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JESUCRISTO MI REFUGIO

HISTORIAS CRISTIANAS
HISTORIAS
PERDONA SIEMPRE ¿RECUERDAS LO DEL PATO? UN PÁJARO MARRÓN
LA MANO CICATRIZADA LA SILLA VACÍA EL ARQUEÓLOGO
UN REGALO... EL PEQUEÑO ELEFANTE ¿QUIÉN ES JESÚS?
UN CUADRO EL TESORO DEL HOY PECES GRANDES
YO LE AYUDO EMPUJANDO LA ROCA VERDADERA POBREZA
EL RELOJ DE PARED LA ROSA Y EL SAPO TODO NUEVO






PERDONA, SIEMPRE PERDONA

Cuenta una leyenda que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN EL ROSTRO."
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado
y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse, tomó un cincel y un martillo y escribió en una piedra:
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVÓ LA VIDA."
Intrigado, el amigo preguntó: ¿Por qué después de que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el otro amigo respondió: "Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena, donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón, donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo".





¿TE HAS PARADO A PENSAR EN QUIÉN ES JESÚS?

DONDE LOS VIENTOS NUNCA SOPLAN
Desde el seno del Padre vino al seno de una virgen. Adoptó nuestra humanidad para poder redimir a la Humanidad. Se hizo Hijo del Hombre para que nosotros pudiéramos ser hechos hijos de Dios. Vino del cielo, donde los ríos nunca se hielan, los vientos nunca soplan, las escarchas nunca enfrían el aire, las flores no se marchitan, y no hay enfermedades. Donde no hay pompas fúnebres ni cementerios, porque nadie jamás muere.

SE HIZO POBRE, SIENDO RICO
Nació de manera contraria a las leyes de la Naturaleza. Vivió en pobreza y fue criado en humildad. Apenas cruzó las fronteras de su país, más que en su infancia. No tuvo riquezas ni influencia, ni pasó siquiera por una universidad. Sus parientes carecían por completo de distinción social o poder alguno. Él renunció a su ropaje real por el vestido de un aldeano. Era rico, mas se hizo pobre: Durmió en un pesebre. Cruzó el lago en la barca de otro. El asno que montó se lo dejaron. Y fue enterrado en un sepulcro prestado.

BIBLIOTECAS, ESTUDIANTES Y MEDICINA
Recién nacido, turbó a un rey. Siendo muchacho, confundió a los doctores de la religión. Ya siendo un hombre, alteró el curso de la Naturaleza, anduvo sobre las olas e hizo calmar el tumultuoso mar. Sanó a multitudes sin medicamentos y nunca cobró por sus servicios... ni siquiera "la voluntad". No escribió ningún libro; sin embargo es incontable lo que de Él se ha escrito. No compuso ni una coplilla, pero ha inspirado la más grande y sublime colección de poemas y canciones que jamás se haya escrito. No fundó ni siquiera una escuela elemental, pero todas los colegios del mundo juntos no pueden jactarse de tantos discípulos como Él ha tenido. Nunca estudió medicina, pero a lo largo de la historia Él ha sanado más corazones quebrantados que los médicos cuerpos enfermos.

SOLDADOS, SATANAS Y EL SEPULCRO
Nunca reclutó soldados, mandó ejércitos, ni disparó un arma. Sin embargo, no hay caudillo que jamás haya hecho que tantos rebeldes rindieran sus armas sin el disparo de una sola bala. Él es quien armoniza toda discordia y sana toda dolencia. Grandes hombres han surgido y han pasado, mas Él permanece. Herodes no pudo matarle, Satanás no logró seducirle, la muerte no le pudo destruir, ni el sepulcro retenerle.

UN HOMBRE DEMASIADO SINGULAR
Los demás hombres nacemos sin ser consultados... Él vino desde la eternidad y nació estando en pleno acuerdo con los planes de Dios y con las profecías. Los demás hombres pasamos la vida huyendo de la muerte... Él vino exactamente con la intención de morir y, aún a tiempo de librarse de sus enemigos, anunció a los suyos que le matarían, y además predijo cómo. Los demás hombres, por nuestra rebelión contra Dios, tenemos la vida hipotecada... Él, íntegro y sin pecado, entregó su vida voluntariamente en la Cruz: No se la quitaron; la dio. Y todo porque no había otro modo de reconciliarnos con Dios. Nos era necesario un Salvador, pero no un salvador cualquiera, sino Dios mismo hecho hombre, que respondiera con su muerte ante la Ley justa de Dios por nuestros muchos pecados y rebeliones.

¿QUE CREES TU?
¿Qué piensas de tal personaje? ¿Era un loco, un embaucador o era de veras el Hijo de Dios? Hoy cada cual se cree con el derecho de opinar acerca de Él. Pero los que le conocieron bien coincidieron en que no podía ser otro que el mismo Hijo de Dios; el que ha de ser tu Juez, si no llega a ser tu Salvador:
"Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y Éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él. Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron, colgándole de un madero. A Éste levantó Dios al tercer día e hizo que se manifestase (...) Y nos mandó que predicásemos, y testificásemos que Él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. De Éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en Él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre..."
(Pedro, predicando a unos romanos en los Hechos de los Apóstoles 10:38­43).
"Dios ahora manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel Varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos."
(Pablo, predicando a los atenienses en los Hechos de los Apóstoles 17:30­31).
"Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre."
(Juan, al final de su evangelio; 20:30­31).

Antonio Diaz Roque

 



¿RECUERDAS LO DEL PATO?


