
Informe que crispa los pelos:
CONSECUENCIAS
MEDICAS DE LO QUE HACEN LOS HOMOSEXUALES:
A través
de la historia, todas las civilizaciones y las principales religiones
han condenado la homosexualidad.
1". En las
colonias americanas las relaciones homosexuales eran una ofensa
capital.
Thomas
Jefferson, un pensador americano más liberal, decía que
la homosexualidad «deberá ser castigada, si se trata de un
hombre, con la castración; si se trata de una mujer, perforando
un agujero de media pulgada de diámetro, por lo menos, en el
cartílago de la nariz
2" Hasta 1961
los actos homosexuales eran ilegales a través de los EE.UU.
Los gays
(término que utilizan para referirse a los homosexuales),
reclaman que "la actitud preponderante hacia los homosexuales en los
EE.UU. y muchos otros países es la repulsión y la
hostilidad. ...por actos y deseos que no son peligrosos para nadie".
3". La
Asociación Americana de Sicología y la Asociación
Americana de Salud Pública aseguraron a la Corte Suprema de los
EE.UU. en 1986, que "ningún dato significativo muestra que
involucrarse en actos sexuales anales y orales, resulte en
disfunción mental o física".
4". ¿Es
la posición histórica en contra de la homosexualidad
meramente un prejuicio? ¿Es en realidad la conducta homosexual
tan inofensiva como los gays y los profesionales de la salud aseguran?
LO
QUE HACEN LOS HOMOSEXUALES
Las principales
investigaciones sobre conducta homosexual se sintetizan más
abajo. Dos cosas resaltan: 1) los homosexuales se comportan de forma
similar en todo el mundo y 2) los modestos cambios en su conducta han
acompañado a la epidemia del SIDA.
RELACIONES
SEXUALES ORALES
Los homosexuales
practican el sexo oral -por la boca- en la mayoría de sus
contactos sexuales (y tragan semen en la mitad de estos).
El semen
contiene muchos de los gérmenes que circulan en la sangre. Por
esto, los gays que llevan a cabo el sexo oral prácticamente se
puede decir que consumen sangre humana, con todos los riesgos
médicos que esto implica.
Puesto que
frecuentemente el pene tiene pequeñas lesiones ( y a menudo
habrá estado en sitios in-sanitarios como es el recto ), estos
individuos pueden infectarse con Hepatitis A o gonorrea ( e incluso el
virus HIV -SIDA-, Hepatitis B y Hepatitis C ).
Ya que muchos de
los contactos ocurren entre extraños (el 70% de los gays
calculan haber estado involucrados sexualmente sólo una vez con
más de la mitad de los compañeros que han tenido) y los
gays tienen como promedio entre 1018 y 11019 diferentes
compañeros por año - el potencial para infectarse es
considerable.
RELACIONES
SEXUALES ANALES
Las
investigaciones indican que cerca del 90% de los gays se han
involucrado en relaciones sexuales anales, y cerca de los dos tercios
de éstos, lo hacen regularmente.
En un estudio
diario, durante seis meses, los gays tuvieron como promedio 110
compañeros sexuales y 68 relaciones sexuales anales en un
año.
Las relaciones sexuales anales son peligrosas.
Primeramente, el
ano debe estar lo suficientemente lubricado como para permitir la
penetración del pene.
Con
frecuencia se utilizan los dedos y/o la lengua para dilatar y humedecer
la apertura y se aplica la saliva del compañero o un lubricante
artificial.
Sin embargo, la
saliva contiene muchos gérmenes que no se encuentran en el
recto.
De esta manera
durante las relaciones sexuales anales, en el recto se mezclan:
1) la saliva y
sus gérmenes y/o algún lubricante artificial,
2) las propias
heces -excremento- que allí se encuentran,
3) cualquier
clase de gérmenes, infecciones o substancias que tenga el pene,
y
4) el fluido
seminal del que inserta el pene.
Puesto que el
esperma penetra fácilmente la pared del recto (que tiene
sólo una célula de espesor), se producen daños
inmunológicos y se rompe o magulla la pared anal, lo cual es muy
común durante las relaciones sexuales entre homosexuales.
De este modo,
estas substancias tienen acceso casi directo al torrente
sanguíneo.
