LOS
PROCESOS DE EDUCACION EN LA FE EN LA
PASTORAL
JUVENIL: ETAPAS Y DIMENSIONES
VI
Encuentro Nacional de Asesores de Pastoral Juvenil
PREESENTACION
En la arquidiócesis de Ayacucho participamos de este
encuentro: laicos sacerdotes, religiosos y obispos, todos agentes de la pastoral
con jóvenes. Para encontrarnos, reflexionar, discutir y arribar a pistas que
nos den luces en el camino de esta hermosa tarea de evangelización juvenil.
El tema que nos ha convocado, es un tema central en la
propuesta de la Pastoral Juvenil, sobretodo porque ella tiene una dimensión
educativa.
El encuentro nos ha dado la oportunidad para compartir y
revisar aquello que venimos haciendo respecto a los procesos educativos en la
fe, cómo los venimos implementando, reconocer sus dificultades, ausencias y
logros, así como las necesidades, que reconocemos, expresan los jóvenes en los
grupos, en este nuevo contexto. Este fue el objetivo de la primera parte.
En el segundo momento la mirada estuvo centrada en la
reflexión bíblica teológica que sustentan los procesos y la necesidad de una
espiritualidad de los asesores para un adecuado acompañamiento de estos
procesos. Este momento, también se vivió en un clima de retiro y silencio.
Finalmente, la ultima parte del encuentro permitió discutir
sobre las pistas que necesitamos asumir en el desarrollo y acompañamiento de
los proceso de educación en la fe. El encuentro estuvo dado por momentos de
celebración litúrgica y cultural.
PRIMER
MOMENTO: Dificultades, ausencias, logros y necesidades formativas en el
desarrollo de los PEF
El
trabajo grupal desarrollado nos ha arrojado los siguientes elementos:
A.
Dificultades
·
La
migración de los jóvenes hacia las ciudades grandes en búsqueda de trabajo y
estudio, lo cual corta los procesos y exige pensar cómo afrontarlos.
·
La
concepción limitada que concibe la Pastoral Juvenil desde los sacramentos
·
Integración
la Pastoral de Conjunto Pastoral juvenil no integrada a la Pastoral diocesana o
de conjunto.
·
Los
problemas sociales que influyen dentro de la vida de las comunidades juveniles,
limitando la participación de los jóvenes. Muchos de ellos dejan su compromiso
por trabajos y/o estudios. Esto crea inestabilidad, dispersos y discontinuidad
de asesores y delegados.
·
El
tránsito y recarga de tareas en los asesores que limitan el tiempo para dedicar
a la acompañamiento de los jóvenes y sostener propuestas formativas
·
Dicotomía
entre espiritualidad y compromiso social que genera choques entre las teologías
y pastorales que se expresa en las diversas experiencias que presentan en los
movimientos: carismáticos, Juan XXIII, catecúmenos, etc.
·
La
realidad cambiante de adolescentes y jóvenes que los hace ver aparentemente muy
individualista. Los jóvenes que participan de las experiencias pastorales
vienen de procesos educativos distintos.
·
Discontinuidad
en el proceso de formación debido a que hay grupos con mucha incompatibilidad
de edades, en algunas ocasiones, son entendidos como encuentros ocasionales y no
como algo procesual y permanente.
·
Distancia
entre las comunidades, especialmente en zonas rurales, que dificultan el acompañamiento
personal y comunitario a los jóvenes.
·
La
asesoría con un estilo verticalista y sin vocación que no favorece la
constitución de equipos de apoyo, desconfianza en los demás. Se preparan líderes
que acaparan espacios de crecimiento de los demás jóvenes.
·
Una
formación que sobredimensiona algún aspecto, sin abarcamos todas las
dimensiones de formación integral
B.
Ausencias
·
La
formación integral y especializada
de los asesores, con énfasis en la reflexión bíblica-teológica. Existe poca
participación en los cursos y talleres de formación.