Había un pequeño niño visitando a sus abuelos en su granja. El tenía una resortera (catapulta, flecha) con la que jugaba todo el día, él practicaba con ella en el bosque pero nunca daba en el blanco. Estando un poco desilusionado, regresó a casa para la cena.
Al acercarse a casa, divisó al pato mascota de la abuela. Sin poder contenerse el usó su resortera y le pegó al pato en la cabeza y lo mató.
Estaba triste y espantado, y todavía en pánico, escondió el cadáver del pato en el bosque. Pero se dió cuenta que su hermana lo estaba observando. Ella lo había visto todo pero no dijo nada.
Después de comer la abuela dijo, "Sally, acompáñame a lavar los platos."
Pero Sally dijo, "Abuela, Johnny me dijo que hoy quería ayudarte en la cocina, ¿no cierto Johnny? Y ella le susurró al oído a él, "¿Recuerdas lo del pato?" Entonces, sin decir nada, Johnny lavó los platos.
En otra ocasión el abuelo preguntó a los niños si querían ir de pesca, y la abuela dijo, "Lo siento pero Sally debe ayudarme a preparar la comida." Pero Sally con una sonrisa dijo, "Yo sí puedo ir, porque Johnny me dijo que a él le gustaría ayudar." Nuevamente le susurró al oído "¿Recuerdas lo del pato?". Entonces Sally fue a pescar y Johnny se quedó.
Transcurridos muchos días en que estaba haciendo sus propias tareas y las de Sally, finalmente él no pudo más. Fue donde la abuela y confesó que él había matado al pato. Ella se arrodilló, le dio un gran abrazo y le dijo, "Amorcito, yo ya lo sabía. Estuve parada en la ventana y lo vi todo, pero
porque te amo te perdoné. Lo que si me preguntaba era hasta cuando tú permitirías que Sally te tuviera como esclavo."

¿Saben? Muchas veces sabemos que cometimos un error, sin embargo tratamos de ocultarlo a Dios quien todo lo ve, como si pudiéramos ocultale algo. Esos errores con el paso del tiempo son lo que hacen a muchos decir: "Yo no creo en Dios, yo no necesito de Dios, yo estoy bien así como estoy"
Pues no quieren nada con Dios pues temen que Dios les sacará en cara todos sus errores, y mientras tanto, cometemos el mas grande de los errrores alejándonos de Dios. Y el enemigo siempre trata de traer a tu mente recuerdos de los errores que cometiste, para que te de miedo y no busques a
Dios.
Pues bien, Dios conoce tus defectos, y aún así está dispuesto a perdonarlos. No dejes que el pasado te aleje de Dios. Y cada vez que alguien te quiera "¿recordar lo del pato?", recuérdale tú el amor de Dios reflejado en una cruz.





