La hermana de Sakura??? II
Jessy y Lucy seguían
paseando por el centro comercial, Lu seguía comentándole a su amiga lo que
tenía planeado para el futuro del pobre guardaespaldas. No estaban muy preocupadas por la hora pues aún parecía ser
bastante temprano, por lo que cada vez que encontraban un vestido bonito o una
pollera de moda no dudaban ni un segundo en ir y probársela. Pero claro, las apariencias engañan, y eso mismo
comprobaron nuestras amigas cuando, al pasar por una joyería y ver un hermoso reloj
de dama fabricado totalmente en oro con detalles en brillantes se percataron de
la hora. (6:15 hs.)
-
Ay dios!!!, ahora si van a matarnos.- Je
-
Creo que esta ves si te puedo dar la razón, hay que darse prisa o
si no... ni me quiero imaginar lo que puede llegar a pasar... - Lu
-
Ni se te ocurra quejarte, la idea fue toda tuya.
-
Pero no puedes decirme que la pasaste mal
-
No, pero puedo decir que van a matarme!
-
Vamos, sigue corriendo que...- se detiene en seco frente a un
negocio de antigüedades- wow, mira eso
-
Qué crees que estas
haciendo?! Puedes darte prisa, no
tenemos tiempo para estar mirando...libros?! No fuimos hoy a la escuela por que
no teníamos ganas de “ver libros” y ahora te detienes solo para ver uno!!!- la
toma del brazo (por no decir de los pelos) y se la lleva.
-
Auch!
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-
No te preocupes Sakura, estoy segura de que todo va a estar bien.
-
Si tienes razón, es sólo que…AHH!!!, KERO!!!!, por que me asustas
de esa forma?!
-
Qué quieres decir?, acaso mi hermosa y perfecta cara te da
miedo?!!!
-
Claro que no, te apareciste de golpe y por eso…- pero él la
interrumpe sin que pueda terminar la frase
-
Este pastel esta genial Tomoyo!!!
-
U_U- este Kero, nunca va a cambiar- murmuro para si
-
Gracias Kero. Y dime Sakura, verdad que si te gusto la sorpresa
-
Claro!, pero no crees que es un poco exagerado disfrazarnos de esta
forma- mientras observaba al resto de
los invitados- ya no somos niños
-
Por supuesto que no!, de otra forma no hubiese podido filmarte
usando el mejor de mis diseños- n_<
-
Jeje, no es para tanto...- n_nUUU
-
Seria totalmente imperdonable que el día de tu cumpleaños no usaras
algo digno, después de todo, tu fuiste
quién salvo al mundo de una gran
catástrofe.
-
Ay, Tomoyo... pero si eso fue hace mucho
-
Aún así, no podía dejar de
hacerte esta gran fiesta, después de todo hoy es el día en que dejas de lado la
niñez para pasar a ser una mujer adulta.
-
Pero si solo cumplí un año más- n_n?
-
Tomoyo tiene razón Sakura
-
Ah! Rika, no sabia que estabas ahí
-
Es cierto, en la antigüedad se creía que el aniversario del
nacimiento nº 18 era un hecho…
-
YAMAZAKI!!! DEJA DE DECIR MENTIRAS!!!- Chiharu
-
Risas...-´(demás esta decir que en cuanto los chicos aparecieron
Kero se tuvo que esconder con todo y pastel n_<)
-
Vamos, Sakura, cambia la cara, se supone que debes divertirte en
una noche tan especial y no deprimirte.
-
Lo sé Tomoyo, ahhh (suspiro) como desearía que Syaoran estuviera
aquí.
-
No te preocupes, estoy segura de que él vendrá muy pronto. Vamos,
estoy ansiosa por filmarte bailando con este traje- mientras la llevaba a
empujones hacia el centro de la pista de baile…
-
En la mente de la joven sólo había un único pensamiento: “amor,
como me gustaría que estuvieras aquí”
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Un joven acomodaba sus cosas en
lo que iba a ser su nueva habitación, por lo menos durante un tiempo.
