JESUCRISTO MI REFUGIO HISTORIAS
CRISTIANAS Cuenta una
leyenda que dos amigos viajaban por el desierto y en un
determinado punto del viaje discutieron. El otro, ofendido, sin
nada que decir, escribió en la arena: WILLIAN DIXON
era un infiel. No creía en la existencia de Dios. Y aún si Dios
existiera, no lo perdonaría por haberle quitado a su esposa como
a los dos años de casados. Su niñito también había muerto.
Esto lo hacía sentirse miserable y desamparado. Había una vez
un arqueólogo en África. Vino a la India en peregrinaje; a los
Himalayas, particularmente a los templos y estructuras antiguas,
los cuales son muy difíciles de alcanzar; y en aquellos tiempos
mucho más. Mucha gente simplemente no volvía; se llegaba a través
de pequeños senderos al borde de precipicios de 3.000 m. de
profundidad, con nieves perpetuas. Tan sólo un Un joven
muchacho estaba a punto de graduarse de preparatoria. La hija de un
hombre le pidio a un ministro de Dios que fuera a su casa a hacer
una oracion para su padre que estaba muy enfermo. Cuando llegó a
la habitacion del enfermo, encontró a este hombre en su cama con
la cabeza alzada por un par de almohadas. Habia una silla al lado
de su cama, por lo que el ministro asumió que el hombre sabia
que venia a verlo. "Supongo que me estaba
esperando".... Había una
pareja atea que tenía una niña. Ellos nunca le mencionaron
sobre el Señor.Una noche, cuando la niña tenía 5 años, sus
padres pelearon y el padre le disparó a la madre justo en frente
de la pequeña. Luego, el padre se disparó el mismo. La pequeña
lo vió todo. La niña fué enviada a un hogar adoptivo, donde la
madre adoptiva era cristiana y llevó a la niña a la iglesia. En
el primer día de catecismo, la madre adoptiva le dijo a la
maestra que la niña nunca había escuchado de Jesús para que
tuviera paciencia con ella. La maestra levantó un cuadro de Jesús
y preguntó, ¿"Sabe Cuando yo era
chico me encantaban los circos, y lo que mas me gustaba de los
circos eran los animales. También a mi como a otros, después me
entere, me llamaba la atención el elefante. Cada uno de
nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo
atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos
creyendo que un montón de cosas "no podemos"
simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos. Cuentan que un
dia, bien temprano salio a pescar esta persona con mucho animo y
contento, ya que sentia que pescaria mucho. Tenia todas las
condiciones perfectas para hacer una gran pesca. Se monta en su
bote, comienza a remar y llegando no muy lejos de la orilla, alli
lanzo el ancla. Prepara el hilo, prepara la carnada, pero antes
de comenzar a pescar se puso en pie y comenzo a hacer una oracion
a Dios dando gracias por un dia tan precioso, y declarando la
gran pesca de ese dia. Acto seguido, comenzo la pesca. Mientras
el pescaba a pocos metros de el habia una persona viendo lo que
el hacia. Esta persona notaba que cuando el pescador cogia un
pez, lo media y decia, - "este mide 15 centimetros" lo
sacaba y lo colocaba en una cesta donde acomodaria toda la pesca
del dia y continua pescando. Luego saca otro pez, haciendo lo
mismo dijo - "este mide 16 centimetros", lo echa en la
cesta y continua su pesca. El observador nota que el proximo pez
que saca era bien grade, mas del triple de los que habia sacado
anteriormente y se sorprende cuando el pescador dice ace muchos años
que un sargento de batallon increpaba duramente a unos cuantos
soldados que no podian sacar un coche atascado en el barro. Hace mucho
tiempo atras un Señor que era dueño de la famosa hacienda
Golconda, decidio vender esta propiedad con el proposito de
emprender su sueño dorado de buscar una mina de diamante. Se
dice que recorrio el continente removiendo rocas y montañas y no
logro encontrar sus anhelados Una vez, a un
reloj, colgado de una pared, se le ocurrió pensar en los
segundos que tenía que recorrer para hacer un minuto; en las
semanas para un mes y en los meses para un año. -Pobre de mí!
-exclamó-, un total de más de treinta miillones de segundos para
hacer un año-. Aquello le parecía una montaña demasiado
elevada para escalarla.

"HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN EL
ROSTRO."
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse.
El que había sido abofeteado
y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al
recuperarse, tomó un cincel y un martillo y escribió en una
piedra:
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVÓ LA VIDA."
Intrigado, el amigo preguntó: ¿Por qué después de que te
lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el otro amigo respondió: "Cuando un gran amigo
nos ofende, deberemos escribir en la arena, donde el viento del
olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por
otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en
la piedra de la memoria del corazón, donde viento ninguno en
todo el mundo podrá borrarlo".