UN PÁJARO MARRÓN


Ella tenía seis años cuando la vi por primera vez en aquella playa cercana a donde vivía. Suelo manejar hasta esa playa, unas tres o cuatro millas, cada que vez que siento que el mundo me agolpa.
Ella estaba construyendo un castillo de arena o algo así, cuando miró hacia arriba, con sus ojos azules, tan azules como el mar.
- "Hola" - me dijo.
Le respondí con un gesto, sin muchas ganas de preocuparme por una niña pequeña.
- "Estoy construyendo"- dijo eella.
- "Ya veo. ¿Pero y qué es?"- lle dije, sin darle mucha importancia.
- "No lo sé, pero me gusta sentir lla arena".
- "Eso suena fantástico", penssé, y me quité los zapatos, cuando de pronto, un "andarrios" pasó volando.
- "¡La felicidad!", dijo la niiña.
-"¿Que es ... qué?
-"¡Es la felicidad! Mi mami dice quue los pájaros marrones (andarríos) vienen para traernos a la felicidad".
El ave se fue delizándose suavemente por la playa. "Hasta luego felicidad", murmuré interiormente, "hola dolor", me dije y me volteé y seguí caminando. Estaba deprimida, mi vida estaba completamente fuera de control... Pero ella no se rendiría...
-"¿Cómo se llama?", me dijo. -"Ruth", le respondí. "Mee llamo Ruth Peterson".
-"Yo soy Wendy ... y tengo seis añoos".
-"Hola Wendy", le dije.
Y con su risa de niña me dijo "¡qué graciosa es!".
En lugar de seguir triste, también me sonreí y seguí caminando... Su risita musical me acompañó...
-"Venga otra vez Sra. P.", me dijo, "y tendremos otro día feliz".
Los siguientes días, son otra historia: un grupo de revoltosos Niños Exploradores, reuniones de la Asociación de Padres de Familia, mi madre enferma...
El sol brillaba una mañana, en que decidí sacar mis manos del agua sucia de los platos...
-"Necesito un pájaro marrón", me dije a mí misma, y cogí un saco. El bálsamo siempre cambiante de las olas del mar me esparaba ...
Caminé a trancazos, a pesar de la brisa fría, tratando de recapturar la serenidad que tanto necesitaba... Había olvidado a la niña, y me sobresalté cuando ella apareció.
- "Hola, Sra. P.", me dijo. &qquot;¿Quiere jugar?"
- ¿Qué tienes en mente?, le pregunté, coon un tono de enojo.
- "No lo sé, Ud. diga qué". - ¿Qué tal unas "charadas"?, lle pregunté sarcásticamente.
Su cantarina risa regresó otra vez, diciéndome : "¡No sé qué es eso!"
-"Entonces, sólo caminemos", lle dije. Mirándola me di cuenta de la delicada palidez de su rostro. -¿Dónde vives?, le dije.
- "Por allá", dijo, y señaló hhacia una fila de cabañas de verano, algo extraño para ser invierno.
- "¿A qué escuela vas?"
- "No voy a la escuela. Mi mami dicce que estamos de vacaciones", y siguió con su conversación de niña mientras nos paseábamos por la playa, pero mi cabeza estaba en otro sitio. Cuando me iba a casa, Wendy dijo que había sido un lindo día. Sintiéndome sorprendentemente mejor, le
sonreí coincidiendo con ella...
Tres semanas después, corrí a mi playa casi presa de un estado de pánico.
Ni siquiera estaba de humor para saludar a Wendy. Creí ver a su madre en el portal de su cabaña, y me sentí casi pidiéndole que mantuviera a su hija ahí.
- "Mira, si no te importa", lee dije rápidamente cuando Wendy se cruzó conmigo, "hoy preferiría estar sola". Se le veía extrañamente pálida y con mucha dificultad para respirar...
- ¿Por qué?, preguntó.
Me volteé y le grité - "¡Porque mi madre ha muerto!", y pensé "Dios mío, qué hago diciéndole esto a una niña?"
- "Oh", dijo ella bajito, &quoot;entonces hoy no es un buen día".
- "¡Así es, ni ayer ni antes de ayeer ni .... oooooh, vete de aquí!"
- ¿Dolió?
- ¿Qué dolió?, dije exasperada con ella y conmigo, "¿cuando ella murió?", "¡por supuesto que dolió!" , le contesté toscamente, sin entender bien, y me encerré en mí misma... Me fui rápidamente...
Un mes después o algo así, cuando fui otra vez a la playa, ella no estaba ahí...
Me sentí culpable, avergonzada y me dije a mí misma que la extrañaba, así que después de mi caminata, fui a su cabaña, y toqué a la puerta. Me abrió la puerta una joven mujer, de cabellos color miel y rostro desencajado.
-"Hola", le dije, -"Me lllamo Ruth Peterson. Hoy no vi a su niña y me preguntaba dónde estaría".
- "Ah, sí, Sra. Peterson, pase, porr favor". "Wendy hablaba mucho de Ud. Siento mucho haberla dejado que la molestara tanto. Acepte mis disculpas, si es que ella la molestó mucho".
- "No, no, por favor, ella es una nniña encantadora", le dije, dándome cuenta de que en realidad era eso lo que quería decir.
- ¿Dónde está?
- "Wendy .... murió la semana pasadda, Señora Peterson. Tenía leucemia. Tal vez no se lo dijo".
... Muda del asombro, busqué a tientas una silla, a la vez que trataba de recuperar la respiración...
- "Ella amaba esta playa, así que ccuando pidió que viniéramos, no pudimos decirle que no. Parecía estar mucho mejor aquí y tenía mucho de lo que ella llamaba ... sus días felices. Pero las últimas semanas... se fue rápidamente...", dijo su madre, quebrándosele la voz.
- Dejó algo para Ud... si tan sólo pudieera encontrarlo. ¿Podría esperar un momento mientras lo busco? Hice un gesto estúpido de aceptación, mientras mi mente buscaba algo, cualquier cosa, algo que pudiera decirle a esta amable jovencita...
Me extendió un sobre garabateado con las letras "Sra. P" en negrita y con caligrafía infantil. Dentro de él, había un dibujo a crayolas:
Una playa amarilla, un mar azul, y un pájaro marrón. Debajo de todo eso, se leía cuidadosamente escrito: "UN PÁJARO MARRÓN PARA DARLE FELICIDAD"
La cara se me llenó de lágrimas, y un corazón que prácticamente había olvidado amar, ...comenzó a abrirse ... Tomé a la mami de Wendy en mis brazos ... "cuánto lo siento, cuánto lo siento, ... cuánto lo siento", dije una y otra vez, y lloramos a mares las dos juntas... El precioso dibujito ahora está enmarcado y cuelga en mi estudio.
Seis palabras, ... una por cada año de su vida ... seis palabras que me hablan de armonía, coraje y amor incondicional. Un regalo de una niña de ojos color mar azul y cabellos color arena, una niña que me enseñó y me dio un regalo de amor.

NOTA: Espero que tengan suficientes pañuelos a la mano. La historia anterior es una historia de la vida real enviada por Ruth Peterson.

Que sirva para recordarnos a todos nosotros que necesitamos darnos tiempo para disfrutar de la vida y de nosotros.





LA MANO CICATRIZADA

WILLIAN DIXON era un infiel. No creía en la existencia de Dios. Y aún si Dios existiera, no lo perdonaría por haberle quitado a su esposa como a los dos años de casados. Su niñito también había muerto. Esto lo hacía sentirse miserable y desamparado.

Diez años después de la muerte de la esposa de Dixon sucedió un incidente conmovedor en la aldea de Brackenthwaite. La casa de la anciana Peggy Winslow se incendió completamente. Sacaron a la pobre anciana con vida, aunque sofocada por el humo. Los presentes se horrorizaron al oír el grito
lastimoso de una criatura. Era el pequeño Dickey Winslow, huérfano y nieto de la anciana Peggy.