-
Cielos, jamás imagine que este viaje sería tan agotador…- tras
guardar la última camisa que quedaba en su maleta- Al fin! Bien, creo que ahora
podré descansar un poco. – el oriental se disponía a relajarse en su nueva
cama, se sentía demasiado cansado hasta para darse un baño. Estaba tendido a lo
ancho, boca arriba… sentía como sus ojos comenzaban a aumentar de peso, más y
más. Comenzó a recordar todas las veces que se encontró en esa posición junto a
Sakura en el parque, era realmente placentero sentir su cabeza apoyada en su
pecho, escuchando el silencio mezclado con sus respiraciones y el aroma a
flores junto a la calidez que el sol les brindaba a ambos. Syaoran se
encontraba casi dormido, totalmente sumido en sus pensamientos, recordando a su
flor de cerezo. Pero la paz que habitaba en el dormitorio se desvaneció a causa
de un sonido particular. El joven oriental maldijo a su celular y al cretino
que lo estuviese llamando (estaba seguro de que no se trataba de Sakura) en un
momento tan inoportuno.- hola!- respondió lo más seco posible.
-
Buenos días mi querido Syaoran.- esa vos masculina lo hizo
estremecer. Demonios! Como era posible que fuese tan insoportablemente sereno
todo el tiempo. [nda: lo que daría porke me hablara todo el tiempo con esa
misma vos n_nUUU]
-
Dirás buenas tardes, acaban de dar las 7. – su voz reflejaba
irritación, cosa que no paso desapercibida por su interlocutor, quién, además, respondió
tranquilamente ignorando aquel comentario.
-
Por lo visto, el viaje ha sido demasiado largo.
-
Qué quieres Eriol? No me llamaste para decirme lo largo que fue el
viaje, o si?- Syaoran estaba a punto de perder la paciencia.
-
Siempre tan amable. Si, me encuentro bien, gracias por preocuparte,
y también te extraño. ¬¬ Solo quiero
saber si has averiguado algo.
-
Pues no, acabo de llegar y apenas tuve tiempo para desempacar.
-
Ya veo, entonces manténme al tanto de lo que ocurra, no sabemos lo
que pueda llegar a pasar.
-
Y tu qué…- un ruido lo interrumpe antes de que pueda terminar de
hablar, cosa que preocupo a Eriol.
-
Qué sucede Syaoran?
-
Espera, escuche un ruido… en
la ventana- dijo en susurro mientras se acercaba cuidadosamente. Pudo notar una
figura detrás de las cortinas, la ventana estaba abierta. Se disponía a atacar
a quien quiera que intentase ingresar, aún tenía su celular en la mano, iba a
arrojarlo para detener al intruso, pero que!
-
Aaahhh!!! Quien puso la ventana tan alta, por poco y me rompo la
cabeza.- una joven de pelo castaño se encontraba de espaldas a él quejándose
del dolor que le había causado el golpe. Syaoran no daba crédito a lo que sus
ojos veían, era la replica exacta de Sakura, SU Sakura, a pesar de que vio su
rostro solo por un segundo la reconoció al instante, tenía que ser ella, no
había ninguna duda.
-
Syaoran, que esta pasando?- Eriol lo saco de sus pensamientos había
escuchado el grito de la joven y tenía una vaga idea de lo que estaba
ocurriendo, pero era mejor asegurarse. Syaoran guardo silencio, acababa de
escuchar el tono de preocupación de su amigo, mas no estaba seguro si debía
contestarle o no ya que si lo hacía seguramente acabaría asustando a la joven,
quien al parecer no había notado su presencia al entrar. Una ves más se perdió
en su mente, no podía alejar la vista de la chica, acaso era un sueño?
Realmente estaba pasando? Cómo era posible que fuese tan igual a la persona a
quien le regaló su corazón? Sacudió la cabeza intentando aclarar sus ideas.
Tenía que asegurarse, necesitaba hacerlo. Dio un paso al frente dispuesto a
brindarle su ayuda. Habían transcurrido solo algunos segundos desde la última
ves que escucho la voz de su amigo, sabía que él se encontraba preocupado, pero
no le dio mucha importancia. Dejo el teléfono a un lado, y dio otro paso, con
tan mala suerte que justo en el mismo instante en que se disponía a hablarle
ella se dio la vuelta quedando justo en frente.
