CARABINA DE REPETICIÓN A GAS CO2

"ARMIGAS"

 

 

Las "armas de aire comprimido" al igual que sus hermanas mayores de fuego, han seguido el mismo camino desde su invención, procurando obtener de ellas una mayor rapidez de disparo y una mayor potencia de fuego.

Y sin irnos tan lejos como a sus orígenes, por otra parte harto discutidos y de incierto conocimiento, debido sobre todo a lo reducido de su fabricación y actual conservación, podemos observar en nuestros tiempos, por una parte el incremento del calibre (.22; .25, 9 mm, etc.) y por otra los diferentes intentos de obtener múltiples disparos sin tener que recargar el arma.

Así tenemos pistolas y carabinas, que utilizan el tambor rotatorio, en general de 8 orificios, para alojar balines de tipo diábolo, o cargadores, tanto verticales como horizontales, que permiten la carga de bolas esféricas y diábolos de cabeza plana o redondeada, bien de plomo para las armas de ánima rayada o bolas de plomo o acero para las de ánima lisa.

Y esto es así incluso en las carabinas de resorte y pistón como las Lobo Argentinas, las Baikal Rusas, las BSA Goldstar Inglesas y las Gamo Españolas. Ahora bien para la obtención de una cadencia de tiro, superior al monotiro, ha sido necesaria la utilización del anhídrido carbónico, dióxido de carbono, o como más vulgarmente se le conoce "CO2" es decir, su fórmula química, o más modernamente del aire precomprimido.

Tanto uno como otro, estamos acostumbrados a verlo sobre todo en las armas de competición, envasado en largas botellas recargables que mediante un anillo reductor se acoplan a botellas de CO2 o de aire a una presión determinada que oscila entre 200 y 300 bares para el aire y por peso para el CO2. Este peso está indicado en la botella y suele pesarse (cuando se pesa) recién efectuada la carga, aunque en general suele ser suficiente que la presión se equilibre entre los dos recipientes de gas (siempre y cuando sean recipientes de menos de 100 onzas ó 3 kilos). Y confiamos en que no se produzca un incidente desagradable, por esa fe que tenemos en la tecnología moderna, que evita pensemos en los fallos que pudieran sobrevenir.

Por otra parte en las pistolas y carabinas que no son de competición, se utiliza en general pequeñas botellas desechables de tipo standard de 12 gramos de gas CO2, que una vez pinchadas por las agujas de las armas no se pueden retirar hasta que se termina su carga, y una vez terminada ésta, se desechan, utilizando una nueva botellita. Se venden en packs de 5 o 10 botellas y a un precio relativamente accesible en su conjunto, aunque si lo miramos por el precio de cada disparo, viene a salir por 4 o 5 ptas./disparo, en el caso de botellas "nacionales", y aún por el doble de precio si las botellas llevan marcas extranjeras.

Y hasta aquí, todo lo encontramos tan natural, y como nunca ha habido ningún problema....., pero qué ocurre cuando se tiene en las manos una carabina que dispone de un tubo acoplado debajo del cañón, en el que se tiene que introducir el CO2, sin ninguna indicación a la vista de haber sido homologado por un Organismo independiente del fabricante? (como es el caso que nos ocupa). O en armas que llevan la botella de carga de aire precomprimido, en general a 3.000 psi. como culata de la carabina, sobre la que apoyamos el hombro y la cara? (como es el caso del Talón de AirForce, sea su versión Americana ó su versión inglesa).

Y en el primer caso nos encontramos cuando tenemos en las manos la carabina Armigas, objeto de este trabajo, con la que no se ha efectuado ningún disparo por persona conocida que nos pueda facilitar información sobre ella, y de la que se carece de manual técnico y de su despiece, no encontrándose con otras indicaciones que el nombre debajo de un pajarito sobre una rama, con la pretenciosa indicación de mod. "Olimpic", en el lado izquierdo de la misma, y en el lado derecho un numero, 2385 sobre unas letras que indican BREV INTERN Cal 4,5.y que lo único que sabemos es que se carga con CO2 y con bolas esféricas de plomo?

La primera pregunta que nos hacemos, antes tomar determinación alguna es:

 

¿Qué es el CO2?
 

Y recordamos los estudios de Química de nuestros tiempos jóvenes, en que aprendimos que es un gas incoloro, de olor picante y sabor ácido, que no pertenece a la química del carbono precisamente por ser anhidro. Se liquida a 17º bajo una presión de 54 atmósferas y se solidifica por evaporación de este liquido a la presión ordinaria, dando hielo seco o nieve carbónica. Su densidad en estado gaseoso es de 1,524, por lo que es más pesado que el aire. Es irrespirable, pero no venenoso; ni es comburente ni combustible, y apaga los cuerpos encendidos que en él se sumergen. Tiene múltiples aplicaciones en la industria y se expende envasado en estado liquido en fuertes cilindros de acero probados a 250 atmósferas y se utiliza como extintor de incendios, entre otros usos. Sabemos también que las botellas tienen fecha de caducidad, y que antes de que llegue esta fecha deben ser enviadas a un Centro autorizado, para su comprobación y prueba, y así conocer si pueden seguir usándose o deben ser retiradas de uso.

