JESUCRISTO MI REFUGIO HISTORIAS
CRISTIANAS
La historia va así: hace ya un
tiempo, un hombre castigo su pequeña niña de 3 años por
desperdiciar un rollo de papel de envoltura dorado. El dinero era
escaso en esos días por lo que exploto en furia, cuando vio a la
niña tratando de envolver una caja para ponerla debajo del
árbol de navidad.mas sin embargo la niña le llevo el regalo a
su padre la siguiente mañana y dijo: " Esto es para ti,
Papito ", El se sintió avergonzado de su reacción de
furia. pero este volvió a explotar cuando vio que la caja estaba
vacía. Le volvió a gritar diciendo: " Que no sabes que
cuando das un regalo alguien se supone que debe haber algo
adentro "
Había una vez... Un muchacho
que nació con cáncer.
Cuentan que una vez un niño fué llevado por
su padre al Gran Cañón, en Arizona. Estando dentro en lo
profundo el lugar en niño gritó: "Tonto!", y el eco
resonó: "tonto...tonto...tonto...". El niño volvió a
gritar: "Necio!", y el eco resonó:
"necio...necio...necio...", ya exaltado y enojado el
ninño gritó "Estúpido!" y nuevamente el eco resonó:
"estúpido, estúpido...estúpido". El niño se soltó
a llorar en su enojo y se abrazó a su padre. Este le dijo:
"No tienes por qué llorar. Escucha:" y el padre
gritó: "Amigo!", y el eco resonó:
"amigo...amigo...amigo". Luego gritó: "te
quiero!" y el eco resonó: "te quiero...te quiero...te
quiero". ¿Ves? El te trata como tú le tratas. UN HOMBRE TRISTE, MUY TRISTE
Habia una vez un muchacho que vivia en una casa grande sobre una
colina. Amaba a los perros y a los caballos, los autos deportivos
y la musica. Trepaba a los arboles e iba a nadar, jugaba al
futbol y admiraba a las chicas guapas. De no ser porque debia
limpiar y ordenar su habitacion, su vida era agradable.