-
AHHH!!!…un ladrón!!!!
-
Qu, que… QUE?!!! Oye, no, espera! No soy un ladrón, cálmate.
-
No te atrevas a tocarme. O yo, yo… - miro hacia todos lados en
busca de algo que pudiera usar para defenderse, pero para su desgracia no tenía
nada cerca, solo un velador que se encontraba exactamente detrás del extraño y
la única forma de alcanzarlo era derribándolo.
Teniendo en cuenta que su oponente era casi el doble eso sería difícil,
pero no tenía otra opción, quien sabe lo que ese loco podía llegar a hacerle.
-
O tu…?- que estaba haciendo? No quería asustarla, pero terminaba de
sonar como si en verdad fuese un ladrón. Tonto!
-
No te me acerques!- retrocedió un paso, a simple vista se podía
apreciar el miedo, por más que intentaba disimular sus ojos la delataban.
Syaoran lo había notado y se le encogió el corazón, se sentía culpable. Ella
retrocedió otro paso, si había algo más fuerte que el miedo, era su orgullo y
su feminismo, no podía permitir que un hombre la superara de ninguna manera. Tomo
aire y se armo de valor, sabía exactamente lo que debía hacer.
-
Syaoran que es lo que está ocurriendo?!- el último sonido que Eriol
había podido escuchar fue un grito seguramente emitido por una mujer, al
principio no se preocupo demasiado pero el no recibir ninguna respuesta
comenzaba a inquietarlo.
-
Por favor, cálmate. Déjame explicarte, yo no soy un. AH!…- ella lo
sorprendió arrojándosele encima. Ambos cayeron a la cama, justo al lado del
teléfono celular que segundos atrás Syaoran había dejado. Ella se encontraba
exactamente sobre el joven. Los dos se habían quedado paralizados cuando sus
miradas se cruzaron, a pesar de que hacían esfuerzos sobrehumanos por
reaccionar ninguno se apartaba, la situación se estaba volviendo
insoportablemente incómoda.
Eriol seguía gritando del otro
lado, pero era inútil, nadie lo escuchaba, por fin se decidió a colgar. Tenía
que enterarse de lo que ocurría y ya que su descendiente no parecía querer
cooperar lo haría sin su ayuda. Rápidamente saco su llave e invoco sus poderes.
Solo bastaron un par de segundos para que Eriol se encontrara sentado en su
sillón observando, en parte asombrado y en parte divertido, la escena. Por lo
visto su amigo no perdía el tiempo, pensó. n_nU
La muchacha aún
se encontraba sobre el oriental, había quedado inmóvil después de la caída,
tenía miedo, no estaba segura de tener éxito en su plan, aún así, debía
intentarlo… si continuaba esperando podía ser tarde. Por su parte Syaoran había
quedado embobado con los ojos castaños que lo observaban, podía sentir el miedo
y eso lo llenaba de ternura, era como si esa personita que se encontraba ante
él necesitara de su protección, no podía evitarlo, necesitaba abrazarla… de
alguna manera tenía que hacerle saber que todo estaría bien. Pero que estaba
pensando?! Ella no era Sakura!… aún así debía calmarla, no soportaba verla muriéndose
de miedo por su culpa. Lucy se decidió, era ahora o nunca. Se levanto de golpe
y se dio la vuelta para alcanzar el velador que se encontraba en la mesita de
luz, justo al lado de la cama. Syaoran se sorprendió. Justo cuando Luz (*)
tenía el velador en las manos y se disponía a partírselo en la cabeza a su
atacante pudo sentir como dos enormes brazos la rodeaban por detrás haciendo
que tirara dicho objeto. Se dio cuenta a tiempo, Eriol sonrió
satisfactoriamente, estaba disfrutando esto.
-
Cálmate, no quiero hacerte daño- dijo de manera suave, podía sentir
el pequeño cuerpo temblando en sus brazos, dios, se parecía tanto a su flor de
cerezo.
-
Quién eres?- trato de sonar fría para ocultar su miedo.
-
Mi nombre es Li Syaoran, trabajo aquí.
