IV ENCUENTRO REGIONAL DE PASTORAL JUVENIL

06, 07 y 08 de Octubre del 2000

                                               “Jóvenes, somos sal y luz para el mundo”

 

Como Región Oeste y continuando con nuestro caminar como Iglesia nos  reunimos en la Diócesis de Chosica en la Casa Villa Asís, convocados para abordar el tema de Los Procesos de Educación en la Fe, las delegaciones que estuvieron presente fueron: Ica,  Cañete, Chosica, Lurín Carabayllo, Callao y Huacho. El objetivo del encuentro fue: desarrollar una propuesta evangelizadora a través de los procesos educativos de la fe desde una espiritualidad encarnada en la realidad; que nos permitió revisar nuestros procesos formativos como diócesis, reafirmar un estilo de evangelizar que responda a las necesidades de los jóvenes y fortalecer una espiritualidad que promueva el protagonismo juvenil desde la iglesia local.

 

JURISDICCION

N° PART.

DIÓCESIS DE ICA

1

DIÓCESIS DE CAÑETE

12

DIÓCESIS DE LURIN

06

DIOCESIS DE CALLAO

14

DIÓCESIS DE CARABAYLLO

10

DIÓCESIS DE CHOSICA

21

DIÓCESIS DE HUACHO

20

ARQUIDIOCESIS DE LIMA

 

DELEGADOS REGIONALES

2

ASESOR REG. NAC.

1

CEJ

1

TOTAL

88

 

VER

1. Nuestro caminar como Región (Karín y Ana)

A iniciativa de algunos asesores y delegados de la Región se llevó a cabo el I Encuentro Regional en Lima en Octubre de 1995, bajo el lema "Jóvenes camino de desarrollo" donde se analizó la realidad de los jóvenes de nuestra región; en este encuentro salieron elegidos como equipo regional a Gisela Grunges  de la diócesis de Huacho como asesora y Oswaldo Jimenez de  la diócesis de Lima y Orlando Torres de Ica, estos dos delegados no pudieron desempeñar la misión encomendada por lo que Karin Arévalo  de Huacho los suplió en el cargo.

En octubre de 1997 se lleva a cabo en Lurín el II Encuentro regional, bajo el lema "Jóvenes con Cristo anunciamos la esperanza", se trabajó con los delegados y asesores de PJ las ideas de Cristo que tenían los jóvenes de la región; asumieron la responsabilidad como equipo regional  Javier Viñé de Ica como asesor y a Antonieta Pacheco del Callao y Miguel Agüero de Huacho. En este periodo también se realizó el I Encuentro Regional de PJE en mayo de 1999 en la diócesis del Callao.

El III Encuentro regional se realizó en la diócesis de Carabayllo en octubre de 1999 donde se trabajó el tema de la Espiritualidad de la PJ, se propuso esta vez que el equipo sea conformado por tres delegados y un asesor siendo elegidos Guillermo Elías de Carabayllo, Pilar Chamorro de Huacho, Miguel Gómez de Ica y Roxana Caldas de Lurín; por algunos inconvenientes en sus diócesis los delegados no continuaron en su tarea. Se acordó en una reunión regional designar cubrir las encargaturas con John Caiazza del Callao y Ana Virhuez de Huacho. Durante este periodo se realizó el II encuentro regional de PJE en la diócesis de Lurín del 29 de junio al 2 de Julio  y el 18 de agosto la I Jornada de Asesores en la diócesis del Callao.

Es así que llegamos a este IV Encuentro Regional acompañados por el José Rivadeneira que como asesor nacional asumió el cargo que Guillermo Elías tuvo que dejar por otras responsabilidades que su diócesis le demandaban.

 

2. Revisión de los Desafíos y Conclusiones del III Encuentro Regional de Pastoral Juvenil – Región Oeste. (Ze Everaldo)

Se revisó en grupos mixtos a partir de  las siguientes preguntas: ¿Qué limitaciones han tenido  como jurisdicción para participar de los encuentros anteriores? y ¿De que manera han afrontado los desafíos y puesto en practica las líneas de acción?.

Una de las principales dificultades manifestadas fue el no contar con un documento de memoria del III Encuentro, pero a pesar de ello se logró recoger los siguientes puntos:

 

ORGANICIDAD Y ORGANIZACIÓN:

No se logra concretizar lo que tendría que ser una pastoral juvenil orgánica, por eso la comunicación es dificultosa.

