Jangas,
lugar donde está instalado la Empresa Minera BARRICK
MISQUICHILCA, por las inmediaciones del Puente de Jangas,
fueron reprimidas violentamente por los efectivos policiales,
quienes fuertemente armados y apoyados por un helicóptero
policial, repartieron a diestra y siniestra bombas lacrimógenas,
sin tomar en cuenta que entre los manifestantes habían
mujeres, niños y ancianos, habiendo llevado la
peor parte los lugareños, quienes impotentes ante
este hecho, no pudieron abandonar sus domicilios y sufrieron
destrozos de sus pertenecías por brutal acto de
represión de la policía como por las reacciones
enardecidas por parte de los manifestantes.
El
enfrentamiento duró aproximadamente cuatro horas
a lo largo de los pueblos de Jangas, Taricá y Paltay
y al promediar a las 06 de la tarde, la Policía
Nacional de Perú, reportó mediante un comunicado,
que habían aproximadamente 35 detenidos y los mismos
en horas de la noche fueron conducidos a la Seguridad
del Estado de la Ciudad de Huaraz, acusados de fomentar
el desorden público y al mismo tiempo haciendo
conocer su justificación de su intervención
durante la movilización de los manifestantes, hecho
que fue condenado por la población, quienes fueron
testigos de excepción de estos atropellos que en
una sociedad democrática se esté violando
los derechos humanos en esta parte del país.
En
horas de la noche, al promediar a las 07.00 p.m., cuando
los manifestantes se preparaban a reunirse en la plaza
de armas de esta ciudad, los policías ya llegadas
a esta localidad, nuevamente arremetieron bombas lacrimógenas,
enardeciendo una vez más a los manifestantes y
como consecuencia de la actitud de la policía muchos
jóvenes entre observadores que presenciaban la
forma como eran lanzadas bombas lacrimógenas a
diferentes direcciones, se sumaron a enfrentarse contra
los policías. En esta acción, los efectivos
del desorden, no tomaron en cuenta las viviendas continuas
donde tranquilamente niños, mujeres y ancianos
se encontraban en su domicilio, habiendose prolongado
este enfrentamiento hasta media noche ya por las principales
calles de la ciudad. Como consecuencia de esta brutal
represión policial, resultaron más detenidos
y varios heridos, de los cuales dos con suma gravedad,
al haber sufrido traumatismo encéfalo craneano
y fractura en el tobillo, quienes se encuentran hospitalizados
en el nosocomio de la ciudad de Huaraz.
Cabe
señalar, que la actitud irresponsable e inoperante
del Prefecto de Ancash, Dr. Julio Sal y Rosas Guerrero,
se mostraba su completo desinterés para dar solución
este álgido problema, que simplemente se limitó
en llamar a un medio de información para manifestar
que ya cesaban las intervenciones policiales, este mismo
llamado no fue tomado en cuenta por los policías,
quedando demostrado que había perdido totalmente
su autoridad y que la policía a mando del General
Jaime Aparicio seguía sus medidas represivas contra
la población.