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Sitio oficial del escritor argentino: MARCELO D. FERRER |
Hay
una crisis a la vuelta de la esquina
Marcelo
D. Ferrer
La Plata, Buenos Aires, Argentina.
¿Al
producirse la baja en el precio del petróleo por arte de magia
han sido resueltos todos los desequilibrios de la economía
mundial y los serios problemas geopolíticos que enfrentaba el
mundo? ¿Tendrán alguna incidencia en esta calmachicha las
elecciones parlamentarias en los EEUU?
Consideremos que la volatilidad en el precio del crudo
configuraba, hasta hace no más de sesenta días, un acelerador
de los serios inconvenientes que enfrenta la economía mundial
hacia el mediano plazo. Todavía persiste, sin embargo, el alto
déficit presupuestario en los Estados Unidos y el alto déficit
de su cuenta corriente de pagos. Estas cuestiones tienen por sí
solas, propio peso específico, porque debido a la insuficiencia
de su ahorro interno, Estados Unidos empapela al mundo con bonos
y billetes, aprovechando, que los principales bancos centrales
del orbe se muestran prudentes para decir abruptamente basta.
Contribuye, no cabe duda, el que todavía existen altos superávits
en esos países que permiten la absorción de esos excedentes.
No sin el costo de la vulnerabilidad para la economía
americana, a juzgar por quienes poseen hoy el mayor volumen de
reservas nominadas en dólares: lo chinos. Recientemente China
manifestó, como al pasar, que iba a hacer un manejo responsable
de los dólares de su reserva.
No porque crece,
es un oasis económico y financiero
Pero no vaya a creer que un país en crecimiento es por decreto
un oasis económico y financiero. Para muestra, si le parece,
hablamos del nuestro.
China es un país políticamente impredecible en primer lugar.
No es una democracia y casi nada se conoce sobre las pujas de
poder que existen dentro del único partido gobernante. Tal
hermetismo tiene su correlato también a nivel de corroborar la
información que proviene de fuentes oficiales. Hay cosas que de
China poco mencionan los diarios financieros del mundo,
sencillamente porque las desconocen o, por no alborotar el
avispero mas de lo conveniente.
Para ejemplo basta un botón. Recién después de la caída de
la Unión Soviética salieron a la luz sus altísimos niveles de
corrupción y su gravísima ineficacia burocrática, males que
la arrastraron a la debacle. Circunstancias tan secretas y
cruciales como aquella relacionada con el mayor incidente atómico
que registra el mundo, Chernovil, que fuera, para muchos, el
detonante de su caída.
Desde principios de los años 80, cuando se permitió a los
bancos extranjeros operar en China, la Corporación Bancaria de
Hong Kong y Shanghai (HSBC), Citibank y otros conocidos nombres
de la banca internacional han abierto sucursales en Shanghai y
en otras ciudades chinas, impulsados por la perspectiva del
enorme potencial del mercado chino. Desde la entrada de China en
la OMC, este país se ha visto obligado a disminuir las
restricciones sobre dónde pueden operar los bancos extranjeros
y qué servicios pueden ofrecer. A su vez, los bancos mas
grandes de china, el Banco Industrial y Comercial de China
(ICBC), y el Bank of China, se han adaptado muy bien a la
competencia extranjera.
Sin embargo, un reporte reciente de Ernst & Young, auditor
del Banco Industrial y Comercial de China (ICBC), el mayor
banco chino por sus activos, alertó que los préstamos
incobrables en el sector bancario chino estarían aumentando y
aumentando. China podría tener cerca de U$S 911 billones en
default, de acuerdo a su informe. El FMI establece que un préstamo
en default es aquel que ha estado por tres meses o más en
morosidad.
Un comunicado de Reuters advirtió que autoridades del Bank of
China presionaron a Ernst & Young para que retirara su
informe.
La
falta de independencia tiende a ser norma en el sector
financiero chino. Otras investigaciones realizadas por McKinsey
& Co. y PricewaterhouseCoopers han proporcionado similares
resultados con respecto a las cifras de prestamos chinos en
default.
Los cuatro Grande bancos chinos estatales: el Bank of China, el
Banco Chino de Agricultura, el Banco Chino de Comercio &
Industria y el Banco Chino de la Construcción, generaron al
menos el 65 por ciento de los créditos incobrables.
Aproximadamente un 39% de ellos fueron descargados a 4 compañías
de administración de activos (CAA) respaldadas por el gobierno:
Cinda, Huarong, Oriente y Gran Muralla, establecidas por el
Consejo de Estado Chino en 1999.
Si usted ve en este proceso un símil de lo ocurrido con el
Banco de la Provincia de Buenos Aires en tiempos de la gobernación
de Eduardo Duhalde, es pura coincidencia.
Como verá, todavía no se conoce a ciencia cierta la profundidad que tiene la corrupción china y cuál es el grado de eficacia de su administración.
Liu Mingkang, jefe de la Comisión
Reguladora de Bancos Chinos, un funcionario del estado, dijo que
el acelerado crecimiento (21.4%) del último tiempo,
especialmente en préstamos de mediano y largo plazo, ha
incrementado los riesgos potenciales del sistema bancario del país.
