|
De la razón
Marcelo D. Ferrer
La Plata, Buenos Aires, Argentina.
Alternemos
la razón,
que haya equilibrio entre la verdad y la necedad,
entre la locura y la racional cordura evadida de treguas...
Porque tanto tiene de razón la necedad
como improntas y aristas tiene la verdad.
Acaso, ¿al extraviar de realidades a la mente estructurada
no desnudamos de razones lo sabio del instinto?
Millardos de razones evaden las teorizaciones del habla
y habitan invisibles para el iris de las palabras.
Razones impensadas de la naturaleza humana
con la fuerza innata de mover montañas.
Pero...
¿Qué alquimia transforma orgullo y vanidad
en razones incontrastables viciadas de orfandad?
Se pudre la verdad ante el señorío del decir
aún con excitado esfuerzo la pobre razón de los necios.
Aunque hay sinrazones sumergidas en la ignorancia
con el atuendo de una verdad preclara
que se divulgan con la inocencia
de una ciencia que nos fuera revelada.
Otras verdades trepidan las borrascas del alma
agregándole rasgos a nuestra cara
para permanecer ahí, ¡ gallardas !
aún, cuando se callan.
|