"Las empresas de música se han vuelto locas
pues en los últimos años sólo se
han dedicado a crear artistas descartables como David
Bisbal. Por eso yo prefiero estar detrás porque
ahora es muy difícil mantener una carrera de estrella
pop, más aún si no eres joven y bonito".
manifiesta Miki González, quien ayer recibió
el Disco de Oro por su reciente producción Café
Inkaterra, donde fusiona música electrónica
con instrumentos andinos como el charango y el clarín
cajamarquino.
Café Inkaterra consiguió vender 5 mil copias
originales, distribuidas por la empresa Inkaterra, en
solo tres meses. "Es un disco que está abocado
a rescatar la música andina que ejecutan y consumen
las comunidades y que no se escuchan en lugares como por
ejemplo las peñas. Es la cara