Ministros.org, Mas de 1000 Ilustraciones Cristianas.
HISTORIAS II
HISTORIAS III
HISTORIAS IIII
La pequeñita volteo hacia arriba con lagrimas en los ojos y
dijo, " Oh, Papito, no esta vacía, Yo sople besos adentro
de la caja, Todos para ti, Papi. "El Padre se sintió morir;
Puso sus brazos alrededor de su niña y le suplico que lo
perdonara.
Se ha dicho que el hombre guardo esa caja dorada cerca de su cama
por años y siempre que se sentía derrumbado. El tomaba de la
caja un beso imaginario y recordaba el amor que su niña había
puesto ahí. En una forma muy sensible, cada uno de nosotros
humanos hemos recibido un recipiente dorado, lleno de amor
incondicional y besos de nuestros hijos, amigos familia o de
Dios.
Nadie podría tener una propiedad o posesión mas hermosa que
esta.
Fernando González 
Un cáncer que no tenia cura. 17 años y podía morir en
cualquier momento.
Siempre vivió en su casa, bajo el cuidado de su madre. Ya estaba
cansado y decidió salir solo por una vez. Le pidió permiso a su
madre y ella acepto. Caminando por su cuadra vio muchas tiendas.
Al pasar por una tienda de música; al ver el aparador, noto la
presencia de una muchacha de su edad.
!Amor a primera vista!!!!!!!! Abrió la puerta y entró sin mirar
nada que no fuera ella. Acercándose poco a poco, llegó al
mostrador donde se encontraba. Lo miro y le dijo sonriente:
"Te puedo ayudar en algo?". Mientras Èl pensaba que
era la sonrisa más hermosa que había visto en toda su vida.
Sintió el deseo de besarla en ese mismo instante. Tartamudeando
le dijo: " Si, eeehhh, uuhhh...me gustaría comprar un
CD". Sin pensar; tomó el primero que vio y le dio el
dinero.
- "¿Quieres que te lo envuelva?"- Preguntó la
joven,sonriendo de nuevo. ...el respondió que sí moviendo la
cabeza; y ella fue al almacén para volver con el paquete
envuelto Y entregárselo....
Lo tomó y salió de la tienda. Se fue a su casa, y desde ese
día en adelante visitó la tienda todos los días para comprar
un CD. Siempre se los envolvía la joven, para luego llevárselos
a su casa y meterlos al closet.
El era muy tímido para invitarla a salir y; aunque trataba, no
podía. Su mamá se enteró de esto e intentó animarlo a que se
atreviera a invitara a salir, así que al siguiente día se armó
de coraje y se dirigió a la tienda. Como todos los días compró
otra vez un CD; y como siempre, ella se fue atrás
para envolverlo....El tomó el CD; y mientras ella no estaba,
rápidamente dejó su teléfono en el mostrador y salió
corriendo de la tienda.
Ring!!!!! Ring!!!!!!! Su mamá contesto:
"¿Diga?".
*Era la muchacha!, Preguntó por su hijo; y la madre, comenzo a
llorar:.."
- Murió ayer" Le dijo.
Hubo un silencio prolongado, cortado por los lamentos de su
madre.
Mas tarde; la mamá entró en el cuarto de su hijo para
recordarlo. Abrió el closet. En vez de la ropa, lo primero que
encontró eran un montón de CDS envueltos. Ni uno estaba
abierto. Tomó
uno y se sentó sobre la cama para verlo; al abrirlo... un pedazo
de papel salió de la caja plastica.
Decía: hola!!, Quieres salir conmigo?". TQM... Sofía.
Al ver esto, la madre empezó a abrir uno y otro, y en cada CD
había un papel,igual...
Así es la vida, no esperes demasiado para decirle a ese alguien
especial lo que sientes. Díselo hoy. Mañana puede ser muy
tarde.!!!
No tiene nada de malo decirle a un(a) amigo(a) que lo(a) estimas
Bogotá - Colombia
Muchas veces culpamos a los demás por tratarnos mal o con
indiferencia, cuando en verdad es solamente el eco de lo que
nosotros hemos hecho. La vida es hermosa si la tratamos bien, es
por eso que vemos muchas personas amargadas, tristes y solas,
pues lo que hacen es renegar todo el tiempo, quejándose de todo.
De la misma forma hay muchas personas que viven felices y
tranquilas, agradeciendo a Dios por los inmensos regalos de la
vida, la salud, la familia o el trabajo.
Haz la prueba en esta semana, no reniegues, no te enojes, no
maltrates, y verás que la vida misma te responde de la misma
manera, y podrás sentir en tu vida al mismo Dios hablándote.
(una parabola para
nuestros tiempos)
Un dia el joven le dijo a Dios:
- He estado pensando y ya se que quiero para mi cuando sea mayor.
- Que es lo que deseas? - le pregunto Dios.
- Quiero vivir en una mansion con un gran porche y un jardin en
la parte de atras, y tener dos perros San Bernardo. Deseo casarme
con una mujer alta, muy hermosa y buena, que tenga una larga
cabellera negra y ojos azules, que toque la guitarra y cante con
voz alta y clara. Quiero tres hijos varones, fuertes, para jugar
con ellos al futbol. Cuando crezcan, uno sera un gran cientifico,
otro sera politico y el menor sera un atleta profesional. Quiero
ser un aventurero que surque los vastos oceanos, que escale altas
montanas y que rescate personas. Y quiero conducir un Ferrari
rojo, y nunca tener que limpiar y ordenar mi casa"
- Es un sueno agradable - dijo Dios-. Quiero que seas feliz.
Un dia, cuando jugaba al futbol, el chico se lastimó una
rodilla. Después de eso ya no pudo escalar altas
montanas,grandes, y mucho menos surcar los vastos oceanos. Asi ni
siquiera trepar arboles que estudio mercadotecnia y puso
unnegocio de articulos medicos. Se caso con una muchacha que era
muy hermosa y buena, y queuna larga cabellera negra. Pero era de
corta estatura, no alta, y tenia tenia ojos castanos, no azules.
No sabia tocar la guitarra, ni cantar. Pero preparaba deliciosas
comidas chinas, y pintaba magnificos cuadros de aves sazonadas
con exoticas especias A causa de su negocio, el hombre vivia en
la ciudad, en un apartamento situado en lo alto de un elevado
edificio, desde el que se dominaba el oceano azul y las
cintilantes luces de la urbe. No contaba espacio para dos San
Bernardo, pero el dueno de un gato esponjado.
Tenia tres hijas, todas muy hermosas. La mas joven, que debia
usar silla de ruedas, era la mas agraciada. Las tres querian
mucho a su padre. No jugaban al futbol con el, pero a veces iban
al parque y correteaban lanzando un disco de plastico... Excepto
la pequeña, que se sentaba bajo un arbol y rasgueaba su
guitarra, entonando canciones encantadoras e inolvidables.
Nuestro personaje ganaba suficiente dinero para vivir con
comodidad, pero no conducia un Ferrari rojo. En ocasiones tenia
que recoger cosas, incluso cosas que no eran suyas, y ponerlas en
su lugar. Despues de todo, tenia tres hijas.
Y entonces el hombre se desperto una mañana y recordóo su viejo
sueño.
- Estoy muy triste - le confio a su mejor amigo.
- ¿Por que? - quiso saber este.
- Porque una vez soñe que me casaría con una mujer alta, de
cabello negro y ojos azules, que sabria tocar la guitarra y
cantar. Mi esposa no toca ni canta, tiene los ojos castaños y no
es muy alta.
- Tu esposa es muy hermosa y buena - respondio su amigo-. Crea
cuadros maravillosos y sabe cocinar delicias. (Pero el hombre no
lo escuchaba).
- Estoy muy triste - le confesó a su esposa un dia.
- ¿Por que? - inquirió su mujer.
- Porque una vez soñe que viviria en una mansion con porche y un
jardin en la parte de atras, y que tendria dos San Bernardo. En
lugar de eso, vivo en un apartamento en el piso 47.
- Nuestro apartamento es comodo y podemos ver el oceano desde el
sillon de la sala - repuso ella. Tenemos amor, pinturas de aves y
un gato esponjado... por no mencionar a nuestras tres hermosas
hijas. (Pero el hombre no la escuchaba).
- Estoy muy triste - le dijo en otra ocasion a su psicoterapeuta.
- ¿Por que razon? - pregunto el especialista.
- Porque una vez soñé que era un gran aventurero. En vez de
ello, son un empresario calvo, con la rodilla lesionada.
- Los articulos medicos que usted vende han salvado muchas vidas
- le hizo notar el analista.
Pero el hombre no lo escuchaba.
Asi que el terapeuta le cobro 110 dolares y lo mando a casa.
- Estoy muy triste - le dijo a su contador.
- ¿Por que? - indago este.
- Porque una vez soñé que conduciria un Ferrari rojo y que
nunca tendria que ordenar mis cosas. En vez de ello, utilizo el
transporte publico, y a veces tengo que ocuparme de los
quehaceres.
- Usted viste trajes de calidad, come en buenos restaurantes y ha
viajado por todo Europa - senalo el contador. (Pero el hombre no
le escuchaba).
El profesional le cobró 100 dolares de todos modos. Soñaba con
un Ferrari rojo para si mismo.
- Estoy muy triste - le comunico a su ministro.
- ¿Por que? - le pregunto, compasivo, el religioso.
- Porque una vez soñé que tendria tres hijos varones: un gran
cientifico, un politico y un atleta profesional. Ahora tengo tres
hijas y la menor ni siquiera puede caminar.
- Pero todas son hermosas e inteligentes - afirmo el ministro. Te
quieren mucho y ademas, han sabido aprovechar la vida: una es
enfermera, otra es pintora, y la mas joven da clases de
musica a los ninos. (Pero el hombre no escuchaba)
. Se puso tan melancolico que enfermó de gravedad. Yacia
postrado en una blanca habitacion del hospital, rodeado de
enfermeras con albos uniformes. Varios cables y mangueras
conectaban su cuerpo a maquinas parpadeantes que alguna vez el
mismo le habia vendido al hospital.
Estaba triste, muy triste. Su familia, sus amigos y su ministro
se reunian alrededor de su cama. Ellos tambien estaban
profundamente afligidos. Solo su terapeuta y su contador seguian
felices.
Y sucedio que una noche, cuando todos se habian ido a casa, salvo
las enfermeras, el hombre le dijo a Dios:
- ¿Recuerdas cuando era joven y te hablé de las cosas que
deseaba?
- Si. Fue un sueño maravilloso - asintió Dios.
- ¿Por qué no me otorgaste todo eso? - inquirió el hombre.
- Pude haberlo hecho - respondio Dios-. Pero quise sorprenderte
con cosas que no habias sonado. Supongo que has reparado en lo
que te he concedido: una esposa hermosa y buena, un buen negocio,
un lugar agradable para vivir, tres adorables hijas. Es uno de
los mejores paquetes que he preparado...
- Si - lo interrumpio el hombre- pero yo crei que me darias lo
que realmente deseaba.
- Y yo pensé que tu me darias lo que yo quería - repuso Dios.
- ¿Y qué es lo que tu deseabas? - quiso saber el hombre. Nunca
se le habia ocurrido que Dios necesitara algo.
- Queria que fueras feliz con lo que te habia dado - explico
Dios.
El hombre se quedo despierto toda la noche, pensando. Por fin
decidió soñar un sueno nuevo, un sueño que deseaba haber
tenido años atras. Decidio sonar que lo que mas anhelaba era
precisamente lo que ya tenia.
Y el hombre se alivió y vivio feliz en el piso 47, disfrutando
de las hermosas voces de sus hijas, de los profundos ojos
castanos de su esposa y de las bellisimas pinturas de aves de
esta. Y por las noches contemplaba el oceano y miraba con
satisfaccion las cintilantes luces de la ciudad, una a una.

