YO ESTOY
CONTIGO
Una hermosa joven, de pelo castaño largo hasta la
cintura, de aproximadamente 16 años y con unos hermosos ojos de color verde
esmeralda se encontraba esperando en la parada del autobús:
- ahh (suspiro), por qué la vida tiene que ser tan
difícil? Por qué las historias no pueden tener finales felices igual que en los
cuentos de hadas? - de repente volvieron a su mente infinidad de cosas que le
habían ocurrido en esa última semana y una pequeña lágrima corrió por su
mejilla.- no entiendo, qué estoy haciendo mal? Por qué de repente me siento tan
sola? Por qué las personas que creía mis
amigos se alejan de mí? - limpió su rostro mojado, el cual también se
encontraba algo rosado a causa del frío.- basta! – Se dijo a sí misma- no puedo
ponerme así, estoy exagerando demasiado, tuve una semana un poco pesada a causa
de los exámenes y todo esto es nada más que un simple producto de mi
imaginación, no estoy sola, hay mucha gente que me quiere además de mi familia-
pero aunque intento con todas sus fuerzas recordar el nombre de alguna persona
que la quisiera por ser ella y no por interés el resultado fue nulo- hay
millones de millones de personas en este mundo!...tiene que haber alguien, tan
siquiera uno, entre todos ellos que me quiera- No quería llorar. No le gustaba
la idea de dar lástima, pero sus sentimientos se incrementaron de manera tal
que sus pobres ojos esmeraldas no pudieron contener todas esas pequeñas gotas
que se acumulaban en su interior haciendo que
su rostro se viera empapado en cuestión de segundos.
- Tienes toda la razón mi querida Sakura.
Esas palabras la hicieron estremecer. No podía creer que alguien le diera la razón
de ese modo. No quería ni siquiera pensar que podía llegar a estar sola, este
último pensamiento hizo que su corazón se oprimiera aún más. No entendía como
alguien podía llegar a decir ese tipo de cosas, como pueden lastimar así a una
persona? Y lo peor es que lo decía con una seguridad y una calma que asustaría
a cualquiera, como si fuese lo más
normal del mundo no tener a nadie en quien confiar.
De repente, sintió unos brazos rodeándola por la
espalda, haciendo que su cuerpo se contagiara de esa calidez que emanaba la
otra persona, por unos instantes deseo morir en ese abrazo para no volver a
sufrir nunca, por primera ves en su vida tuvo la sensación de que alguien se
preocupaba por ella. Tenía los ojos cerrados. Creía que tan solo era un sueño,
un bello sueño del que no quería despertar. No tenía intención alguna de volver
a mostrarle al mundo su dulce mirada hasta que una vos amable la saco de sus
pensamientos:
- por favor, ya no llores. Te ves mucho mejor cuando
sonríes.- la voz cesó para dar lugar a una impecable sonrisa.
Sus ojos se abrieron de par en par. Esa frase le había
traído recuerdos muy gratos de su infancia, cuando todo era de color rosa, como
le gustaría volver el tiempo atrás. Y a pesar de que había reconocido la frase
con solo escucharla no tenía el valor suficiente para voltearse a comprobar que
sus sospechas eran ciertas. Su cuerpo estaba paralizado, pero no hizo falta que
se moviera un centímetro. La persona que se encontraba junto a ella fue quien
dio la vuelta de manera que pudo tenerla enfrente y apreciar mejor su rostro,
seco las pocas lagrimas que aún recorrían sus mejillas.
- E e.. Eriol- casi un suspiro abandonó sus labios, no
podía dar crédito a sus ojos, era mucho más de lo que podía esperar. Pero el
dulce albino respondió con una sonrisa a su suplica. Volviéndola a tomar entre
sus brazos le susurro al oído.
- Tienes toda la razón mi querida Sakura. – Ella soltó
otra lagrima, la cual quedo en su pecho- quizá no haya nadie entre las millones
y millones de personas que conviven en el mundo que te quiera, pero si hay una
que te ama.
- Eriol- no pudo evitar largarse a llorar, aunque esta
ves era de felicidad, y Eriol lo sabia. Se separo unos pocos centímetros de
ella, volvió a secar las lagrimas de sus mejillas, la tomo por su barbilla y, por primera vez en su corta
vida, la besaron con tanta dulzura y tanta calidez. En estos momentos podía
decir que era feliz. – Ya no estas sola, yo estoy contigo.
NDA:
Cómo les va?, Ok tienen toda la razón, me kedó muy
corto, pero puse todo lo ke kería poner y eso es lo ke importa, o no? Y para
los ke kieran saber: si, ella estaba en uno de “esos días” n_nU, comentarios,
quejas, consejos, etc. A yokon_n@hotmail.com,
besos.