No se cuenta con recursos económicos para promover la participación de los jóvenes en los eventos regionales.

La reestructuración eclesial ha dificultado en un primer momento a las   tres diócesis  más jóvenes en la organización de la PJ.

No se cuentan en todas las jurisdicciones con un equipo consolidado de pastoral juvenil.

 

FORMACIÓN:

Falta proyectos claros de pastoral juvenil: que partan de la realidad de los jóvenes, con objetivos claros, estrategias definidas y que tenga en cuenta los procesos de crecimiento en la fe de los jóvenes.

No hay un trabajo sistemático de formación para animadores, asesores.

 

MEMORIA:

La memoria es una riqueza pero reclama ser procesada y transmitida  a todas las instancias de la PJ.

La ausencia de memoria escrita de los eventos realizados ha dificultado la continuidad en el trabajo de la PJ.

  

ESPIRITUALIDAD:

Necesitamos profundizar la identidad de la PJ como espacio de los jóvenes para conquistar la amistad de Cristo y que favorezcan una maduración integral.

Hay que recuperar permanentemente la dimensión de vocacional de PJ entendida como un proceso que lleve al joven a optar por una manera de ubicarse en la Iglesia y en el mundo, como laico, sacerdotes o religioso.

 

3. Revisión de nuestro trabajo en la evangelización de los jóvenes.

Se formaron grupos mixtos teniendo en cuenta los logros, dificultades, ausencias de los siguientes aspectos pastorales: Formación Integral, Misión,  Medios Específicos, Organicidad,  Acompañamiento, Catequesis,  Proyección Social,  Espiritualidad, Relación con otras Pastorales y Protagonismo Juvenil.

Se llegaron a las siguientes conclusiones:

 

A   P

S   A

P   S

E   T

C  O

T  R

O  A

S   L

     E

     S

L

          O 

                 G    

                     R

                          O

                               S

D

    I

       F

         I

           C

              U

                  L

                     T

                       A

                        DES

     A

        U

           S

              E

                N

                   C

                      I

                        A

                            S

F   I

O  N

R  T

M  E

A  G

C  R

I   A

Ó  L

N

 

 

 

 

 

 

 

Concientización para asumir una formación permanente e integral  desde los distintos aspectos de la vida del joven.

Existencia de algunos equipos de formación, preocupados por la continuidad del proceso y la especialización por áreas pastorales o medios específicos.

Un desestructurado  itinerario formativo que responda a las necesidades de los jóvenes en los distintos acciones pastorales que realizan.

Insuficiente preparación para asumir un formación integral que tenga en cuenta los diferentes aspectos de la vida del joven y el medio en el que se desenvuelve

 

No se da continuidad en el proceso de formación de los agentes pastorales de las distintas áreas o medios específicos. Se deja de lado las etapas y las dimensiones en la formación.

No hay una clara opción por los jóvenes que no permite que ejerzan su protagonismo en instancias del ámbito de la sociedad.

Falta de una formación especializada que  nos permita una evangelización adecuada en las distintas realidades juveniles.

O

R

G

A

N

I

C

I

D

A

D

 

Se reconoce con claridad el área geográfica de su diócesis conformada por zonas, vicarias, etc.

Se tiene una PJ con objetivos y metas que toman en cuenta la vida del joven.

Se tiene equipos diocesanos que realizan la tarea de planificar, ejecutar, acompañar y evaluar las acciones pastorales.

Realización de las acciones dispersas en las diócesis sin priorizar la planificación de la PJ.

Poca coordinación y desinterés por apostar en construir un proyecto común, que lleva a tener una visión intraparroquial (sin mirar al barrio)

Constancia de los equipos de trabajo en todos los niveles (parroquia, zona, vicaría, diócesis, región)

Los canales de comunicación no permite que los avances y los acuerdos lleguen

las bases.

 

M

I

S

I

Ó

N

 

 

 

Se realizan diversas acciones misioneras desde los distintos carismas que tenemos en la Iglesia.

Participación de jóvenes en la Gran Misión y en visitas a distintos lugares

Se concibe con bastante dificultad la misión evangelizadora de la Iglesia en el mundo

de los jóvenes.

