MÁXIMAS PARA
EL PRACTICANTE DE KARATE ESCRITAS EL MAESTRO GICHIN FUNAKOSHI
“El
penetrar en lo antiguo es comprender lo nuevo, lo viejo y lo
nuevo es sólo cuestión de tiempo”
En
todos los casos el hombre debe tener una mentalidad clara.
Esta
es la vía, ¿quién la seguirá de forma correcta?
Gichin
Funakoshi
Fundador
del Karate do
A
principio de 1920, el venerable Gichin Funakoshi (1868-1957),
quien fuera alumno de Yasutsune Asato (1827-1906) y Yasutsune
Itosu (1838-1915), fue seleccionado por la Sociedad de Artes
Marciales de Okinawa para introducir el Karate en el resto del
Japón. Muchos de los conceptos de Funakoshi estaban
influenciados por el Budismo Zen.
Funakoshi
transformó el Kara-te de la mera técnica de
pelea que era en Okinawa en un arte marcial en el amplio sentido
y con un trasfondo espiritual. No solo enseño los aspectos físicos
del karate, sino que también instruyó a sus estudiantes sobre
la nueva filosofía de este arte marcial. Algunos de sus
preceptos fueron:
“El
Karate no es para ganar sino para construir el carácter”.
“El
Karate es un arte marcial para personas respetuosas”.
“Todos
los Kata del Karate comienzan con una técnica de bloqueo porque
el Karate es para defenderse y no para agredir”.
“Tener
cien victorias en cien batallas no demuestra una gran destreza,
vencer al enemigo sin pelear es lo que demuestra una destreza
superior”.
-La
juventud es sinónimo de justicia y vigor. El vigor es
estimulado por el budo (artes marciales) y puede desbordarse en
buenas o, a veces, malas acciones. Por tanto, si el Karate-do es
seguido correctamente, pulirá el carácter, y su practicante
apoyará la causa de la justicia, pero si se usa con malos propósitos,
podría llegar a corromper la sociedad y volverse contrario a la
humanidad.
-La fuerza debe
usarse como último recurso, únicamente cuando el sentido de
humanidad y justicia no pueden prevalecer, pero si se hace uso
de los puños libremente sin consideración alguna, la persona
perderá el respeto de los demás y será vilmente
tratada y censurada por sus bárbaras acciones. De todas formas,
es natural que un joven fogoso, al principio, tienda a ser
temerario en la palabra y en la acción, por lo que la prudencia
es cosa esencial.
-Se debe tener
dignidad sin ferocidad. Las artes marciales deben llevar a uno a
este grado. No sirve para nada el actuar temerariamente sin propósoito
alguno causando daños a los demás. Los maestros y santos
pueden parecer bobos. Las personas pretenciosas demuestran al
mundo que son tan solo principiantes.
-Quedarse quieto
es retroceder; los que piensan que ya han aprendido todo y se
tornan engreídos y fanfarrones, que hablan de sus propios méritos
después de haber dominado los pasos de algunas katas y haber
adquirido destreza en sus movimientos físicos, no son dignos de
ser considerados como estudiantes serios en las artes marciales.
-Se dice que
incluso un gusano que tiene una longitud de tres centímetros,
posee un alma de centímetro y medio; así mientras se va
ganando habilidad en el karate, se debe ir teniendo mayor
cuidado con la palabra. También se dice que cuanto más alto es
el árbol, más fuerte es el viento, pero, acaso hasta el sauce
no se las ingenia para soportar el viento? De manera similar el
estudiante de Karate-do debe considerar el buen comportamiento y
la humildad como las más altas de las virtudes.
-Mencio dijo:
"Cuando el Cielo está a punto de conferir una importante
misión a un hombre, primero amarga su corazón en su propósito:
le obliga
a ejercitar sus huesos y nervios; hace que su cuerpo padezca de
hambre;
inflinge sobre él carencia de pobreza y confunde su empeño. De
esta forma
estimula su voluntad, fortalece su naturaleza y le hace así
capaz de llevar a cabo lo que de otra forma no hubiera podido
hacer".
-Si la introspección
revela que el ser es injusto, no importa cuan bajo pueda ser el
oponente, acaso no sentiré miedo? Si la introspección revela
que el ser es justo, iré aunque sea contra mil o diez mil
hombres.
-Un caballero debe
ser cortés y nunca agresivo, próximo, pero jamás atrevido;
matar pero nunca humillar; ningún signo de deshonestidad puede
ser encontrado en su morada; su alimentación nunca es pesada;
incluso el menor error es corregido, pero sin acusación. Así
es la fuerza de la voluntad.
-Un caballero debe
ser amplio de mente y fuerte de voluntad. Las responsabilidades
serán pesadas y el camino es largo. Haz de la benevolencia tu
obligación para toda la vida. Esta es con toda seguridad una
importante misión. Es un esfuerzo de toda una vida,
verdaderamente un largo viaje.
-Un hombre común
desenvainará su espada al ser ridiculizado arriesgando su vida,
pero no puede ser llamado valiente por eso. El hombre
verdaderamente grande no se inquieta incluso cuando de pronto se
ha de enfrentar con hechos inesperados o crisis, ni se enoja
cuando se encuentra en situaciones que no le incumben, y ello se
debe a que posee un gran corazón y su mira es elevada.
***Ocho
frases importantes de karate:
*La mente es lo mismo con el
cielo y con la tierra.
*El ritmo circulatorio del cuerpo es similar al sol
y la luna.
*La Ley incluye dureza y suavidad.
*Actua de acuerdo con el tiempo y el cambio.
*Las técnicas se efectuarán cuando se encuentre
un vacío.
*El Ma ai quiere avanzar y retroceder y separarse y
acercarse.
*Los ojos no pasan por alto ni el más ligero
cambio.
*Las orejas oyen bien en todas direcciones.
-Por tanto, digo;
conoce al enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas nunca
estarás en peligro.
-Cuando desconoces
al enemigo pero te conoces a ti mismo, tus posibilidades de
ganar o perder son iguales.
