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No se huye
de lo que se es
Marcelo D. Ferrer
La Plata, Buenos Aires, Argentina.
Mira que el tiempo es mezquino
y no se puede huir de lo que se es.
Manda lo escrito en nuestro destino
y a nadie le responden los porqué.
A contramarcha de tu sino,
cual caudaloso río, todo te vendrá de revés.
Ni ofrendas ni plegarias te abrirán caminos...
agudizando el sendero su estrechez.
Solo, sin que a nadie importes un comino,
velarás por desojar un día la vejez...
Por ello es preciso que lleves buen tino,
sin resentirte por mucho tiempo de lo que es.
Así, cupido es celestino...
el diablo maligno, pérfido y soez;
el francés... ¡francés! un parisino
y la mujer bendita en su preñez.
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