·
El
ejercicio de la asesoría laical que acompañen los procesos de pastoral
juvenil. No se favorece la conformación de equipos de asesores que puedan
reflexionar y enriquecerse mutuamente, sostenerse en la tarea del acompañamiento
a los jóvenes
·
Todavía
no estamos asumiendo el acompañamiento personal a los jóvenes como parte de
nuestra labor de asesoría
·
La
falta de apoyo y despreocupación de algunos párrocos e incluso obispos al
trabajo de la pastoral juvenil
·
Que
exista una mayor institucionalidad y espiritualidad. En algunas regiones falta
una coordinación que promueva y dinamice el trabajo
·
Se
carece de claridad sobre los procesos de educación en la Fe que se deben
desarrollar en las pastorales. Muchos jurisdicciones no cuentan con planes
formativos a distintos niveles, parroquia, diocesano y regional. Ni tampoco se
cuentan con propuestas diferenciadas de formación que atienda a los
pre-adolescentes, adolescentes, jóvenes y jóvenes adultos
·
No
hay protagonismo de los jóvenes No tenemos estructurados un proyecto formativo
Falta de identidad en los jóvenes por su agrupación
·
Ausencia
de los jóvenes en la vida pública, nos quedarnos en las estructuras
parroquiales sin ir al encuentro de otros jóvenes.
·
Poca
sistematización de experiencias de Procesos de Educación en la fe que se van
teniendo en algunos lugares.
·
La
carencia de recursos económicos para sostener los programas pastorales
·
No
hay testimonios de vida por parte de los educadores
·
Existe
una mayor organización en algunas pastorales específicas como PJE y PJU
·
La
pastoral está mas orgánica y esto ayuda a un Proceso de Educación en la fe.
Existe claridad en los objetivos de la pastoral juvenil, las coordinaciones con
movimientos y grupos.
·
Existe
una mayor conciencia de las necesidades de un plan de Pastoral Juvenil. En
algunas jurisdicciones existen planes, programas y proyectos establecidos
de formación
desde una perspectiva de formación integral sistemática. Estos ayudan a que
los jóvenes tengan una mayor claridad para elaborar su proyecto de vida. En
algunas experiencias se ha podido acercarse a las raíces culturales.
·
Existe
una mayor concientización, sensibilización y protagonismo en algunos jóvenes,
hay líderes que acompañan los
procesos formativos, e los grupos juveniles que parten de situaciones concretas
se consiguen soluciones reales.
·
Existen
espacios institucionalizados a nivel de asesores muy positivos... (caminar
juntos)
·
Apertura
de la Iglesia a jóvenes en búsqueda de Dios.
·
La
consolidación de Pastoral Juvenil Orgánica
·
La
inclusión de asesores laicos, preparados para el acompañamiento formativo. El
joven está sintiéndose mas responsable para acompañar.
·
Existen
espacios de formación y capacitación para asesores y líderes de la Pastoral
Juvenil. Se forman líderes con sentido de pertenencia a su Iglesia diocesana.
También se ha logrado convocar a los asesores de las diferentes agrupaciones.
·
En
grupos juveniles las reuniones terminan en una conclusión.
·
Se
sienten estimulados cuando su asesor los felicita, es mas que un tesoro
·
La
planificación de la formación a través de planes de formación e itinerarios
formativos que desarrollen los
procesos grupales. Los aspectos en que se podría acentuar la formación son:
autoestima, afectividad, la vida familiar, sexualidad, Realidad social,
espiritualidad cristiana, etc. Estos programas deben partir de la realidad del
joven.
·
La
formación de nuevos líderes: Valores, Compromiso social, Coherencia de vida,
autoestima e identidad, formación política, participación ciudadana,
que favorezcan la consciencia social y ciudadana, tener una visión más amplia
de la Iglesia, formar sentido crítico y en realidad local, nacional,
internacional. Mejorando las habilidades sociales, doctrinal, teológico y bíblico,
pero integrado a la vida.
·
Formación
para la gratuidad del servicio y de voluntariedad.
·
Apoyar
la creación de empleos por medio de la orientación técnica y/o profesional.
·
Potenciar
la dimensión evangelizadora cono vocación bautismal.
·
Formación
moral y ética autónoma para el ejercicio de la libertad y compromiso ciudadano
evangélico.
·
Una
Pastoral de jóvenes adultos que atienda este sector significativamente presente
en las realidades pastorales.
·
Ligar
en los PEF lo que es Fe y vida Iglesia y parte social.
·
Tener
en cuenta el análisis de la realidad dentro de los PEF, así como la Doctrina
Social de la Iglesia.
·
Integrar
a la familia en el trabajo de la PJ (realidades familiares)
En este momento se presentaron
3 experiencias: el caminar de la región selva, la diócesis de Huacho y del
vicariato de Jaén.