¿TE HAS PARADO A PENSAR EN QUIÉN
ES JESÚS?
DONDE LOS VIENTOS NUNCA SOPLAN
Desde el seno del Padre vino al seno de una virgen. Adoptó
nuestra humanidad para poder redimir a la Humanidad. Se hizo Hijo
del Hombre para que nosotros pudiéramos ser hechos hijos de
Dios. Vino del cielo, donde los ríos nunca se hielan, los
vientos nunca soplan, las escarchas nunca enfrían el aire, las
flores no se marchitan, y no hay enfermedades. Donde no hay
pompas fúnebres ni cementerios, porque nadie jamás muere.
SE HIZO POBRE, SIENDO RICO
Nació de manera contraria a las leyes de la Naturaleza. Vivió
en pobreza y fue criado en humildad. Apenas cruzó las fronteras
de su país, más que en su infancia. No tuvo riquezas ni
influencia, ni pasó siquiera por una universidad. Sus parientes
carecían por completo de distinción social o poder alguno. Él
renunció a su ropaje real por el vestido de un aldeano. Era
rico, mas se hizo pobre: Durmió en un pesebre. Cruzó el lago en
la barca de otro. El asno que montó se lo dejaron. Y fue
enterrado en un sepulcro prestado.
BIBLIOTECAS, ESTUDIANTES Y MEDICINA
Recién nacido, turbó a un rey. Siendo muchacho, confundió a
los doctores de la religión. Ya siendo un hombre, alteró el
curso de la Naturaleza, anduvo sobre las olas e hizo calmar el
tumultuoso mar. Sanó a multitudes sin medicamentos y nunca cobró
por sus servicios... ni siquiera "la voluntad". No
escribió ningún libro; sin embargo es incontable lo que de Él
se ha escrito. No compuso ni una coplilla, pero ha inspirado la más
grande y sublime colección de poemas y canciones que jamás se
haya escrito. No fundó ni siquiera una escuela elemental, pero
todas los colegios del mundo juntos no pueden jactarse de tantos
discípulos como Él ha tenido. Nunca estudió medicina, pero a
lo largo de la historia Él ha sanado más corazones quebrantados
que los médicos cuerpos enfermos.
SOLDADOS, SATANAS Y EL SEPULCRO
Nunca reclutó soldados, mandó ejércitos, ni disparó un arma.
Sin embargo, no hay caudillo que jamás haya hecho que tantos
rebeldes rindieran sus armas sin el disparo de una sola bala. Él
es quien armoniza toda discordia y sana toda dolencia. Grandes
hombres han surgido y han pasado, mas Él permanece. Herodes no
pudo matarle, Satanás no logró seducirle, la muerte no le pudo
destruir, ni el sepulcro retenerle.
UN HOMBRE DEMASIADO SINGULAR
Los demás hombres nacemos sin ser consultados... Él vino desde
la eternidad y nació estando en pleno acuerdo con los planes de
Dios y con las profecías. Los demás hombres pasamos la vida
huyendo de la muerte... Él vino exactamente con la intención de
morir y, aún a tiempo de librarse de sus enemigos, anunció a
los suyos que le matarían, y además predijo cómo. Los demás
hombres, por nuestra rebelión contra Dios, tenemos la vida
hipotecada... Él, íntegro y sin pecado, entregó su vida
voluntariamente en la Cruz: No se la quitaron; la dio. Y todo
porque no había otro modo de reconciliarnos con Dios. Nos era
necesario un Salvador, pero no un salvador cualquiera, sino Dios
mismo hecho hombre, que respondiera con su muerte ante la Ley
justa de Dios por nuestros muchos pecados y rebeliones.
¿QUE CREES TU?
¿Qué piensas de tal personaje? ¿Era un loco, un embaucador o
era de veras el Hijo de Dios? Hoy cada cual se cree con el
derecho de opinar acerca de Él. Pero los que le conocieron bien
coincidieron en que no podía ser otro que el mismo Hijo de Dios;
el que ha de ser tu Juez, si no llega a ser tu Salvador:
"Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de
Nazaret, y Éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los
oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él. Y nosotros
somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de
Judea y en Jerusalén; a quien mataron, colgándole de un madero.
A Éste levantó Dios al tercer día e hizo que se manifestase
(...) Y nos mandó que predicásemos, y testificásemos que Él
es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. De Éste
dan testimonio todos los profetas, que todos los que en Él
creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre..."
(Pedro, predicando a unos romanos en los Hechos de los Apóstoles
10:3843).
"Dios ahora manda a todos los hombres en todo lugar que
se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual
juzgará al mundo con justicia, por aquel Varón a quien designó,
dando fe a todos con haberle levantado de los muertos."
(Pablo, predicando a los atenienses en los Hechos de los Apóstoles
17:3031).
"Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia
de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.
Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el
Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su
nombre."
(Juan, al final de su evangelio; 20:3031).
Antonio Diaz Roque

Había un pequeño niño visitando a sus abuelos en su granja. El
tenía una resortera (catapulta, flecha) con la que jugaba todo
el día, él practicaba con ella en el bosque pero nunca daba en
el blanco. Estando un poco desilusionado, regresó a casa para la
cena.
Al acercarse a casa, divisó al pato mascota de la abuela. Sin
poder contenerse el usó su resortera y le pegó al pato en la
cabeza y lo mató.
Estaba triste y espantado, y todavía en pánico, escondió el
cadáver del pato en el bosque. Pero se dió cuenta que su
hermana lo estaba observando. Ella lo había visto todo pero no
dijo nada.
Después de comer la abuela dijo, "Sally, acompáñame a
lavar los platos."
Pero Sally dijo, "Abuela, Johnny me dijo que hoy quería
ayudarte en la cocina, ¿no cierto Johnny? Y ella le susurró al
oído a él, "¿Recuerdas lo del pato?" Entonces, sin
decir nada, Johnny lavó los platos.
En otra ocasión el abuelo preguntó a los niños si querían ir
de pesca, y la abuela dijo, "Lo siento pero Sally debe
ayudarme a preparar la comida." Pero Sally con una sonrisa
dijo, "Yo sí puedo ir, porque Johnny me dijo que a él le
gustaría ayudar." Nuevamente le susurró al oído "¿Recuerdas
lo del pato?". Entonces Sally fue a pescar y Johnny se quedó.
Transcurridos muchos días en que estaba haciendo sus propias
tareas y las de Sally, finalmente él no pudo más. Fue donde la
abuela y confesó que él había matado al pato. Ella se arrodilló,
le dio un gran abrazo y le dijo, "Amorcito, yo ya lo sabía.
Estuve parada en la ventana y lo vi todo, pero
porque te amo te perdoné. Lo que si me preguntaba era hasta
cuando tú permitirías que Sally te tuviera como esclavo."
¿Saben? Muchas veces sabemos que cometimos un error, sin embargo
tratamos de ocultarlo a Dios quien todo lo ve, como si pudiéramos
ocultale algo. Esos errores con el paso del tiempo son lo que
hacen a muchos decir: "Yo no creo en Dios, yo no necesito de
Dios, yo estoy bien así como estoy"
Pues no quieren nada con Dios pues temen que Dios les sacará en
cara todos sus errores, y mientras tanto, cometemos el mas grande
de los errrores alejándonos de Dios. Y el enemigo siempre trata
de traer a tu mente recuerdos de los errores que cometiste, para
que te de miedo y no busques a
Dios.
Pues bien, Dios conoce tus defectos, y aún así está dispuesto
a perdonarlos. No dejes que el pasado te aleje de Dios. Y cada
vez que alguien te quiera "¿recordar lo del pato?",
recuérdale tú el amor de Dios reflejado en una cruz.