Y seguimos indagando y nos hacemos con una botella que nos facilita un "entendido en armas de CO2", al que agradecemos de todo corazón habérnosla facilitado, por dos razones: Una, por que ha demostrado ser un verdadero amigo al preocuparse por nuestro problema, y otra, por que nos ha facilitado información sobre la forma de cargar esta carabina; ya que su rosca macho corresponde a la rosca hembra de la válvula de carga de la carabina. Bien es cierto que esta botella que está vacía, es antigua y se encuentra caducada desde 1972, según se indica en la misma. Además, dato curioso, en la botella figura CAR N2O. Y según esta fórmula (N2O), la botellita de marras, lo que contenía en su origen no era dióxido de carbono, sino anhidro hiponitroso, comúnmente conocido como gas hilarante, y cuyas características no creo oportuno indicar aquí.

Esto es una pequeña muestra de lo ignorante que podemos ser la gente cuando de CO2 y de carabinas de gas, se trata..... y del cuidado que hay que tener antes de tomar determinación alguna al respecto.

El paso siguiente conociendo lo anteriormente reseñado, es buscar una casa de extintores y/o un conocido que disponga de la posibilidad de cargar con CO2 la carabina, y no es difícil encontrar el amigo de un amigo de mis amigos que se dedica a la carga de extintores y a quien se convence de que intente cargarla. Para ello y sabiendo que la rosca de la botella, medida con galgas, es de 10-100, se encarga a un tornero haga un reductor que permita por un lado ser introducido en la rosca de la válvula de la carabina y por el otro acoplarlo a un latiguillo, el que a su vez se acopla al tubo de salida del gas.

Una vez obtenido y montado el accesorio, se conecta a la salida del gas, salida que está regulada a 32 kg. y se procede a la carga de gas.

Inicialmente el cerrojo es impulsado hacia atrás sin llegar a cerrar totalmente la válvula de disparo, por lo que el gas escapa por el cañón del arma. Se tira del cerrojo hasta su final y deja de salir gas por el cañón. Y cuando ya creemos que está el depósito cargado, soltamos el racord de la válvula de entrada, y ésta no cierra y se escapa el gas antes de que consigamos colocar la rosca o tapón de cierre. Se intenta varias veces y es inútil, por lo que consideramos soltar la válvula y ver si está en buen estado o si hay que repararla, dejando en suspenso la carga hasta nueva oportunidad.

Y antes de despiezar la válvula, la que por fuera parece estar en buenas condiciones, ya que la junta tórica que lleva parece en perfecto estado, procedemos a realizar más investigaciones y consultas. En el ínterin y mirando en Internet, accesorios de camping, encontramos una ferretería de Argentina, que también vende carabinas marca Shark, una de las cuales es clavadita a la que tenemos, cambiando solamente el calibre y el cerrojo.

Por otra parte por medio de Internet nos ponemos en contacto con algunos foros sobre armas de aire comprimido y hacemos consultas, bajo las clásicas preguntas de Quién conoce como funciona el CO2?, y, Alguno puede facilitarme el despiece de la carabina....?, Cómo se encuentra el CO2 dentro del envase, liquido o gaseoso, o una mezcla de los dos y en que proporción?.

Y no son preguntas tontas hechas por tontos. Hemos observado en el momento de la carga, que lo que salía por el cañón de la carabina era gas, y no nieve carbónica, y sabemos que dentro del botellón hay liquido, ya que lo notamos moverse cuando hacemos rodar el botellón.

También hemos tenido extintores de gas carbónico en los que se indica como presión de carga 80 kgs/cm2, y otros en los que no hemos podido ver estas indicaciones, a no ser que estén de forma críptica.

Con relación al CO2, obtenemos la siguiente información:

Los envases de CO2 deben tener un disco de ruptura calibrada a 3.000 psi. ( unos 211 bares ).

En los envases hay ambas fases, líquido y gaseoso. La proporción depende de la presión de vapor, la cual depende en forma no lineal de la temperatura. Por eso las armas de CO2 varían con la temperatura ambiente, pues hace variar la presión del vapor. Una vez que el envase alcanza la presión de vapor ya no gasifica más y se estabiliza la cosa para ese nivel de llenado, pero mientras, la velocidad de salida del tiro, que depende de la presión interna ya varió. Por eso las armas Match de CO2 ó vienen reguladas ó ya no son competitivas.