·
La experiencia de la PJ en la
Región Selva.
Esta experiencias fue
presentada Dominik Szkatula quién nos presentó el proceso regional de
elaboración del perfil del joven de la selva, durante los 9 encuentro
regionales que se han tenido entre 1991 y 1999. En la actualidad se encuentra en
proceso de sistematización de este proceso. En cuanto a materiales se presentó
la serie. Pensando en Ti Joven, elaborado por el vicariato de San José del
amazonas.
·
La Pastoral Juvenil en la Diócesis
de Huacho.
Miguel Agüero, secretario
ejecutivo de la Pastoral Juvenil, nos habló del proceso diocesano de la
Pastoral Juvenil, que considera las propuestas formativas para jóvenes que se
encuentra en el itinerario formativo para grupos juveniles, así como la formación
a los coordinadores y asesores.
·
La pastoral Juvenil en Jaen
La Hna. Sonia Herrera nos
presentó el trabajo que tienen en el vicariato de Jaén con los jóvenes, a
través de las ZOUNJOC (Zonas Unidas de Jóvenes cristianos) que es la
organización que asumen en su proyecto pastoral. Esta es una propuesta para el
trabajo con jóvenes en zonas rurales. También considera el trabajo en medio
específicos.
La reflexión bíblica teológica
estuvo a cargo del P. José Rivadeneira quién compartió con nosotros lo que
viene trabajando para el documento de Procesos Educación en la Fe.
Le presentamos el esquema de
su ponencia: DIOS NOS LLAMA A VIVIR EN PLENITUD.
Introducción.
1.- El
encuentro con Dios como relación de crecimiento
La pedagogía de Dios.
2.- Jesús,
sacramento y pedagogía de Dios
-
procesos
y niveles.
-
El
mensaje del Reino, núcleo de la predicación de Jesús.
-
Los
rasgos de la pedagogía de Jesús.
3.- El
camino de la Iglesia
4.- La
asesoría, misión, identidad y espiritualidad
-
La
asesoría como ejercicio de la pedagogía de Jesús y testigo de la Visibilidad
de
la Iglesia.
-
Qué
es espiritualidad.
-
Fidelidad
a Dios y fidelidad a la persona humana en situación. Una ley de toda
práctica
pastoral y fuente de espiritualidad.
-
Nuestra
identidad: maestros y testigos.
REFLEXION
PERSONAL: Luego tuvimos una reflexión
personal en silencio (en clima de retiro), para los que se nos propuso
interiorizar lo escuchado a partir de preguntas que ayudaron a la reflexión
orante, no necesariamente teníamos que trabajar todas, sino más bien
detenernos en las qué más nos llamen la atención, estas fueron: Cómo en la
práctica hago realidad la pedagogía de Dios, de Jesús y de la Iglesia?/ Qué
limitaciones descubro en mi pedagogía. Qué tendría que hacer para
superarlas?/De qué manera me descubro hijo de una Iglesia local. Cómo creo que
los jóvenes descubren a través de mi práctica su pertenencia a la Iglesia
local?/ Cómo percibo en el ejercicio de la asesoría la sacralidad del pueblo y
mi sentido de pertenencia a este pueblo?/ Cuáles han sido las exigencias de
esta doble fidelidad este año y qué tensiones he experimentado en la práctica
de esta fidelidad a Dios y a los jóvenes como miembro de un Pueblo?/ Cómo he
practicado el discernimiento cristiano, para descubrir los caminos de la
verdadera fidelidad?/ Cómo percibo, desde el punto de vista de la Fe, mi rol de
acompañante. Qué peligros veo y cómo aparece: paternalismo, autoritarismo,
"ultrademocratisismo"?/ Qué textos del evangelio me parece que
inspiran mi estilo de acompañar?/ Qué significa que la pedagogía, eje de toda
práctica de pastoral define la espiritualidad y también la identidad del
asesor?
Terminamos este momento con
una liturgia penitencial, en el que reconocimos que como asesores necesitamos
beber de ese “poso” que es el
Señor. Pedimos que el Señor nos sacie en nuestra “sed”, en nuestras
necesidades.