Ella tenía seis años cuando la vi por primera vez en aquella
playa cercana a donde vivía. Suelo manejar hasta esa playa, unas
tres o cuatro millas, cada que vez que siento que el mundo me
agolpa.
Ella estaba construyendo un castillo de arena o algo así, cuando
miró hacia arriba, con sus ojos azules, tan azules como el mar.
- "Hola" - me dijo.
Le respondí con un gesto, sin muchas ganas de preocuparme por
una niña pequeña.
- "Estoy construyendo"- dijo eella.
- "Ya veo. ¿Pero y qué es?"- lle dije, sin darle mucha
importancia.
- "No lo sé, pero me gusta sentir lla arena".
- "Eso suena fantástico", penssé, y me quité los
zapatos, cuando de pronto, un "andarrios" pasó
volando.
- "¡La felicidad!", dijo la niiña.
-"¿Que es ... qué?
-"¡Es la felicidad! Mi mami dice quue los pájaros marrones
(andarríos) vienen para traernos a la felicidad".
El ave se fue delizándose suavemente por la playa. "Hasta
luego felicidad", murmuré interiormente, "hola
dolor", me dije y me volteé y seguí caminando. Estaba
deprimida, mi vida estaba completamente fuera de control... Pero
ella no se rendiría...
-"¿Cómo se llama?", me dijo.
-"Yo soy Wendy ... y tengo seis añoos".
-"Hola Wendy", le dije.
Y con su risa de niña me dijo "¡qué graciosa es!".
En lugar de seguir triste, también me sonreí y seguí
caminando... Su risita musical me acompañó...
-"Venga otra vez Sra. P.", me dijo, "y tendremos
otro día feliz".
Los siguientes días, son otra historia: un grupo de revoltosos
Niños Exploradores, reuniones de la Asociación de Padres de
Familia, mi madre enferma...
El sol brillaba una mañana, en que decidí sacar mis manos del
agua sucia de los platos...
-"Necesito un pájaro marrón", me dije a mí misma, y
cogí un saco. El bálsamo siempre cambiante de las olas del mar
me esparaba ...
Caminé a trancazos, a pesar de la brisa fría, tratando de
recapturar la serenidad que tanto necesitaba... Había olvidado a
la niña, y me sobresalté cuando ella apareció.
- "Hola, Sra. P.", me dijo. &qquot;¿Quiere jugar?"
- ¿Qué tienes en mente?, le pregunté, coon un tono de enojo.
- "No lo sé, Ud. diga qué".
Su cantarina risa regresó otra vez, diciéndome : "¡No sé
qué es eso!"
-"Entonces, sólo caminemos", lle dije. Mirándola me di
cuenta de la delicada palidez de su rostro. -¿Dónde vives?, le
dije.
- "Por allá", dijo, y señaló hhacia una fila de cabañas
de verano, algo extraño para ser invierno.
- "¿A qué escuela vas?"
- "No voy a la escuela. Mi mami dicce que estamos de
vacaciones", y siguió con su conversación de niña
mientras nos paseábamos por la playa, pero mi cabeza estaba en
otro sitio. Cuando me iba a casa, Wendy dijo que había sido un
lindo día. Sintiéndome sorprendentemente mejor, le
sonreí coincidiendo con ella...
Tres semanas después, corrí a mi playa casi presa de un estado
de pánico.
Ni siquiera estaba de humor para saludar a Wendy. Creí ver a su
madre en el portal de su cabaña, y me sentí casi pidiéndole
que mantuviera a su hija ahí.
- "Mira, si no te importa", lee dije rápidamente cuando
Wendy se cruzó conmigo, "hoy preferiría estar sola".
Se le veía extrañamente pálida y con mucha dificultad para
respirar...
- ¿Por qué?, preguntó.
Me volteé y le grité - "¡Porque mi madre ha
muerto!", y pensé "Dios mío, qué hago diciéndole
esto a una niña?"
- "Oh", dijo ella bajito, &quoot;entonces hoy no es un
buen día".
- "¡Así es, ni ayer ni antes de ayeer ni .... oooooh, vete
de aquí!"
- ¿Dolió?
- ¿Qué dolió?, dije exasperada con ella y conmigo, "¿cuando
ella murió?", "¡por supuesto que dolió!" , le
contesté toscamente, sin entender bien, y me encerré en mí
misma... Me fui rápidamente...
Un mes después o algo así, cuando fui otra vez a la playa, ella
no estaba ahí...
Me sentí culpable, avergonzada y me dije a mí misma que la
extrañaba, así que después de mi caminata, fui a su cabaña, y
toqué a la puerta. Me abrió la puerta una joven mujer, de
cabellos color miel y rostro desencajado.
-"Hola", le dije, -"Me lllamo Ruth Peterson. Hoy no
vi a su niña y me preguntaba dónde estaría".
- "Ah, sí, Sra. Peterson, pase, porr favor".
"Wendy hablaba mucho de Ud. Siento mucho haberla dejado que
la molestara tanto. Acepte mis disculpas, si es que ella la
molestó mucho".
- "No, no, por favor, ella es una nniña encantadora",
le dije, dándome cuenta de que en realidad era eso lo que quería
decir.
- ¿Dónde está?
- "Wendy .... murió la semana pasadda, Señora Peterson. Tenía
leucemia. Tal vez no se lo dijo".
... Muda del asombro, busqué a tientas una silla, a la vez que
trataba de recuperar la respiración...
- "Ella amaba esta playa, así que ccuando pidió que viniéramos,
no pudimos decirle que no. Parecía estar mucho mejor aquí y tenía
mucho de lo que ella llamaba ... sus días felices. Pero las últimas
semanas... se fue rápidamente...", dijo su madre, quebrándosele
la voz.
- Dejó algo para Ud... si tan sólo pudieera encontrarlo. ¿Podría
esperar un momento mientras lo busco? Hice un gesto estúpido de
aceptación, mientras mi mente buscaba algo, cualquier cosa, algo
que pudiera decirle a esta amable jovencita...
Me extendió un sobre garabateado con las letras "Sra.
P" en negrita y con caligrafía infantil. Dentro de él, había
un dibujo a crayolas:
Una playa amarilla, un mar azul, y un pájaro marrón. Debajo de
todo eso, se leía cuidadosamente escrito: "UN PÁJARO MARRÓN
PARA DARLE FELICIDAD"
La cara se me llenó de lágrimas, y un corazón que prácticamente
había olvidado amar, ...comenzó a abrirse ... Tomé a la mami
de Wendy en mis brazos ... "cuánto lo siento, cuánto lo
siento, ... cuánto lo siento", dije una y otra vez, y
lloramos a mares las dos juntas... El precioso dibujito ahora está
enmarcado y cuelga en mi estudio.
Seis palabras, ... una por cada año de su vida ... seis palabras
que me hablan de armonía, coraje y amor incondicional. Un regalo
de una niña de ojos color mar azul y cabellos color arena, una
niña que me enseñó y me dio un regalo de amor.
NOTA: Espero que tengan suficientes pañuelos a la mano. La
historia anterior es una historia de la vida real enviada por
Ruth Peterson.
Que sirva para recordarnos a todos nosotros que necesitamos
darnos tiempo para disfrutar de la vida y de nosotros.

