Ella
Marcelo D.
Ferrer
La Plata,
Buenos Aires, Argentina.
La armonía irreverente que sólo lo
bello de verdad tiene
estaba ahí, entre la gente, sonriendo
diferente...
Siempre me sorprende cuando la
veo
entre la gente y de la nada
se aparece...
Y del modo sublime en que la
luz pinta colores
en lo tenue de un amanecer
en calma;
o la agonía de una tarde imprime
en el celeste cielo diminutos
agujeros...
ella, con sólo una pizca de
ella,
da presencia a mis vacíos
de ausencia
y enciende luceros que guían mi
alma
hasta su alma bella.
Habrá miles que se le
asemejan...
me digo sorprendido
cuando la miro ahí...
entre toda esa gente que me
resulta indiferente.
Pero si ella un día por razones
que dios no quiera
no apareciera,
los amaneceres perderían sus
colores
si ya no pudiera amanecer
con ella...
Y las tardes...,
las tardes dejarían que las noches
se sorprendieran sin estrellas.