TENGO SED
DE: Como asesores necesitamos del
Señor: Esperanza, el silencio para escucharlo, la capacidad de escucha y
sabiduría, una entrega profunda, a Él y a los demás, comprensión,
coherencia, verdad y justicia, ilusión para la misión, su sabiduría y amor,
mayor interioridad para ayudar a los jóvenes, Amar y amarte hasta el extremo,
justicia y perdón, Vida plena, Sabiduría y fortaleza de Dios, Caridad, hacer
la voluntad del Señor, su amor misericordioso, humildad, responsabilidad y
servicio, su perdón, escucha y disponibilidad, Amor, confianza y misericordia,
entendimiento, comprensión y paciencia, mayor consuelo, perseverancia en el
servicio, Acogida comprensiva y misericordiosa, servicio y disponibilidad, su
verdad, su fidelidad, su Espíritu incansable, Oración, pues sin ella dudosos
son los frutos, su humildad, que podamos ser testigos y profetas, un responsable
discernimiento, un acompañamiento personal cercano, una Comunidad constituida,
su amistad, su calor, su espíritu para comunicarlo a los jóvenes, su mirada
compasiva, paciencia frente a los retos de la vida, ser su discípulo, su
caridad para poder transmitirlo a los demás.
Para este momento nos ayudaron
Julio Casas y Jorge Ramírez, a partir de trabajos grupales por ejes de formación:
1.
Criterios pedagógicos y características generales de la formación en
la P.J.
Los criterios que necesitamos
respetar para definir etapas en los PEF están el relación a la edad del joven, el grado de madurez personal y grado de
espiritualidad y que sea marcada por el asesor del grupo, nivel académico y de
preparación, lugares de procedencia de nuestros jóvenes, tiempo de pertenencia
de los jóvenes en el grupo juvenil, sus capacidades para asumir
compromisos.
Los criterios que necesitamos
respetar para definir las dimensiones, tienen que ver con la actitud crítica de
situación familiar que tiene hacia una nueva imagen de ella, necesitamos
comprometer a la familia en procesos educativos, descubrir los carismas de los jóvenes
para que más tarde puedan desarrollarlos y realizarse, conocer bien la realidad
del joven con especial atención sobre la identidad cultural del joven, grado de
espiritualidad que expresa la oración, , contemplación y gratuidad,
por otro lado la
participación ciudadana de los jóvenes, las necesidades e intereses de los jóvenes
y sus iniciativas (asertividad).
Los elementos importantes a
tener en cuenta son lo afectivo-sexual, la comunicación íntegra del mensaje
(corporal, dinámicas de grupos), el liderazgo, la Comunión-unidad, el respeto
al otro diferente, el ecumenismo, celebración de fe y vida, la coherencia entre
la fe y vida, oración personal y comunitaria.
2.
Dimensiones por etapas de
formación (criterios)
En lo personal: Tal vez se descuida el acompañamiento
personal porque se prioriza otros aspectos, por otra parte los jóvenes que
llegan a la edad de 25 a 30 años no se les brinda espacios adecuados a su
realidad, se carece de un proceso de formación que responda a su expectativas y
que fomente un liderazgo, lo que se tiene son cronogramas de actividades sin un
objetivo; por lo que urge hacer un plan formativo que deber ser dialogado y
elaborado desde la realidad del joven y la experiencia del asesor.
En
lo grupal: La mezcla de los jóvenes en
los grupos juveniles entre las edades de 15 a 29 años como los estados civiles
del joven son hechos que ocurren en muchas de nuestras jurisdicciones
imposibilitando el crecimiento y el paso a una nueva etapa de los PEF; estas
realidades requieren de la creación de espacios específicos (CEBs-Parejas;
madres y padres solteros, jóvenes adultos)
En
lo social: Muchas veces algunos pastores: sacerdotes, religiosos y Obispos son los
que menos se preocupan en la continuidad de los PEF que generen compromisos
sociales, políticos en sus propias Iglesias locales, teniendo en algunos
casos actitudes de silencio e indiferencia ante los acontecimientos que afectan
la vida cotidiana; estas situaciones requieren la creación
de equipos de formación más especializadas que involucren diferentes
profesionales en las jurisdicciones, que ayuden a la formación integral de los
nuevos líderes cristianos.