Diez años después de la muerte de la esposa de Dixon sucedió
un incidente conmovedor en la aldea de Brackenthwaite. La casa de
la anciana Peggy Winslow se incendió completamente. Sacaron a la
pobre anciana con vida, aunque sofocada por el humo. Los
presentes se horrorizaron al oír el grito
lastimoso de una criatura. Era el pequeño Dickey Winslow, huérfano
y nieto de la anciana Peggy.
Las llamas lo despertaron llevándolo a asomarse a la ventana del
ultimo piso. La gente estaba muy afligida. porque sabían lo que
podía pasarle a la criatura ya que no había remedio. Pues la
escalera se había derrumbado. De repente William Dixon corrió a
la casa, subió por un tubo de hierro y tomó
al niño tembloroso en sus brazos. Bajó con el con el brazo
derecho, sosteniéndose con el izquierdo y puso pie a tierra
entre los aplausos de los presentes exactamente al caerse la
pared. Dickey no se lastimó pero la mano de Dixon se sostuvo al
descender por el tubo candente sufriendo una
quemadura espantosa. Esta sanó pero le dejó una cicatriz que le
acompañaría hasta la sepultura.
La pobre anciana Peggy nunca se recobró del susto muriendo poco
después. El problema era: ¿Que hacer con Dickey? James Lovatt,
persona muy respetable, pidió que le dejaran adoptarle pues él
y su esposa ansiaban un niño, ya que habían perdido el suyo.
Para sorpresa de todos William Dixon hizo una súplica similar.
Era difícil decidir entre los dos. Se llamó una junta compuesta
del ministro, el molinero y otros más.
El molinero, Sr. Haywood, dijo: Es halagador que tanto Lovatt
como Dixon se ofrezcan adoptar al huerfanito, pero estoy perplejo
sobre quién deberá tenerlo. Dixon, que le salvó la vida, tiene
más derecho; pero Lovatt tiene esposa y se necesita que a la
criatura lo cuide una mujer.
El ministro, Sr. Lipton, dijo: Un hombre de las ideas ateas de
Dixon no puede ser el llamado para cuidar al niño; mientras que
Lovatt y su esposa son ambos creyentes y lo educarán como debe
ser. Dixon salvo el cuerpo del niño, pero sería muy triste para
su futuro bienestar, que el mismo individuo
que lo salvó del incendio fuese el que lo guiara a la perdición
eterna.
Oiremos lo que los interesados tienen a su favor, -dijo el Sr.
Haywood,- después lo pondremos en votación.
El Sr. Lovatt dijo: Pues, caballeros, hace poco que mi esposa y
yo perdimos un pequeño, y sentimos que este niño llenaría el
hueco que ha quedado vació. Haremos lo mejor para criarlo en los
caminos de Dios. Además, un niño así necesita el cuidado de
una mujer.
Bien, Sr. Lovatt: ahora el Sr. Dixon. Tengo sólo un argumento,
señor, y es éste, contestó Dixon con calma mientras quitaba la
venda de su mano izquierda y alzaba el brazo herido y
cicatrizado. Reinó un silencio por algunos momentos en el
cuarto, nublándose los ojos de algunos. Había algo en
aquella mano cicatrizada que apelaba al sentido de justicia. Tenía
el derecho sobre el muchacho porque había sufrido por él.
Cuando vino la votación, la mayoría voto a favor de William
Dixon. Así comenzó una nueva era para Dixon Dickey. No echó de
menos el cuidado de una madre, porque William era padre y madre
para el huerfanito, derramando sobre la criatura que había
salvado toda la ternura encerrada sobre su naturaleza.
Dickey era un muchacho diestro y pronto respondió a la preparación
de su benefactor; lo adoraba con todo el fervor de su
corazoncito. Recordaba cómo "papacito" lo había
rescatado del incendio y cómo lo reclamaba por causa de la mano
tan terriblemente quemada por su amor. Se conmovía hasta las lágrimas
y besaba la mano cicatrizada por su causa.
Cierto verano hubo una exhibición de cuadros en el pueblo y
Dixon llevó a Dickey a verlos. El muchacho estaba muy interesado
en los cuadros e historias que el papacito le contaba acerca de
ellos. La pintura que más le impresionó fue una en la que el Señor
reprueba a Tomás, al pie de la cual se leían estas palabras:
"Mete tu dedo aquí, y ve mis manos ." (Juan 20:27).
Dickey ya en la casa recordó las palabras de ese cuadro y dijo:
Por favor papá cuéntame la historia de ese cuadro. ¡No, esa
historia no!. ¿Porqué esa no papá?. Porque es una historia que
no creo.
Oh, pero no es nada, urgió Dickey; tú no crees la historia de
Jack el Mata gigantes y sin embargo es una de mis favoritas. Cuéntame
la historia del cuadro por favor, papacito". Así pues,
Dixon le relató la historia, y a él le gustó mucho. Es como tú
y yo, papacito, dijo el muchacho.
Cuando los Lovatt querían adoptarme tú les enseñaste la mano.
Quizás cuando Tomás vio las cicatrices en las manos del Buen
Hombre sintió que le pertenecía. Probablemente, contestó
Dixon.
El Buen Hombre se veía tan triste, dijo Dickey, creo que se
entristeció porque Tomás no creía. Que malo fue verdad?. Después
de que el Buen hombre había muerto por él. Dixon no contestó
nada y Dickey continuó, Hubiera sido yo muy malo si hubiera
actuado así, cuando me contaron de ti y del fuego y dijera que
no creía que lo hubieras hecho; ¿verdad papacito?. Basta no
quiero pensar más de esa historia, hijo.
Pero Tomás amó al Buen Hombre después así como te amo yo a
ti. Cuando veo tu pobre mano, papacito, te quiero más que nada
en este mundo. Ya cansado Dickey se durmió antes de terminar la
medida de su afecto y gratitud a su papacito; pero el descanso de
Dixon no fue bueno pues no pudo dormir pensando en el cuadro que
había visto y en aquel semblante triste que lo miraba desde la
pared de la exhibición. Soñó con Lovatt y consigo mismo cuando
se discutía al niño; cuando enseño la mano cicatrizada el
muchacho le huía. Un sentido amargo de injusticia suavizaba su
corazón.
No se dejó llevar por esta influencia en seguida, mas su amor
por Dickey había suavizado su corazón y la semilla había caído
en buena tierra. Dixon era honrado y no dejaba de ver que el
argumento que había usado para ganar a Dickey se levantaba en su
contra al negar el derecho de aquellas manos cicatrizadas y
heridas por él; y cuando consideró la gratitud ardiente que
manifestaba aquella criatura por la salvación que su padre
adoptivo le había deparado, Dixon se sintió pequeño al lado
del muchacho. Con el tiempo el corazón de Dixon se puso como la
de un niño. Al leer la Biblia, encontró que así como Dickey le
pertenecía, él también era de Aquel Salvador, Jesucristo, que
había sido herido por sus trasgresiones, y le dio su espíritu,
alma y cuerpo por aquellas manos horadadas por él...