Cuentan que un alpinista,
desesperado por conquistar el Aconcagua, inicio su travesia,
despues de años de preparacion, pero queria la gloria para el
solo, por lo tanto subio sin companeros.
Empezó a subir y se le fue haciendo tarde, y mas tarde, y no se
preparo para acampar, sino que decidio seguir subiendo decidido a
llegar a la cima. Pronto obscurecio.....
La noche cayo con gran pesadez en la altura de la montaña, ya no
se podia ver absolutamente nada. Todo era negro, cero
visibilidad, no habia luna y las estrellas eran cubiertas por las
nubes.
Subiendo por un acantilado, a solo 100 metros de la cima, se
resbaló y se desplomó por los aires....caia a una velocidad
vertiginosa, solo podia ver veloces manchas mas oscuras que
pasaban en la misma oscuridad y la terrible sensacion de ser
succionado por la gravedad.
Seguia cayendo...y en esos angustiantes momentos, le pasaran por
su mente todos sus gratos y no tan gratos momentos de su vida, el
pensaba que iba a morir, mas sin embargo, de repente sintio un
tiron muy fuerte que casi lo parte en dos...?SI!, como todo
alpinisa experimentado, habia clavado estacas de seguridad con
candados a una larguisima soga que lo amarraba de la cintura. En
esos momentos de quietud, suspendido por los aires, no le quedo
mas que gritar: "AYUDAME, DIOS MIO", "AYUDAME DIOS
MIO"... De repente una voz grave y profunda de los cielos le
contesto? "QUE QUIERES QUE HAGA?" "Salvame, Dios
mio" "REALMENTE CREES QUE TE PUEDA SALVAR?"
--"Por supuesto, Dios mio" "ENTONCES CORTA LA
CUERDA QUE TE SOSTIENE..."
Hubo un momento de silencio y quietud. El hombre se aferro mas a
la cuerda y reflexiono...
Cuenta el equipo de rescate que al otro dia encontro colgado a un
alpinista congelado, muerto, agarrado con fuerza, con las manos a
una cuerda... A DOS METROS DEL SUELO...
Y tu. ?Que tan confiado estas de esa cuerda? ?Porque no la
sueltas?
Yo te digo que el Senor tiene grandes y maravillosas cosas para
ti.
Corta la cuerda, y simplemente, confia en El.
Marco Valladares.

-A los 100 años de edad Tesichi
Igarish subió el monte Fuji en Japón.
-A los 100 Martha Willie una indígena norteamericana del estado
de la Florida, se convirtió al cristianismo.
-A los 97, Erwin Jaskulski es el campeón mundial de carreras
cortas entre las personas de edad avanzada.
-A los 94 años Leopoldo Stokowski firmó un contrato para grabar
por los próximos seis años.
-A los 90, Eamon de Valera fungió como presidente de Irlanda.
-A los 90, Arturo Rubenstein y Pablo Casals todavía presentaban
sus conciertos ante multitudes.
-A los 84, Alejandro Graham Bell inventó el teléfono.
-A los 67, Leo Tolstoy aprendió a correr bicicleta.
---
Mira, no se qué edad tengas. Pero hay un dicho que dice
"Viejos los cerros!
....y sin embargo reberdecen". La vida no se termina hasta
que se termina.
En algún momento de nuestas vidas todos pensamos en nuestra
vejez, pero
depende de nosotros el cuan viejos nos sintamos o actuamos. El
día que dejes
de ver la vida con ojos de ilusión y corazón dispuesto, sin
importar la
edad que tengas....ese día estás viejo.
Disfruta tu presente, vive tu día y siempre hazlo de esa manera
pues así
nunca vas a dejar de sentirte joven, pues la juventud es ver la
vida con esperanza.
Ing. Arturo Quirós Lépiz

FRASE:
"El que no vive para servir,
no sirve para vivir"

¿CÓMO PODEMOS ESTAR SEGUROS DE QUE AMAMOS DE VERDAD A ALGUIEN?
La experiencia nos enseña, a
veces dolorosamente, que en este terreno no siempre se ven las
cosas claras. Si no se está seguro de si mismo o de los propios
sentimientos no es posible recurrir a pruebas o signos tangibles.
Esto explica porque el amor no es una idea que se pueda definir o
un fenómeno material que se pueda medir: el amor es el resultado
de una decisión. Y por tanto, tomando una frase de San
Buenaventura: “El amor es la medida del amor y su criterio
es el amor“. A pesar de todo, existen algunos trucos
“prácticos” aunque no exhaustivos:
¿Amo a mi amigo/a a quien amo o lo que me gusta es el amor que
siento por él/ella?
A veces podemos estar tan inmersos en nuestros sentimientos
amorosos que podemos dejar de prestar atención al otro...
Por eso, la pregunta adecuada no debería ser “¿le amo?
“ sino “¿deseo amarle?“, puesto que el amor no es
tanto un sentimiento sino una decisión, una elección, un
“querer amar“.
Finalmente, no olvidemos que el amor es una relación... ¡entre
dos personas! Sólo se puede hablar de amor si es recíproco. El
mejor medio de verificarlo es, pues, preguntárselo (¡en la
ocasión adecuada y con tacto!) a quien es objeto de tan
profundos sentimientos...
Testimonio :
Cuando conocí a Francisco, aprendí primero a descubrirle como
amigo, sin imaginar ni por un momento que pudiera convertirse en
mi marido. De lo que me acuerdo, es de que yo le encontraba
distinto de los demás: más simpático, más abierto, es decir,
mejor que los otros, sin saber muy bien por qué. Después, a
medida que nos fuimos viendo más, tuve la certeza interior de
que era “él“. Cada vez me sentía más libre: podía
ser yo misma, mostrarme tal como era sin tener la impresión de
ser juzgada. Creo que hay una dimensión de verdad en el amor. No
se trata de aparentar delante del otro, de esforzarse por
agradarle y adaptarse a su personalidad a costa de la propia y a
cualquier precio.
Cuando encontramos nuestra “media naranja“, nos invade
también una sensación de seguridad que surge de esa certeza
interior. Con Francisco, me sentía capaz de fundar una familia.
A pesar de algunas dificultades de adaptación debidas a nuestros
distintos temperamentos, yo experimentaba una profunda paz.
Nuestro noviazgo no fue un camino de rosas, hecho que demuestra
lo necesario que es este periodo, pero la certeza interior no nos
abandonó nunca y tras cinco años de matrimonio aún sigue viva.

