Huaraz,
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Joseph Ratzinger, nuevo Papa

A falta de 10 minutos para las 18:00 de la tarde de hoy la chimenea de la Capilla Sixtina ha expulsado el esperado humo blanco.

La Iglesia Católica ya tiene nuevo líder: el Papa Benedicto XVI

La ya histórica fumata blanca ha sido acompañada por el repicar de las campanas 10 minutos despues, exactamente a las 18:00 de la tarde.

El Pontífice ha sido elegido en el segundo día de deliberaciones, lo que parece indicar que no han habido demasiados problemas para que se pongan de acuerdo los representantes de la Iglesia.

El nuevo Papa Benedicto XVI, antiguo cardenal alemán Joseph Ratzinger, algunas horas tras la elección ha hecho su primera aparición pública bendiciendo a la multitud 'Urbi et Orbis' y en su discurso inicial desde el balcón de la Basílica de San Pedro de Roma, afirmó que es "sólo un humilde trabajador en la viña del Señor".

"Queridos hermanos y hermanas, después del gran Papa Juan Pablo II, los señores cardenales me han elegido a mí, un simple y humilde trabajador de la viña del Señor. Me consuela que el Señor sepa trabajar con instrumentos insuficientes y me entrego a vuestras oraciones. En la alegría del Señor y con su ayuda permanente, trabajaremos y con María, su madre, que está de nuestra parte", dijo.

Los fieles católicos en la Plaza de San Pedro aclamaron al nuevo Papa al coro de "Benedicto, Benedicto" y después guardaron silencio durante la bendición del 'Urbi et Orbis'.

El decano de los cardenales, el alemán Joseph Ratzinger, se convirtió hoy en el Papa 265 de la historia bajo el nombre de Benedicto XVI. Su nombre era el más barajado en el abanico de los sucesores de Juan Pablo II, ya que a sus 78 años cumplidos el pasado sábado, asegura un Pontificado breve y de transición que a su vez garantizaría la continuidad de la firmeza dentro de la Iglesia, como ya hizo el fallecido Karol Wojtyla.

Ratzinger, nacido en Marktl am Inn (diócesis de Passau, Alemania) el 16 de abril de 1927, era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Comisión Pontificia Teológica Internacional y decano del Colegio Cardenalicio.

Estudió en la Escuela Superior de Filosofía, en Freising, así como en la Universidad de Munich. Fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1951. Continuó sus estudios, de 1951 a 1952.

Miembro de la Facultad de la Escuela Superior de Filosofía y Teología, en Freising, de 1952 a 1959; en la Universidad de Bonn, de 1959 a 1963; en la Universidad de Munster, de 1963 a 1969; en la Universidad de Tübingen, de 1966 a 1969; en la Universidad de Ratisbona, de 1969 a 1977; vicepresidente de la Universidad de Ratisbona, de 1969 a 1977; perito, en el Concilio Vaticano II, de 1962 a 1965. Asimismo, fue miembro de la Comisión Teológica Internacional, de 1969 a 1977.

Fue elegido Arzobispo de Münich y Freising, el 24 de marzo de 1977. Creado Cardenal presbítero, el 27 de junio de 1977; recibió la birreta roja y el título de S. Maria Consolatrice al Tiburtino, el 27 de junio de 1977.

Asistió a la IV Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos del 30 de septiembre al 29 de octubre de 1977 y participó en el Cónclave del 25 al 26 de agosto de 1978.

En la Curia Romana era miembro de la Secretaría de Estado; Sagradas Congregaciones Iglesias Orientales; Culto Divino y Sacramentos, Obispos, Evangelización de los pueblos; Educación católica; Pontificio Consejo para la Unidad de los cristianos, Cultura; y de las Comisiones para América Latina y Ecclesia Dei.

Recibió por encargo del Santo Padre, la reflexión del Vía Crucis durante la Semana Santa de 2005.

PAPA CONSERVADOR

La prensa italiana le colocaba a la cabeza de la corriente conservadora, la más amplia de entre los cardenales electores, por lo que desde hace unos días contaría ya con el voto de 50 de los 115 purpurados que han compuesto el Cónclave. Para la elección se necesitan dos tercios, un porcentaje al que era muy difícil que llegase si se tienen en cuenta a sus detractores, los moderados, que preferirían otro tipo de futuro para la Iglesia.

Algunos cardenales apreciaban su cercanía al Papa Juan Pablo II durante los últimos años y, sobre todo, la importancia de su dicasterio, el de la Doctrina de la Fe, ejercido con mano inflexible durante 24 años. Asimismo, valoraban que fuera un gran conocedor de la Curia Romana y de sus mecanismos y un partidario de una reforma radical en el seno de la Iglesia, como ya afirmó durante sus reflexiones del Vía Crucis de este mismo año, cuando se refirió a la "suciedad dentro de la Iglesia".

Sus opositores han criticado, precisamente, la inflexibilidad de Ratzinger. Según los analistas, Ratzinger ha sido uno de los cardenales que más obstáculos ha puesto al Papa para su apertura al diálogo entre las religiones.

Ratzinger condenó ayer, en la misa que daba inicio al ritual del Cónclave que debía elegir al nuevo Papa, la "dictadura del relativismo" que se vive en estos tiempos, que "no reconoce nada como definitivo y que deja sólo, como última cosa, al propio yo con sus deseos".

"Cuántas corrientes ideológicas, cuántos modas del pensamientos.

La pequeña barca del pensamiento de muchos cristianos ha sido agitada por estas olas, que van de un extremo a otro, desde el marxismo, al liberalismo, pasando por el libertinaje, al colectivismo, al individualismo radical, desde el ateísmo al un vago misticismo religioso", dijo Ratzinger en la misa celebrada en latín en la basílica de San Pedro.

Para Ratzinger, "cada día nacen nuevas sectas y sucede lo que dice San Pablo sobre el engaño de los hombres, sobre la astucia para engañarles". "Tener una fe clara, según el credo de la Iglesia, a veces es etiquetado como fundamentalismo. Mientras que el relativismo, es decir, dejarse llevar de un lado otro por cualquier forma de doctrina, aparece la única manera de comportarse en la actualidad", añadió.

Ratzinger definió el momento actual "como la hora de gran responsabilidad de la Iglesia católica" y pidió "que después del gran don de Juan Pablo II, se nos done un nuevo pastor que nos guíe al conocimiento de Cristo, a su amor y a la verdadera alegría".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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