pequeño resbalón y todo habría acabado. Ahora las cosas están
mejor, pero en el tiempo del que estoy hablando era muy difícil.
El hombre iba cansado, aún llevando muy poco equipaje (porque
llevar mucho equipaje a esas alturas se hace imposible); según
el aire se va volviendo más fino, se hace más difícil
respirar.
Delante de él, vio a una niña que no tendría más de diez años,
cargando a un niño, muy gordito, sobre sus hombros. Ella iba
sudando, respirando pesadamente, y cuando el hombre pasó a su
lado le dijo: «Niña, debes de estar muy cansada. Llevas mucho
peso sobre tí».
La niña le respondió: «Tú eres el que lleva peso. Esto no es
un peso, esto es mi hermanito».
¿Sabes? Muchas veces pensamos que no podemos llegar delante de
Dios por miedo a que seamos una carga para El, pues pensamos que
al igual que el nuestro, el amor de Dios es limitado y
condicionado. El amor de Dios es tan grande que no lo puedes
entender, solamente aceptar. Siempre que el enemigo te haga
pensar que Dios no tiene tiempo para tí y que eres una carga
para
Dios, debes recordar que Dios no lleva "cargas", te
lleva a tí que eres su hijo, y en cuanto al tiempo es solamente
una limitación de nosotros los humanos. Hay una historia que
dice que si cada dos mil años un pájaro llega hasta a la cumbre
de la montaña más alta del mundo, y raspara dos veces su
pico en la cima de la misma, se dice que cuando el pájaro gaste
por completo la montaña habrá transcurrido un segundo de la
eternidad. Afortunadamente el amor de Dios no se gasta, y está
latente por siempre....

