absoluto
control alemán, cosa que sucedió a medias
y solo hoy, noventa años más tarde, una
sociedad dudosamente democrática, logra establecer
el control bajo l! a astuta dirección del Prefecto
del Opus Dei. Las ambiciones alemanas nunca cayeron en
el olvido.
En
nuevo Papa alemán pertenece a una sociedad que
no ha logrado exterminar a los brotes fascistas y donde
las sinagogas todavía siguen custodiadas con aparatos
armados con el fin de detener a las hordas fascistas que
nunca han muerto en ese país.
Benedicto
XV fue pro alemán e instrumental en la primera
guerra mundial. Mantuvo una estrecha relación con
la Entente y la alianza autro-alemana y en algunos periódicos
militaristas de Francia tildaron a Benedicto XV de “Papa
boche”.
En
las narices de este Papa se logró la revolución
de octubre y también la constitución de
México, en 1917 prohibió a la iglesia católica
adquirir bienes inmueble e invertir capitale! s en ellos.
Benedicto
XV fue un a gran diplomático que procuró
mantener una reaccionaria línea política
y que favoreció desmesuradamente al capitalismo
y por ellos fue responsable de la muerte de cientos de
miles obreros que día da día caían
bajos las bayonetas de las oligarquías en los países
industrializados y en los que intentaban salir del oprobioso
régimen feudal.
¡Qué
haremos, mi Dios!
¡Luchar, digo yo!
Un
ex militante de las juventudes hitlerianas, hijo de un
alguacil de Hitler y prefecto del Apus Dei llegó
a ser Papa.
Joseph
Ratzinger fue elegido Papa y se auto declaró Benedicto
XVI. Con este acto la extrema derecha mundial y en especial
la alemana obtiene su bendición y bajo la tutela
pontificia del nuevo lacayo de origen fascista, serán
bendecidos ! los criminales y torturadores del tercer
mundo. Benedicto XVI es una negación a nuestros
sueños de justicia social.
El
Apus Dei es la institución que se ha destacado
por su complicidad con los crímenes de los dictadores
dementes de América y hoy, finalmente ha logrado
establecer su poderío en el seno de una institución
que lentamente fue destruyendo a los luchadores por la
teología de la liberación, quienes habían
establecido una clara defensa por los pobre y una lucha
anticapitalista como base para una justicia social.
Ahora,
las burguesías terratenientes y las oligarquías
saldrán a las calles a festejar su nueva adquisición
y a nosotros, las futuras víctimas, sólo
nos queda ponernos de guardia ante los nuevos visos de
despotismos en las colonias del imperialismo.
El
Opus Dei fue el sostenedor del fascismo en Chile, Argentina,
Brasil, Nicaragua, Guatemala etc. y también es
uno de los promotores de las hordas oligarcas de Venezuela
y con el nuevo Papa, encabezando la iglesia católica,
incuestionablemente se sufrirá un retroceso si
no optamos por establecer la necesidad de una iglesia
Católica para América.
Ahora
hay que prepararse para decir no al fascismo del Opus
Dei y para el mañana de represiones con el que
nos bendecirán el nuevo día.
(Nota
agregado por nuestra redacción.)
Es necesario tomar en cuenta, la participación
de nefastos “seguidores de Cristo”, lobos
disfrazados de cordero, posiblemente han respaldado el
designio del nuevo Papa en este conclave y nadie puede
olvidar de su pasado que en colusión con los violadores
de los derechos humanos enquistados en el Perú,
protagonizó acciones de masacre a muchos seres
humanos y que fue duramente cuestionado por los feligreses
y los pueblos de América Latina.