Las llamas lo despertaron llevándolo a asomarse a la ventana del ultimo piso. La gente estaba muy afligida. porque sabían lo que podía pasarle a la criatura ya que no había remedio. Pues la escalera se había derrumbado. De repente William Dixon corrió a la casa, subió por un tubo de hierro y tomó
al niño tembloroso en sus brazos. Bajó con el con el brazo derecho, sosteniéndose con el izquierdo y puso pie a tierra entre los aplausos de los presentes exactamente al caerse la pared. Dickey no se lastimó pero la mano de Dixon se sostuvo al descender por el tubo candente sufriendo una
quemadura espantosa. Esta sanó pero le dejó una cicatriz que le acompañaría hasta la sepultura.

La pobre anciana Peggy nunca se recobró del susto muriendo poco después. El problema era: ¿Que hacer con Dickey? James Lovatt, persona muy respetable, pidió que le dejaran adoptarle pues él y su esposa ansiaban un niño, ya que habían perdido el suyo. Para sorpresa de todos William Dixon hizo una súplica similar. Era difícil decidir entre los dos. Se llamó una junta compuesta del ministro, el molinero y otros más.

El molinero, Sr. Haywood, dijo: Es halagador que tanto Lovatt como Dixon se ofrezcan adoptar al huerfanito, pero estoy perplejo sobre quién deberá tenerlo. Dixon, que le salvó la vida, tiene más derecho; pero Lovatt tiene esposa y se necesita que a la criatura lo cuide una mujer.

El ministro, Sr. Lipton, dijo: Un hombre de las ideas ateas de Dixon no puede ser el llamado para cuidar al niño; mientras que Lovatt y su esposa son ambos creyentes y lo educarán como debe ser. Dixon salvo el cuerpo del niño, pero sería muy triste para su futuro bienestar, que el mismo individuo
que lo salvó del incendio fuese el que lo guiara a la perdición eterna.

Oiremos lo que los interesados tienen a su favor, -dijo el Sr. Haywood,- después lo pondremos en votación.

El Sr. Lovatt dijo: Pues, caballeros, hace poco que mi esposa y yo perdimos un pequeño, y sentimos que este niño llenaría el hueco que ha quedado vació. Haremos lo mejor para criarlo en los caminos de Dios. Además, un niño así necesita el cuidado de una mujer.

Bien, Sr. Lovatt: ahora el Sr. Dixon. Tengo sólo un argumento, señor, y es éste, contestó Dixon con calma mientras quitaba la venda de su mano izquierda y alzaba el brazo herido y cicatrizado. Reinó un silencio por algunos momentos en el cuarto, nublándose los ojos de algunos. Había algo en
aquella mano cicatrizada que apelaba al sentido de justicia. Tenía el derecho sobre el muchacho porque había sufrido por él.

Cuando vino la votación, la mayoría voto a favor de William Dixon. Así comenzó una nueva era para Dixon Dickey. No echó de menos el cuidado de una madre, porque William era padre y madre para el huerfanito, derramando sobre la criatura que había salvado toda la ternura encerrada sobre su naturaleza.

Dickey era un muchacho diestro y pronto respondió a la preparación de su benefactor; lo adoraba con todo el fervor de su corazoncito. Recordaba cómo "papacito" lo había rescatado del incendio y cómo lo reclamaba por causa de la mano tan terriblemente quemada por su amor. Se conmovía hasta las lágrimas y besaba la mano cicatrizada por su causa.

Cierto verano hubo una exhibición de cuadros en el pueblo y Dixon llevó a Dickey a verlos. El muchacho estaba muy interesado en los cuadros e historias que el papacito le contaba acerca de ellos. La pintura que más le impresionó fue una en la que el Señor reprueba a Tomás, al pie de la cual se leían estas palabras: "Mete tu dedo aquí, y ve mis manos ." (Juan 20:27).

Dickey ya en la casa recordó las palabras de ese cuadro y dijo: Por favor papá cuéntame la historia de ese cuadro. ¡No, esa historia no!. ¿Porqué esa no papá?. Porque es una historia que no creo.

Oh, pero no es nada, urgió Dickey; tú no crees la historia de Jack el Mata gigantes y sin embargo es una de mis favoritas. Cuéntame la historia del cuadro por favor, papacito". Así pues, Dixon le relató la historia, y a él le gustó mucho. Es como tú y yo, papacito, dijo el muchacho.

Cuando los Lovatt querían adoptarme tú les enseñaste la mano. Quizás cuando Tomás vio las cicatrices en las manos del Buen Hombre sintió que le pertenecía. Probablemente, contestó Dixon.

El Buen Hombre se veía tan triste, dijo Dickey, creo que se entristeció porque Tomás no creía. Que malo fue verdad?. Después de que el Buen hombre había muerto por él. Dixon no contestó nada y Dickey continuó, Hubiera sido yo muy malo si hubiera actuado así, cuando me contaron de ti y del fuego y dijera que no creía que lo hubieras hecho; ¿verdad papacito?. Basta no quiero pensar más de esa historia, hijo.

Pero Tomás amó al Buen Hombre después así como te amo yo a ti. Cuando veo tu pobre mano, papacito, te quiero más que nada en este mundo. Ya cansado Dickey se durmió antes de terminar la medida de su afecto y gratitud a su papacito; pero el descanso de Dixon no fue bueno pues no pudo dormir pensando en el cuadro que había visto y en aquel semblante triste que lo miraba desde la pared de la exhibición. Soñó con Lovatt y consigo mismo cuando se discutía al niño; cuando enseño la mano cicatrizada el muchacho le huía. Un sentido amargo de injusticia suavizaba su corazón.