En lo eclesial: Se nombra responsables de la
PJ en algunos casos a personas que no tienen en cuenta la realidad nacional, del
propio joven, su sicología, con poco conocimiento de una PJ orgánica y de
carismas "espiritualistas", así mismo desde la CEJ hay una ausencia
de acompañamiento y visita a las jurisdicciones, estas situaciones requieren la
formación de asesores de forma descentralizada y el desplazamiento de la CEJ
que fortalezcan la PJ orgánica y los PEF. La presencia de muchos movimientos y
congregaciones en algunos casos impiden los PEF de los jóvenes. Es necesario
crear instancias de coordinación, de pertenencia, de revalorización y
espiritualidad eclesial.
3.
La asesoría como ministerio y dimensiones en la formación del acompañante.
Consigo
mismo.-
Necesitamos cultivar una espiritualidad encarnada y liberadora; teniendo en
cuenta la vida comunitaria, instancias de revisión, confrontación, compartir
experiencias y evaluación; con una formación básica en teología y Biblia.
Sabiéndonos ubicar dentro de la sociedad, Iglesia, el ambiente juvenil, con una
visión amplia y clara frente a esta realidad, manteniendo una postura evangélica.
Con
el joven y el grupo.- en
esta relación se debe afirmar quienes somos para ellos, creando una relación
pedagógica, ayudando al joven a ubicarse en el contexto personal, familiar,
social que le toca vivir,
propiciando actitudes de comunicación horizontal, dejándolo hacer y acompañar
los procesos de discernimiento, fortaleciendo el crecimiento personal y
comunitario, para esto se tiene que
manejar ciertos elementos psicológicos y pedagógicos, para saber tomar
distancia y practicando ciertas metodologías y dinámicas grupales.
Iglesia.- Debemos tener una conciencia
clara de encarnarnos en la opción por los pobres y los jóvenes, cultivando una
relación de fe madura, aceptando las diferentes orientaciones teológicas
entrando en comunión con otros grupos (tener una visión ecuménica).
Sociedad.- Saber ubicarse a nivel político,
social, económico, para conocer, analizar, discernir y criticar la realidad;
conscientes de que somos servidores de la paz, la justicia, creando redes de
comunicación que nos mantengas en permanente actualización, formación e
información, con capacidad de concertación con las instituciones.
Vivir
el desafío de integrarnos al consejo de juventud que promueve hoy el gobierno.
4.
El acompañamiento personal para la madurez humana.
Las condiciones
necesarias para el acompañamiento personal tienen que ver con las
siguientes dimensiones:
En
primer lugar consideramos que es necesario que el asesor tenga una MADUREZ
INTEGRAL (humana y cristiana) que supone un equilibrio emocional y el
conocimiento de lo bio-sico-social del joven, además de actitudes como la
sinceridad, disponibilidad, alegría, humildad para no caer en la
autosuficiencia o en creer ser un sabelotodo. El asesor está llamado a ser
EMPATICO, es decir que tenga sintonía con el joven y que también sea acompañado.
Creemos
también que es necesario que el asesor esté inserto en la comunidad no fuera
de ella, pero que sea capaz también de destacarse. Insertarse en la comunidad
pero también desinvolucrarse (saber tomar distancia) de la misma. Se hace
necesario entender que todo es un proceso, con etapas, gradual.
Finalmente
se trata de llevar a los jóvenes a descubrir a que están llamados a expresar
su fe en diversos campos de la vida de la comunidad.
Creemos
que por tratarse de la persona del joven, abarca todas las dimensiones:
personal, familiar, grupo, comunidad, iglesia, todas ellas enmarcadas dentro del
proyecto de Dios para la humanidad.
Esto quieres decir que el
acompañamiento pasa por lo afectivo, sexual, social, el sentido de la
vida, etc. De manera que los jóvenes puedan asumir compromisos en la vida
social, política, económica cultural y de fe en la comunidad: CONVERSIÓN
PLENA.
5.
El desarrollo de los PEF en medio de las orgánicas regionales de la PJ
Sabemos
de antemano que para la construcción de los estados y la construcción de la
Civilización del Amor es indispensable una educación integral por eso nos
interesa que los PEF sirvan y ayuden para poder tener una conciencia organizada
y planificada de la PJ.
A lo
largo de esta tarea ardua vemos que muchos estamentos de la Iglesia no ayudan a
esta organicidad ya que son grupos que forman una identidad propia que en
algunos casos apuestan más por lo suyo que por una Iglesia local y organizada.