Se trabaja poco la dimensión misionera de la PJ y no se acompaña la proyección de los jóvenes hacia otros jóvenes

Se considera la misión como un conjunto de acciones programadas de convocatoria  de

la gente.

Poca identificación con la acción misionera por parte de algunos religiosos y

sacerdotes.

No se define con claridad la misión de la iglesia y por lo tanto no se logra concretizar en acciones entre los jóvenes.

 

P  E

A S

S C

T O

O L

R A

A R

L

 

 

 

 

 

 

 

Existe equipos específicos para el trabajo con escolares que coordinan con las acciones de la PJ.

Fortalecimiento de las comunidades de estudiantes en sus bases acompañadas por los asesores, muchos de ellos profesores y exalumnos. 

Coordinación con parroquias cercanas para un trabajo en conjunto de la tarea evangelizadora de los jóvenes

Ejercicio del protagonismo de los estudiantes en los distintos espacios que brinda la escuela.

Poco apoyo de las autoridades para el trabajo evangelizador dentro de la escuela y de la proyección de sus estudiantes.

Poco Interés de los laicos dentro del colegio para involucrarse con los alumnos y fortalecer una pastoral juvenil escolar.

 

No hay una propuesta clara que permita dar continuidad  a los alumnos que han realizado un proceso de la PJE.

No se cuenta con recursos para financiar la labor evangelizador en la escuela.

 

A

C M

O I

M E

P N

A T

Ñ O

A

 

Existen algunos asesores que han tomado conciencia del acompañamiento de los

jóvenes

Se considera necesario el  acompañamiento para el crecimiento personal  del joven.

Se asume el acompañamiento como una  vocación.

Acompañamiento no encarnado en la realidad, se reduce al ámbito de la vida “espiritual” dejándose de lado la dimensión social.

           

No se cuenta con grupos de asesores.

No están actualizados en su formación para el acompañamiento.

 

 

 

C

A

T

E

Q

U

E

S

I

S

 

Se aprecian actitudes nuevas de los jóvenes y niños, con respecto a su vida y su acercamiento a Jesús.

Se convoca a las familias para que sean partícipes de la evangelización de sus hijos.

Se fortalece el grupo humano desde la tarea evangelizadora porque se comparten vivencias y metas comunitarias

Se trabaja con poco interés y compromiso sin asumir el rol importante que tienen en la evangelización.

No se acompaña el proceso de vida de los catequistas y se les hace simplemente funcionales a la catequesis.

 

 

No se cuenta con un programa adecuado a la realidad de los catecúmenos y por lo tanto no cubre tampoco las expectativas de los catequistas.

Las propuestas poscatequesis no son diversificadas por lo tanto no logran cubrir los

intereses de los jóvenes.

 

 

P

R

O  S

Y  O

E  C

C  I

C  A

I   L

Ó

N

 

 

Hay esfuerzos de coordinación con la  campaña compartir para atender a los presos, enfermos, etc.

En los planes establecidos se programan visitas a  los lugares más alejados para

atender la necesidades de los jóvenes.

 

 

Se realizan acciones muy inmediatistas sin lograr una perseverancia en sus

compromisos con los más pobres. 

Los planes de PJ no proponen con claridad acciones que vinculen a los jóvenes con su sociedad.

 

No se ha integrado la reflexión de la doctrina social de la Iglesia como parte del proceso formativo de los jóvenes. 

Como organización no nos vinculamos con otras instituciones de la sociedad civil que también atienden a los jóvenes

 

 

E

S

P

I

R

I

T

U

A

L

I

D

A

D

 

Se asume una espiritualidad desde la vida teniendo como referente a Jesús como un

amigo.

Se promueven espacios donde se vivifica la fe a través de talleres, retiros, revisión

de vida, etc.

Se está insistiendo con una formación vocacional desde la vida y para la vida.

 

Se cuentan con pocos elementos para lograr un acompañamiento que permita integrar las experiencias de vida con su fe.

La cultura postmoderna nos lleva la superficialidad y muchas veces al alejamiento de Dios.

Se piensa que la madurez en la fe está culminada en la vida de cada uno y por lo tanto nos negamos a seguir creciendo y nos conformamos con la ya adquirido.

Poca vinculación de la fe con los acontecimientos cotidianos de la vida, que los lleva a celebrar la Eucaristía sin sentido.

No hemos renovado las formas de manifestación de nuestra experiencia espiritual.