No se dejó llevar por esta influencia en seguida, mas su amor por Dickey había suavizado su corazón y la semilla había caído en buena tierra. Dixon era honrado y no dejaba de ver que el argumento que había usado para ganar a Dickey se levantaba en su contra al negar el derecho de aquellas manos cicatrizadas y heridas por él; y cuando consideró la gratitud ardiente que
manifestaba aquella criatura por la salvación que su padre adoptivo le había deparado, Dixon se sintió pequeño al lado del muchacho. Con el tiempo el corazón de Dixon se puso como la de un niño. Al leer la Biblia, encontró que así como Dickey le pertenecía, él también era de Aquel Salvador, Jesucristo, que había sido herido por sus trasgresiones, y le dio su espíritu, alma y cuerpo por aquellas manos horadadas por él...

 

EL ARQUEÓLOGO

Había una vez un arqueólogo en África. Vino a la India en peregrinaje; a los Himalayas, particularmente a los templos y estructuras antiguas, los cuales son muy difíciles de alcanzar; y en aquellos tiempos mucho más. Mucha gente simplemente no volvía; se llegaba a través de pequeños senderos al borde de precipicios de 3.000 m. de profundidad, con nieves perpetuas. Tan sólo un
pequeño resbalón y todo habría acabado. Ahora las cosas están mejor, pero en el tiempo del que estoy hablando era muy difícil. El hombre iba cansado, aún llevando muy poco equipaje (porque llevar mucho equipaje a esas alturas se hace imposible); según el aire se va volviendo más fino, se hace más difícil respirar.

Delante de él, vio a una niña que no tendría más de diez años, cargando a un niño, muy gordito, sobre sus hombros. Ella iba sudando, respirando pesadamente, y cuando el hombre pasó a su lado le dijo: «Niña, debes de estar muy cansada. Llevas mucho peso sobre tí».
La niña le respondió: «Tú eres el que lleva peso. Esto no es un peso, esto es mi hermanito».

¿Sabes? Muchas veces pensamos que no podemos llegar delante de Dios por miedo a que seamos una carga para El, pues pensamos que al igual que el nuestro, el amor de Dios es limitado y condicionado. El amor de Dios es tan grande que no lo puedes entender, solamente aceptar. Siempre que el enemigo te haga pensar que Dios no tiene tiempo para tí y que eres una carga para
Dios, debes recordar que Dios no lleva "cargas", te lleva a tí que eres su hijo, y en cuanto al tiempo es solamente una limitación de nosotros los humanos. Hay una historia que dice que si cada dos mil años un pájaro llega hasta a la cumbre de la montaña más alta del mundo, y raspara dos veces su
pico en la cima de la misma, se dice que cuando el pájaro gaste por completo la montaña habrá transcurrido un segundo de la eternidad. Afortunadamente el amor de Dios no se gasta, y está latente por siempre....





UN REGALO

Un joven muchacho estaba a punto de graduarse de preparatoria.
Hacia muchos meses que admiraba un hermoso auto deportivo en una agencia de autos, sabiendo que su padre podria comprarselo le dijo que ese auto era todo lo que queria. Asi como se acercaba el dia de Graduacion, el joven esperaba por ver alguna senal de que su padre hubiese comprado el auto. Finalmente, en la manana del dia de Graduacion, su padre le llamo a que fuera a su privado. Le dijo lo orgulloso que se sentia de tener un hijo tan bueno y lo mucho que lo amaba.
El padre tenia en sus manos una hermosa caja de regalo. Curioso y de algun modo decepcionado, el joven abrio la caja y lo que encontro fue una hermosa Biblia de cubiertas de piel y con su nombre
escrito con letras de oro. Enojado le grito a su padre diciendo: "con todoel dinero que tienes, y lo unico que me das es esta Biblia?" y salio de lacasa.
Pasaron muchos anos y el joven se convirtio en un exitoso hombre De negocios. Tenia una hermosa casa y una bonita familia, pero cuando supo que su padre que ya era anciano estaba muy enfermo, penso en visitarlo.
No lo habia vuelto aver desde le dia de su Graduacion. Antes que pudiera partir para verlo , recibio un telegrama donde decia que su padre habia muerto, y le habia heredado todas sus posesiones,por lo cual necesitaba urgentemente ir a la casa de su padre para arreglar todos los tramites de inmediato.Cuando llego a la casa de su padre, una tristeza y arrepentimiento lleno su corazon de pronto.
Empezo a ver todos los documentos importantes que su padre tenia y encontro la Biblia que en aquella ocasion su padre le habia dado. Con lagrimas, la abrio y empeso a hojear sus paginas.
Su padre cuidadosamente habia subrrayado un verso en Mateo 7.11: "Y si vosotros siendo malos, sabeis dar buenas dadivas a vuestros hijos ,cuanto más nuestro Padre Celestial dara a sus hijos aquello que le pidan"
Mientras leia esas palabras, unas llaves de auto cayeron de la Biblia. Tenian una tarjeta de la agencia de autos donde habia visto ese auto deportivo que habia deseado tanto. En la tarjeta estaba la fecha del dia de su graduacion y las palabras:
TOTALMENTE PAGADO.

Moraleja: Cuantas veces hemos rechazado y perdido las Bendiciones de Dios porque no
vienen envueltas en paquetes hermosos, como nosotros esperamos.