-
Eso no es cierto!- lo golpeo en el estómago con su codo dejándolo
sin aire y se paro enfrente dispuesta a darle un puñetazo si era necesario, no
soportaba que la tomaran por idiota.
-
Que carácter!- reprimió una carcajada, creo que no te va a ser
fácil vigilarla mi querido Syaoran.
-
Conozco a todos mis
empleados y no eres ninguno de ellos, lárgate en este mismo instante si no
quieres terminar sin dientes.
-
Espera!, es verdad, no nos conocemos. Comienzo a trabajar hoy como
tu guardaespaldas.
-
Arqueando una ceja- mi… guardaespaldas? Qué crees que soy idiota?!- es totalmente
imposible, mi padre no puede estar tan loco! Jamás contrataría a alguien que
tuviese, cuánto? 1 ó 2 años más que yo, para cuidarme… es ridículo!.
-
Por favor tienes que creerme. Si quieres puedo ir a llamar a tu
padre para que te explique y así arreglar este malentendido. – pero era inútil,
ella no le creía
-
Al único lugar al que irás será al hospital! – Definitivamente
odiaba que la trataran como si se tratase nada más que de una niña inocente. Y
eso era lo que estaba haciendo aquel loco en ese momento. Tal era su furia, que
le lanzo una trompada dispuesta noquearlo. Ya lo había hecho antes, jamás le
tuvo miedo a ese tipo de peleas y ya no le importaba que el tipo fuese más
grande. Su suerte estaba echada.
El trigueño se sorprendió, lo
que menos esperaba era ese tipo de reacción, al menos no después de verla tan
asustada. – Detente!!!… - pero ella no lo escucho, por suerte sus reflejos fueron
lo suficientemente rápidos como para esquivar el ataque. Él sabía que no se
detendría hasta que no lo golpeara, al menos una vez. Por lo que, estando a sus
espaldas, aprovecho el golpe que ella lanzo para tomarla por la muñeca con su
mano izquierda.
-
Maldición!…- se quejó ella entre dientes. Había sido demasiado
lenta… o quizás él era muy rápido, no! No podía dejarse superar por un hombre!.
Le pego con la mano que le quedaba libre, pero el oriental logró esquivarla y
volvió a tomar su muñeca con la mano contraria. La hizo girar, sin soltarla,
quedando detrás (por si no se entiende, Lu queda con los brazos cruzados al
frente) mientras ella daba un grito por la sorpresa. Definitivamente él era más
rápido. Rayos!
-
Qué esta pasando aquí?!!! Lucia!!! Porque atacas al joven Li?!!! –
O.o?!
-
QUEEEE!!!…pe pe pero, papá!!!- le había dado otro codazo al
supuesto ladrón y había logrado soltarse. Se encontraba a su lado, como era
posible que ella terminara siendo la culpable cada ves que ocurría algo? Se
preguntaba a sí misma. Señalándolo- él fue quien me ataco!!!
-
Ay por favor, se supone que es tu guardaespaldas. Porque haría algo
así, no es verdad joven Li?
-
Eh…en realidad… u_uU
-
Lo ves!…deja de molestar al joven Li. Seguramente se encuentra muy
cansado por el viaje. El que sea tu guardaespaldas no quiere decir que tenga
que soportar tus caprichos.
-
Guardaespaldas!! Yo no necesito ningún guardaespaldas. Además, que
no lo viste? Apenas y tiene mi edad.
-
Por supuesto que no! Él es más grande.
-
ahhh, si? Y cuántos meses me lleva…dos, tres?
-
3 años –Syaoran se encontraba algo incómodo… jamás pensó que iba a tener
que soportar semejante situación. Definitivamente Eriol iba a pagar por eso.
-
Tres años!… no puedes dejar que él me cuide…yo soy mucho más
responsable- tres años?…esta bastante bueno, es lindo…pero que estoy diciendo,
es mi guardaespaldas…no voy a darle el gusto a mi padre!, no puedo creer que lo
haya contratado!
-
Más responsable? Si claro…por eso hoy te escapaste del colegio,
verdad?
-
Es es… caparme, yooo?? n_n * - cómo se entero?- yo jamás haría una
cosa así!