-Si ni conoces al
enemigo ni te conoces a ti mismo, en cada batalla estarás
ciertamente en peligro.
-Pues conseguir
cien victorias en cien batallas no constituye la mayor
habilidad. Dominar al enemigo sin luchar, esta sí es la más
alta habilidad.
-Cuando las aves
de presa atacan, vuelan bajo sin extender sus alas. Cuando las
bestias salvajes están a punto de atacar, se agazapan con las
orejas pegadas a la cabeza. De igual forma, cuando el sabio está
a punto de actuar, siempre parece algo torpe.
-Lin Hung-nien
dice que una piedra sin agua dentro es dura. Un imán natural
sin agua dentro es denso. Si un cuerpo es duro por dentro y
denso por fuera, cómo puede ser penetrado? Si una cosa tiene
una apertura, será llenada. Si una cosa tiene una cavidad de
una pulgada entonces un milímetro, entonces un milímetro de
agua la llenará
-Veinte
principios de Karate y la vida misma:
1-
No olvides que Karate comienza y termina con REI (saludo, cortesía).
2-
En Karate no existe actitud de ofensa.
3-
Karate ayuda a GUI (la justicia).
4-
Primero conócete a ti mismo y después a los demás .
5- El espíritu es más importante que la técnica.
6-
Es necesario dejar libre tu mente (KOKORO).
7-
El infortunio nace de la negligencia.
8-
Karate no es sólo en el DOJO.
9-
La práctica de Karate es para toda la vida.
10-
Trata los problemas con espíritu de Karate.
11-
El Karate es como el agua que hierve. (Si no lo calientas
constantemente se enfriará).
12-
No alimentes la idea de vencer ni la idea de ser vencido.
13-
Transfórmate según tu oponente.
14-
El secreto del combate reside en el arte de dirigirlo.
15-
Piensa que los brazos y las piernas son como espadas.
16-
Cuando franqueas el umbral de tu casa, 10000 enemigos te
esperan. (Es tu comportamiento el que
invita a tener problemas con ellos).
17- El principiante necesita de KAMAE, después debe
buscar SHIZENTAI.
18-
Busca la forma (kata) correcta, el combate real es otra cosa.
19-
No olvides la intensidad alta y baja de la energía; extensión
y retracción del cuerpo;
el ritmo alto y bajo de la técnica.
20-
Siempre intenta estudiar y expresarlo mejor.
ELEMENTOS
FILOSOFICOS DEL KARATE-DO
Todas las artes marciales de origen japonés están
influenciadas por elementos filosóficos pertenecientes al
Bushido, código de ética de los antiguos Samurai. El Bushido
regulaba no sólo la vida de los Samurai sino también de la
sociedad misma japonesa. Los componentes filosóficos son: El
Budismo, el Shintoismo y el Confucianismo. El Bushido se mantuvo
inalterado por siglos y con la modernización del Japón a
finales del siglo 19 se transformó manteniendo algunos
principios relacionados con la disciplina, la fidelidad y el
coraje. El Bushido evolucionaría finalmente como disciplina
consagrada a la auto-superación personal en contraposición al
concepto antiguo de código de ética a seguir para la guerra
Jutsu. De esta forma las artes de la guerra Bujutsu se
transformaron en artes de superación personal Budo.El karate-do
tiene sin embargo una evolución historica y unas
caracteristicas muy especiales comparado con otros Budo clasicos
tales como el Kendo o el Kyudo. El hecho de que el karate
naciera en Okinawa, (se desarrollara en forma clandestina), y
fuera practicado por las clases sociales más bajas lo hacen un
Budo no totalmente acceptado por las élites intelectuales
niponas. Por otro lado el hecho que fuera introducido a
principio del siglo 20 no le permite ser considerado como una
noble arte relacionada con los antiguos guerreros japoneses. Fué
en este sentido que Funakoshi hizo una labor extraordinaria al
eliminar toda influencia China o Okinawense del Karate
transformando primero el significado original de "manos
chinas" a "manos vacias" y luego transformando el
significado de "Karate-jutsu" al de
"Karate-do". La influencia del Budo en el karate-do
puede ser resumida en los siguientes elementos: 1. El uso
apropiado del KIAI (Kiai jutsu) 2. El correcto uso de la
respiración abdominal (Ibuki) 3. El concepto del uso de la
energía vital (KI) 4. El concepto de Hara Gei, que consiste en
el correcto uso de la respiración abdominal Ibuki, la energía
vital Ki y concentración mental en el abdomen (Hara) 5. El
concepto de Mune Mushin que representa el estado ideal del
Budoka quien a través de la práctica diaria logra un estado de
suspensión temporal (vacuidad mental). 6. El concepto de Mizu
no Kokoro que significa que al igual que la superficie de un
lago refleja todo lo que lo rodea, de la misma manera la mente
de un Budoka deberá percibir serenamente todo lo que le rodea
sin concentrarse en nada en particular y de esta forma
permanecer alerta frente a una situación de peligro. 7. El
concepto de Tsuki no Kokoro que significa que el espíritu deberá
permanecer como la superficie de la luna. Representa el estado
de animo tranquilo del budoka antes las cosas que afectan a los
hombres comunes.
Karate
Do
El
Karate-do es un arte marcial originado en Okinawa, modificado y
transformado a una filosofía de vida por el Maestro Funakoshi.
Hasta antes de sus modificaciones era solo un conjunto de técnicas
que permitían defenderse, sin tener que recurrir a armas
externas al cuerpo humano. Aunque existió amplia influencia de
las artes marciales chinas, el desarrollo del karate fue
mayormente y principalmente, okinawense y por ello japonés. El
Maestro Funakoshi, influenciado por las Artes Marciales
tradicionales de las principales islas de Japón como Kendo,
Judo, Kyudo, modificó el Karate, que por ser sólo técnica
podría haberse denominado Karate-jitsu (un arte de lucha) y
enfatizó en el karate desde el punto de vista filosófico,
donde se podía llevar lo aprendido y extrapolarlo a la vida
diaria de cada practicante. Por ello el Karate era una forma de
vida: el Karate-do (do, significa vía o camino). Gichin
Funakoshi, entonces, combinó las técnicas de Karate con el
Budo tradicional (el camino marcial), poniendo así la esencia
del Budo dentro del Karate: un camino real de artes marciales.
