donde se suponen que deben ir las almas? ¿Por que estamos todos aquí?
Koimaru: Los dioses son benevolos con nosotros y nos dejan decidir si queremos quedarnos aqui o marcharnos, comunicandose con nosotros mediante los mensajeros. Pero los demonios no nos dejan decidir, tan solo buscan almas con las que aumentar su ejercito, aunque para ello tengan que forzarnos. Por desgracia éstos tambien tienen sus mensajeros, aunque ellos los utilizan para el espionaje y la incitacion.
Chico: (Irrumpiendo en la habitacion con Yorokobi e Inumaru detras suya) ¡Maestro Kizoku! ¿Que ha ocurrido?
Kizoku: (Levantandose de encima del Ejecutor). Parece que los demonios se enteraron de que tenemos uno nuevo en nuestras filas.
Heiwa: ¿Maestro? ¿Ese pervertido es un maestro?
Kizoku: ¿Estas bien chico? (tendiendole la mano para ayudarle a levantarse). Te aconsejo que te cambies de ropa, estas horrible (riéndose) aunque con ese pecho al descubierto... (comienza a sangrar por la nariz).
Heiwa: ¿Eh? (cara de asustado).
Yorokobi: Bueno, bueno (metiendose entre los dos) creo que tenemos cosas mas importantes que hacer, con este Mensajero y el Ejec... ¿Donde esta?
Kizoku: (pegándose en la cabeza) Upss.. Lo olvide.
Yorokobi: ¡¿En que estabas pensando?! ¿Sabes toda la informacion que podriamos haber conseguido? (pegandole con el Mensajero en la cabeza).
Mensajero: ¡¿¿¿Que haceeeeees???!¡¡Animal!!
Chico: per...don... tengo que hablar con el maestro.
Kizoku: Dime, te escucho (mientras Yorokobi le aprieta la cabeza).
Chico: Es necesario que tomemos medidas, ahora que tenemos a un nuevo morador, los Ejecutores trataran de llevarselo, tenemos que protegerlo y avisar a los dioses.
Kizoku: Claro, vayamos a la sala de reuniones (comenzando a caminar hacia la puerta bajo la atenta mirada de todos, hasta que la cadena de su pie se tensa y no le deja continuar) Upss.. lo olvide (pegandose en la cabeza) tendremos que utilizar la sala de reuniones de emergencia.