 

LA SILLA VACÍA

La hija de un hombre le pidio a un ministro de Dios que fuera a su casa a hacer una oracion para su padre que estaba muy enfermo. Cuando llegó a la habitacion del enfermo, encontró a este hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas. Habia una silla al lado de su cama, por lo que el ministro asumió que el hombre sabia que venia a verlo. "Supongo que me estaba esperando"....
-Le dijo. "No, ¿quien es usted?&quoot;, dijo el hombre.
- "Soy el ministro que su hija llammo para que orase con usted, cuando vi la silla vacia al lado de su cama supuse que usted sabia que yo vendria"
-"Oh si , la silla"... , dijo el hombre enfermo, "¿Le importa cerrar la puerta?".
El ministro sorprendido la cerro, "Nunca le he dicho esto a nadie, pero... toda mi vida la he pasado sin saber como orar. Cuando he estado en la iglesia he escuchado siempre al respecto de la oracion,
que se debe orar y los beneficios que trae, etc pero esto siempre me entró por un oido y me salió por el otro pues no tengo idea de como hacerlo. Entonces hace mucho tiempo abandone por completo la oracion. Esto ha sido asi en mi hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo : "Jose, esto de la oracion es simplemente tener una conversacion con Jesus."
Asi es como te sugiero que lo hagas... te sientas en una silla y colocas otra silla vacia en frente tuyo, luego con fe miras a Jesus sentado delante tuyo. No es algo alocado el hacerlo pues El nos dijo: -"Yo estare siempre con ustedes ". Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estas haciendo conmigo ahora mismo" "Es asi que lo hice una vez y me gusto tanto que lo he
seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces". " Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija pues me internaria de inmediato en una casa de locos".
El siervo de Dios sintio una gran emocion al escuchar esto y le dijo a Jose que era muy bueno lo que habia estado haciendo y que no cesara de hacerlo, luego hizo una oracion con el y se fue a su
iglesia.
Dos dias despues , la hija de Jose llamo al ministro para decirle que su padre habia fallecido. El pregunto: "¿ Fallecio en paz?". -"Si..."
Cuando sali de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo a su cama, me dijo lo mucho que me queria y me dio un beso. Cuando regrese de hacer compras una hora mas tarde ya lo
encontré muerto. Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acerco a la silla que estaba al lado de su cama y recosto su cabeza en ella, pues asi lo
encontre. ¿Que cree usted que pueda significar esto?" El siervo de Dios se seco las lagrimas de emocion y le respondio : "Ojala que todos nos pudiesemos ir de esa manera".

 


UN CUADRO

Había una pareja atea que tenía una niña. Ellos nunca le mencionaron sobre el Señor.Una noche, cuando la niña tenía 5 años, sus padres pelearon y el padre le disparó a la madre justo en frente de la pequeña. Luego, el padre se disparó el mismo. La pequeña lo vió todo. La niña fué enviada a un hogar adoptivo, donde la madre adoptiva era cristiana y llevó a la niña a la iglesia. En el primer día de catecismo, la madre adoptiva le dijo a la maestra que la niña nunca había escuchado de Jesús para que tuviera paciencia con ella. La maestra levantó un cuadro de Jesús y preguntó, ¿"Sabe
alguien quién es el?" La niña dijo entonces, "¡Yo lo sé...! Ese el el hombre que me abrazaba la noche que mis padres murieron."

 





EL ELEFANTE

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que mas me gustaba de los circos eran los animales. También a mi como a otros, después me entere, me llamaba la atención el elefante.
Durante la función, la enorme bestia hacia despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal ... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente:
¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por que no huye?
Cuando tenia cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunte entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explico que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia:
Si esta amaestrado... ¿Por que lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo me olvide del misterio del elefante y la estaca... y solo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta. Hace algunos años descubrí que por suerte para mi alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: "El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy pequeño".
Cerré los ojos y me imagine al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.
Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujo, tiro y sudo tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo.
La estaca era ciertamente muy fuerte para el. Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que seguía...
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal acepto su impotencia y se resigno a su destino. Este elefante enorme y poderoso no escapa porque CREE QUE NO PUEDE!!
El tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que se siente poco después de nacer. Y lo peor es que jamas se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamas... Jamas ... intento poner a prueba su fuerza otra vez...

Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos creyendo que un montón de cosas "no podemos" simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos.
Grabamos en nuestro recuerdo: No puedo... No puedo y nunca podré.
Crecimos portando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y nunca mas lo volvimos a intentar. La única manera de saber, es intentar de nuevo poniendo en el intento TODO TU CORAZÓN.

 

 

PECES GRANDES

Cuentan que un dia, bien temprano salio a pescar esta persona con mucho animo y contento, ya que sentia que pescaria mucho. Tenia todas las condiciones perfectas para hacer una gran pesca. Se monta en su bote, comienza a remar y llegando no muy lejos de la orilla, alli lanzo el ancla. Prepara el hilo, prepara la carnada, pero antes de comenzar a pescar se puso en pie y comenzo a hacer una oracion a Dios dando gracias por un dia tan precioso, y declarando la gran pesca de ese dia. Acto seguido, comenzo la pesca. Mientras el pescaba a pocos metros de el habia una persona viendo lo que el hacia. Esta persona notaba que cuando el pescador cogia un pez, lo media y decia, - "este mide 15 centimetros" lo sacaba y lo colocaba en una cesta donde acomodaria toda la pesca del dia y continua pescando. Luego saca otro pez, haciendo lo mismo dijo - "este mide 16 centimetros", lo echa en la cesta y continua su pesca. El observador nota que el proximo pez que saca era bien grade, mas del triple de los que habia sacado anteriormente y se sorprende cuando el pescador dice
-"Este mide mucho!!!", inmediaatamente lo devuelve al agua. Este patron fue repetido en varias ocaciones lo que le llamo la atencion en gran manera al observador. Este, sorprendido, comenzo a remar y se acerca sutilmente al bote, saluda al pescador y le pregunta; -"He visto que ha tenido muy buena pesca, pero he notado que los peces bien grandes los devuelve al agua?, porque siendo
tan grandes los devuelve y no hace esto con los de menor medida?. El pescador le dijo, -" lo que sucede es que los peces grandes no caben en mi sarten que solo mide 16 centimetros"...

