| ESCRITORES
Y CURIOSOS
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Basándose en un recuerdo de su
infancia, Toni Morrison elaboró The Bluest Eye. La casa de los espíritus, de Isabel Allende, también fue escrita para salvar del olvido una parte de su pasado: En enero de 1981 desperté una mañana con una idea extravagante. Pensé que si ponía por escrito lo que deseaba rescatar del olvido, podría reconstruir el mundo perdido, resucitar a los muertos, reunir a los dispersos, aprisionar para siempre los recuerdos y hacerlos míos. Ya nadie me los podría quitar. Compré papel y me senté a contar una historia. cuando coloqué la primera hoja en la máquina, no sabia cómo realizar la tarea, pero sabia lo que debía escribir.(...) Deseaba hablar del sufrimiento de mi pueblo y de otros pueblos de ese atormentado continente, para que la verdad tocara el corazón de mis lectores. A veces, una idea se desarrolla partiendo de una sola palabra, este es el caso de El Zahir, inolvidable relato de Jorge Luis Borges: El Zahir versa sobre...una inolvidable moneda de veinte céntimos )...) Escribí aquello partiendo de la palabra "inolvidable", simplemente, porque leí en alguna parte: "Deberías oír cantar a fulano de tal, es algo inolvidable". Y entonces pensé, ¿qué ocurriría si existiese algo realmente inolvidable? (...) Y me dije: muy bien, supongamos que haya algo inolvidable de verdad, algo que no se pueda olvidar ni tan siquiera una décima de segundo. Y así, a continuación me inventé la historia. Pero salió por entero de la palabra "inolvidable". Otras veces la historia nace del desarrollo de una frase. después de leer un ensayo de Flannery O'Connor, donde se hablaba de la escritura como descubrimiento, Raymond Carver decidió adoptar ese sistema: escribir un relato partiendo de una frase. así cuenta su primera experiencia: (...) Al fin tomé asiento y me puse a escribir una historia muy bonita, de la que su primera frase me dio la pauta a seguir. durante días y más días pensé mucho en esa frase: "Él pasaba la aspiradora cuando sonó el teléfono". Sabía que la historia estaba allí, que de esas palabras brotaba su esencia. Sentí hasta los huesos que a partir de ese comienzo podría crecer, hacerse cuento, si le dedicaba el tiempo necesario. Después de la primera frase, de esa primera frase escrita de buena mañana, brotaron otra s frases para para complementarla. Puedo decir que hice el relato como si escribiese un poema: una línea; y otra debajo; y otra más. Maravillosamente pronto vi la historia y supe que era mía, la única por la que había esperado ponerme a escribir. En muchas ocasiones, las historias llegan por casualidad, como si llamasen a una puerta equivocada. Es un asunto ajeno al escritor lo que provoca el germen de la historia. Para Paul Aster el tema del azar es una de las constantes de su obra, precisamente porque el azar ha sido uno de los motores más importantes de su vida. El azar fue lo que le dio la idea para su novela La ciudad de cristal: Un año después de la ruptura de mi primer
matrimonio, me mudé a un apartamento en Brooklyn. Fue a comienzos
de 1980 y yo estaba trabajando en El libro de la memoria
(...) Un día, un par de meses después de mudarme, sonó el teléfono
y del otro lado de la línea alguien me preguntó si hablaba con la
agencia Pinkerton. Le dije que no, que se había equivocado y colgué
el auricular. Seguramente habría olvidado ese incidente, de no ser
porque al día siguiente llamó otra persona y me hizo la misma
pregunta: "¿Hablo con la agencia Pinkerton?" Otra vez
dije que no, le expliqué que se había equivocado de número y
colgué. Pero un instante después comencé a preguntarme qué habría
ocurrido si hubiera dicho que sí ¡Habría podido hacerme pasar por
agente de la Pinkerton? Y en caso afirmativo, ¿hasta donde habría
podido llevar el engaño? ¿Cuál fue el origen de Lolita?, le preguntó un periodista a Vladimir Nabokov, y ésta fue la respuesta: Nació hace mucho tiempo, debe haber sido en
1939, en París; el primer latido de Lolita m atravesó en 1939 o
quizá a principios de 1940, en momentos en que me hallaba postrado
por un feroz ataque de neuralgia intercostal, que es una enfermedad
muy dolorosa...algo así como una punzada fabulosa del costado de Adán. |