OTHERWORLD

CAPITULO 08: "Aprender la leccion"

Heiwa: ¿Qué? ¿Va en serio? ¿Sólo eso?
Koimaru: Sí, podemos permanecer aquí siempre y cuando no molestemos a los vivos. No tocar a los vivos, no comunicarnos con los vivos, no matar a los vivos… Aunque supongo que querrás que te explique un poco más
Heiwa: ¿Has dicho, no matar a los vivos? ¿Se puede?
Koimaru: Naturalmente, pero empecemos por lo básico_ dibujando una raya divisoria en la pizarra_ Nosotros estamos en el mundo de los vivos, y esto es el mundo de los muertos. Al morir, como ya sabrás podemos elegir entre irnos al mundo de los muertos, o quedarnos en éste, siempre que cumplamos las normas. En el momento en que decidimos una cosa y otra somos propiedad de los dioses, pero hasta entonces los demonios tratan de unirnos a sus filas mediante la fuerza.
Heiwa: ¿Pero las armas que llevan pueden hacernos algún daño?
Koimaru: Si morimos en vida, simplemente salimos de nuestro cuerpo material, pero si morimos aquí tu energía espiritual desaparece para siempre. Su estrategia es hacer que desaparezcas para, justo en el último momento, recomponer tu espíritu nuevamente, pero con los cambios necesarios para que pases a ser su fiel sirviente.
Heiwa: ¿Y nosotros no podemos hacer eso con ellos?
Koimaru: Podemos hacer que desaparezcan con armas de este mundo, pero nadie sabe como recomponer un espíritu modificado. Creo que los demonios nos llevan siglos de sabiduría.
Heiwa: ¿Y podemos matar a los vivos?
Koimaru: Si, si quieres infligir las normas de los dioses, aunque no me gustaría provocar su ira, debe de ser horrible.
Heiwa: ¿Pero...?
Koimaru: La clave está en el espíritu. Si concentras tu espíritu en alguna parte de tu cuerpo, esa parte se vuelve lo suficientemente sólida como para comunicarse con el mundo de los vivos. Pero eso no se puede aprender, simplemente tienes que tener un espíritu muy entrenado en vida, y conseguir esa habilidad en la muerte. Inu, ven.

* * Inumaru, que se había sentado en el suelo a escuchar, se levanta corriendo y se acerca.

Koimaru: Inumaru posee unas habilidades espirituales muy buenas. ¿Recuerdas que aquella silla es del mundo de los vivos, y que caíste al suelo?
Heiwa: Si.
Koimaru: Inu-chan, súbete a ella.

* * Inumaru se acerca a la silla, y sin problemas se sube a ella y permanece de pie.

Heiwa: Sorprendente.
Koimaru: Inumaru no entrenó en vida ningún tipo de arte marcial que hubiese podido desarrollar su espíritu, por lo que estoy estudiando su caso, estudiando el porqué alguien como él, que solo es un niño posee habilidades que un adulto tras una larga vida de entrenamiento no posee.
Heiwa: Y supongo que haciendo cosas como esas puedes intervenir en la vida de los vivos_ pensando en la vez que Inumaru ató los cordones de los zapatos al policía, o cuando sacó la pelota de los niños de la fuente.
Koimaru: Supones bien. Aunque me temo que no tengas esa habilidad. Lo único que te queda hacer de momento es esperar al día de la elección.
Heiwa: Oye, ¿puedo preguntarte algo?
Koimaru: Claro.
Heiwa: ¿Tu sabes la causa de tu muerte?

* * Sorprendido, Koimaru se queda mirando en silencio a Heiwa durante unos instantes.

Koimaru: Estás pensando en preguntárselo a Kizoku ¿verdad?_ sin decir palabra, Heiwa asiente_ Puede que solo sirva para obsesionarte y arrepentirte de cosas que ya no puedes cambiar. Sé que la curiosidad es grande, pero ¿qué piensas hacer cuando lo sepas?
Heiwa: No estoy seguro. Pero puede que eso influya a la hora de decidir si me quedo o me voy.
Koimaru: Si estás tan seguro, pregúntaselo. Yo lo hice. Al principio me arrepentí, pero después aprendí mucho de ello, y conseguí un nuevo objetivo.
Heiwa: No creo que sea tan malo que te digan la verdad_ guarda silencio pensativo_ ¿y qué me dices de Inumaru? ¿También lo preguntó?
Koimaru: _riendo_ no lo sé, el estaba aquí antes que yo.
Heiwa: ¿En serio? ¿Es más viejo que tú?
Koimaru: Si en edad. Pero su espíritu permanecerá siempre joven, igual que nuestro maestro, pese a tener incontable años, sigue teniendo apariencia joven. Apuesto a que tampoco eres capaz de adivinar mi edad.
Heiwa: ¿500 años?
Koimaru: _Con cara de odio_ no te pases.
Inumaru: Alguien se acerca.

* * Efectivamente, al poco rato, Yorokobi aparece por la puerta en busca de Heiwa.

Yorokobi: ¿Habéis acabado ya?
Koimaru: Puede que sí, puede que no.
Yorokobi: _ignorando a Koimaru_ Heiwa, ¿recuerdas la conversación que tuvimos en el jardín acerca de cómo gastábamos el excesivo tiempo libre que teníamos?
Heiwa: Si.
Yorokobi: Pues si habéis acabado, tengo la solución perfecta para que te olvides un poco de todo esto y te relajes. Acabo de enterarme gracias a los chicos de mi cuarto. Pero tiene que ser ya. Son las 7 de la mañana y ellos se van a las 8.
Heiwa: ¿De qué se trata?
Yorokobi: _Cogiéndole de la mano_ Ven, seguro que te lo pasas bien, y aprovechas tu excesivo tiempo libre.

* * Ambos salen veloces de la habitación, y Koimaru deja de sonreír. Se acerca a la mesa de trabajo, donde probetas, vasos de precipitados y mecheros, se hallan enlazados entre si, trabajando con un extraño líquido turquesa. Pero el científico tiene la mirada perdida.

Koimaru: ...Conseguí un nuevo objetivo_ una sonrisa se dibuja en su rostro.
Inumaru: _ Acercándose por detrás_ ¿Estás bien?
Koimaru: _sobresaltándose_ pensé que te habías ido. Claro que estoy bien, no te preocupes. Ve con Heiwa o lo perderás de vista.

* * Inumaru comienza a caminar lentamente hacia la puerta, no sin antes volver a mirar al científico, para acabar desapareciendo en busca de Heiwa.

Koimaru: Lo siento Inumaru. Solo pido que me comprendas_ sentándose en una silla y mirando fijamente el liquido azul.

* * En su mente comienzan a sonar ecos de voces lejanas. La voz de un niño riendo y la de una mujer con una voz melodiosa susurrándole palabras al oído.

Mujer: ¿Has avanzado mucho en tu proyecto?

capitulo 09

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