A diferencia de
las relaciones heterosexuales (en las cuales el esperma no puede
penetrar la vagina porque tiene múltiples capas y no contiene
heces fecales-excremento-, las relaciones sexuales anales son la forma
sexual más eficiente de contagiar la Hepatitis B y C, el HIV, la
sífilis y una serie de diferentes enfermedades que se transmiten
a través de la sangre.
El rompimiento o
rasgadura del interior del ano durante las relaciones homosexuales, es
mucho más probable durante lo que llaman «fisting».
Es decir, cuando
se introduce el puño y el brazo en el recto. Es común
también el uso de «juguetes» ( jerga de los
homosexuales para referirse a los objetos que pueden insertarse en el
recto ): botellas, zanahorias, incluso jerbos ( animalitos
pequeños ).
El riesgo de
contaminación y/o de tener que usar una bolsa de
colostomía por causa de este «deporte» es muy real.
La
utilización del puño era tan rara en la época de
Kinsey, que él ni pensó en preguntar acerca de esto. Para
1977 una tercera parte de los gays ya admitían que lo
hacían.
El recto no ha
sido diseñado para acomodar al puño (o pequeños
jerbos) y aquellos que practican estos actos pueden condenarse a usar
pañales durante toda la vida.
RELACIONES
SEXUALES UTILIZANDO LAS HECES FECALES
Un 80% de los
gay (ver tabla), admiten que lamen el ano de sus compañeros
sexuales y les insertan la lengua.
Por lo tanto,
ingieren cantidades médicamente significativas de heces.
Aquellos que se
las tragan, probablemente corren un riesgo mayor.
En el estudio
diario, el 70% de los gays se habían involucrado en esta
actividad semi-regularmente durante 6 meses. ¿El resultado?
La
«incidencia anual de la Hepatitis A en ...hombres homosexuales
fue del 22% mientras que ningún hombre heterosexual
adquirió Hepatitis A».
Un reporte de
199224 hizo notar que la proporción de gays londinenses
involucrados en el «rimming» (como le llaman a esta
actividad), no había declinado desde 1984.
Aunque el cuerpo
tiene defensas contra los gérmenes que están en las heces
fecales, el exponerlo a la descarga de docenas de gérmenes
extraños es extremadamente insalubre.
La
ingestión de deshechos humanos es la forma principal de contraer
Hepatitis A y parásitos intestinales, a lo que colectivamente se
le llama «Síndrome Intestinal Gay».
El consumo de
heces también tiene relación con la transmisión de
la fiebre tifoidea, el herpes y el cáncer.
Un 10% de
los gays ha comido o jugado con heces (p.e. a través de enemas,
o tragado).
El Departamento
de Salud Pública de San Francisco atendió a «75,000
pacientes en un año, de los cuales el 70 o el 80 por ciento eran
hombres homosexuales. ...Un promedio del 10% de todos los pacientes y
de los casos sintomáticos reportados, tenían muestras
fecales positivas o cultivos de infecciones por amebas, giardias o
shigella y estaban empleados como despachadores de comida en
establecimientos públicos.
Casi el 5% de
los que tenían Hepatitis A también estaban en empleos
similares.
En 1976, una
extraña fiebre escarlatina transmitida por el aire,
irrumpió entre los gays y por poco arrasa en San Francisco.
El Centro
para el Control de las Enfermedades de los EE.UU. reportó que
«el 29% de los casos de Hepatitis A en Denver, el 66% en Nueva
York, el 50% en San Francisco, el 56% en Toronto, el 42% en Montreal y
el 26% en Melbourne, tuvieron lugar entre la población gay
durante los seis primeros meses de 1991.»
El estudio de
Estocolmo sugirió que "pudo haber ocurrido una
transmisión del grupo homosexual hacia la población en
general".
RELACIONES SEXUALES UTILIZANDO LA ORINA
Un 10% de los
gays entrevistados por Kinsey han estado involucrados en «golden
showers» (como se le llama a beber orina o ser rociado con ella).
La encuesta
más grande que se haya conducido sobre gays, arrojó que
un 23% de estos llevaba a cabo esta práctica.
Durante la
investigación al azar más amplia que se haya llevado a
cabo con hombres homosexuales, el 29% reportó haber tenido
relaciones sexuales utilizando la orina.
De 655 gays,
sólo el 24% admitió haber practicado la monogamia el
año anterior.
Entre estos gays
monógamos, el 5% bebía orina, el 7% practicaba el
«fisting», el 33% ingería heces por contacto oral o
anal, el 53 % había tragado semen, y el 59% había
recibido semen en su recto un mes antes.
