Pero, ¿qué son las várices?.
Es una enfermedad que consiste en la dilatación,
alargamiento y tortuosidad de los vasos venosos y aparece
fundamentalmente en las piernas. Esa alteración
repercute en el funcionamiento de estos vasos, destinados
a devolver la sangre al corazón.
Las várices se ocasionan porque
las válvulas que contienen las venas no funcionan
correctamente impidiendo que la sangre se devuelva hacia
las arterias, alterando la circulación de retorno
venoso y haciendo que la sangre se acumula en las venas.
Esta enfermedad se caracteriza por presentar
venas anormalmente dilatadas, abultadas y a menudo azulosas
y nudosas. Las venas protuberantes se acompañan
habitualmente de dolor. Además de ello, las várices
provocan hinchazón, calor local, calambres, sensación
de pesadez y úlceras en las piernas.
TRATAMIENTOS
DE SOLUCION
Aunque muchos piensen que las várices
no tienen solución y que lo único que queda
es la resignación, la medicina nos ha demostrado
que existen diferentes maneras de tratar esta enfermedad
hasta desaparecerla. Entre ellas tenemos:
Láser: Si bien pue-de utili-zarse
en venas va-ricosas gruesas, su uso es más recomendado
para telan-giectasias, venas reticulares y malformaciones
venosas. Se introduce una sonda que hace disparos sucesivos
que provocan la oclusión del vaso, logrando impedir
el paso de la sangre y por lo tanto la venita desaparece.
La escleroterapia: Es un procedimiento
ambulatorio que no requiere reposo y que utiliza anestesia
local. A tarves de una inyección colocada al interior
de las várices elimina el reflujo causante de estas
y las várices por completo con un riesgo mínimo
y sin dejar cicatrices. Como se trata de venas superficiales
el flujo y circulación adecuada de la sangre esta
asegurado por las venas profundas que llevan en forma
normal el 90% de la sangre de las piernas, pudiendo transportar
sin problemas el 100% de ésta. Durante el tratamiento
se puede realizar la vida normal, ejercicios, caminar
y trabajar; solo no se deben asolear las piernas (evitar
el sol) y usar un tipo de soporte elástico (vendas,
pantys o calcetines elásticos) indicado por su
médico especialista.
Elasto-compresión: Consiste en
el uso de vendas, donde la mayor presión se ejerce
en el empeine y el talón para lograr un mejor impulso
de la sangre y optimizar el retorno venoso. Drenaje Linfático
Manual: Las várices e insuficiencia venosa producen
hinchazón de las piernas. Las venas están
destinadas a retirar el exceso de líquido de las
extremidades junto a los desechos del metabolismo. Debido
a su mal funcionamiento se acumula líquido produciendo
edema. El drenaje linfático manual es un masaje
que facilita el retorno venoso, el retorno linfático
y la circulación linfática.
Oclusión por radiofrecuencia: Consiste
en la introducción de un electrodo directamente
en la vena varicosa que descarga ondas de ultrafrecuencia.
Dichas descargas provocan la contracción de la
capa media muscular del vaso, con lo que deja de pasar
sangre por él. Se complementa con la extracción
de las ramas varicosas de la pierna mediante ganchos que
dejan una cicatriz absolutamente mínima.
Luz pulsada: Útil para las venas
más pequeñas. Consiste en un aparato que
concentra la intensidad lumínica y produce una
irritación o inflamación en la capa más
interna de los vasos logrando su obstrucción.
Todos estos tratamientos dan buenos resultados
en general, pero no hay que perder de vista que el resultado
final dependerá de las características de
cada paciente. Por eso, antes de elegir un tratamiento
los pacientes deben someterse a un estudio de su situación
venosa. Si deseas saber más puedes encontrar el
artículo completo en la última edición
de la Revista Natura en autoservicios y puestos de revistas.