Hacia muchos meses que admiraba un hermoso auto deportivo en una
agencia de autos, sabiendo que su padre podria comprarselo le
dijo que ese auto era todo lo que queria. Asi como se acercaba el
dia de Graduacion, el joven esperaba por ver alguna senal de que
su padre hubiese comprado el auto. Finalmente, en la manana del
dia de Graduacion, su padre le llamo a que fuera a su privado. Le
dijo lo orgulloso que se sentia de tener un hijo tan bueno y lo
mucho que lo amaba.
El padre tenia en sus manos una hermosa caja de regalo. Curioso y
de algun modo decepcionado, el joven abrio la caja y lo que
encontro fue una hermosa Biblia de cubiertas de piel y con su
nombre
escrito con letras de oro. Enojado le grito a su padre diciendo:
"con todoel dinero que tienes, y lo unico que me das es esta
Biblia?" y salio de lacasa.
Pasaron muchos anos y el joven se convirtio en un exitoso hombre
De negocios. Tenia una hermosa casa y una bonita familia, pero
cuando supo que su padre que ya era anciano estaba muy enfermo,
penso en visitarlo.
No lo habia vuelto aver desde le dia de su Graduacion. Antes que
pudiera partir para verlo , recibio un telegrama donde decia que
su padre habia muerto, y le habia heredado todas sus
posesiones,por lo cual necesitaba urgentemente ir a la casa de su
padre para arreglar todos los tramites de inmediato.Cuando llego
a la casa de su padre, una tristeza y arrepentimiento lleno su
corazon de pronto.
Empezo a ver todos los documentos importantes que su padre tenia
y encontro la Biblia que en aquella ocasion su padre le habia
dado. Con lagrimas, la abrio y empeso a hojear sus paginas.
Su padre cuidadosamente habia subrrayado un verso en Mateo 7.11:
"Y si vosotros siendo malos, sabeis dar buenas dadivas a
vuestros hijos ,cuanto más nuestro Padre Celestial dara a sus
hijos aquello que le pidan"
Mientras leia esas palabras, unas llaves de auto cayeron de la
Biblia. Tenian una tarjeta de la agencia de autos donde habia
visto ese auto deportivo que habia deseado tanto. En la tarjeta
estaba la fecha del dia de su graduacion y las palabras:
TOTALMENTE PAGADO.
Moraleja: Cuantas veces hemos rechazado y perdido las Bendiciones
de Dios porque no
vienen envueltas en paquetes hermosos, como nosotros esperamos.

-Le dijo. "No, ¿quien es usted?&quoot;, dijo el hombre.
- "Soy el ministro que su hija llammo para que orase con
usted, cuando vi la silla vacia al lado de su cama supuse que
usted sabia que yo vendria"
-"Oh si , la silla"... , dijo el hombre enfermo, "¿Le
importa cerrar la puerta?".
El ministro sorprendido la cerro, "Nunca le he dicho esto a
nadie, pero... toda mi vida la he pasado sin saber como orar.
Cuando he estado en la iglesia he escuchado siempre al respecto
de la oracion,
que se debe orar y los beneficios que trae, etc pero esto siempre
me entró por un oido y me salió por el otro pues no tengo idea
de como hacerlo. Entonces hace mucho tiempo abandone por completo
la oracion. Esto ha sido asi en mi hasta hace unos cuatro años,
cuando conversando con mi mejor amigo me dijo : "Jose, esto
de la oracion es simplemente tener una conversacion con
Jesus."
Asi es como te sugiero que lo hagas... te sientas en una silla y
colocas otra silla vacia en frente tuyo, luego con fe miras a
Jesus sentado delante tuyo. No es algo alocado el hacerlo pues El
nos dijo: -"Yo estare siempre con ustedes ". Por lo
tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estas
haciendo conmigo ahora mismo" "Es asi que lo hice una
vez y me gusto tanto que lo he
seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces".
" Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija
pues me internaria de inmediato en una casa de locos".
El siervo de Dios sintio una gran emocion al escuchar esto y le
dijo a Jose que era muy bueno lo que habia estado haciendo y que
no cesara de hacerlo, luego hizo una oracion con el y se fue a su
iglesia.
Dos dias despues , la hija de Jose llamo al ministro para decirle
que su padre habia fallecido. El pregunto: "¿ Fallecio en
paz?". -"Si..."
Cuando sali de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y
fui a verlo a su cama, me dijo lo mucho que me queria y me dio un
beso. Cuando regrese de hacer compras una hora mas tarde ya lo
encontré muerto. Pero hay algo extraño al respecto de su
muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acerco a la
silla que estaba al lado de su cama y recosto su cabeza en ella,
pues asi lo
encontre. ¿Que cree usted que pueda significar esto?" El
siervo de Dios se seco las lagrimas de emocion y le respondio :
"Ojala que todos nos pudiesemos ir de esa manera".

alguien quién es el?" La niña dijo entonces, "¡Yo lo
sé...! Ese el el hombre que me abrazaba la noche que mis padres
murieron."

