DESTRUCCIÓN
DE LAS CIUDADES DE SODOMA Y GOMORRA

Lot, sobrino del patriarca
Abraham, huye con sus dos
hijas de Sodoma y Gomorra, ciudades pervertidas por
homosexuales.
Génesis 19 (Nueva Versión Internacional) -Sagrada Biblia-
Nueva
Versión Internacional (NVI)
Génesis
19
Destrucción
de Sodoma y Gomorra
1 Caía la tarde cuando los dos ángeles llegaron a
Sodoma. Lot estaba sentado a la entrada de la ciudad. Al verlos, se
levantó para recibirlos y se postró rostro en tierra.
2 Les dijo:
Por favor, señores, les ruego que pasen la noche en la casa de
este servidor suyo. Allí podrán lavarse los pies, y
mañana al amanecer seguirán su camino.
No, gracias respondieron ellos. Pasaremos la noche en la plaza.
3 Pero tanto les insistió Lot que fueron con él y
entraron en su casa. Allí Lot les preparó una buena
comida y coció panes sin levadura, y ellos comieron.
4 Aún no se habían acostado cuando los hombres de
la ciudad de Sodoma rodearon la casa. Todo el pueblo sin
excepción, tanto jóvenes como ancianos, estaba
allí presente.
5 Llamaron a Lot y le dijeron:
¿Dónde están los hombres que vinieron a pasar la
noche en tu casa? ¡Échalos afuera! ¡Queremos acostarnos con ellos!
6 Lot salió a la puerta y, cerrándola detrás
de sí,
7 les dijo:
Por favor, amigos míos, no cometan tal perversidad.
8 Tengo dos hijas que todavía son vírgenes; voy a
traérselas para que hagan con ellas lo que les plazca, pero a
estos hombres no les hagan nada, pues han venido a hospedarse bajo mi
techo.
9 ¡Quítate de ahí! le contestaron, y
añadieron: Éste ni siquiera es de aquí, y ahora
nos quiere mandar. ¡Pues ahora te vamos a tratar peor que a ellos!
Entonces se lanzaron contra Lot y se acercaron a la puerta con
intenciones de derribarla.
10 Pero los dos hombres extendieron los brazos, metieron a Lot en
la casa y cerraron la puerta.
11 Luego, a los jóvenes y ancianos que se agolparon contra
la puerta de la casa (los ángeles) los dejaron ciegos, de modo
que ya no podían encontrar la puerta.
12 Luego le advirtieron a Lot:
¿Tienes otros familiares aquí? Saca de esta ciudad a tus
yernos, hijos, hijas, y a todos los que te pertenezcan,
13 porque vamos a destruirla. El clamor contra esta gente ha
llegado hasta el Señor, y ya resulta insoportable. Por eso nos
ha enviado a destruirla.
14 Lot salió para hablar con sus futuros yernos, es decir,
con los prometidos de sus hijas.
¡Apúrense! les dijo. ¡Abandonen la ciudad, porque el
Señor está por destruirla!
Pero ellos creían que Lot estaba bromeando,
15 así que al amanecer los ángeles insistieron con
Lot. Exclamaron:
¡Apúrate! Llévate a tu esposa y a tus dos hijas que
están aquí, para que no perezcan cuando la ciudad sea
castigada.
16 Como Lot titubeaba, los hombres lo tomaron de la mano, lo
mismo que a su esposa y a sus dos hijas, y los sacaron de la ciudad,
porque el Señor les tuvo compasión.
17 Cuando ya los habían sacado de la ciudad, uno de los
ángeles le dijo:
¡Escápate! No mires hacia atrás, ni te detengas en
ninguna parte del valle. Huye hacia las montañas, no sea que
perezcas.
18 ¡No, señor mío, por favor!
respondió Lot.
19 Tú has visto con buenos ojos a este siervo tuyo, y tu
lealtad ha sido grande al salvarme la vida. Pero yo no puedo escaparme
a las montañas, no sea que la destrucción me alcance y
pierda yo la vida.
20 Cerca de aquí hay una ciudad pequeña, en la que
podría refugiarme. ¿Por qué no dejan que me escape
hacia allá? Es una ciudad muy pequeña, y en ella me
pondré a salvo.
21 Está bien le respondió; también esta
petición te la concederé. No destruiré la ciudad
de que hablas.
22 Pero date prisa y huye de una vez, porque no puedo hacer nada
hasta que llegues allí.
Por eso aquella ciudad recibió el nombre de Zoar.
23 Lot llegó a Zoar cuando estaba amaneciendo.
24 Entonces el Señor hizo que cayera del cielo una lluvia
de fuego y azufre sobre Sodoma y Gomorra.
25 Así destruyó a esas ciudades y a todos sus
habitantes, junto con toda la llanura y la vegetación del suelo.
26 Pero la esposa de Lot miró hacia atrás, y se
quedó convertida en estatua de sal.
27 Al día siguiente Abraham madrugó y
regresó al lugar donde se había encontrado con el
Señor.
28 Volvió la mirada hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda
la llanura, y vio que de la tierra subía humo, como de un horno.
29 Así arrasó Dios a las ciudades de la llanura,
pero se acordó de Abraham y sacó a Lot de en medio de la
catástrofe que destruyó a las ciudades en que
había habitado.