OTRAS PRACTICAS SEXUALES GAY
SADOMASOQUISMO:
Como
indica la tabla, una amplia minoría de gays se involucra en la
tortura para divertirse sexualmente.
SEXO
CON MENORES:
El 25 % de los
gays blancos admitieron haber tenido relaciones sexuales con chicos de
16 años o más jóvenes aún, siendo ellos
adultos.
En un estudio en
9 estados el 33% de 181 profesores (hombres) y el 22 % de 18 profesoras
que habían abusado de sus alumnos, habían practicado el
homosexualismo (a pesar de que menos del 3% de los hombres y del 2% de
las mujeres son homosexuales).
Dependiendo del
estudio, el porcentaje de gays que llevan a cabo actos homosexuales en
baños públicos, varía del 14% al 41% y al 66%.
Los que los
practican en baños de vapor para gays varían entre el 9%,
al 60%, y el 67%.
Entre el 64% y
el 90% dijeron que utilizan drogas ilegales.
El miedo al SIDA
quizás haya reducido el número de compañeros
sexuales que tienen los gays, pero desde cualquier punto de vista, el
número es extraordinario.
El Dr. Steven
Morin reportó que 824 gays habían reducido la
proporción de compañeros sexuales diferentes de 70 al
año en 1982 a 50 al año, en 1984.
McKusick
reportó un declive de 76 al año a 47 al año en
1985.
CONSECUENCIAS
MEDICAS DEL HOMOSEXUALISMO
A la conducta
sexual promiscua y anti-higiénica le acompañan la
enfermedad y la muerte.
Entre el
70% y el 78% de los gays reportaron haber tenido una enfermedad de
transmisión sexual.
La
proporción de los que tenían parásitos
intestinales (lombrices, trematodos, amoeban-amebas-) variaba del 25%
al 39% y al 59%.
En 1992, el 83%
de los casos de SIDA en blancos de los EE.UU., tuvieron lugar entre los
gays.
El estudio
sexual diario de Seattle reportó que los gays, en el promedio de
un año, habían: 1) practicado el sexo oral con 108
hombres y tragado semen de 48 de ellos;
2) intercambiado
saliva con 96;
3) experimentado
68 penetraciones del pene en el ano;
4) ingerido
material fecal de 19 personas.
No hay que
admirarse de que el 10% de ellos haya contraído Hepatitis B y el
7% Hepatitis A durante el estudio.
EFECTOS SOBRE LA ESPERANZA DE VIDA
Los fumadores
viven menos tiempo que los no fumadores, por lo que consideramos que es
peligroso fumar.
La
esperanza de vida de los homosexuales sugiere que sus actividades son
mucho más destructivas que fumar.
5,371
partidas de defunciones de 16 diarios americanos homosexuales fueron
comparadas con una amplia muestra de defunciones publicadas en otros
periódicos que no eran homosexuales.
Estas
últimas eran similares a los porcentajes de longevidad de los
EE.UU.: la edad promedio para morir de un hombre casado era de 75 y el
80% de éstos alcanzó una edad avanzada (65 años o
más).
Para los hombres
solteros o divorciados la edad promedio era de 57 y el 32% murió
a una edad mayor.
Para las mujeres
casadas la edad promedio de muerte era 79; el 85% alcanzó una
edad avanzada.
Para las mujeres
solteras y divorciadas, la edad promedio de muerte fue 71 y el 60%
alcanzó una mayor edad.
La edad promedio
de muerte para los homosexuales, sin embargo, fue prácticamente
la misma en toda la nación (EE.UU.) y, sobre todo, menos del 2%
de ellos alcanzaron la edad avanzada.
La edad promedio
de los que murieron de SIDA fue de 39 años.
Para los 588
gays que murieron por otra causa, la edad promedio fue de 42
años y el 29% alcanzó una edad mayor. Las 106 lesbianas
que murieron tenían una edad promedio de 45 años de edad
y el 26% murió de edad avanzada. El 2.5% de los gays murieron
violentamente.
Eran 87 veces
más propensos a ser asesinados, 25 veces más propensos a
suicidarse, y tenían una proporción de muerte por causa
de accidentes de tránsito 18 veces mayor que la de hombres
blancos normales de la misma edad.
Los ataques al
corazón, el cáncer y las fallas hepáticas eran
excepcionalmente comunes entre ellos.