Se cuenta de Don Pedro II,
emperador del Brasil, que compadecido de ver tantos pobres
enfermos que andaban tirados por las calles, o morían
abandonados en míseras casuchas, formó el propósito de
levantar en Río de Janeiro un gran hospital para poder dar
cabida a todo necesitado: para esto acudió a los buenos
sentimientos de su pueblo. Pero el pueblo no respondió al
llamamiento como él esperaba y los ricos se hicieron de oído
sordo.
¿Qué hizo entonces el monarca? Conociendo los deseos de los
ricos plebeyos en acceder a un título nobiliario, mandó
proclamar un pregón en el cuál se invitaba a todos los que
aportaran una cantidad considerable de dinero, para fines
benéficos, serían condecorados por el Emperador con títulos
nobiliarios de marqueses, duques y condes según fuese la
cantidad del donativo. Además todos los oferentes serían
homenajeados en una gran placa de mármol en el frontispicio del
nuevo hospital de beneficencia.
Pronto se llenó la lista, y el levantar el hospital fue ya cosa
de poco tiempo. El día de su inauguración, fue grande la
expectación por ver la gran placa de mármol cubierta en
terciopelo rojo, colocada en la parte central del frontispicio.
Cuando Don Pedro develó la placa, todo el pueblo pudo leer estas
palabras en letras de oro:
“Vanitas Humana, miseriae humanae” que traducida del
latín significa:
“La vanidad humana a la miseria humana”
Tomado de “Salió el Sembrador”
P. John B. Lehmann
Don Pedro II le dio una gran lección de humildad a su pueblo
cuando colocó esa placa en el Hospital de Río de Janeiro, en el
fondo estaba, con cierta ironía, recordándoles las palabras que
el mismo Jesús le dio a la multitud en el Sermón de la
Montaña:
“Por eso, cuando des limosna, no lo publiques como lo hacen
los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que la
gente hable bien de ellos. Les aseguro que con eso ya tienen su
recompensa. Cuando tú ayudes a los necesitados, que no sepa tu
mano izquierda lo que hace tu derecha.
Hazlo en secreto. Y tu Padre, que ve lo que haces en secreto, te
dará tu recompensa” Mateo 6, 2-4.
Tendremos que preguntarnos ¿qué es lo que realmente esperamos
cuando damos limosna y ayudamos a alguien? ¿Será que solo nos
interesa ayudar cuando esperamos algo a cambio? ¿Es que buscamos
la aprobación de alguien?. Si es así, esa será nuestra
recompensa. Pero como lo decía el mismo Jesucristo, que cuando
ayudamos a alguien que no nos lo puede retribuir o devolver,
entonces será nuestro Padre Celestial quien nos recompensará...

Una pareja de jóvenes tenia
varios años de casados y nunca pudieron tener hijos. Para no
sentirse solos, compraron un cachorro pastor alemán y lo amaron
como si fuera su propio hijo. El cachorro creció hasta
convertirse en un grande y hermoso perro; salvó en mas de una
ocasión a la pareja de ser atacada por ladrones. Siempre fue muy
fiel, quería y defendía a sus dueños contra cualquier peligro.
Luego de siete años de tener al perro, la pareja logró tener el
hijo tan ansiado. La pareja estaba muy contenta con su nuevo hijo
y disminuyeron las atenciones que tenían con el perro. Este se
sintió relegado y comenzó a sentir celos del bebé y ya no era
el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante siete años.
Un día la pareja dejo al bebé plácidamente durmiendo en la
cuna y fueron a la terraza a preparar una carne asada. Cuál no
fue su sorpresa cuando se dirigían al cuarto del bebé y ven al
perro en el pasillo con la boca ensangrentada, moviéndoles la
cola. El dueño del perro penso lo peor, sacó un arma que
llevaba y en el acto mató al perro. Corre al cuarto del bebe y
encuentra una gran serpiente degollada. El dueño comienza a
llorar y exclama: he matado a mi perro fiel!!!
¿Cuántas veces hemos juzgado injustamente a las personas? Lo
que es peor, las juzgamos y condenamos sin investigar a que se
debe su comportamiento, cuáles son sus pensamientos y
sentimientos. Muchas veces las cosas no son tan malas como
parecen, sino todo lo contrario. La próxima vez que nos sintamos
tentados a juzgar y condenar a alguien recordemos la historia del
perro fiel, así aprenderemos a no levantar falsos contra una
persona hasta el punto de dañar su imagen ante los demás.

..... Pero por desgracia,
frecuéntente ni siquiera oímos lo que el otro está
diciendo.......
Una pareja celebraba sus bodas de oro, y estuvieron todo el día
de fiesta, celebrando
con cantidad de familiares y amigos que acudieron a felicitarle.
Por eso se sintieron aliviados
cuando, al anochecer, pudieron quedarse solos en el porche
contemplando la puesta de sol
y descansando del ajetreo de todo el día.
En un determinado momento, el anciano se quedó mirando
afectuosamente a su mujer y le dijo:
Querida estoy orgulloso de ti.
¿ Que has dicho ? pregunto la anciana. Ya sabes que soy un poco
dura de oído. Habla más alto
Estoy orgulloso de ti
Me parece muy lógico, dijo ella con un gesto despectivo,
También yo estoy harta de ti
La perfecta escucha consiste en escuchar no tanto a los demás
cuanto a uno mismo.
La perfecta visión consiste en mirar no tanto a los demás
cuanto a uno mismo.
Por que nunca comprenderán a los demás quienes no se han
escuchado a sí mismo;
ni podrán ver la realidad de los demás quienes no se han
explorado a sí mismo.
El perfecto oyente te escucha aunque no digas nada.
La mujer, contesta a su marido que estaba absorto en el
periódico:`No necesitas tomarte la molestia
de seguir gruñendo: "Si querida" "no
querida" Hace diez minutos que he dejado de hablar.

Un joven recién llegado a un
pueblo preguntó a un anciano que estaba
con su nieto: "Cómo es la gente que vive aquí?".
El anciano le respondió con otra pregunta:
¿Cómo es la gente del lugar de donde vienes?
El joven le dijo: "Muy egoísta, envidiosa y vengativa"
El viejo replicó..."Pues esa misma gente encontrarás
aquí"
Más tarde llegó otro joven que hizo la misma pregunta que el
anterior:
El anciano le hizo la misma pregunta: ¿Cómo es la gente del
lugar de
donde vienes? El joven le contestó: "Confiable, amable,
justa, y con
mucho amor para los demás..."
A lo que el anciano contesta: "¡Pues esa misma gente es la
que
encontrarás aquí!"
El nieto del anciano preguntó entonces:
"¿Por que has dicho eso abuelo?"
A lo que su abuelito le respondió:
"Cada cual, crea su ambiente externo con lo que sale del
interior de
su corazón, y por su forma de percibir las cosas..."
De esta historia se puede extraer una gran enseñanza:
"Encuentras lo que buscas". Muchas personas se quejan
de que los
tratan mal, que en este mundo no hay personas buenas, que no se
puede
confiar en nadie. Y sin embargo muchas otras dicen que todos los
tratan bien, que en el mundo hay personas buenas, y que se puede
confiar en los demás si se les da la oportunidad.
¿Por que sucede esto? Pues bien, todo depende de la forma en que
mires a los demás, pues si buscas sus errores, eso verás; sin
embargo, si buscas sus virtudes... ¡Eso verás!
Ing. Arturo Quirós Lépiz