Budo
significa vía marcial y el ideograma de "bu" está
formado por un símbolo chino que significa "parar",
dentro de otro símbolo que representa dos armas (alabardas)
cruzadas, dandose a entender que "bu" significa parar
la lucha, detener el conflicto. En las palabras del maestro
Funakoshi: "Ya que el Karate es budo, este significado debe
ser considerado en gran detención, y los puños no debieren ser
usados desconsideradamente."
El
nombre Karate está formado por dos ideogramas, uno
"Kara" (vacío) y el otro "Te" (mano). El
primer ideograma (Kara=Vacío) tiene varias connotaciones. La
primera tiene relación con el hecho de que a través de su práctica
se aprenden técnicas de defensa que no necesitan armas, aparte
de las manos, pies u otras partes del cuerpo. Segundo y en las
palabras del Maestro Funakoshi: "de la misma manera que un
espejo claro refleja sin distorsiones, o el tranquilo valle
devuelve los sonidos, igualmente un estudiante de Karate-do debe
liberarse de todo pensamiento egoísta y perverso, pues sólo
con una conciencia y mente limpia, podrá él, o ella,
comprender aquello que recibe. Este es otro significado del
elemento Kara en Karate". Otra connotación entregada por
el maestro es el de humildad y suavidad hacia el exterior, estos
implican un vacío interno de egoísmo, de actuar gentil y
moderado. Finalmente habla de que la forma elemental del
Universo es el vacío (kara) y, por lo tanto, el vacío es en sí
mismo, forma. La forma es vacío y el vacío es forma en sí
mismo. Este es otro significado de kara.
Con
lo anterior debe quedar en claro que el Karate-do y Karate Budo
son mucho más que una mera técnica de defensa, de hecho esa
definición deja mucho que desear pues olvida lo esencial, el
desarrollo de la interioridad y la busqueda de la perfección
del carácter, a través del riguroso entrenamiento de las artes
marciales "do" o "budo

El karate se desarrolló en Okinawa bajo influencias chinas e
indígenas. Se le conoció primero como Ryu Kyu Kempo
("Boxeo chino") y más tarde como Karate Do
("Camino de la mano vacía"). Es un sistema de lucha
basado en el impacto que alcanza su máxima efectividad en
enfrentamientos de distancias medias. Generalmente se basa en
una fuerte acción muscular para desarrollar fuerza y por tanto
se considera "duro". Un aspecto competitivo se ha
desarrollado, con subsecuentes modificaciones de la técnica.
"Camino de la mano vacía" es la traducción de los
ideogramas japoneses al español. Kara: vacío, Te: mano, Do:
camino.
Karate-do es un arte marcial originado en Okinawa, modificado y
transformado a una filosofía de vida por el Maestro Funakoshi,
hasta antes de sus modificaciones era solamente un conjunto de técnicas
que permitían defenderse, sin tener que recurrir a armas
externas al cuerpo humano. Aunque existió amplia influencia de
las artes marciales chinas, el desarrollo, aun así, fue
mayormente, y principalmente, okinawense y por ello japonés. El
Maestro Funakoshi, influenciado por las Artes Marciales
tradicionales de las islas principales de Japón, por ejemplo,
Kendo, Judo, Kyudo, modificó el Karate, que por ser sólo técnica
podría haberse denominado Karate-jitsu, un arte de lucha y
enfatizó el arte desde el punto de vista filosófico, donde se
podía llevar lo aprendido y extrapolarlo a la vida de cada
practicante. Por ello Karate era una forma de vida: Karate-do
(do, significa vía o camino). Gichin Funakoshi, entonces,
combinó las técnicas de Karate con el Budo tradicional (el
camino marcial), poniendo así la esencia del Budo dentro del
Karate -- un camino real de artes marciales
El
nombre Karate está formado por dos ideogramas, uno Kara (vacío)
y el otro Te (mano), el primero tiene varias connotaciones. La
primera tiene relación con el hecho de que a través de su práctica
se aprenden técnicas de defensa que no necesitan armas, aparte
de las manos, pies u otras partes del cuerpo. Segundo y en las
palabras del Maestro Funakoshi: "de la misma manera que un
espejo claro refleja sin distorsiones, o el tranquilo valle
devuelve los sonidos, igualmente un estudiante de Karate-do debe
liberarse de todo pensamiento egoísta y perverso, pues sólo
con una conciencia y mente limpia, podrá él, o ella,
comprender aquello que recibe.
Este es otro significado del elemento kara en Karate". Otra
connotación entregada por el maestro es el de humildad y
suavidad hacia el exterior, estos implican un vacío interno de
egoísmo, actuar gentil y moderado. Finalmente habla de que la
forma elemental del Universo es el vacío (kara) y, por lo
tanto, el vacío es en sí mismo, forma. La forma es vacío y el
vacío es forma en sí mismo. Este es otro significado de kara.
Las artes marciales, o Budo, son un completo y único método
japonés de educación integral. El térmi- no DO, “camino”,
el cual aparece en nombres tales como judo (ju-do), aikido
(aiki-do) y karatedo (karate-do), tiene un hondo contenido filosófico,
y es esencial en el estudio y en la práctica de estas artes.
Keiko (práctica) y el Shugyo (entrenamiento austero) son términos
que se usan a menudo para referirse al entrenamiento en el
kendo. El Keiko se refiere a la iluminación del presente
mediante la práctica de las técnicas aprendidas y a la
aplicación de los conocimientos adquiridos. Por su parte, el
concepto del shugyo está basado en la filosofía oriental y en
tradiciones fuertemente influenciadas por el Budismo y las prácticas
ascéticas. El shugyo parte de que el cuerpo y la mente son
indivisibles, y que la técnica está unida al espíritu de una
manera inextricable. La persona busca el “camino” (michi) a
través del entrenamiento físico, pero el significado último
de este va más allá de la mera técnica física o del
resultado del enfrentamiento con un oponente. Incluso el énfasis
que se hace hoy en día en el budo en torno al aspecto deportivo
y de competición no ha conseguido eclipsar la importancia del
keiko y del shugyo en las artes marciales.
