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Dirección:
John Moore.
País: USA.
Año:
2004.
Duración:
113 min.
Género:
Acción, aventuras.
Interpretación:
Dennis Quaid (Frank Towns), Giovanni Ribisi (Elliott), Tyrese Gibson (A.J.),
Miranda Otto (Kelly), Hugh Laurie (Ian), Tony Curran (Rodney), Kirk Jones (Jeremy),
Jacob Vargas (Sammi), Scott Michael Campbell (Liddle), Kevork Malikyan (Rady),
Jared Padalecki (Davis), Paul Ditchfield (Dr. Gerber).
Guión:
Scott Frank y Edward Burns; basado en un argumento de Lukas Heller; basado a
su vez en la novela de Elleston Trevor.
Producción:
John Davis, William Aldrich, Wyck Godfrey y T. Alex Blum.
Música:
Marco Beltrami.
Fotografía:
Brendan Galvin.
Montaje:
Don Zimmerman.
Diseño de
producción:
Patrick Lumb.
Vestuario:
George L. Little.
Estreno en USA: 17 Diciembre 2004.
Estreno en España: 11 Febrero 2005. |

Sinopsis
Cuando el piloto del avión de carga Frank Towns (Dennis
Quaid) y su copiloto A.J. (Tyre-se Gibson) son enviados a Tan sag
Basin, en Mongolia, para evacuar a la plantilla de una operación de
exploración de hidrocarburos que se ha cancelado, no tienen ni idea
de que esta misión rutinaria se va a convertir en una lucha a vida o
muerte, haciendo cambiar por completo todos sus planteamientos de
vida. Muy poco después del despegue, mientras vuelan sobre el
desierto del Gobi, el avión se topa con una impresionante tormenta
de arena que le arranca la an-tena y destruye el motor izquierdo.
Con la arena y la gravilla gol-peando el fuselaje, el avión empieza
a desestabilizarse y obliga a Towns a hacer un aterrizaje de
emergencia en mitad del desierto más peligroso del mundo a mediados
del mes de julio. El avión queda dañado sin remedio, y los once
supervivientes, entre pasaje-ros y tripulantes, se ven atrapados con
muy poca comida y muy poca agua. Cuando las acusaciones se disparan
y se incrementa la tensión, su situación empieza a ser cada vez más
desesperada. Un excéntrico y misterioso sujeto que responde al
nombre de Elliott (Giovanni Ribisi) –el cual subió al aparato en el
ultimo mo-mento– les ofrece alguna esperanza al sugerir que han de
construir un nuevo avión, que será bautizado como el Fénix, con las
piezas no dañadas del avión de carga C-119 accidentado. Towns y el
resto de los supervivientes descartan el plan de Elliott por ser
imposible de llevar a cabo y rozar el absurdo. Además, podría hacer
menguar aún más sus cada vez más escasos recursos y energías. Sin
em-bargo, al seguir disminuyendo éstos y desvanecerse cualquier
posi-bilidad de ser rescatados, se dan cuenta de que el plan de
Elliott es su única oportunidad. Su única salida está en el aire.
Los super-vivientes dejan de lado sus diferencias y, bajo las
directrices de Elliott, empiezan la construcción del Fénix. Incluso
aunque el nue-vo avión empieza a coger forma, la tarea se antoja de
todo punto imposible. Pero lo imposible es su única
alternativa. |