Un día, Mark iba caminando de
regreso de la escuela y se dirigía a su
casa. Al poco rato de caminar se dio cuenta de que el chico que
iba
delante de el se había tropezado y había tirado unos libros,
dos
sueters, un bate y guante de baseball y una pequeña grabadora
que
llevaba cargando. Mark se acercó y lo ayudó a pararse y a
recoger
las cosas que había tirado. Como se dirigían por el mismo
rumbo,
Mark le ayudó a cargar parte de las cosas. Mientras caminaban,
Mark
descubrió que aquel chico se llamaba Bill y que amaba los juegos
de
video, el baseball y la historia y que además estaba teniendo
muchos
problemas con sus otras materias de la escuela y para acabar,
había
terminado con su novia. Primero llegaron a la casa de Bill y Mark
fue
invitado a pasar y tomar un refresco mientras veían TV.
Pasaron la tarde muy a gusto entre risas y pequeñas charlas.
Después,
Mark se fue a su casa. Ellos continuaron viéndose en la escuela:
Almorzaban juntos dos o tres veces a la semana y ambos se
graduaron de
la secundaria. Mas adelante terminaron en la misma preparatoria
en
donde seguían teniendo contacto pero en forma mas esporádica.
Finalmente llego el momento tan esperado de terminar la prepa y
tres
semanas antes de la graduación, Bill le pregunto a Mark si
podían
hablar. Bill le recordó el día en que se conocieron tantos
años atrás.
"Alguna vez te preguntaste por que iba cargando tantas cosas
ese día?
Le pregunto Bill... Verás, yo había limpiado mi locker porque
no quería
dejar ningún relajo para nadie más. Había tomado las pastillas
para
dormir de mi mamá e iba camino a casa para suicidarme. Pero
después de
haber pasado la tarde juntos hablando y riéndonos, me di cuenta
que si
me mataba, me hubiese perdido esos momentos y tantos otros que
podían
haber seguido. Como puedes ver, Mark, cuando tu recogiste
aquellos
libros hiciste mucho más, salvaste mi Vida.
"Cada pequeño saludo, cada pequeña sonrisa, cada mano que
damos ayuda
a salvar un corazón herido".
Con este mensaje te queremos decir que TU eres especial.
Hay un milagro llamado AMISTAD que se abriga en el corazón.
No sabes como ocurre o como es que comienza, pero sabes que es
algo
especial que te levanta y es cuando te das cuenta que la AMISTAD
es
uno de los regalos mas preciosos de DIOS!!!

Un científico, que vivía
preocupado con los problemas del mundo,
estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba
días
en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.
Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a
ayudarlo
a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le
pidió al
niño que fuese a jugar a otro lugar. Viendo que era imposible
sacarlo,
el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de
distraer
su atención. De repente se encontró con una revista en donde
venía el
mapa del mundo ¡Justo lo que precisaba!. Con unas tijeras
recortó el
mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo
entregó a
su hijo diciendo: "Como te gustan los rompecabezas, te voy a
dar el
mundo todo roto, para que lo repares sin ayuda de nadie".
Entonces calculó que al pequeño le llevaría días componer el
mapa,
pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del
niño que
lo llamaba calmadamente. "Papá, ya hice todo, conseguí
terminarlo".
Al principio el padre no dio crédito a las palabras del niño.
Pensó
que sería imposible que, a su edad, hubiera conseguido
recomponer un
mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico
levantó
la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el
trabajo
digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo.
Todos los
pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares.
¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz?
-Hijito, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lograste
armarlo?
-Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el
mapa de
la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura
de
un hombre. Asi que di vuelta a los recortes y comencé a
recomponer al
hombre, que sí sabía como era. Cuando conseguí arreglar al
hombre, di
vuelta la hoja y vi que había arreglado al mundo...
> Esta reflexión nos confirma aquella idea de que "si yo
cambiara,
cambiaría el mundo". Sé de tal manera y vive una vida tal,
que si
todos los hombres fueran como tú y vivieran como tú, nuestro
mundo
sería un paraíso terrenal.

Casi no la había visto. Era una
señora anciana con el auto varado en el
camino. El día estaba frío, lluvioso y gris. Alberto se pudo
dar cuenta
que la anciana necesitaba ayuda. Estacionó su vetusto Pontiac
delante
del mercedes de la anciana, aún estaba tosiendo cuando se le
acercó.
Aunque con una sonrisa nerviosa en el rostro, se dio cuenta que
la
anciana estaba preocupada. Nadie se había detenido desde hacía
más de
una hora, cuando se detuvo en aquella transitada carretera.
Realmente,
para la anciana, ese hombre que se aproximaba no tenía muy buen
aspecto,
podría tratarse de un delincuente. Mas no había nada por hacer,
estaba
a su merced. Se veía pobre y hambriento.
Alberto pudo percibir como se sentía. Su rostro reflejaba cierto
temor.
Así que se adelantó a tomar la iniciativa en el diálogo.
"Aquí vengo
para ayudarla señora. Entre a su vehículo que estará protegida
del clima.
Mi nombre es Alberto". Gracias a Dios sólo se trataba de un
neumático
bajo, pero para la anciana trataba de una situación difícil.
Alberto se
metió bajo el carro buscando un lugar donde poner la gata y en
la
maniobra se lastimó varias veces los nudillos. Estaba apretando
las
últimas tuercas, cuando la señora bajó la ventana y comenzó a
dialogar
con él. Le contó de donde venía; que tan solo estaba de paso
por allí,
y que no sabía como agradecerle. Alberto sonreía mientras
cerraba el
baúl del guardando las herramientas. Le preguntó cuanto le
debía, pues
cualquier suma sería correcta dadas las circunstancias, pues
pensaba
las cosas terribles que le hubiese pasado de no contar con la
gentileza
de Alberto. Él no había pensado en dinero. Esto no se trataba
de ningún
trabajo para él. Ayudar a alguien en necesidad era la mejor
forma de
pagar por las veces que a él, a su vez, lo habían ayudado
cuando se
encontraba en situaciones similares. Alberto estaba acostumbrado
a vivir
así. Le dijo a la anciana que si quería pagarle, la mejor
manera de
hacerlo sería que la próxima vez que viera a alguien en
necesidad y
estuviera a su alcance el poder asistirla, lo hiciera de manera
desinteresada y entonces... "tan solo piense en mí",
agregó despidiéndose.
Alberto esperó hasta que el auto se fuera. Había sido un día
frío, gris y
depresivo, pero se sintió bien en terminarlo de esa forma, estas
eran las
cosas que más satisfacción le traían. Entró en su coche y se
fue.
Unos kilómetros más adelante la señora divisó una pequeña
cafetería.
Pensó que sería bueno quitarse el frío con una taza de café
caliente
antes de continuar el último tramo de su viaje. Se trataba de un
pequeño
lugar un poco desvencijado. Por fuera había dos bombas viejas de
combustible que no se había usado en años. Al entrar se fijó
en la
escena interior. La caja registradora se parecía a aquellas de
cuerda
que había usado en su juventud. Una cortés camarera se le
acercó y le
extendió una toalla de papel para que se secara el cabello,
mojado por
la lluvia. Tenía un rostro agradable con una hermosa sonrisa.
Aquel tipo
de sonrisa que no se borra aunque estuviera muchas horas de pie.
La anciana notó que la camarera estaría de ocho meses de dulce
espera.
Y sin embargo esto no le hacía cambiar su simpática actitud.
Pensó en
cómo, gente que tiene tan poco, pueda ser tan generosa con los
extraños.
Entonces se acordó de Alberto. Luego de terminar su café
caliente y su
comida, le alcanzó a la camarera el precio de la cuenta con un
billete
de 100 dólares. Cuando la muchacha regresó con el cambio
constató que la
señora se había ido. Pretendió alcanzarla. Al correr hacía la
puerta vió
en la mesa algo escrito en una servilleta de papel al lado de
otros
cuatro billetes de 100 dólares. Los ojos se le llenaron de
lágrimas
cuando leyó la nota: "No me debes nada, yo estuve una vez
como tú estás.
Alguien me ayudó como hoy te estoy ayudando a ti. Si quieres
pagarme,
esto es lo que puedes hacer: No dejes de asistir y ser bendición
a otros
como hoy lo hago contigo. Continúa dando de tu amor y no
permitas que
esta cadena de bendiciones se rompa". Aunque había mesas
que limpiar y
azucareras que llenar, aquél día se le fue volando. Esa noche,
ya en su
casa, mientras la camarera entraba sigilosamente en su cama, para
no
despertar a su agotado esposo que debía levantarse muy temprano,
pensó
en lo que la anciana había hecho con ella...
¿Cómo conocería las necesidades que tenía con su esposo, y
los problemas
económicos que estaban pasando, máxime ahora con la llegada del
bebé?.
Era consciente de cuan preocupado estaba su esposo por todo esto.
Se acercó suavemente hacía él, para no despertarlo, mientras
lo besaba
tiernamente, y le susurró al oído:
"Todo va a estar bien, te amo... Alberto"
De: Khaterine Chaves

