Es tan
placentero volver
que siempre
me estoy yendo.
No intentes
comprenderme,
ni yo mismo
me entiendo.
Es que cuando
las almas aprenden
el idioma de
los sentimientos
y sin decirse
nada pueden entender
lo que se está
diciendo,
cualquier
espacio es apto para un encuentro.
La levedad,
sin embargo,
siempre
reclama...
es por eso
que estoy volviendo.
Vuelvo para
verte,
para
reconstruirte nuevamente en mí.
después de
tanto tiempo.
Nunca te
olvidé, es cierto.
Conmigo
siempre estuviste
por cada
camino que recorrí
en busca de
quien sabe qué,
que no
encuentro.
Estuviste sosteniendo
mi rumbo, ese
que hoy me
devuelve a tu puerto.
¿Si de nuevo
me iré?
Dalo por
seguro...
como que
siempre vuelvo.