Euclides:
¿Existe una conciencia individual después de la
muerte?
El
sabio:
Dime Euclides: ¿existe una conciencia individual antes
de ella?
El
sabio:
De hecho Euclides, asistimos a nuestro ocaso físico
mientras transcurrimos la vida. Despójate de tu
cuerpo
y habrás muerto. ¿Muerto?
Así, como para recolectar el fruto de la vid
necesitamos una cesta; así, para recolectar el
fruto de la
conciencia necesitamos un cuerpo.
Euclides:
Entonces: ¿Cuál es el tiempo de la conciencia
despojada de un cuerpo?
El
Sabio:
¿Tiempo? Eso que tu llamas tiempo, es evolución. Ayer,
hoy, hace un año... ¿Qué señales posee la
conciencia para medir el paso del tiempo?
Hay, sin embargo, un comienzo y un fin. Así el
fruto de la vid se torna agrio o se marchita sin
ser jamás
vino... Así el fruto de la vid se
convierte en vino y el vino en néctar,
obedeciendo su evolución.
Es el fin para el fruto de la vid; el comienzo para el
vino.
Euclides:
¿Hereda el vino la conciencia del fruto de la vid?
¿Hereda la tierra la conciencia del fruto marchito de
la vid?
El
Sabio:
¿Dónde crees Euclides que reposa el fruto de la vid
luego de haber bebido el néctar de su evolución? De
igual
modo es para el fruto marchito de la vid.