En Oklahoma, vivia Jonathan
Griffi con su familia, pero después de un
tiempo de estar batallando porque no había ya que comer, y ver
el campo
que se negaba a producir tras una fuerte sequía, finalmente
decidió irse
junto con su familia en busca de mejores lugares. Asi fue como
llegó a
Missouri, donde consiguió el empleo de operador del puente
elevadizo del
rio Misisippi; su trabajo consistía en elevarlo para que pasaran
las
grandes embarcaciones navieras y bajarlo para que cruzara el
ferrocarril.
Un jueves, llevó a su único hijo Jonathan de ocho años, y
emocionado, le
enseñaba el lugar donde trabajaba, la maquinaria... En esos
momentos,
tuvo que levantar el puente porque se aproximaba un gran navío,
y tomando
a su hijo, caminaron sobre el puente. Mientras el comentaba
historias
sobre viajes a lugares distantes, de repente escuchó el silbato
de la
locomotora, mirando su reloj, comprendió que se había olvidado
del paso
del tren, corrio con desesperación a accionar la palanca, para
que
bajara el puente, pero se detuvo: Vió con amargura que su hijo
había
caído entre los engranajes del levadizo y estaba atorado...
Pensó "Si acciono la palanca, mi hijo morirá desecho por
los engranes,
y si voy a rescatarlo, sé que lo libraré, pero entonces los
más de 400
pasajeros que van en el tren morirán..." No tenía tiempo
más que para
una sola decisión... Volvio a escuchar el silbato del tren...
con todo
el dolor de su corazón accionó la palanca...
Desesperado y totalmente dolido salió y le grito a los
pasajeros:
"¡¡¡He sacrificado a mi hijo, para que ustedes
vivan!!!"
Los pasajeros posiblemente ni siquiera lo escucharon, continuando
su
camino.
Es necesario que el mundo sepa que Dios dio a su hijo para que
nosotros
vivieramos, y escuchen el mensaje y no continuen de largo como
los
pasajeros del tren que iban indiferentes a lo que había pasado.
Filemón Almaraz

* Si tuviera millones de amigos
le pediría a cada uno, una moneda y
sería millonario.
* Si tuviera 500 mil amigos, les pediría tomarnos de manos para
unir el
país.
* Si tuviera 200 mil amigos, fundaría una cuidad donde todo el
mundo se
saludara con una sonrisa.
* Si tuviera 25 mil amigos, la empresa de teléfonos me cortaría
la línea
cada vez que cumpliera años.
* Si tuviera 6 mil amigos, me gustaría ser padrino de 6 mil
niños.
* Si tuviera mil amigos, tendría mil manos para mi solo.
* Si tuviera 365 amigos, pasaría cada día del año con uno de
ellos.
* Si tuviera 100 amigos, tendría cada día cien consejos.
* Si tuviera 10 amigos, mi madre tendría 10 hijos mas.
* Si tuviera 4 amigos, tendría aseguradas cuatro manos que
cargaran mi
ataúd.
* Si tuviera 2 amigos, sería 2 veces mas feliz.
* Pero si tuviera un solo amigo, no necesitaría tener mas.
Hay quienes quieren tener un millón de amigos, cuando cada uno
solo de
ellos vale millones..."

Una mujer salió de su casa y
vio a tres ancianos de larga y blanca
barba, sentados al frente de su casa y les dijo:
-No creo conocerlos, pero deben tener hambre. Por favor pasen y
acepten alguna cosa para comer.
-¿Se encuentra el hombre de la casa dentro?, preguntaron.
-No, dijo ella, él salió.
-Entonces no podemos pasar, contestaron.
Por la tarde, al llegar su esposo a casa, le dijo lo que había
pasado.
-Ve a decirles que estoy en casa e invítalos a pasar.
La mujer salió e invito a los hombres a que pasaran.
-No pasamos a una casa juntos, respondieron
-¿Por qué es así? Quiso saber ella.
Uno de los ancianos le explicó:
-Su nombre es "Riqueza", apuntando a uno de sus amigos
y apuntando al
otro dijo, él es "Éxito", y yo soy "Amor".
Después agregó: Ahora ve y
discute con tu esposo a cual de nosotros deseas en tu casa.
La mujer entró y le dijo a su esposo lo que le habían dicho.
Su esposo se regocijó: !Que bueno! Dijo: Dado que este es el
caso,
invitemos a "Riqueza". Dejemos que venga y llene
nuestra casa de cosas!
La esposa discrepó: ¿Por qué no invitamos a
"Éxito"?
La hija estaba escuchando desde el lado opuesto de la casa;
saltó con
su propia sugerencia: ¿No sería mejor invitar a
"Amor"? ¡Nuestra casa
estaría entonces llena de amor!"
-Hagamos caso del consejo de nuestra hija, dijo el esposo a su
esposa.
-Sal e invita a "Amor" a ser nuestro huésped.
La mujer salió y les pregunto a los tres ancianos:
-¿Cuál de ustedes era "Amor"? Por favor pase y sea
nuestro huésped
"Amor", se puso de pie y empezó a caminar hacia la
casa. Los otros dos
también se pusieron de pie y lo siguieron. Sorprendida la
señora, les
preguntó a "Riqueza" y a "Éxito": Solamente
le invité a él. ¿Por qué
están pasando ustedes?
Los ancianos le respondieron: Si usted hubiera invitado a
"Riqueza" o
a "Éxito", nosotros nos hubiéramos, quedando fuera,
pero como usted
invitó a "Amor", donde quiera que él va, nosotros lo
acompañamos...
¡¡¡Dónde quiera que haya amor, también hay riqueza y
éxito!!!