Esta es una profunda visión del entrenamiento en el Budo, que
implica que la práctica es algo más que simplemente aprender técnicas
efectivas o mejorar la fuerza y la velocidad a la hora de
conseguir la victoria en el kendo, el judo, el karate o
cualquier otra disciplina. Es decir, es necesario aprender técnicas
de cualquier budo que permitan obtener la victoria de acuerdo
con los principios del arte en cuestión. Esto se aprende sólo
a través del entrenamiento repetitivo a lo largo de un largo
período de tiempo; pero es también que a lo largo de este
entrenamiento repetitivo el la técnica va más allá de lo físico.
Este entrenamiento desarrolla las aptitudes sociales de la
gente, así como su grado de consciencia, y les enseña a cómo
mejorar sus vidas, convirtiéndose de este modo en una forma de
disciplina espiritual. El camino del budo (karate) es la de
desarrollar y cultivar la naturaleza humana y el potencial
individual de sus practicantes mediante el entrenamiento de
acuerdo con los principios del Bushido.
BUDO
El
Budo es la vía del guerrero e involucra a todas las artes
marciales japonesas. El Budo realiza una exploración a través
de la experiencia directa y profunda, de la relación entre la
ética, la religión y la filosofía. Su asociación con los
deportes es un desarrollo muy reciente; las escrituras antiguas
se interesan esencialmente por una forma particular de cultivo
de la mente y una reflexión sobre la naturaleza de uno mismo:
¿Quién soy yo? ¿Qué soy yo?
En
japonés, "do" significa la vía. ¿Cómo se puede
seguir esta vía? ¿Cómo encontrarla? No es sólo aprender una
técnica, menos aún es una competencia deportiva. El Budo
incluye artes tales como kendo, judo, aikido, y kyudo o tiro con
arco, aunque el ideograma "bu" signifique parar la
confrontación. En Budo la idea no es el competir, sino
encontrar paz y maestría de sí mismo.
Do,
la vía, es el método, la enseñanza que te permite comprender
perfectamente la naturaleza de tu propia mente y de ti mismo. Es
la vía del Buddha, batsudo, que te lleva a descubrir tu propia
naturaleza, el despertar del ego durmiente (el pequeño yo, el
"yo" limitado) y de esta manera acceder a una
personalidad mayor y más completa. En Asia esta vía se ha
transformado en la moralidad suprema y en la esencia de todas
las religiones y filosofías. El yin y el yang del I Ching, la
"existencia es nada" de Lao Tse, tienen sus raíces en
ella.
Esto
significa armonizar, unir el cielo y la tierra. En este estado
la mente interior deja las emociones y los pensamientos pasar;
está completamente libre del ambiente, el egoísmo desaparece.
Esta es la fuente de las filosofías y las religiones de Asia.
Cuerpo y mente, lo interno y lo externo, fenómeno y sustancia:
estos pares no son dualistas ni opuestos sino que forman un todo
no separado. Un cambio, cualquier cambio, influencia a toda otra
acción, a toda la relación entre todas las existencias; la
satisfacción o insatisfacción de una persona influye sobre
todas las otras personas; nuestros movimientos y los de otros
son interdependientes. "Tu felicidad debe ser mi felicidad
y si tu lloras yo lloro contigo. Cuando estás triste yo debo
entristecerme y cuando tú estás feliz yo debo estarlo también".
Todo en el universo está conectado, todo es osmosis. No se
puede separar una parte del resto: la interdependencia reina el
orden cósmico.
A
través de cinco mil años de la historia del Oriente, los
sabios y filósofos han fijado sus atenciones en este espíritu,
esta vía, y la han transmitido.
El
Shin Jin Mei es un libro muy antiguo, originalmente chino, que
en una parte dice shi dobu nan: la vía, la vía más alta, no
es difícil, pero no debes tomar decisiones. No debes tener ni
afecto ni desagrado. El San Do Kai (o interpretación de la
esencia y fenómenos) dice similarmente, "Si valoras una
sola ilusión, llega la separación, como entre la montaña y el
río."
Una
de las cosas que significa Zen es el esfuerzo de practicar
meditación Zazen. Es un esfuerzo en alcanzar el plano de
pensamiento sin discriminación, de conciencia más allá de
toda categoría, abrazando y trascendiendo toda expresión
posible del lenguaje. Esta dimensión puede ser lograda a través
de la práctica de Zazen y de Bushido.
El
Código Bushido
Aunque
el karate moderno se ha desarrollado en el siglo XX, derivado de
Okinawa, actualmente ha sido influido fuertemente por la
psicología de las artes marciales japonesas, con los orígenes
y actitudes feudales de tales artes. Por lo tanto, es difícil,
si no es que imposible, comprenderlo ampliamente sin conocer
algo relacionado con esa cultura.
Con la apertura de Japón al comercio occidental en 1853,
forzada por el poderío naval estadounidense y el final
consecuente del feudalismo, los Samuráis, o clase guerrera, que
eran casi 2 000 000 dentro de una población aproximada de 30
000 000, se convirtieron en un anacronismo y a pesar de sostener
varias rebeliones, fueron erradicados. No obstante su desaparición
como clase social, toda la literatura, el arte y la cultura
japoneses estaban influenciados profundamente por las
tradiciones de los Samuráis, y su espíritu aún sobrevive y se
manifiesta en diversidad de formas. Una de ellas, mas no la
menor es en las artes marciales, incluyendo el karate; asimismo
lo encontramos en la psicologia que motivó a los Kamikaze, o
pilotos suicidas de la Segunda Guerra Mundial, la supervivencia
en la selva y la prolongada resistencia de 29 años después de
la guerra de los soldados japoneses ultranacionalistas (como el
teniente Onoda en las Filipinas), y en las políticas económicas
postbélicas de Japón. Muchos japoneses todavía añoran el
periodo feudal como una época heroica y romántica en la que el
Samurai representaba la figura heroica.