Aveces pedimos a Dios grandes bendiciones y no estamos preparados para recibir todo lo bueno que el tiene para nosotros, la sarten significa la mente, tenemos que expandir nuestra mente para poder recibir las cosas grandes que Dios nos tiene preparadas.

Enviado por Jose Rivera
Las Piedras P.R.




YO LE AYUDO

ace muchos años que un sargento de batallon increpaba duramente a unos cuantos soldados que no podian sacar un coche atascado en el barro.
De momento se presento alli un hombre alto y flacucho. Vio la situacion y le preguntó al sargento por que no les ayudaba. ¨¿Por qué he de hacerlo? Soy el sargento" (contestó este con altaneria).
Sin perdida de tiempo el hombre alto y flacucho se despojo de su chaqueta y se puso a ayudar a los soldados a sacar el coche del sucio y renegrido barro.
Cuando se terminó la tarea, se lavó las manos, se puso la chaqueta y caminó hacia el sargento:
-"Si en otra ocasión usted necesitaara mi ayuda, llámeme sin vacilar.
-¨¿Y quién es usted? (le preguntó el sarrgento).
-"Yo soy Abraham Lincoln, el presiddente de la nación".

No en vano se considera a Lincoln como uno de los hombres mas grandes que ha producido la humanidad. Grande no tanto por sus ejecutorias como por su humildad.
Señal inequivoca que nos da la medida de la grandeza de un hombre es el servir con humildad.

De Manantiales en el Desierto




EL TESORO DEL HOY

Hace mucho tiempo atras un Señor que era dueño de la famosa hacienda Golconda, decidio vender esta propiedad con el proposito de emprender su sueño dorado de buscar una mina de diamante. Se dice que recorrio el continente removiendo rocas y montañas y no logro encontrar sus anhelados
diamantes. Mientras tanto el que le habia comprado su antigua propiedad se propuso buscar tesoro no afuera de sus dominios sino dentro de sus posesiones y encontro alli la mas grande coleccion de diamantes del mundo, que hizo famosa en la historia la antes desconocida ciudad India de Golconda. El primero se arruino por su afan y ambicion desmedida pretendiendo buscar las riquezas lejos de su propiedad, y el segundo se volvio rico y famoso explorando su propios territorios. Mucho de nosotros vivimos buscando tesoros en la lejanias, en un pasado que nunca volvera y que ya nadie lograra cambiar, o en un futuro que probablemente no sucedera como lo estamos inmaginando. mientras que descuidamos la propia posesion que es el presente o sea " El hoy"

Por eso digase cada dia de su vida:

1) Mi tesoro es el " H O Y ". El mañana no ha nacido y el ayer ya murio. Hoy debo actuar. Lo que ayer no hice ya se quedo asi, y lo que que tenga que hacer mañana lo hare mañana, pero hoy tengo que realizar y practicar todo lo que me sea posible para triunfar.

2)Mi tesoro es el " A H O R A ". Que ayer me fue mal ? Y que gano con lamentarme ? Que mañana tendre tales problemas ? Dejemos que lleguen y los enfrentamos. Pero el " A H O R A " tengo que aprovecharlo con todas mis energias para hacerlo rendir en favor de mi ideal.

Ralph Waldo Emerson filosofo norteamericano del siglo 19 creador del transcendentalismo expresa con breves y significativas palabras, incluidas en su ensayo <Prudence>, escrito hacia 1841 lo siguiente :
Hagamos lo que hagamos, el verano tendra sus moscas. Si nos adentramos en un bosque, alimentaremos a los mosquito.
El apostol Pedro nos exhorta a que descarguemos todas nuestras ansiedades y afanes sobre el, porque el tiene cuidado de nosotros. Lo crees ? Por ultimo quisiera mi amado hermano/a que meditemos en este proverbio antiguo que dice asi :
Cuidad este dia, porque es vida, La verdadera vida de la vida.
En su breve curso se hallan todas Las realidades y verdades de la existencia;
La bienaventuranza de la perfeccion, El esplendor de la accion,
La gloria de la fortaleza. Porque el ayer no es sino un sueño,
Y el mañana tan solo una vision. Pero el hoy, bien vivido,
Hace de cada ayer un sueño de felicidad,
Y de cada mañana una vision de esperanza.
Cuidad bien, por tanto, este dia.





VERDADERA POBREZA

Una vez, un padre de una familia acaudalada llevó a su hijo a un viaje por el campo con el firme propósito de que su hijo viera cuan pobre era la gente del campo.
Estuvieron por espacio de un día y una noche completos en una granja de una familia campesina muy humilde. Al concluir el viaje y de regreso a casa el padre le pregunta a su hijo:
-Que te pareció el viaje? -Muy bonito Paapá!
-Viste que tan pobre puede ser la gente??
-Si!
-Y qué aprendiste?
-Ví que nosotros tenemos un perro en cassa, ellos tienen cuatro.
Nosotros tenemos una alberca que llega de una barda a la mitad del jardín, ellos tienen un arroyo que no tiene fin. Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas.
El patio llega hasta la barda de la casa, ellos tienen todo un horizonte de patio.

