concentraciones políticas, el consumo de bebidas alcohólicas y hasta la apertura de los cines y teatros, los votantes convierten la asistencia a los centros de sufragio casi en un paseo, en muchos casos familiar.
Los alrededores de los colegios electorales son, además, una feria en la que se puede comprar de todo: desde comida de las más variadas regiones, hasta discos compactos y películas piratas.
No sorprende ver, por ese motivo, que muchos voten y luego dediquen su tiempo a pasear por los alrededores, donde es posible consumir un sandwich de cerdo, pollo o pavo, una bebida gaseosa o el muy popular plato "tricolor".
Esta merienda, ofrecida en puestos ambulantes, es consumida por los sectores más populares y está compuesta por tallarines en salsa roja, papa a la huancaína y chanfainita, dos de los platos típicos peruanos.
Los variopintos gustos de los peruanos, un país de "todas las sangres", como lo calificó el escritor José María Arguedas, se concentran en los alrededores de un lugar como la gigantesca Universidad Mayor de San Marcos.
Hasta ese centro de estudios, siempre considerado como un "microcosmos" de la realidad nacional, acuden miles de votantes de todas las condiciones sociales y gran parte de Lima.
Las leyes electorales mantienen una serie de prohibiciones que, en este proceso, afectaron de alguna manera a los feligreses católicos, que tuvieron que modificar las celebraciones del Domingo de Ramos al sábado.
Para cumplir con la prohibición de realizar reuniones masivas, las autoridades eclesiásticas decidieron que los oficios religiosos se celebren antes del inicio de la votación, a las 08.00 de la mañana hora local (13.00 GMT) y tras su final, luego de las 16.00 de la tarde hora local (21.00 GMT)..
Esto generó que la mayoría de los feligreses católicos optaran por acudir el sábado a misa para celebrar esta festividad previa a la Pascua, incluidos algunos de los candidatos.
No todos respetaron, sin embargo, la veda de consumir bebidas alcohólicas, lo que motivó que la policía y las autoridades electorales realizaran numerosos operativos de control en los lugares de diversión y los automovilistas.
Según informes oficiales, se cerraron decenas de locales en la capital por haber vendido licor y se multó a numerosos conductores por presentar signos de ebriedad.
El balance general de tranquilidad en Lima sólo fue roto por la caótica votación del candidato nacionalista Ollanta Humala, quien fue insultado y agredido por decenas de personas que durante dos horas le impidieron abandonar la Universidad limeña Ricardo Palma, donde había acudido a votar.
Más de 16,4 millones de peruanos están convocados a las urnas para elegir al presidente, dos vicepresidentes, 120 congresistas y quince representantes para el Parlamento Andino en medio de un clima de incertidumbre por los resultados finales, ya que los sondeos previos adelantaban un empate entre los tres principales candidatos.
Estos son el nacionalista Humala, la conservadora Lourdes Flores y el ex presidente Alan García, quienes despiertan las más fervorosas pasiones y encarnizadas contradicciones en un país que, a pesar de esto, acude entusiasta a una fiesta democrática.