El 21 % de las
lesbianas murieron por asesinatos, suicidios o accidentes, una
proporción 532 veces más alta que la de mujeres blancas
normales entre los 25 y los 44 años de edad.
El examen de la
distribución por edades de los homosexuales, en la literatura
científica, desde 1858 a 1992 sugiere un patrón similar
de longevidad. El SIDA ha reducido aún más la esperanza
de vida de los gays, pero su exposición continua a otros
peligros que amenazan su salud asegura que tendrán vidas cortas.
EL
LEGADO GAY
Los homosexuales
llegaron a la cúspide de la libertad sexual y retornaron con una
plaga que según parece los destruirá a casi todos ellos.
Aquellos que
tratan a los pacientes de SIDA están bajo un gran riesgo, no
sólo de la infección del virus HIV que en 1992
contaminó a cerca de 100 trabajadores de la salud, sino
también de la tuberculosis y nuevos tipos de enfermedades.
Aquellos que
habitan con pacientes sidosos también están en riesgo.
El Dr. Max
Essex, Jefe del Instituto para el SIDA de Harvard, advirtió al
Congreso en 1992 que «si no se elimina el SIDA, aparecerán
otros nuevos microbios letales y ni el sexo seguro ni eliminar el uso
de las drogas impedirán el contagio".
Por lo menos 5,
y tal vez hasta 3.060 pacientes fueron infectados con el HIV en 1992,
por trabajadores de la salud.
INTERCAMBIO
BIOLOGICO
Las prácticas sexuales
típicas de los homosexuales constituyen una historia
médica de horror.
Imagínese
las consecuencias de intercambiar saliva, heces, semen y/o sangre con
docenas de diferentes hombres cada año.
Imagínese
lo que significa beber orina, ingerir heces y experimentar trauma en el
recto regularmente.
Con frecuencia
estos encuentros tienen lugar cuando los participantes están
bebidos, drogados, y/o durante una orgía.
Además,
muchos de éstos ocurren en sitios extremadamente
anti-higiénicos como baños o espectáculos
pornográficos; o, debido a que los homosexuales viajan con tanta
frecuencia, en otras partes del mundo.
Cada año,
una cuarta parte de los homosexuales visitan otro país.
Gérmenes
americanos frescos son llevados a Europa, Africa y Asia, y los
gérmenes de esos países viajan acá.
Homosexuales
extranjeros visitan regularmente los EE.UU. y participan en este
intercambio biológico.
Desafortunadamente,
el peligro de estos intercambios no afecta sólo a los
homosexuales.
Los viajeros son
portadores de tantas enfermedades tropicales que tuvo que instituirse
en Nueva York un centro de enfermedades tropicales, y los gays llevaron
el HIV desde Nueva York al resto del mundo.
La mayor parte
de los 6,349 americanos que contrajeron el SIDA a través de
sangre contaminada en 1992, la recibieron de homosexuales.
La
mayoría de las mujeres que contrajeron el SIDA en California a
través de actividad heterosexual, se contagiaron por hombres
involucrados en conductas homosexuales.
La
extraña forma de fiebre escarlatina transmitida por el aire que
acechó a San Francisco en 1976, también comenzó
entre los homosexuales.
Existe
aquí un patrón que ignoramos a nuestro propio riesgo. Con
el aumento de estas nuevas enfermedades contagiosas, la homosexualidad
no sólo eleva nuestros costos médicos, sino que
incrementa los peligros de la atención médica, de la
donación de sangre e inclusive, de comer en restaurantes.
Los homosexuales
son personas sexualmente perturbadas, involucradas en actividades
peligrosas.
No es una bondad
para con los que son tentados por la homosexualidad, el apoyar o
legitimar este destructivo estilo de vida, ni es una actuación
inteligente por parte nuestra el fomentar o justificar estos actos.
Este folleto
educacional fue producido por el Family Research Institute, Inc.
(Instituto de Investigaciones para la Familia), cuyo presidente es el
Dr. Paul Cameron.
Otras
publicaciones de esta serie incluyen: «¿Qué es lo
que causa el deseo homosexual y puede éste ser cambiado?,
«¿Nacido de qué manera?» (migraciones entre
la heterosexualidad y la homosexualidad).
TOME PRECAUCIONES, deje ese vicio,
vea
porqué
El instituto
publica el Family Research Report que se puede obtener por $20 al
año, diríjase a:
Family Research
Institute
P.O. Box 2091,
Washington, DC
20013
(703) 690-8536
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