Pensamos que es importante sentarnos desde las bases, seminarios, post.
noviciado, juniorado, CONFER, laicos, ODEC a organizarnos des la diversidad
porque creemos que es rica, ya que
muchas congregaciones y grupos diocesanos han empezado los PEF mucho más antes
que la misma Comisión, podrían ayudar mucho más esta PJO.
Construir la PJ local y
nacional es el desafío que tenemos como agentes de evangelización.
6.
Los PEF en los medios y ambientes específicos.
Antecedentes.- Partimos de una realidad en
zonas rurales ya que en su mayoría el grupo siente un vacío en este campo. La
PJ casi se ha desarrollado en la ciudad o en los distritos de cantidades
considerables en población y las comunidades, caseríos, pueblos pequeños han
pasado a un segundo plano por no tener procesos concretos y sistematizados para
trabajar.
Criterios a tomar en cuenta en una PJME para iniciara un PEF:
La
poca "experiencia" de trabajo, es que nos lleva a darnos cuenta que
para comenzar un PEF se requiere conocer profundamente el medio en el cual se va
a trabajar, conocer cultura, la historia es decir su identidad, así como también
la tierra como zona si se puede decir, bendecida por Dios para el trabajo.
Hemos
identificado también que el joven rural, tiene mucha movilidad por su realidad
social, es decir emigración a zonas más urbanas esto nos obliga a pensar en
procesos cortos en tiempo de 1 año y tal vez, posteriormente se puede trabajar
un nivel de continuidad más profundo que sería un segundo proceso. Otro punto
a considerar es la de establecer una relación de confianza en la zona, la única
o uno de los caminos es articular e integrar estos PEF para PJ en la diócesis o
vicariato.
Una
de las constantes que se ve es el bajo nivel educativo de los jóvenes, esto nos
lleva a considerar en un PEF temas y contenidos sencillos, de un lenguaje simple
que tengan una especial relación con su entorno, básicamente "el
campo"..
Consideramos
que un joven rural puede ir desde los 14 años hasta los 18 o 19 años, tiempo
en que la mayoría cambia de estado por emigración, compromiso conyugal o
laboral.
Trabajo específico en zona
rural en el PEF para PJ
En el inicio del proceso:
-
Conocer
la realidad cultural, situación económica, diagnosticar la visión del joven
-
Ver
la dispersión de la zona, identificar lugares que convoquen e interesen al joven.
-
Desarrollar
una pastoral orgánica para jóvenes e involucrar a la diócesis en el
-
Tener
en cuenta el interactuar con otros sectores de la zona como catequistas,
-
Procesos
cortos de 1 año, en dos niveles: para juventud migrante, y para el
joven que
continúa en la zona.
Metodología: Se puede sugerir dos
alternativas, uno es el revisión de vida (ver, juzgar y actuar) y otro la
metodología activa.
Sugerimos
como temas a sistematizar en un PEF:
-
Identidad
cultural e historia.
-
Entorno
social y económico.
-
Religiosidad
-
Sexualidad
personal y familiar.
-
Autoestima,
valoración del genero.
-
Organización,
producción del campo y política.
COMPROMISOS POR REGIONES
REGION
NORTE:
JAÉN
·
Dar
continuidad con los P.E.F. en nuestra jurisdicción descentralizando cada vez más
los talleres formativos diversificados: asesores, jóvenes dirigentes e
integrantes de los grupos juveniles.
·
Revisar
el compromiso asumido en el II Encuentro Binacional: Perú -Ecuador de
involucrar a los jóvenes en organismos sociales en : caseríos, distritos ,
centros poblados y la ciudad con la finalidad de ejercer su militancia
cristiana.
CHULUCANAS
·
Reunir
a la Comisión Diocesana de Pastoral Juvenil (Asesores de las 16 parroquias para
reflexiones más profundamente el tema de los P.E.F. a la luz de lo trabajado en
este VI Encuentro Nacional de Asesore de la P.J. como una manera de potenciar el
trabajo que se viene realizando a través de nuestro plan de conjunto RED
(Renovada Evangelización Diocesana)
REGION
OESTE
VICARÍA VI
LIMA
·
Seguir
la P.J. orgánica en la Vicaria y plantear el plan formativo en todos las
parroquias para tener un PEF unificado y que esto contagie a otros vicarios y
parroquias en Lima a unificar criterios de organicidad.
·
Participar
voluntariamente en los encuentros regionales y nacionales como Vicaria VI para
continuar el proceso de pastoral orgánica nacional.
