Modelo Alcerro de la
partícula elemental
![]()
![]()
![]()
Ángulo de visión subyacente a la relatividad especial, que
por medio del mapeo de los cuantos de la energía intrínseca en la materia,
posibilita la unificación del electromagnetismo con la gravedad y descubre la
relación “madre-hija” entre la relatividad y la física cuántica, entre otros
hallazgos
Partículas
elementales como referentes
Tomando en cuenta el hecho de que el único ente
que puede moverse a la velocidad de la luz (c), es la misma luz
(dado que en relatividad especial no se pueden considerar gravitones), entonces
se puede decir que, según el triángulo 2, el desplazamiento x de
la materia observada, es en realidad la proyección del desplazamiento, en un
espacio de cuatro dimensiones espaciales,
de ondas electromagnéticas. Los triángulos 1-A, 1-B y 2, se refieren a
un mismo ente material dentro de nuestro universo tridimensional. El ángulo,
llamémoslo b, entre la hipotenusa y
el lado horizontal de cada uno de los tres triángulos, es el mismo y por lo
tanto cambia de la misma forma para estos. Entre mas se acerque b a 90 grados, mas se acerca el ente
material al reposo. Por medio de la siguiente esquematización, consideremos que
b
va acercándose gradualmente a 90 grados y luego deduzcamos lo que revela
el triángulo de energías, cuando el ente material esta en reposo, esto es,
cuando b = 90 grados:






Tomando en cuenta lo anterior, podemos deducir (o retrodecir, ya que se trata de una deducción que ya se conocía) que la onda electromagnética subyacente a la existencia de lo que dentro de nuestro universo tridimensional percibimos como ente material, es la que contiene la energía intrínseca de la materia en reposo, a la que se refiere la famosa ecuación E=moc2 y que no se ha manifestado dentro de nuestro universo tridimensional. Ahora, dado que la manifestación de dicha energía en nuestro universo tridimensional, por medio de esta onda electromagnética, se da directamente por el intercambio de la masa de las partículas elementales, entonces los triángulos 1-A, 1-B y 2, se refieren directamente a partículas elementales. Entonces todo este nuevo hallazgo relativista que estoy comunicando nos dice que: la existencia de las partículas elementales, en nuestro universo tridimensional, es en realidad la proyección, en dicho universo, de la existencia de ondas electromagnéticas que viajan en un espacio de cuatro dimensiones.