Amor y
distancia
Marcelo D.
Ferrer
La Plata,
Buenos Aires, Argentina.
Mi sur te imaginó desde un sueño
que plácido elevó su lívido
para buscarte...
Ahí, donde el azteca adora
a sus dioses,
me elevo a tu norte para
adorarte.
Tierras aztecas de
sacrificios y alabanzas,
te buscan mis ojos en la
inmensidad de esas pampas
que tienen al águila en su
bandera como estampa.
En este espacio infinito donde
las formas son letras,
y el corazón se arrasa con el
poder de la palabra,
acuño esperanzas en cada charla.
Te siento ! te veo ! te toco
!
Marcho a tu encuentro inundado de
vos
cuando cierro mis ojos,
y me elevo etéreo cuando te
invoco.
Con el amor, suceden cosas extrañas.
Se derriban fronteras y se
devoran distancias...
Pero son los sueños los que
alimentan la esperanza.
Por eso, mi amada... luz lejana:
búscame en tus sueños a los
flancos de tu falda,
sostenme la mano firme y no la
sueltes por nada,
que si es amor esto que nos
pasa,
esta fantasía que
anuda nuestras almas,
unirá nuestros cuerpos la mañana
de un día.