A una niña de 7 años había
que hacerle una transfusión de sangre para
salvarle la vida. El tipo de sangre de ella no era compatible con
la
de los padres, pero sí con el de su hermanito de 5 años. El
doctor lo
llamó para hablarle del tema, y le preguntó si estaba dispuesto
a dar
de su sangre a su hermanita, o de otra forma ella moriría. El
niño se
asustó, y bajó la cabeza pensativo. Pero aún con el rostro
pálido de
miedo, al poco rato contestó: "Doctor, si con mi sangre mi
hermanita
no muere, yo le doy mi sangre"...
Contento el doctor por el éxito obtenido de su conversación, lo
llevó
al lado de la cama de la enferma, los prepararon con jeringuillas
y
mangueras, y la sangre empezó a correr de un cuerpo a otro. Al
poco
rato, cuando se comentaba que estaba saliendo de peligro la
niña, y
que sus mejillas se sonroseaban, el niño llamó al médico, y
tembloroso
le preguntó: "Doctor, ¿Cuándo voy a comenzar a
morir?" En su inocencia
creyó que dando su sangre para salvar a su hermanita, él
tendría que
morir; pero aun creyéndolo así se enfrentó al sacrificio.
Cuando tú crees que es grande tu sacrificio, que es mayor,
recuerda
que cuando damos con gozo, recibimos con abundancia la
recompensa.
Noemí Mondéjar

Soñé que tenía dos cajas en
mis manos que Dios me había dado, una era
negra y la otra dorada. Me dijo :"Pon tus penas en la caja
negra, y tus
alegrías en la dorada". Hice lo que me había dicho y
guardaba en cada
caja según Dios me lo había indicado. Noté que la caja dorada
se hacía
cada vez más pesada y la negra seguía tan ligera como antes.
Con curiosidad abrí la caja negra para averiguar el por qué, y
me dí
cuenta que tenía un gran agujero en el fondo, por lo que todas
mis
penas se habían ido. Se lo mostré entonces a Dios y le
pregunté dónde
estaban mis penas. El sonrió y me dijo : "Hijo mío, yo las
tengo".
Le pregunté entonces: "Señor, ¿Entonces, por qué me
diste dos cajas?
¿Por qué la dorada y por qué la negra con el agujero?".
El Señor me respondió: "Hijo mío, la dorada es para que
cuentes todas
las bendiciones que te doy, y la negra es para que dejes ir tus
problemas y penas y no los cargues siempre".
Arturo Quirós Lépiz

Paul Wylie, estaba patinando en
las Olimpíadas de invierno de Calgary en
1988. Estaba nervioso cuando empezó su rutina ante 20.000
personas y un
auditorio televisivo de millones. Luego, en su primer salto, algo
salió
mal. Wylie escribe: «Un instante después, mi mano toca el
hielo; la
cuchilla no me aguanta. Empiezo a resbalar y me doy cuenta de que
me
estoy cayendo. Todo lo que escucho mientras caigo al hielo es un
quejido
empático de lo que parece ser un millón de voces.»<
Wylie tenía que tomar una decisión en una fracción de
segundos: podía
centrarse en el error y darse por vencido, o podía seguir
patinando y
dar lo mejor de sí. Justo entonces le vino este versículo a la
mente:
«Cuando el hombre cayere, no quedará postrado...» (Salmo
37:24).
Continuó su rutina y decidió patinar «de corazón, como para
el Señor»
(Colosenses 3:23). Al final del programa, la multitud irrumpió
en un
entusiasta aplauso por su coraje y determinación.
Como seguidores de Cristo puede que recibamos alguna vez un golpe
fuerte
que nos tumbe. Podría ser la muerte de un ser querido, la
pérdida del
empleo, o tal vez nos ignoren para una promoción. Tal vez
estemos
desanimados por haber caído en pecado. Una cosa es caer; otra
muy
distinta es darse por vencido. Si nos levantamos de nuevo
reafirmamos
nuestra fe en Cristo, y seguimos sirviéndole, no «quedaremos
postrados».
EL ÉXITO CONSISTE EN LEVANTARNOS SÓLO UNA VEZ MÁS
DE LAS VECES QUE NOS HEMOS CAÍDO

Franciszek Gajowniczek estaba
preso en un campo nazi en Auschwitz
cuando escapó un compañero de prisión. La disciplina aplicada
cuando
alguien escapada era seleccionar a diez hombres al azar y
encerrarlos
en una celda donde se les dejaba morir de hambre. Cuando
Gajowniczek
oyó leer su nombre, sollozó diciendo:"!Mi mujer y mis
ojos!"
En aquel momento, un sacerdote franciscano y compañero de
cárcel
llamado Koble se adelantó y dijo: "Yo moriré en su lugar.
No tengo
ni mujer ni hijos..." El comandante del campo le concedió
su petición.
Desde entonces, Gajownizek ha vuelto cada año a Auschwitz el 14
de
agosto para recordar al hombre que murió por el en aquella fecha
en
1941. Y en su patio ha puesto una placa para honrar a este
sacerdote
y recordar a otros su gran sacrificio.
¿Setías capaz de hacerlo tú? Pues Jesucristo lo hizo, por tí,
y por
aquel que aún hoy le desprecia... Esperando que se arrepienta y
se
vuelva para decirle ¡Te amo Señor, gracias por ocupar mi lugar!

John Egglen nunca había
predicado un sermón en su vida. JAMÁS. No es que
no quisiera hacerlo, sólo que nunca tuvo la necesidad de ello.
Pero una
mañana lo hizo: La nieve cubrió de blanco su ciudad,
Colchester, un lugar<
de Inglaterra. Cuando se despertó esa mañana de domingo de
enero de 1850,
pensó quedarse en casa. ¿Quién iría a la iglesia en medio de
semejante
condición climática?. Pero cambió de parecer. Después de todo
era un
DIÁCONO. Y si los diáconos no iban ¿Quién lo haría?. De modo
que se calzó
las botas, se puso el sombrero y su capa, y caminó las seis
millas hasta
la iglesia metodista. No fue el único miembro que consideró la
posibilidad
de quedarse en casa. Es más, fue uno de los pocos que
asistieron.
Sólo había trece personas presentes: Doce miembros y un
visitante.
Incluso el pastor estaba atrapado por la nieve. Alguien sugirió
que
volviesen a casa, pero Egglen no aceptó esa posibilidad. Habían
llegado
hasta allí, así que tendrían una reunión. Además, había una
visita, un
niño de trece años. Pero ¿Quién predicaría? Egglen era el
único diácono.
LE TOCÓ A ÉL. Así que lo hizo. Su sermón sólo duró diez
minutos. Daba
vueltas y divagaba y al hacer un esfuerzo por destacar varios
puntos,
no remarcó ninguno en especial. Pero al final, un denuedo poco
común se
apoderó del hombre. Levantó sus ojos y miró directo al
muchacho y le
presentó un desafío: Joven, mira a Jesús. ¡Mira! ¡Mira!
¡Mira!
¿Produjo algún cambio ese desafío?. Permitan que el muchacho,
ahora un
hombre, conteste: Sí, miré, y allí mismo se disipó la
nube que estaba
sobre mi corazón, las tinieblas se alejaron y en ese momento vi
el sol>>
¿El nombre de ese muchacho? Pues CharlesS HaddonN Spurgeon, el
que fuera
conocido hasta en nuestros días como "El príncipe de los
predicadores".
¿Supo Egglen lo que hizo? NO. ¿Saben los héroes cuando
realizan actos
heroicos? POCAS VECES. ¿Los momentos históricos se reconocen
como tales
cuando suceden?. Ya sabes la respuesta a esa pregunta. (Si no,
una visita
al pesebre te refrescará la memoria). Rara vez vemos a la
historia cuando
se genera y casi nunca reconocemos a los héroes. Y mejor así,
pues si
estuviésemos enterados de alguno de los dos, probablemente
arruinaríamos
a ambos. Pero sería bueno que mantuviésemos los ojos abiertos.
Es posible
que el Spurgeon de mañana esté cortando tu césped, y el
"héroe" que lo
inspira podría estar más cerca de lo que te imaginas, podría
estar en tu espejo.
Copiado del libro: "CUANDO DIOS SUSURRA TU NOMBRE", de
Max Lucado