Por lo tanto, para comprender el karate es necesario apreciar el
espíritu de los Samuráis que aún motiva a muchos de los
karatekas más grandes del mundo. Por supuesto, esto no
significa que dicho espíritu mueva a la mayoría de los
karatekas occidentales, o nipones en todo caso. Muchos de los
occidentales en particular lo tratan únicamente como un método
de combate o defensa propia y sólo están conscientes de modo
vago de la que podría llamarse filosofía implícita.
El periodo feudal japonés duró de fines del siglo XII a
mediados del XIX y es comparable en muchos aspectos al periodo
feudal europeo. Ambos mantuvieron rígidas estructuras jerárquicas
de clase y un estricto código ético para la clase guerrera.
Este código fue conocido en Japón como Bushido, que traducido
literalmente significa "Modos Militares del
Caballero", o código de conducta apropiado para un
caballero guerrero. En el vértice de la pirámide social estaba
el Emperador o "Hijo del Cielo", quien fue adorado
hasta 1945 como un dios viviente; pero no tuvo ninguna
intervención práctica en los asuntos de Estado durante la
mayor parte del periodo feudal. Su función principal residía
en promover la cultura y el arte recatado de la vida cortesana,
la arquitectura, la jardinería ornamental, la poesía y las
muchachas geishas, para todos los cuales se aplicaban reglas
estrictas. El poder político residía en manos del shogun o
''General" quien personificaba al Dios de la tormenta o
padre espiritual de los Samuráis. Sus poderes eran una
combinación de los de un primer ministro y los de un caudillo
militar contemporáneo. Abajo de los Shogun estaban los daimyo o
nobles de la corte, cada quien con séquito de asistentes o
guardias (Bushi o Samurai) equivalente a un pequeño ejército
privado. Las demás clases sociales en orden descendientes de
importancia, más no necesariamente de riqueza, eran los
aldeanos, los artesanos y los comerciantes. Es interesante notar
que los comerciantes - relativamente acaudaladoss eran
inferiores en un sentido social a los campesinos y los
artesanos, al igual que lo eran los Samuráis. Los Samuráis
estaban excluidos del comercio y recibían su paga del Shogun o
del daimyo en forma de arroz, que en años posteriores vendían
generalmente a los mercaderes cuando apareció el dinero como un
medio de cambio. Muchos que vivían en un estado de pobreza
empedernida consideraban de mal gusto hablar de dinero o
preocuparse demasiado por él. A pesar de esto se convirtieron
en el ideal de la nación y en uno de los principales temas del
arte y la literatura. Si no es que el principal.
Bushido: El Código Samurai
Los criterios respecto al Samurai varían considerablemente.
Para algunos eran feroces peleadores profesionales y asesinos
despiadados. En cambio los románticos los ven como idealistas
comparables a los caballeros de las leyendas del rey Arturo. Sin
duda la verdad está situada entre los extremos. Tenían muchos
privilegios, no trabajaban y estaban exentos de impuestos. También
tenían el derecho legal de matar al instante a cualquier
plebeyo irrespetuoso. Se requería lógica mente de algún código
para evitar el abuso absoluto de esos poderes. Dicho código, el
Bushido aunque nunca fue redactado emergió en el siglo XII.
Bushido significa el código de conducta adecuadc para el
caballero combatiente. Tiene un notable pare cido al de los
caballeros feudales europeos, cuyo periodo histórico también
es muy semejante. Para vivir de acuerdo con este código, un
Samurai debería ser valeroso, honorable, motivado por un deseo
de actuar con rectitud y justicia, debería ser misericordioso,
veraz, cortés, leal, poseedor de un gran dominio de sí mismo y
capaz del autosacrificio.
En verdad era un código estricto, que sin duda más de unos
cuantos dejaban de cumplir. Sin embargo, según la experiencia
del escritor, es notable observar cuántas de estas características
todavía son exhibidas por muchos de los karatekas más grandes
del mundo, en particular quienes tienen antecedentes de
entrenamiento en Japón. Esto sucede presumiblemente porque
fueron entrenados en un medio empapado en las tradiciones
subyacentes. Una proporción mucho mayor de karatekas
Occidentales son entrenados en una atmósfera que pone énfasis
sólo en lo físico o incluso en lo comercial. Tal vez esto sea
inevitable, ya que es imposible virtualmente transplantar todo
un rasgo cultural. Esto ocurre especialmente cuando la instrucción
no está en manos de un japonés o de alguien entrenado en Japón;
o también si existe un problema de lenguaje.
El énfasis del Bushido en la virtud militar de la bravura es
inevitable y no requiere mayor discusión. No obstantes está
ligado de modo estrecho con la virtud del honor, que aún es una
poderosa fuerza motivadora en el moderno Japón. Con el reciente
y fenomenal desarrollo económico del Japón, los occidentales
pueden creer que la motivación principal de ese país es el
dinero. Esto no sucedía en el Japón feudal y si hoy sucede es
por un motivo yuxtapuesto al del honor. La apertura forzada de
ese país al comercio occidental en 1853, significó una gran
humillación para los japoneses, y con objeto de recuperar su
prestigio (honor) necesitarán vencer a Occidente en su propio
juego. De allí la revolución social, la abolición del
shogunato y de los Samurai que no habían podido rechazar a los
bárbaros y la importancia que le dan al poder económico e
industrial lo mismo que al militar. Fue simplemente el espíritu
Bushido adaptado a circunstancias modernas. E1 honor y el
respeto propio fueron los motivos primarios, y la riqueza se
consideraba en un lugar muy secundario; aunque sin duda, ahora
se ha transformado en un símboio del éxito y por lo tanto en
una prueba de la recuperación del prestigio. Entre los
karatekas más grandes del mundo, el honor y la fama siguen
siendo la mayor fuerza impulsora, pero como es tan grande la
demanda de instructores de karate, se suscitan inevitablemente
fuertes intereses financieros. Como el código feudal occidental
de caballeria está muerto y enterrado hace mucho tiempo, tal
vez sea ilógico pensar que los japoneses sigan adhiriéndose a
sus principios de Bushido por más de un siglo desde el
derrumbamiento de su raison d' etre esencial. En tal caso, es
una gran lástima. Es de esperarse que estos Samuráis de
nuestros días sigan coincidiendo con sus antepasados Samuráis,
para muchos de los cuales la pérdida de honor conducía al
Seppuku (Hara- kiri)ritual, que señala:
"Cuando se pierde el honor, es un alivio morir; la muerte
no es sino un retiro seguro de la infamia".