-
Eso no fue lo que dijo tu profesor de historia ¬¬
Syaoran miraba atónito la
escena…ahora que lo pensaba mejor, su Sakura no era tan parecida… esta niña era
…tan, tan… ¿rebelde? Definitivamente ella y Sakura eran muy distintas en su
forma de ser… O.o
-
qué dijo mi profesor?…no le creas, es mentira!…él, él…me odia!!!-
se tapo la cara fingiendo que lloraba para que le creyera, pero era en vano, su
padre la conocía y no le había creído. Aunque cierto oriental trigueño se
disponía a abrazarla y consolarla cuando…
-
te odia?! Si, como no… es la
excusa más tonta que escuche en mi vida. Lo siento, te guste o no, a partir de
ahora no saldrás sin tu guardaespaldas.
-
Mamá jamás permitiría esto, ella siempre confió en mi. Espera a que
regrese!- Lucy decidió cambiar de táctica. Syaoran se puso como tomate al verse
engañado por una chiquilla (cara de Syaoran n//n U)… se sentía un poco idiota
por creerle, por suerte para él nadie había notado el color de sus mejillas.
-
Tu madre no volverá jamás, ella nos abandonó- dijo de manera fría…como
resentida. Syaoran comenzó a sospechar que quizás eso tendría algo que ver con
el comportamiento de su protegida. Lucy estaba furiosa, le molestaba que su
padre hablara así de su madre.
-
No es cierto!!! Ella solo fue a un viaje de negocios, jamás nos haría
una cosa así!
-
Cuando piensas despertar?. Porque no abres los ojos de una ves! Ella
se fue, nos abandonó y no va a volver. Olvídate de tu madre, ella no te
quiere.- los ojos de Luz estaban rojos de la bronca y amenazaban con soltar sus
lágrimas. Syaoran no podía entender, como podía ser tan cruel…
-
Cómo puedes hablar así de la mujer que te amo todos estos años? Eres
una basura! Te odio!!- dirigiéndose a Syaoran- bienvenido al infierno, a partir
de hoy seré tu peor pesadilla!.
-
Lucía!!! – ella ni siquiera lo miró, salió de la habitación
empujando a su padre, quien se encontraba aún en la puerta, y se dirigió a la
suya simplemente para encerrarse, poner la música a todo volumen y pasarse el
resto del día planeando como vengarse. Realmente
le dolía la frialdad con la que su padre hablaba de su madre. Ella sabía bien
que era imposible que su propia madre la abandonara, la conocía demasiado bien,
y no había ninguna razón para que su padre dijera lo contrario, pero entonces… porqué?!!… estaba dispuesta a hacer que su padre se
tragara sus palabras, y de paso le daría la “bienvenida” a su nuevo huésped.
Mientras tanto en la habitación del oriental:
-
Siento mucho lo que sucedió, joven Li. Es que a veces mi querida
hija (si, claro) no sabe ubicarse. Pero no se preocupe, no tendrá problemas con
ella y si por casualidad me llegara a equivocar hágamelo saber, yo me encargare
de que reciba su merecido.
-
No será necesario. Se nota que su hija es muy inteligente y estoy
seguro de que no me dará ningún problema, es más, es un verdadero placer cuidar
de ella.
-
Así lo espero. Entonces, si todo esta aclarado, me retiro. – el hombre
se disponía a salir, pero…- ah!, antes de que lo olvide, la cena estará lista a
las 9 hs.
-
Seré puntual. Hasta entonces.- el hombre sale dejando completamente
solo a un aliviado Syaoran. El oriental se sentó en su cama intentando
repasar lo sucedido, ya que se sentía
algo aturdido. Había notado algo muy extraño en la discusión, porque el padre
era tan frío con la pobre criatura? (si Lucy lo hubiese escuchado llamarla así,
el pobre Syaoran se hubiese quedado sin día del padre n_- U) y dónde estaba la
madre? Sería cierto que los había abandonado? … Definitivamente iba a tener que
investigar…se sentía algo cansado, y sin darse cuenta ya se había acostado
sobre la cama. Poco a poco sus ojos se fueron cerrando, sus pensamientos
vagaban por su mente, cada uno con menos coherencia que el anterior, pero eso
no importaba, él solo se dejaba llevar, hasta que por fin se quedó dormido.