Estaba golpeado y marcado y el
rematador pensó que por su escaso valor,
no tenía sentido perder demasiado tiempo con el viejo violín,
pero lo
levantó con una sonrisa:
-¿Cuánto dan por mí señores? -gritó-, ¿quién empezará a
apostar por mí?
-Un dólar, un dólar-, después dos dólares.
-¿Sólo dos?
-Dos dólares y ¿quién da tres?, tres dólares, a la una; tres
dólares a
las dos; y van tres...
Pero NO, desde el fondo de la sala un hombre canoso se adelantó
y recogió
el arco; luego, después de quitar el polvo del violín y
estirado las
cuerdas flojas, las afinó y tocó una melodía pura y dulce como
un coro de
ángeles.
Cesó la música y el rematador, con una voz silenciosa y baja
dijo:
-¿Cuánto me dan por el viejo violín? y lo levantó en alto con
el arco.
-Mil dólares y... ¿quién da dos? -¡Dos mil!, ¿Y quién da
tres? Tres mil
a la una, tres mil a las dos; y se va y se fue, -dijo.
La gente aplaudía, pero algunos gritaron: "No entendemos
bien, ¿qué cambió
su valor?". La respuesta no se hizo esperar: "¡La Mano
del Maestro!"
Y más de un hombre con la vida desafinada, golpeada y marcada
por el
pecado, como el viejo violín, se remata barato a la multitud
incauta.
Una copa de vino, un juego de azar, una noche de juerga y sigue
viaje.
"Se va" a la una, "se va" a las dos, "se
va", "se va" y "casi se fue".
Pero llega el Maestro y la multitud no llega a entender por
completo el
valor del alma y el cambio que elabora la mano del Maestro.
Jesús es el Maestro que cambia por completo el sentido y el
valor de la
vida de cualquier hombre; ahora mismo pídele en oración que
entre en tu
corazón, que perdone todos tus pecados y que te haga un hombre
completamente nuevo.Pronto...

Cuentan que hace mucho tiempo
vivia en la zona campesina de Chila una
pareja de esposos ya muy ancianos, de extrema pobreza, no habian
tenido
hijos y vivian solo de la caridad de la gente de la aldea, cada
dia salia
él hacia el mercado con la esperanza de conseguir alguna cosa
para comer
en la noche junto a su amor, su único tesoro era una vieja pipa
de madera
que hacia mucho tiempo no veia el tabaco pero el se la colgaba en
la boca, para
espantar un poco el hambre del dia. Ella se sentaba a media
mañana en la
entrada de la choza que habitaban y peinaba mil veces sus largas
trenzas,
su maximo tesoro y su orgullo, sin embargo el pelo blanco y largo
hacia
mucho que no conocia al gun peine pues el último que habia
tenido haceia
mucho que se había destrozado y ya no pudo conseguir otro.Al
ponerse el
sol llegaba él con algun paquetito de frutas que alguien le
habia regalado,
asi era día a día.
Lllegó el dia del aniversario de bodas, y el salio como cada
mañana
temprano, pensando qué le regalaria a ella, nada tenía y su dia
se veia
negro. Por su parte ella se sento en la puerta de la casita
pensando como
celebrar si no habia con qué.
Sin embargo al llegar la tarde el llego con un prqueño paquete
que le dio
con un suave beso en la frente --feliz aniversario--
ella caso de debajo de sillita tambien un paquetito que le
entrego con una
gran sonrisa.
al abrir cada uno su regalo, se mirarron y sollezaron en silencio
disfrutando de el grna amor que Dios les estaba demostrando.
Ella habia vendido sus trenzas y le habia comprado una atadito de
tabaco
para la pipa de él, en cambio el habia vendido su pipa y le
habia comprado
un hermoso par de peines para las trenzas de ella
Asi debe ser nuestro amor, solo DAR sin compararlo con lo que
nuestra
pareja esta dando.
Recibido de "loqui"

Dos hombres se dedicaron un dia
entero a cortar leña. Uno de
ellos trabajo sin detenerse a descansar, y junto una pila de
leños
bastante grande. El otro lo hizo durante lapsos de 50 minutos en
los que descanso. Al cabo tenia una pila de leños mucho mayor.
- Como pudiste cortar tanta lena? - le pregunto el hombre que
trabajo si descansar.
Esta fue la respuesta:
- Mientras descansaba, afilaba el hacha.
<
Thomas Welch

1. Si tu prójimo se compra un
carro del año, es vanidad. Si tú te lo
compras, es necesidad.
2. Si a tu prójimo le da ira, es pecado. Si a ti te da ira, es
que "tu
carácter es así."
3. Si tu prójimo te dice la verdad que no te gusta, es que no
tiene
amor. Si tu lo haces es que eres sincero.
4. Si tu prójimo no te saluda, es que es orgulloso. Si tu no lo
saludas, es que "no lo vistes."
5. Si tu prójimo no cumple con su deber, es un irresponsable. Si
tu no
cumples con tu deber es que realmente no puedes.
6. Si tu prójimo tiene serias dificultades, es que está en
pecado. Si
tu las tienes, es una prueba.
7. Si tu prójimo no trabaja es que es un vago. Si tu no
trabajas, es
que no consigues trabajo.
8. Si tu prójimo sufre escasez, es que es un mal administrador.
Si tu
sufres escasez, es que no ganas suficiente.
9. Si tu prójimo habla de los demás, es un calumniador. Si tu
hablas de
los demás, "es para orar."
10. Si tu prójimo cae en tentación, es un carna. Si tu caes en
tentación, fue una debilidad.
11. Si tu prójimo no acepta el reto, es un cobarde. Si tu no lo
aceptas, es que "no estas capacitado."
12. Si tu prójimo exhorta en forma dura, está falto de amor. Si
tu lo
haces, es "ira de Dios."
13. Si tu prójimo ora por finanzas, no sabe orar. Si tu oras por
finanzas, es "para la obra de Dios."
14. Si tu prójimo no ora ni alaba en alta voz, está muerto
espiritualmente. Si tu no oras ni alabas en alta voz, es que lo
haces
con el corazón.
15. Si tu prójimo recibe bendiciones, es por la misericordia de
Dios.
Si tu recibes bendiciones, es porque te las mereces.
16. Si el hijo de tu prójimo es rebelde, él es mal padre. Si tu
hijo es
rebelde, es porque "heredó el carácter del abuelo."
17. Si tu prójimo paga mal por mal, es porque es un vengativo.
Si tu lo
haces es que estás haciendo justicia.
18. Si tu prójimo cumple con su deber, es para "acumular
puntos." Si tu
cumples con tu deber es porque eres responsable.
Por: Carmin Ramos de López

Jesucristo10@Yahoo.es