· II ·
Chisaii Kami (Pequeño Ángel)
Tres
increíbles y diferentes mundos nos rodean, uno es la tierra, donde un joven
amable y sensible, de aquellos en los que ya nadie cree, espera la llegada de
ese ángel, que lo sacara de su mundo de depresión y lo lleve a cielo, el
segundo y mas hermoso de los mundos, en el habitan los ángeles, el pequeño Kami era el ángel mas joven y bello que existía, por esto
el demonio Yatziel lo arranco de los cielos y lo
llevo a su palacio en el infierno, el tercer de los mundos…
La
blanca y amplia habitación era abrumadora, en el centro se encontraba sentado de aspecto inocente una bella visión, el ángel atado
a aun grillete lucía impotente, su delicadeza no le permitía moverse para volar
nuevamente.
Al
sentir una puerta abrirse, el pequeño Kami sale de su
trance, levanto su rostro para ver ante él al demonio Yatziel,
éste le doblaba la edad, vestía con un impotente traje negro, su capa
arrastraba por el suelo mientras caminaba y sus alas vampiresas se extendían
cortando el aire una y otra vez, su rostro era perfecto.
El
demonio se levantó bruscamente envuelto en una atmósfera de odio hacia los
humanos, hacia ese humano, le carcomía la ira de solo pensar que su ángel lo
prefería a él…
Era
una fría tarde de lluvia, brisa suave que al estar demasiado tiempo bajo ella,
terminará por empaparte, el joven humano corría tras una bolita de pelos de
cola larga que llevaba en su hocico una bolsa de papel…
Demasiado
fastidiado para continuar con la persecución y algo helado por la lluvia, se
refugió bajo un espeso árbol, sentado observaba en lo mas
alto de éste como la ardilla traviesa rasgaba el papel y devoraba sus
panecillos…
En
ese instante la cruel cadena que lo ataba se abrió, recuperando no sólo su
libertad, si no el poder para estar completamente al lado del humano que había
escogido para proteger y amar para toda la eternidad, cuando el beso terminó el
chico trato de recuperar el aplomo con una dulce sonrisa, el ángel se
enterneció.
El
demonio enloqueció por completo, lo sabía, ese beso era el hechizo exacto para
que la maldición por robar un ángel cayera sobre él, Kami
había bebido el elixir de los labios de un humano y ahora Yatziel
quedaría condenado a vivir encerrado en la habitación donde había permanecido
el ángel, sumido en un profundo sueño para toda la eternidad…
- El
cuerpo del joven Eiri Kieviel,
fue encontrado varias horas después por una niña, Nikari´s,
quien había presenciado todo desde lo alto, corrió a los brazos de la pequeña
para refugiarse en ellos, aquí, en este momento, se había cumplido parte de la
maldición de Christopher Ángel, fue la lanza de Yatziel
demonio, la que atravesó el pequeño corazón de una pequeña demonio de nombre Karili, la chiquilla del sello Dark.-
** 24 Nov-2002 ** 1 Ene-2005 **
Continuara…
· III ·
El sacrificio (Capítulo extra)
Fragmento de “El Ángel Caído” por Per Olov Enquist
“…No
entiendo como pude ser poseído
Por
alguien a quien realmente desprecio
Se
quedó grabado en mi como fuego…
Que
signo misterioso había en su cuerpo
Que
se convirtió en hierro candente
El
dibujo de una línea en su espalda
El
deseo súbito de tocar su piel
Sentir
por un momento el pulso en su cuello
El
deseo de morderlo lentamente
De
dejar que la lengua se deslice a lo largo
De
una espalda prohibida,
Una
espalda totalmente prohibida…”
Muñecas
atadas con finos y fuertes hilos, levantadas sobre un rostro dolido y agobiado,
cada vez le aprisionaban mas, hasta que la sangre
comienza a recorrer la herida y blanca piel… Una lanza dorada brota del
brillante suelo, la cual es tomada por un hermoso ángel oscuro de cabellos
cristalinos, que lucha consigo mismo por tomar la decisión final…
Robarle
la vida a esa frágil criatura, para que se convierta en un ser superior y poder
amarla, o dejarla con su imperfección humana, la cual lo atrajo hasta el punto
de enloquecer por ella… La pequeña y adorable criatura, derrama crueles
lágrimas de profundo dolor que estremece el corazón del bondadoso ángel, se
acerca, le besa, le libera y decide amarla sin tenerla…
Christopher
ángel pagó su precio por maldecir a los ángeles, el
pecado fue solo de los demonios, ahora, el deberá reencarnar para reparar su
error…
Poema “Suspírame” por Nataly
Restrepo
“Mírame
hasta fundirme en tus suspiros
lléname con tus
anhelos capaces de insondar
el inagotable
espacio en que no estas,
en el que no te
hallo, aunque mis huellas perpétuanes
se inmergen en
tus pupilas para que así
cuando
necesites mis latidos, yo te pueda
entregar mi
resonante suspiro…”
** 10-Ene-2004 **
Continuara…
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