Tenemos la esperanza al igual que el profesor Nitobe, de que
"el Bushido puede desaparecer como un código independiente
de ética; pero no así su poder sobre la tierra; sus escuelas
de proezas marciales u honor cívico pueden ser derruidas; mas
su lucha y su gloria sobrevivirán por mucho tiempo a sus
ruinas".
La
senda del guerrero espiritual
Muchas veces hemos leído o nos han llegado a través de enseñanzas
a modo de aforismos transmitidas por grandes maestros,
verdaderos guerreros espirituales como los de antaño los que se
dieron en cualquier tradición marcial de la historia aunque
expuestas de una manera diferente o llamadas con otros nombres
pero teniendo todas ellas en lo esencial algo en común el Espíritu.
Nuestro propósito al igual que aquellos guerreros tiene que ser
el deber. El deber de conquistar nuestra libertad interior, esto
debe de ser esencial proporcionándonos un especial significado
a nuestra existencia comenzando a tener sentido cada segundo de
nuestra vida.
Si no logramos alcanzar esta libertad interior no completaremos
la conquista de nosotros mismos . Para ello debemos de
instrumentalizar toda situación y actividad para crecer y
evolucionar constantemente. De esta manera sera bien recibido
todo aquello que se nos presente en nuestra vida cotidiana
convirtiendo cualquier obstaculo en soporte de relación.
Debemos de cuidar nuestras actitudes con el coraje necesario,
enfrentandonos a miedos y temores, cultivando nuestro temple
siendo duro y tranquilo, controlado y fluido navegando por
encima de lo cotidiano desconfiando del ocio y no entregandose a
la indolencia. Tenemos que estar preparados para la auto
conquista, debemos de ser nuestro propio desafío y nuestro reto
no siendo mas indulgentes con nosotros que con los demás.
En nuestro animo no debe de morar la apatia, debe de preservar
el discernimiento sabiendo que el conocimiento no se adquiere de
una forma gratuita. Debemos de valorar por encima de todo
nuestra paz interior, nada hay superior. Esta paz es el
resultada de la lucha sin tregua contra nuestro propio ego
teniendo como aliados en este feroz encuentro el tesón y el
dolor.
Esta paz no es patrimonio de débiles y aun siendo así deberíamos
de encontrar en ella la fortaleza necesaria para continuar el
camino con el animo siempre siempre vivo, renovado, aunque las
heridas de la guerra egoica sean profundas, siempre el animo
inquebrantable
Debe ser tal nuestro animo que hasta del mismo fracaso debemos
sacar una enseñanza así lograremos hacer de la derrota una
victoria, de cada perdida una lección todo con una
imparcialidad de juicio.
Nuestro animo debe de ser vitalista capaz de encararse sin
vacilación a las circunstancias adversas de nuestra existencia
con un animo reconciliador, elegante y lucido. Animo capaz de
superar todas las angustias que sobrepasan al ser humano
adoptando un talante ante ellas como si no existiesen.
Si utilizamos todos estos recursos propios alcanzaremos la
conquista mas importante, la mas noble, la de uno mismo del
mismo modo que esperamos sin esperar o de la misma manera que
creemos sin creer ¿Que paradójico ? pero no hay mas paradoja
que la propia vida.
Aunque nos asalte la inmensa soledad propia de todo guerrero
debemos de asumir sin desfallecer que estamos obligados a
emplearnos a fondo cuando sea necesario esta será la batalla
que mejor debemos librar, soledad si pero sin sentirnos
desvalidos acompañados siempre de una sensación de plenitud en
la desligada soledad a la que a todo hombre invade.
Tenemos que procurar examinar toda posibilidad de experiencia
observando todo con viveza, de todo se aprende, es así como no
caeremos en el tedio. Cuando nos sintamos débiles porque
desfallecen nuestras fuerzas recurramos a nuestro Hara fuente de
energía para alcanzar el coraje necesario para penetrar en los
universos vedados para el hombre. Es entonces cuando nuestro
humilde pensamiento razonara entendiendo que somos
insignificantes en el universo pero a la vez también
favorecidos por formar parte de el, del mayor tesoro.
Tomemos pues la vida como un entrañable maestro aceptándola
tal como es decisión que nos lleva al camino de la auto evolución
no en el margen de la vida sino el continuo roce con ella. No
aceptemos la injusticia seamos serviciales compartiendo nuestra
paz interior apelemos a nuestra bondad, hablemos de corazón a
corazón todo este conocimiento es el que ha de guiar nuestro
espíritu. Aprovechemos en cualquier momento para estimular el
proceso de auto conocimiento abriendo lo hacia los demás
asumiendo riesgos, vigilantes de nuestra conducta apreciando la
relación humana.
Este es el Do del iai la senda del guerrero espiritual, de un
guerrero duro y tranquilo, preciso a la hora de actuar según
las circunstancias. Su Do le enseña que solo atraves del
discernimiento puede abrirse camino, aun en la confusión sabe
que hay que apelar al entendimiento, sabe que no es cuestión de
ahogar las pasiones sino orientarlas, asume el riesgo eso si sin
resistencia, sabe que los acontecimientos son como son, se
adiestra para ello, no deja que su pensamiento los falsee.
