Platón y Aristóteles                                                                                                                        Universidad de Santiago de Chile

"Causalidad: Problemas, Modelos y otras Recomendaciones"

Dr. Wilfredo Quezada Pulido

Profesor de Estado en Filosofía por la Universidad de Chile. Magíster en Lógica y Filosofía de las Ciencias por la Universidad de Valparaíso. Ph.D in Philosophy por la Universidad de Londres, Inglaterra. Profesor de Jornada Completa del Departamento de Filosofía de la Universidad de Santiago de Chile.

Una convicción fundamental que animaba el análisis filosóficamente fundamental de la causalidad realizado por Hume era que tal análisis, para ser correcto, debía ser formulado sobre la base de supuestos estrictamente empíricos, esto es, estrictamente no metafísicos. La convicción de Hume y la filosofía y la psicología que la respaldaban no suponía sin embargo que la causalidad debía ser considerada necesariamente como un facilismo idiomático que finalmente se disolvería en el transparente discurso científico. La misma convicción animó también a muchos de los filósofos que asumieron el programa causalista de Hume, en particular, J.S. Mill. Sin embargo, después de constatar el fracaso de los sueños inductivistas de Mill, una actitud cientificista hacia la causalidad pareció apoderarse.

Así, a comienzos del siglo XX Russell advirtió "la razón de que la Física haya dejado de buscar las causas consiste, en realidad, en que no Existen tales causas". Sentenciando luego "pienso que la ley de la causalidad como mucho de lo que vale para los filósofos es una reliquia de edades caducas y que, al igual que la monarquía, sobrevive porque erróneamente se supone que no perjudica". Finalmente Russell, al igual que Mach y otros, recomendaba sustituir la causalidad por lo que a su juicio ajustaba apropiadamente con lo que uno ve en el discurso científico, dependencias funcionales. Igualdad de causas y efectos decía Russell es solo igualdad de ecuaciones diferenciales. La actitud de Russell, que por lo demás posteriormente modificó, representa sorprendentemente una opción metodológica que aun hoy algunos epistemólogos tienden a airear: es la actitud que recomienda que cualquier explicación de la causalidad o nociones semejantes (como naturaleza, forma, telos, o verdad) debe ser construida sobre la base de lo que los científicos y su discurso nos puede decir acerca de ellos. Yo creo al igual que muchos que esta actitud cientificista así como la misma actitud antimetafísica de Hume acerca de la causalidad pueden ser desafiadas. Esta convicción se sigue de un análisis critico de los mismos problemas que genera la concepción empirista de causalidad humeana y de los varios intentos de solución para ellos que han sido formulados en la literatura más reciente acerca de la causalidad. Así, en este artículo intento examinar algunos de aquellos problemas y sus potenciales soluciones, y, sobre esa base, intento formular una evaluación general de ellos. Finalmente esta evaluación, yo argumento, muestra que la elección de cualquier modelo causal estará inevitablemente gobernada por supuestos metafísicos conectados a nociones mas fundamentales que la causalidad, en particular, determinismo e indeterminismo.

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