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Una fiesta había llegado a su fin, a pesar de que casi era de día
todos se encontraban dormidos. Todos, menos uno… o mejor dicho, una.
No había podido conciliar el sueño a pesar de que se había ido a acostar
hacían casi dos horas.
-
Syaoran…qué es lo que tanto haces en Inglaterra?…Cuándo vas a
regresar?- en su mente no dejaba de preocuparse por la persona que amaba,
realmente lo extrañaba, no entendía porque se fue tan repentinamente, lo único
que tenía claro era que Eriol tenía mucho que ver con eso… pero ya se
encargaría de averiguarlo.
Una especie de peluche color
amarillo no dejaba de observar a la joven, le dolía demasiado verla así. Desde la
muerte de su padre no había vuelto a ser la misma, había perdido esa alegría
que la caracterizaba. Por momentos se encontraba demasiado distraída, por
momentos se enojaba por cualquier cosa, de repente aparecía en su rostro la más
radiante sonrisa… como si no hubiera pasado nada, y a los pocos segundos se
largaba a llorar. Tampoco dormía bien a la noche, cada tanto se despertaba
agitada por alguna pesadilla. Los último días soñó que la
atacaban, pero jamás recordaba porque, ni quién lo hacía, lo único que
recordaba era que se veía distinta… como si fuese más pequeña, cada vez le
costaba más conciliar el sueño, ese sueño le aterraba. A pesar de los intentos
de todos por persuadirla, ella estaba segura de que se trataba de una premonición
y no había forma de sacarle esa idea de la cabeza.
Estaba muy preocupado por ella,
a pesar de que tenía los ojos cerrados estaba seguro de que aún se encontraba
despierta, la falta de sueño la estaba
afectando, había bajado de peso y su aspecto iba de mal en peor. Tenía que ayudar
a su ama… su amiga, se acerco al libro donde se alojaban las cartas y dijo algo
en un tono casi imposible de escuchar. Dos cartas abandonaron su estuche y se
acercaron a la cama. Sakura se encontraba tan exhausta que no se dio cuenta de lo que sucedía, pero aún así,
su mente se negaba a dejar de cuestionarse sobre todas las cosas que habían
sucedido el último mes… la muerte de su padre, la noticia de una hermana
desaparecida, las pesadillas… todo parecía habérsele puesto en contra. Noto un
brillo en la habitación y abrió los ojos, pero, de un momento a otro sus párpados
comenzaron a sentirse más y más pesados. Sus fuerzas la abandonaron sin previo
aviso, casi sin poder resistirse, no tuvo más remedio que dejarse llevar y
terminó por dormirse. Las cartas habían cumplido su objetivo (ya adivinaron de
ke cartas se trataban?) Sakura dormía plácidamente. Kero, a pesar de seguir
preocupado, estaba más tranquilo, al menos esa noche su “Sakurita” dormiría
bien.
NDA: que les pareció? Me esforcé
muchísimo en este cap. (aunke no se note n_n U) espero que les haya gustado, en
mi opinión kedo bastante bien y estoy muy satisfecha (modestia aparte). Y
muchas thanks a condark que me esta dando una mano con los errores. Te kiero!!!
Les recuerdo que todos los comentarios los hagan
a: yokon_n@hotmail.com
Aclaraciones: (*)-> Luz, Lu,
Lucy, Lucia son la misma persona… con distintos apodos.
Y como la frutilla del postre o
la cereza del helado quise dejar lo mejor para el final: FELICITACIONES ERIN!!!
Esta es mi manera de decirte lo
mucho que te kiero y que te considero una persona excelente además de una
superamiga y agradecerte por eso.
Te felicito por haberte
graduado, y te deseo las mejores de las suertes. Y el mejor de los cumpleaños (aunke sea un poco tarde) (mizu, no te pongas celosa,
please, a vos también te kiero muchísimo!!!) cuídense mucho chikis, nos vemos.
Hasta la próxima… snif, snif que
tristes son las despedidas! n_n U