El
Do le hace comprender que la peor niebla que puede encontrar en
el peregrinar marcial es la niebla del páramo del auto engaño,
la que no deja divisar el camino. La luz que disipa este obstáculo
es la honestidad, solo ella le permite mirarse así mismo
comprobando sus propias mezquindades actitudes egoicas. Lucha
contra miedos, se enfrenta a sus diferencias con su sensibilidad
y coraje recurre a su intención diligente sabe en todo momento
donde están sus objetivos y con que medios cuenta, destruye lo
fascinante de la vida, lo fatuo, esa es su contienda su
realización.
Mantiene la mente limpia, su fuerza. Rechaza todo dogma o
doctrina. No le altera nada ni nadie su paz o armonía interior
la protegen dos guardianes muy poderosos la disciplina y el
esfuerzo.
Cuerpo
- espíritu , individuo - sociedad , entendiendo esta dialéctica
el karate-do exige un avance equitativo en cada una de sus
partes. Cuerpo y espíritu, como elementos inseparables, implica
fortalecer al ser humano en su parte física por medio de
ejercicios que pongan en funcionamiento permanente cada una de
sus partes, y en su mente aprendiendo del desarrollo de las
contradicciones que permiten el perfeccionamiento del carácter.
De esta forma cuerpo y espíritu aprenden uno del otro en la
medida en que transforman uno al otro. Así mismo, la sociedad
es modificada por el individuo al mismo tiempo que lo modifica,
el karateka debe entender que el conocimiento que adquiere en el
Dojo es para aplicarlo en su vida, en su ambiente para
transformar la realidad y construir un mundo nuevo."
HISTORIAS
Y LEYENDAS DE MAESTROS DE KARATE
MATSUMURA Y EL TORO
Una historia muy famosa y muy contada, que tuvo mucha
importancia en ganarle el título de bushi a Matsumura es la que
se contará a continuación.
La historia tuvo lugar en el reinado del rey Sho Ko, reinado
marcado por intrigas cortesanas, corrupción y distribución del
poder del rey en las manos de un pequeño grupo de subordinados.
Esta es una historia usual cuando el poder cae en manos de un
rey de caracter débil.
Para mantener al pueblo tranquilo ante las constantes alzas de
impuestos, el rey instituyó un evento anual de corrida de toros
y artes marciales para entretener al populacho. Rápidamente se
transformó en uno de los momentos cúspides del calendario.
En un año en particular, luego de que el rey había recibido un
toro del Emperador de Japón, decidió hacerlo pelear con el
mejor artista marcial,Matsumura. La proclamación del encuentro
se supo en toda la isla, creando un gran revuelo. La gente se
olvidó de sus problemas y esperaron ansiosamente el combate del
toro del rey y Matsumura en Aizo-Shuri.
Al escuchar del encuentro por decreto del rey, Matsumura decidió
no tomar riesgos. Se encaminó hacia los establos del rey y
visitó al cuidador del toro en su hogar. El hombre quedó
completamente anonadado cuando vio la forma de Matsumura, un
hombre idolatrado por los okinawenses, de características de
semi-dios. Sólo pudo mirarlo fijamente con los ojos
desenfocados, aguantándose la respiración y con la boca
abierta.
"Podría ver al toro?", preguntó Matsumura,
intentando relajar al hombre.
"Lo que usted diga", finalmente respondió incómodamente
el cuidador, y comenzó a guiar a Matsumura hacia el establo.
"Por favor no le mencione a nadie que he venido a ver al
animal", dijo Matsumura, "y asegúrese de que esté
fuertemente amarrado".
El cuidador lo miró extrañamente y asintió con la cabeza al
tiempo que veía a Matsumura colocarse su equipo de batalla y
una máscara. Mirando primero para asegurarse de que el toro
estuviese bien atado, Matsumura entró al corral y se acercó al
animal cautelosamente. Desde su manga, sacó una larga aguja, y
con ella, punzó al toro en su nariz. La reacción fue
estruendosa. El toro bramó ensordecedoramente y trató en vano
atacar a su atormentador. Matsumura satisfecho con los
resultados, repitió este proceso cada día hasta que el toro
aprendió a reconocerlo y a temerle.
Cuando el día del encuentro llegó, gente de toda la isla se
fueron en masa hacia Aizo-Shuri, desde tan lejos como Hama-Higa.
El aire estaba lleno de festividad y la gente se olvidó
completamente de sus impuestos. En cambio, se preparaban para el
espectáculo más grande sobre la Tierra: Matsumura peleando con
el toro de raza del rey.
Cuando el toro trotó dentro de el Arena, se produjo un silencio
expectante y un sonido colectivo de admiración. Era un animal
verdaderamente magnífico. Hasta el rey se debe haber preguntado
si un ser humano podría vencer a tal bestia.
El toro escarbabó el suelo y resopló ferozmente a medida que vítores
surgieron desde el público. En una de las esquinas había
aparecido Matsumura. Caminó lentamente hacia el toro, vestido
en su equipo de batalla y máscara. Pero cuando el toro
finalmente olfateó su aroma, dio un bramido de miedo y salió
corriendo de el Arena.
Un rugido grandioso salió de las bocas del público. Nadie ahí
había visto ni escuchado de algo así en sus vidas. Hasta el
rey estaba enmudecido, preguntándose cómo Matsumura había
logrado hacer que el toro saliese sin siquiera haberlo tocado.
Cuando finalmente recobró la compostura, anunció al público:
"Hoy por decreto real, Matsumura es nombrado 'bushi', en
reconocimiento a su inusual habilidad en las artes
marciales".
De esta manera Sokon Matsumura llevó el título y nombre de
"bushi" a la historia.
Las
Normas dentro del Dojo
Las
normas del Dojo son reglas de comportamientos diseñadas para
ayudar al propio funcionamiento del Dojo. Muchas de estas normas
son de sentido común, muchas son simples buenos modales. La
mayoría son modelados de las tradiciones Japonesas, el hogar
del Karate moderno.
En
los dojos alrededor del mundo, existe adherencia estricta a la
tradición, sin embargo también es flexible a los cambios por
algo mas adecuado dónde se requiera. Las actitudes varían de
una nación a otra, por lo tanto variaciones a las reglas también
existen. No hay justificación para la pereza, ni tampoco por la
indiferencia de las reglas a causa de esta.