"Con
el enfriamiento del crecimiento doméstico y global, los
problemas de excesiva liquidez y sobrecapacidad en algunos
sectores persistirán, lo que quiere decir que los riesgos sobre
los bancos, que aún no se sienten, emergerán
gradualmente", agregó. Liu dijo que la relativa
inexperiencia de los bancos en lidiar con las fluctuaciones de
tasas de interés, tipos de cambio y precios de acciones y
materias primas, podría significar que sean vulnerables a los
mayores riesgos.
El
proceso de las crisis y su por qué
Las
crisis se enuncian, entran en una calma concertada y breve
mientras los intereses involucrados se acomodan; y luego
estallan.
No
es posible la supremacía mientras no esté fuertemente avalada
por un poderío económico que sea a la vez saludable.
Pero si no fuera posible ubicarse, por esfuerzo propio, un escalón por encima de los demás, quizá sea posible y hasta preferible, poner a los demás un escalón por debajo nuestro.
Esta es una regla elemental de la competencia que bien vale de ejemplo para entender cómo se rige el mundo globalizado de hoy.
Es
posible que el enfrentamiento económico entre la mayor potencia
de la actualidad EEUU y el cuco, China; que se libra en ese
escenario globalizado de la economía mundial del que nadie
escapa, nos depare alguna sorpresa... pronto.
Mientras
tanto...
De
la volatilidad a la calmachicha en los mercados financieros
Si
sobra el contante y sonante hay que invertirlo... o gastarlo.
John B. Taylor propuso a las autoridades monetarias en 1993, una regla de política que les ayudaría a estabilizar la producción real, alrededor de una meta, a la vez de controlar la inflación. Su regla de política se apoya en la tasa de interés nominal que, cuando el PIB real y la tasa de inflación exceden un objetivo, se incrementa para generar un aumento de la tasa real y así reducir la demanda agregada. Esta regla fue adoptada por la Reserva Federal de los Estados Unidos incluso, antes de que Alan Greenspan se hiciera cargo de ella. Los estudios de Taylor dieron forma a sus fundamentos.
Ahora bien, ¿es el remedio el aumento de la tasa de interés nominal de corto plazo cuando la demanda agregada tiene su impulso en una emisión de moneda más allá de las cantidades que la economía demanda? La respuesta es que a medias.
Con el aumento de la tasa de interés se toma la iniciativa contra la inflación. Pero luego, al continuar alimentándose la liquidez a través de la emisión de moneda por sobre las necesidades, esta ventaja se neutraliza. El error sería continuar elevando la tasa de interés en lugar de actuar sobre las causas que provocan la sobre emisión monetaria.
No
se apresure, no estamos hablando de Argentina. Esto que digo
ocurre en los Estados Unidos en este preciso momento, y dada la
incidencia que poseen los consumidores americanos, en el mundo.
Estados
Unidos dice al mundo: tomen mi moneda y compren mis bonos
mientras pongo solución a mis problemas macroeconómicos,
porque de lo contrario, nos va a ir muy mal a todos.
Por otro lado, ¿hay algún otro lugar donde mis ahorros estarían más seguros que en títulos del tesoro de los Estados Unidos? Y la respuesta se complica. porque todo mundo sabe que si estornuda Estados Unidos se resfría el mundo. Es como pedir hablar con el mono en vez de hacer llamar al dueño del circo. Es así que los rendimientos de estos títulos, que marcan la pauta para la tasa a largo plazo, son incongruentes con los niveles en que la FED puso a la tasa real de corto plazo.
La
especulación de muchos es que la FED baje el año próximo la
tasa de corto. Esto
en la medida de que se ha producido cierta desaceleración de su
economía comenzando por la disminución de sus valores
inmobiliarios. Creemos nosotros que es improbable al menos hasta
que su alza haya dado el resultado esperado (contención de la
inflación), lo que todavía no se produce debido a otras causas
más serias de orden macroeconómico. Pero además, porque
Estados Unidos requiere de flujos externos para financiarse a la
vez de la necesidad de alentar su ahorro doméstico.
Estos
excedentes que provee el exceso de emisión generan también
distorsiones en los mercados emergentes incluido el nuestro.
Recomendamos prudencia a los inversores.
Caminando
sobre el filo de la navaja
Hay
una crisis a la vuelta de la esquina y se hacen esfuerzos
denodados por evitarla. La cuestión geopolítica y el
precio del crudo era sin duda su detonante.
El
desafío conjunto es cómo se armoniza el encauzamiento de la
economía americana antes de que una desaceleración de la
economía mundial impida al resto de los países continuar con
su financiamiento.
Las circunstancias que indujeron a la clausura de información proveniente del programa nuclear Iraní y a las que este país morigere sus amenazas, son todavía desconocidas. Lo cierto es que han contribuido a desactivar la amenaza. Todos saben... y por lo visto, están guardando su cuota de prudencia. Es saludable.
(Se autoriza su difusión con mención de la fuente)
(*) MARCELO D. FERRER nació en la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires, República Argentina. Es Contador Público y Licenciado en Economía; Escritor, Poeta y Ensayista. Es miembro y ha presidido diversas O.N.G. dedicadas a la educación y al servicio comunitario.