No manifiestan en otros espacios su acercamiento y conversión al Dios de la Vida.

No se cuentan con jornadas de discernimiento vocacional.

 

R  O

E  T

L  R

A  A

C  S

I

Ó   P

N   A

     S

C  T

O  O

N  R

    A

    L

    E

    S

Las relaciones más frecuentes se dan con la pastoral social, la catequética y la de liturgia.

Se coordinan acciones acciona a nivel de diócesis para un trabajo en común.

La celebración jubilar nos ha servido para vincularnos con otras pastorales.

 

Pocas veces se coordina con la pastoral vocacional sin tener en cuenta que se

atiende a los mismos jóvenes.

Algunas personas coordinan las acciones con otras pastorales sin lograr fortalece

un equipo de  trabajo Falta de equipo

No se logra se ha logrado aun una sólida  comunicación entre las distintas comisiones diocesanas.

No se asume una coordinación con la pastoral familiar que nos permita una mejor atención a los jóvenes.

Falta pasar de las simples coordinaciones a pensar un proyecto evangelización diocesano.

 

 

Protagonismo Juvenil

 

Participación protagónica y activa de las diversas acciones de la evangelización de

los jóvenes.

Organizan espacios de encuentro, formación y reflexión para mejorar su acción

pastoral.

Asumen responsabilidades en distintas áreas de trabajo para evangelizar a otros jóvenes.

 

 

Dificultades para delimitar roles dentro de la acción pastoral.

Objetivos no muy concretos que permitan lograr una continuidad en el trabajo pastoral a largo plazo.

Los adultos dan poca participación protagónica en las diversas actividades de la Iglesia.

Se cuenta con poco presupuesto para la ejecución de las iniciativas juveniles donde se manifieste la organización y participación de los jóvenes.

     

 

Falta una formación que desencadenen el  compromiso militante de los jóvenes.

Ausencia de un testimonio de  fe en los espacios en los que interactúan.

No hacen propio el proyecto de la PJ.

 

 

JUZGAR

 

Durante la mañana se compartió las siguientes ponencias que ayudaron a iluminar el trabajo para determinar los nuevos desafíos:

 

·         Los procesos de Educación en la fe: elementos para un marco teórico renovado . Jorge Ramírez – IPADEJ

·         Algunas aproximaciones de los jóvenes en el contexto nacional. Antonieta Pacheco – CEJ

·         El discipulado como proceso de Crecimiento. José Rivadeneyra. – CEJ

 

 

ACTUAR

 

Por la tarde se realizó el trabajo en grupos mixtos según aspectos pastorales.

 

 

ASPECTO

PASTORAL

DESAFÍOS

LÍNEAS DE ACCIÓN

FORMACIÓN

 INTEGRAL

Ante la deficiente formación en nuestras Diócesis tenemos que establecer equipos formativos locales y regionales porque es necesario profundizar y articular las experiencias eclesiales y sociales  de formación  que nos permita generar líderes cristianos comprometidos en la transformación de la sociedad.

Fortalecer e impulsar equipos diocesanos convocando líderes con experiencia capaces de integrar el trabajo de eclesial y social para que se logre  trabajar la formación integral del joven en un tiempo determinado.

Promover la existencia de equipo regional que coordine y visite  las experiencias diocesanas, prior izando a las diócesis recién integradas al proceso regional, para fortalecerlas en el camino de formación protagónica de los jóvenes.

NOTA: Es necesario tomar en cuenta el tiempo de tal forma que  los avances puedan ser revisados y evaluados.

ACOMPAÑAMIENTO

Ante la necesidad de agentes pastorales que acompañen los procesos de los jóvenes debemos crear espacios de formación, reflexión  y dialogo, porque favorecerá el desarrollo integral del joven cristiano.  

Promover espacios  de formación periódicas teniendo presente nuestra fe, para que el acompañamiento ayude a que los jóvenes  sean agentes  transformadores de la sociedad.

Promover estilos de vida en el acompañante desde su trabajo en la evangelización de los jóvenes, que lo lleve a asumir actitudes de cambio frente a su realidad.

ESPIRITUALIDAD

Ante un entendimiento limitado  de  la espiritualidad tendremos cristianos, que no viven la Eucaristía y no integran la fe y la vida, porque la espiritualidad es el estilo de vida en el seguimiento de Jesús desde el Evangelio.