El
dojo es un lugar sagrado; trátelo como tal. No es meramente un
gimnasio ni tampoco cualquier centro de entrenamiento viejo.
Cuide y siéntase orgulloso de su dojo, trátelo de la misma
manera en que usted trata cualquier lugar de reverencia.
Karate
es fácilmente confundido como un deporte rudo y exigente
solamente el cual no sirve otro propósito que el enseñar a sus
participantes a herir otros de maneras desagradables. Nadie esta
excepto de las normas comunes de cortesías expresadas en las
reglas del dojo. A menudo un estudiante avanzado muy
familiarizado con el dojo y sus compañeros, trata de encontrar
humor en su indiferencia de las reglas del dojo. Siempre
recuerde que todo Karateka, sin importar si es cinturón negro o
un principiante, entrenan en el mismo dojo en el mismo piso.
Todos practican las mismas técnicas y aspiran hacia los mismos
ideales. Por lo tanto, todos son gobernados por los mismos
requerimientos de etiqueta
1.
Cuándo entre o salga del dojo, siempre mire al frente,
incline su cabeza(reverencia) y diga Oss!, luego mire en dirección
a los otros estudiantes en la clase, inclínese y diga Oss! otra
vez.
2.
Cuando llegue atrasado a la clase, arrodillase atrás
mirando la espalda de la clase en SEIZA. Espere con ojos
cerrados en MOKUSO. Cuándo el instructor(o la persona a cargo
de la clase) lo autorice a integrarse a la clase, permanezca en
SEIZA incline su cabeza y diga "SHITSUREI SHIMASU"
(discúlpeme por mi atraso). Parece mire al frente del dojo
incline su cabeza y salude de nuevo con un fuerte Oss!, intégrese
rápidamente al final de la clase. Los estudiantes que lleguen
atrasados a la clase deben esforzarse al máximo de ser puntual.
3.
No se quite ninguna parte de su DOGI durante la clase sin
antes haber sido autorizado.
4.
No se debe comer, mascar chicle, fumar o beber en el
dojo.
5.
Cuando se le pida proceder a una posición, o cuando se
forme al comienzo de la clase o por otra razón durante la
clase, siempre muevase tan rápido como le sea posible - no se
pasee.
6.
Nunca practique kumite a menos que un instructor este
presente. Cuándo practique kumite con un cinturón negro, haga
lo mejor, pero muestre respeto por el grado. Si usted piensa que
usted puede combatir más duro entonces hágalo, pero recuerde
que ellos tienen su grado más bajo en mente cuando ellos están
combatiendo, por lo tanto ellos no estarán combatiendo con toda
su capacidad.
7.
No pregunte a un grado más alto por kumite. Usted no
debe rehusar sin embargo, si un grado mas alto lo invita a
combatir.
8.
No se deben violar los grados por ninguna razón sin el
permiso del instructor. Nunca camine en medio de las filas, ni
entre el instructor y los estudiantes. Si usted tiene que
salirse de su posición, hágalo por detrás de su fila hacia
cualquier lado de la clase y proceda de allí.
9.
Dirige a su instructor como SEMPAI, SENSEI o SHIHAN,
dependiendo de su grado. No se dirija a un instructor por su
primer nombre en la clase.
10.
No jure, no se ría tontamente, no hable, no haraganee o
actúe desatentamente durante el entrenamiento. Trate su
entrenamiento seriamente; no es cuestión de risa. Un karateka
debe estar siempre alerta y tener un buen comportamiento. La
posesión de un grado mayor ( especialmente el cinturon negro)
no es su boleto a la relajación y la familiaridad en el dojo.
No malgaste su tiempo y el de los demás si usted no esta
preparado para tratar su instrucción y sus compañeros de
karate con el respeto y la seriedad merecidos. Esto incluye
abandonar el entrenamiento antes de terminar las clases. A menos
que el instructor autorice algo diferente el estudiante debe
permanecer en la clase hasta la terminación del saludo final.
El abuso de esta regla no sera tolerado.
11.
Arrodillece en la rodilla derecha para ajustarse o atarse
el nudo en su cinturón. Gire a la derecha, lejos del frente de
la clase, o de su compañero de práctica para ajustarse su
dogi. Aprenda a respetar su cinturón como un símbolo de sus
esfuerzos en el entrenamiento.
12.
Su dogi debe estar siempre limpio y ordenado. Su cinturón
se debe secar al aire pero nunca debe ser lavado, debido a que
este contiene simbólicamente el espíritu de su esforzado
entrenamiento.
13.
Escucha cuidadosamente las direcciones del instructor.
Recuerde que el instructor no le pedirá que usted realice algo
que el o ella sepa que usted no puede hacerlo. Reconozca todas
instrucciones con un fuerte Oss!.
14.El
instructor, quienquiera que puede ser, deber ser tratado con el
respeto que usted mismo esperaría de otros como cortesía común.
Si usted no puede mostrar el respeto hacia una persona que toma
su tiempo para enseñarle, entonces usted no pertenece en un
dojo de karate. Nunca ponga en duda su dirección; nunca hable
en la clase a menos que sea preguntado por el instructor. Tal
obediencia desarrolla un lazo de confianza entre el instructor y
el estudiante, el cual mejora la receptividad mutua,
simplificando y acelerando el proceso de aprendizaje.
15.
Por motivos de seguridad y orden, no lleve joyas durante el
entrenamiento, o cuando se ponga su dogi.
16.
Mantenga siempre las uñas de sus pies y de sus manos limpias y
cortas. Asegurese siempre de lavar sus pies, uñas y manos antes
del entrenamiento. En el entrenamiento a menudo usted trabaja
muy cerca con otros. Nadie aprecia entrenar con alguien que está
sucio.
17.
Asegúrese de ir al baño antes de comenzar el entrenamiento. Un
golpe accidental a una vesícula repleta puede ser
extremadamente peligroso. Trate también de recordar que no es
bueno para el cuerpo entrenar con un estómago lleno, así que
evite de comer por lo menos una hora antes de comenzar su
entrenamiento.