NOTA:
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El más trágico genocidio contemporáneo fue el realizado por la Alemania nazi
durante las décadas de 1930 y 1940 para aniquilar la población judía de Europa.
En Alemania los nazis abrieron campos de concentración casi inmediatamente
después de asumir el poder el 30 de enero de 1933. Un decreto del mes de
febrero abolió la protección constitucional permitiendo el arresto arbitrario.
La policía de seguridad estaba facultada para arrestar a cualquier persona y
enviarla a un campo de concentración por tiempo indefinido. La policía política
conocida como la Gestapo impuso una custodia protectora a oponentes políticos
entre los que se encontraban gran número de comunistas, socialistas, disidentes
religiosos y judíos. Las SS gestionaban los campos con una disciplina militar
brutal. Durante la década de 1930 se crearon seis grandes campos de
concentración:
Dachau, Sachsenhausen, Buchenwald, Flossenburg, Mauthausen y Ravensbr�ck (este
último sólo para mujeres). En 1939 estos campos albergaban a más de 25.000
prisioneros.
Durante la II Guerra Mundial los campos crecieron en número y capacidad. Los
nazis también crearon centros cuya finalidad era el exterminio de poblaciones
enteras. En estas instalaciones, las SS enviaban sistemáticamente a las cámaras
de gas a millones de judíos inocentes y miles de prisioneros de guerra. Al
final de la II Guerra Mundial en 1945, en torno a seis millones de judíos
habían sido asesinados en campos de concentración y pogromos por los nazis. En
1945, durante los juicios por crímenes de guerra, el Tribunal de Nuremberg
estableció el principio de responsabilidad individual de aquellos que fueron
responsables del holocausto.