CALLAO
·
Fortalecer
la pastoral juvenil de los decanatos
·
Sistematizar
las experiencias y ponerlas por escrito para garantizar la continuidad.
·
Coordinar
con las comisiones diocesanas :familias, social , vocacional y la ODEC para un
trabajo en conjunto.
·
Elaborar
el plan formativo tomando como base el diagnóstico de la Diócesis (Estudio
Socio-religioso de la Diócesis)
HUACHO
·
Fortalecer
la presencia y coordinación y acompañamiento del Equipo diocesano en las
diferentes parroquias de la Diócesis.
·
Formular
el Plan Pastoral del P.E.F con delegados parroquiales y áreas específicas (3 años)
-insertando en los lineamientos diocesannos.
·
Enriquecer
el trabajo con jóvenes en los medios específicos )escolar, universidad, campo,
situaciones críticas)
CARABAYLLO
·
Consolidar
una comunidad de Asesores que permita el intercambio de experiencias pastorales
y de vida.
·
Promover
en cada Vicaría la elaboración del Plan de trabajo en P.J.
·
Elaborar
un proceso de formación a nivel diocesano.
·
Elaborar
un documento que sistematice las diferentes experiencias de los P.E.F. en las
comunidades parroquiales.
CHOSICA
·
Elaborar
nuestro plan diocesano
·
Formar
un equipo de asesores
·
Dentro
de los P.E.F. priorizar las líneas de acción:
·
Formación
integral con énfasis en la espiritualidad
·
Protagonismo
juvenil
·
Organicidad
·
Impulsar
la P.J. de Medios Específicos.
REGION
ORIENTE
MOYOBAMBA
·
Organizar
una pastoral de conjunto con las 3 zonas Norte, Centro, Sur, de la Prelatura de
Moyobamba (Región San Martín)
·
Reestructuración
de los P.E.F.
·
Acompañamiento
personalizado a cada uno de los grupos juveniles
·
Asistir
al encuentro Regional de la Selva en Nauta (Iquitos) del 27 de febrero al 03 de
marzo del 2002
IQUITOS
·
Formación
a los asesores (religiosos, sacerdotes, laicos) promovido desde la Asesoría
Vicarial
·
Realizar
un Plan de formación para los grupos juveniles del Vicariato que incluyan
etapas y dimensiones.
PUCALLPA
·
Consolidar
el equipo coordinador vicarial con asesores y coordinadores responsables de cada
sector.
·
Fortalecer
y enriquecer el equipo de formación con personas profesionales de distintas áreas
para brindar al joven una mayor formación integral, teniendo en cuenta las
etapas y dimensiones.
·
Realizar
una Asamblea Pastoral en el Vicariato con responsables de todas las parroquias
que trabajan con jóvenes.
SAN JOSE
DEL AMAZONAS
·
Articular
en el Plan orgánico Vicarial la pastoral juvenil vocacional con la pastoral
familiar.
·
Favorecer
en el Vicariato San José del Amazonas la formación permanente de asesores y
dirigentes juveniles
·
Proponer
y animar en el Vicariato San José del Amazonas la realización de un proyecto
para pastoral juvenil rural, pidiendo colaboración de la JARC.
REGION
CENTRO
SAN RAMON
·
Propiciar
la formación en los grupos existentes de acuerdo a la edad y los procesos.
·
Promover
una organicidad parroquial y vicarial de la pastoral juvenil
·
Crear
o fomentar espacios de acogida para los jóvenes donde puedan fortalecer su fe.
·
Desarrollar
una pastoral juvenil de conjunto a nivel parroquial y vicarial
HUANUCO
·
Reorganización
a nivel de infraestructura y equipo de la P.J.
·
Promover
actividades a nivel cultural y social que acompañen los objetos de la P.J. orgánica
·
Promover
una asesoría más constante
·
Promover
una P. Juvenil universitaria
·
Promover
talleres para la formación de los asesores, animadores, líderes en la P.J.
AYACUCHO
·
Hacer
realidad la escuela de asesores-laicos.
·
Realizar
un encuentro Arquidiocesano de la pastoral juvenil
·
Promover
un plan pastoral arquidiocesano.
HUANCAYO
·
Encuesta
diversificada (párrocos, religiosos, grupos juveniles, jóvenes en general)
para recoger la realidad juvenil de la jurisdicción.
· Sacar un diagnóstico de