Durante la función, la enorme bestia hacia despliegue de peso,
tamaño y fuerza descomunal ... pero después de su actuación y
hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba
sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas
a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca
era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos
centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y
poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol
de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar
la estaca y huir. El misterio es evidente:
¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por que no huye?
Cuando tenia cinco o seis años, yo todavía confiaba en la
sabiduría de los grandes. Pregunte entonces a algún maestro, a
algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante.
Alguno de ellos me explico que el elefante no se escapaba porque
estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia:
Si esta amaestrado... ¿Por que lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo me olvide del misterio del elefante y la estaca...
y solo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también
se habían hecho la misma pregunta. Hace algunos años descubrí
que por suerte para mi alguien había sido lo bastante sabio como
para encontrar la respuesta: "El elefante del circo no
escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era
muy pequeño".
Cerré los ojos y me imagine al pequeño recién nacido sujeto a
la estaca.
Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujo, tiro y
sudo tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo.
La estaca era ciertamente muy fuerte para el. Juraría que se
durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también
al otro y al que seguía...
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal
acepto su impotencia y se resigno a su destino. Este elefante
enorme y poderoso no escapa porque CREE QUE NO PUEDE!!
El tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella
impotencia que se siente poco después de nacer. Y lo peor es que
jamas se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamas...
Jamas ... intento poner a prueba su fuerza otra vez...
Grabamos en nuestro recuerdo: No puedo... No puedo y nunca podré.
Crecimos portando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos
y nunca mas lo volvimos a intentar. La única manera de saber, es
intentar de nuevo poniendo en el intento TODO TU CORAZÓN.
-"Este mide mucho!!!", inmediaatamente lo devuelve al
agua. Este patron fue repetido en varias ocaciones lo que le
llamo la atencion en gran manera al observador. Este,
sorprendido, comenzo a remar y se acerca sutilmente al bote,
saluda al pescador y le pregunta; -"He visto que ha tenido
muy buena pesca, pero he notado que los peces bien grandes los
devuelve al agua?, porque siendo
tan grandes los devuelve y no hace esto con los de menor medida?.
El pescador le dijo, -" lo que sucede es que los peces
grandes no caben en mi sarten que solo mide 16
centimetros"...
Aveces pedimos a Dios grandes bendiciones y no estamos preparados
para recibir todo lo bueno que el tiene para nosotros, la sarten
significa la mente, tenemos que expandir nuestra mente para poder
recibir las cosas grandes que Dios nos tiene preparadas.
Enviado por Jose Rivera
Las Piedras P.R.

De momento se presento alli un hombre alto y flacucho. Vio la
situacion y le preguntó al sargento por que no les ayudaba. ¨¿Por
qué he de hacerlo? Soy el sargento" (contestó este con
altaneria).
Sin perdida de tiempo el hombre alto y flacucho se despojo de su
chaqueta y se puso a ayudar a los soldados a sacar el coche del
sucio y renegrido barro.
Cuando se terminó la tarea, se lavó las manos, se puso la
chaqueta y caminó hacia el sargento:
-"Si en otra ocasión usted necesitaara mi ayuda, llámeme
sin vacilar.
-¨¿Y quién es usted? (le preguntó el sarrgento).
-"Yo soy Abraham Lincoln, el presiddente de la nación".
No en vano se considera a Lincoln como uno de los hombres mas
grandes que ha producido la humanidad. Grande no tanto por sus
ejecutorias como por su humildad.
Señal inequivoca que nos da la medida de la grandeza de un
hombre es el servir con humildad.
De Manantiales en el Desierto

diamantes. Mientras tanto el que le habia comprado su antigua
propiedad se propuso buscar tesoro no afuera de sus dominios sino
dentro de sus posesiones y encontro alli la mas grande coleccion
de diamantes del mundo, que hizo famosa en la historia la antes
desconocida ciudad India de Golconda. El primero se arruino por
su afan y ambicion desmedida pretendiendo buscar las riquezas
lejos de su propiedad, y el segundo se volvio rico y famoso
explorando su propios territorios. Mucho de nosotros vivimos
buscando tesoros en la lejanias, en un pasado que nunca volvera y
que ya nadie lograra cambiar, o en un futuro que probablemente no
sucedera como lo estamos inmaginando. mientras que descuidamos la
propia posesion que es el presente o sea " El hoy"
Por eso digase cada dia de su vida:
1) Mi tesoro es el " H O Y ". El mañana no ha nacido y
el ayer ya murio. Hoy debo actuar. Lo que ayer no hice ya se
quedo asi, y lo que que tenga que hacer mañana lo hare mañana,
pero hoy tengo que realizar y practicar todo lo que me sea
posible para triunfar.
2)Mi tesoro es el " A H O R A ". Que ayer me fue mal ?
Y que gano con lamentarme ? Que mañana tendre tales problemas ?
Dejemos que lleguen y los enfrentamos. Pero el " A H O R A
" tengo que aprovecharlo con todas mis energias para hacerlo
rendir en favor de mi ideal.
Ralph Waldo Emerson filosofo norteamericano del siglo 19 creador
del transcendentalismo expresa con breves y significativas
palabras, incluidas en su ensayo <Prudence>, escrito hacia
1841 lo siguiente :
Hagamos lo que hagamos, el verano tendra sus moscas. Si nos
adentramos en un bosque, alimentaremos a los mosquito.
El apostol Pedro nos exhorta a que descarguemos todas nuestras
ansiedades y afanes sobre el, porque el tiene cuidado de
nosotros. Lo crees ? Por ultimo quisiera mi amado hermano/a que
meditemos en este proverbio antiguo que dice asi :
Cuidad este dia, porque es vida, La verdadera vida de la vida.
En su breve curso se hallan todas Las realidades y verdades de la
existencia;
La bienaventuranza de la perfeccion, El esplendor de la accion,
La gloria de la fortaleza. Porque el ayer no es sino un sueño,
Y el mañana tan solo una vision. Pero el hoy, bien vivido,
Hace de cada ayer un sueño de felicidad,
Y de cada mañana una vision de esperanza.
Cuidad bien, por tanto, este dia.

