Una razón
Marcelo D. Ferrer
La Plata, Buenos Aires,
Argentina
El tiempo es relativo,
una larga vida puede
ocurrirnos sin fundamento alguno,
un sólo segundo más acá
de la muerte pudiera ser suficiente.
En ocasiones, vivir, es rozar
la existencia.
Como espectadores
limitados, rodeados por la mística
que adquieren casi
todas las cosas,
atamos la mente al
entorno de la mera rutina, a la espera de la muerte.
Falta de coraje,
demasiado respecto, absurdos temores ...
Anclas al valor relativo
que posee el tiempo
que a menudo nos
transcurre alegremente lánguido.
Los propósitos se dan
en uno mismo al hallar una razón.
A veces, como meros
instrumentos,
nos convertimos en la
razón de otros y es suficiente.
Es tonto medir la vida
en años, más no en sabiduría luego de la razón.
Un segundo mas acá de
la muerte es mucho tiempo.
Quienes no aceptan este
fundamento buscan culpables
cuando la muerte
envuelve a un niño.
Los tiempos relativos de
Dios son distintos
a la cronología
de nuestro tiempo terreno.
¿De cuantas vidas está
hecha tu alma?
De vidas inútiles
acosadas de mitos
como límites al libre vuelo del
espíritu,
están llenos los
cementerios.
Tantas vidas
irrepetibles... el mismo error.
A menudo estamos
cercados por los mitos.
Atravesar el río
caudaloso de lo preconcebido
y hacer que un segundo,
nada más que un segundo,
cuente y sea valioso.
Tú, escultor de sueños
que seducen cosas
que pudieran cambiarte
la
vida o la de alguien,
busca tus siempres
insuperables y trascendentes.
Será una proeza para un
bronce en algún pedestal en el cielo.