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Ella...
cuando era mía.
A: M.
Marcelo D. Ferrer
La Plata, Buenos Aires, Argentina.
Ella sonreía...
y al filo de la noche era orquídea.
¡Sostenme mientras bailo! -me decía-
y mis manos empecinadas en desvestirla.
Ella gemía...
y un aroma a lirios todo lo invadía.
¡Fusiónate a mi centro! -me decía-
y espasmódicos placeres la retorcían.
Ella dormía...
y las alondras le silbaban nanas vespertinas.
¡Te quiero más que a mi vida! -le decía-
y ella, en sueños, lo repetía.
Ella lucía...
del arco de mi brazo... asida.
¡Hay armonía en nuestros pasos! -me decía-
y una radiante ternura nos envolvía.
Ella... cuando era mía:
plasma que mi alma suspendía.
--¿Eres feliz? -me decía-
Y de tan feliz que era, casi... fallecía.
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