VERDADERA
POBREZA
Una vez, un padre de una familia acaudalada llevó a su hijo a un
viaje por el campo con el firme propósito de que su hijo viera
cuan pobre era la gente del campo.
Estuvieron por espacio de un día y una noche completos en una
granja de una familia campesina muy humilde. Al concluir el viaje
y de regreso a casa el padre le pregunta a su hijo:
-Que te pareció el viaje? -Muy bonito Paapá!
-Viste que tan pobre puede ser la gente??
-Si!
-Y qué aprendiste?
-Ví que nosotros tenemos un perro en cassa, ellos tienen cuatro.
Nosotros tenemos una alberca que llega de una barda a la mitad
del jardín, ellos tienen un arroyo que no tiene fin. Nosotros
tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen las
estrellas.
El patio llega hasta la barda de la casa, ellos tienen todo un
horizonte de patio.
Al terminar el relato, el padre se quedó mudo....y su hijo agregó:
-Gracias Papá por enseñarme lo pobres quue somos!

EMPUJANDO
LA ROCA
Cuentan que un muy buen hombre vivía en el campo pero tenía
problemas físicos, cuando un día se le apareció Jesús y le
dijo: "Necesito que vallas hacia aquella gran roca de la
montaña, y te pido que la empujes día y noche durante 1 año".
El hombre quedó perplejo cuando escuchó esas palabras, pero
obedeció y se dirigió hacia la enorme roca de varias toneladas
que Jesús le mostró. Empezó a empujarla con todas sus fuerzas,
día tras día, pero no conseguía moverla ni un milímetro. A
las pocas semana llegó el diablo y le puso pensamientos en su
mente: "¿Por qué sigues obedeciendo a Jesús? Yo no seguiría
a alguien que me haga trabajar tanto y sin sentido. Debes
alejarte, ya que es estúpido que sigas empujando esa roca, nunca
la vas a mover". El hombre trataba de pedirle a Jesús que
le ayudara para no dudar de su voluntad, y aunque no entendía se
mantuvo en pié con su decisión de empujar.
Con los meses, desde que se ponía el sol hasta que se ocultaba
aquel hombre empujaba la enorme roca sin poder moverla, mientras
tanto su cuerpo se fortalecía, sus brazos y piernas se hicieron
fuertes por el esfuerzo de todos los días. Cuando se cumplió el
tiempo el hombre elevó una oración a Jesús y le dijo: "Ya
he hecho lo que me pediste, pero he fracasado, no pude mover la
piedra ni un centímetro" . Y se sentó a llorar amargamente
pensando en su muy evidente fracaso. Jesús apareció en ese
momento y le dijo: "¿Por qué lloras?¿Acaso no te pedí
que empujaras la roca? Yo nunca te pedí que la movieras, en
cambio mírate, tu problema físico ha desaparecido. NO has
fracasado, yo he conseguido mi meta, y tú fuiste parte de mi
plan".
Muchas veces al igual que este hombre, vemos como ilógicas las
situaciones, problemas y adversidades de la vida, y empezamos a
buscarle lógica, nuestra lógica, a la voluntad de Dios y viene
el enemigo y nos dice que no servimos, que somos inútiles o que
no podemos seguir. El día de hoy es un llamado a
"empujar" sin importar qué tantos pensamientos de duda
ponga el enemigo en
nuestras mentes, pongamos todo en las manos de Jesús, y El por
medio de su voluntad nunca nos hará perder el tiempo, mas bien,
nos hará ser mas fuertes!
Adaptación del mensaje enviado por Michelle Taboada
P.U.S.H (Pray Until Something Happens)

Pero entonces escuchó la voz del péndulo que le dijo con acento
firme y decidido: -Tic, tac, tic, tac. Tu estás muy equivocado.
Jamás llegaremos a ninguna parte, a menos que demos un paso
ahora y otro después- El reloj entró en razón y continuó,
despreocupado, marcando segundos, minutos y horas y así
acumulando días, semanas, meses y al fin, el año. Al terminar,
en el silencio de la noche volvió a escuchar la voz del péndulo
que le dijo: -Paso a paso, con paciencia y perseverancia se puede
ascender la más elevada montaña-.
No tenemos, pues, por qué tenerle miedo al mañana. Mientras
perseveremos en la vida , mientras mantengamos nuestra fe en Dios
y continuemos así: paso a paso, con la seguridad de que su
divina mano lo va arreglando todo para nuestro bien, sigamos
adelante, haciéndole frente al porvenir valerosamente. Vive tu
momento, tu día, tomado de la mano de tu creador.
Arturo Quirós Lépiz

LA
ROSA Y EL SAPO
Habia una vez una rosa roja muy hermosa y bella. Se sentia de
maravilla al saber que era la rosa mas bella del jardin. Sin
embargo, se daba cuenta de que la gente la veia de lejos.
Un dia se dio cuenta de que al lado de ella siempre habia un sapo
grande y oscuro y que era por eso que nadie se acercaba a verla
de cerca. Indignada ante lo descubierto le ordeno al sapo que se
fuera de inmediato; el sapo muy obediente dijo: Esta bien, si asi
lo quieres. Poco tiempo despues el
sapo paso por donde estaba la rosa y se sorprendio al ver la rosa
totalmente marchita, sin hojas y sin petalos. Le dijo entonces:
Vaya que te ves muy mal. ¿Que te paso? La rosa contesto: Es que
desde que te fuiste las hormigas me han comido dia a dia, y nunca
pude volver a ser igual. El sapo solo contestó: Pues claro,
cuando yo estaba aqui me comia a esas hormigas y por eso siempre
eras la mas bella del jardin.
Muchas veces despreciamos a los demas por creer que somos mas que
ellos, mas bellos o simplemente porque inconcientemente creemos
que no nos "sirven". Nadie sobra en este mundo, todos
tenemos algo especial que hacer, algo que aprender de los demas o
algo que ensenar. Todos somo especiales.
Anonimo
Jesucristo10@Yahoo.es