Al terminar el relato, el padre se quedó mudo....y su hijo agregó:
-Gracias Papá por enseñarme lo pobres quue somos!


EMPUJANDO LA ROCA

Cuentan que un muy buen hombre vivía en el campo pero tenía problemas físicos, cuando un día se le apareció Jesús y le dijo: "Necesito que vallas hacia aquella gran roca de la montaña, y te pido que la empujes día y noche durante 1 año". El hombre quedó perplejo cuando escuchó esas palabras, pero obedeció y se dirigió hacia la enorme roca de varias toneladas que Jesús le mostró. Empezó a empujarla con todas sus fuerzas, día tras día, pero no conseguía moverla ni un milímetro. A las pocas semana llegó el diablo y le puso pensamientos en su mente: "¿Por qué sigues obedeciendo a Jesús? Yo no seguiría a alguien que me haga trabajar tanto y sin sentido. Debes alejarte, ya que es estúpido que sigas empujando esa roca, nunca la vas a mover". El hombre trataba de pedirle a Jesús que le ayudara para no dudar de su voluntad, y aunque no entendía se mantuvo en pié con su decisión de empujar.
Con los meses, desde que se ponía el sol hasta que se ocultaba aquel hombre empujaba la enorme roca sin poder moverla, mientras tanto su cuerpo se fortalecía, sus brazos y piernas se hicieron fuertes por el esfuerzo de todos los días. Cuando se cumplió el tiempo el hombre elevó una oración a Jesús y le dijo: "Ya he hecho lo que me pediste, pero he fracasado, no pude mover la piedra ni un centímetro" . Y se sentó a llorar amargamente pensando en su muy evidente fracaso. Jesús apareció en ese momento y le dijo: "¿Por qué lloras?¿Acaso no te pedí que empujaras la roca? Yo nunca te pedí que la movieras, en cambio mírate, tu problema físico ha desaparecido. NO has fracasado, yo he conseguido mi meta, y tú fuiste parte de mi plan".

Muchas veces al igual que este hombre, vemos como ilógicas las situaciones, problemas y adversidades de la vida, y empezamos a buscarle lógica, nuestra lógica, a la voluntad de Dios y viene el enemigo y nos dice que no servimos, que somos inútiles o que no podemos seguir. El día de hoy es un llamado a "empujar" sin importar qué tantos pensamientos de duda ponga el enemigo en
nuestras mentes, pongamos todo en las manos de Jesús, y El por medio de su voluntad nunca nos hará perder el tiempo, mas bien, nos hará ser mas fuertes!

Adaptación del mensaje enviado por Michelle Taboada
P.U.S.H (Pray Until Something Happens)

 

EL RELOJ DE PARED

Una vez, a un reloj, colgado de una pared, se le ocurrió pensar en los segundos que tenía que recorrer para hacer un minuto; en las semanas para un mes y en los meses para un año. -Pobre de mí! -exclamó-, un total de más de treinta miillones de segundos para hacer un año-. Aquello le parecía una montaña demasiado elevada para escalarla.
Pero entonces escuchó la voz del péndulo que le dijo con acento firme y decidido: -Tic, tac, tic, tac. Tu estás muy equivocado. Jamás llegaremos a ninguna parte, a menos que demos un paso ahora y otro después- El reloj entró en razón y continuó, despreocupado, marcando segundos, minutos y horas y así acumulando días, semanas, meses y al fin, el año. Al terminar, en el silencio de la noche volvió a escuchar la voz del péndulo que le dijo: -Paso a paso, con paciencia y perseverancia se puede ascender la más elevada montaña-.
No tenemos, pues, por qué tenerle miedo al mañana. Mientras perseveremos en la vida , mientras mantengamos nuestra fe en Dios y continuemos así: paso a paso, con la seguridad de que su divina mano lo va arreglando todo para nuestro bien, sigamos adelante, haciéndole frente al porvenir valerosamente. Vive tu momento, tu día, tomado de la mano de tu creador.

Arturo Quirós Lépiz




LA ROSA Y EL SAPO

Habia una vez una rosa roja muy hermosa y bella. Se sentia de maravilla al saber que era la rosa mas bella del jardin. Sin embargo, se daba cuenta de que la gente la veia de lejos.
Un dia se dio cuenta de que al lado de ella siempre habia un sapo grande y oscuro y que era por eso que nadie se acercaba a verla de cerca. Indignada ante lo descubierto le ordeno al sapo que se fuera de inmediato; el sapo muy obediente dijo: Esta bien, si asi lo quieres. Poco tiempo despues el
sapo paso por donde estaba la rosa y se sorprendio al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin petalos. Le dijo entonces: Vaya que te ves muy mal. ¿Que te paso? La rosa contesto: Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido dia a dia, y nunca pude volver a ser igual. El sapo solo contestó: Pues claro, cuando yo estaba aqui me comia a esas hormigas y por eso siempre eras la mas bella del jardin.

Muchas veces despreciamos a los demas por creer que somos mas que ellos, mas bellos o simplemente porque inconcientemente creemos que no nos "sirven". Nadie sobra en este mundo, todos tenemos algo especial que hacer, algo que aprender de los demas o algo que ensenar. Todos somo especiales.
Anonimo




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HUMOR SANO2



WEBMASTER NORBERTO SALCEDO


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