Más allá de eso, las presiones de vapor con las temperaturas y los porcentajes de llenado son :

65% DE LIQUIDO:

a 7ºC->600 PSI=42,2 Bares

a 29ºC->1.000 PSI=70,4 Bares

a 52ªC->1.950 PSI=137,2 Bares

85% DE LIQUIDO:

a 7ºC->600 PSI=42,2 Bares

a 29ºC->2.000 PSI=140,7 Bares

a 52ºC->4.000 PSI=281,5 Bares (BOOOOMMMMMM)

100% DE LIQUIDO:

a 7ºC->3.000 PSI=211 Bares (BOOOMMMMMM)

a 29ºC->6.000 PSI=422 Bares (Requetecontra BOOOMMMMMM)

a 52ºC->9.000 PSI=633 Bares (Explosión de proporciones atómicas talibanescas)

El estándar es del 65%, por eso cuando se rellenan envases de CO2, se debe pesar el envase antes y NO SOBREPASAR LA CAPACIDAD ESTANDAR DEL ENVASE.

Ahora bien, cuando se tiene una "jarra" portátil, solo se pone en el recipiente destinado a incorporarlo al arma, la cantidad de CO2 que entra al invertir el envase y meter liquido al arma. Esto regula la presión a la presión de vapor que exista en el envase portátil al momento de la recarga. Esta parte es más o menos segura. Lo que es MUY PELIGROSO es la recarga de envases portátiles a partir de tanques industriales de alta presión sin los cuidados necesarios.

La respuesta además de clarísima, es harto clarificadora sobre el tema.

Y seguimos haciéndonos preguntas, tales como:

Y qué son bares y que relación tienen con los Psi? Y porqué kgs/cm2?

Y recordamos que bar viene del griego baros que significa peso. Es una unidad de presión barométrica y equivale a 10 dinas por cm2, o a una atmósfera CGS. Y que un bar equivale a 14,2 psi, en números redondos.

Y seguimos mirando en Internet y llegamos al fabricante de armas Beeman, quien indica en uno de sus manuales que la presión del CO2 en un arma suele ser de 900 a 1.000 psi a la temperatura ambiente de una habitación.

Y por otra parte el agente de extintores nos manifiesta que ellos suelen cargarlos a una presión de 50 kg.

Por lo que realizamos más consultas y obtenemos la siguiente información:

900 a 1.000 PSI checa con los valores al 65% de llenado y temperatura ambiente, hasta ahí vamos bien.

1 kg/cm2 equivale a 1 Bar. Así que 32 kg/cm2 equivalen a 455 PSI´s y 50 equivalen a 710 PSI´s, lo cual suena lógico en el caso de los extintores, pues se llenan a temperaturas inferiores a lo que se considera "ambiente" y hay que darles margen de maniobra para que luego anden por ahí en los coches ó en las casas a temperaturas muy superiores a los 7ºC.

Siempre que se rellena un rifle hay que amartillar el cerrojo ó el martillo, si es que viene separado; SIN MUNICION, así se libera la presión del resorte del martillo de la válvula y es factible cargar el rifle de CO2, de lo contrario, entre el resorte del martillo y la presión del CO2 entrante se crean condiciones problemáticas. El gas tiende a escaparse por el cañón y si hay municiones en él, pues se "dispara sola".

Otro punto: si lo que se quiere es reparar las juntas, las válvulas y las otras partes: el CO2 infla muchos de los hules que corrientemente se usan para sellos, arosellos o juntas tóricas. Se necesitan hules sintéticos especiales para que no se inflen y puedan seguir funcionando las cosas. El Nitrilo, el Acrilo y el Hule vulcanizado son hules impropios. En la mayor parte de las veces, el Vitón funciona.

La válvula de la punta de carga es lo que se conoce como válvula "Check". Es decir que deja entrar, pero no deja salir. No siempre son juntas tóricas (arosellos, O-Rings), a veces son juntas planas, pues la presión ayuda a cerrarlas.

Las armas de gas tienen una válvula que es abierta por el golpe del martillo y esto es lo que deja escapar una cantidad medida de gas, que es lo que propele el proyectil. Si la presión es muy baja dentro de la cámara del rifle, puede que esta válvula no selle como es debido. Hace falta una presión mínima.

Teniendo un regulador, que asumo es el caso, puesto que han "ajustado el manómetro" a 32 kg., haría tres cosas antes de desarmar la carabina o de relegarla al status de "decoración":

1 - Subir el ajuste del regulador a 70 kgs/cm2.

2 - Amartillar la carabina y asegurarse de que no tiene munición. Si es necesario con una baqueta expúlsese lo que haya en el cañón.

3 - Hacer el último intento de cargarla.

Con usar guantes de trabajo y lentes protectores no pasará nada aún en el caso de una catástrofe, siempre y cuando la presión del lado de carga de la carabina quede regulada a la presión especificada.

Las recomendaciones tan serias eran para el caso de las instalaciones que NO cuentan con reguladores y tienen que guiarse por el PURO PESO de la bombona portátil.

Con estas explicaciones recibidas, conocemos qué podemos y qué no podemos hacer y, las precauciones que debemos tener en cuanto al manejo del CO2, de una manera prudente y responsable. En el manejo de las armas, tanto de fuego como de balines, la primera norma que se debe impartir es SEGURIDAD. No debemos olvidar que estamos utilizando algo que mal usado puede producir desgracias que tendríamos que lamentar.

Y vamos a seguir estas indicaciones, procediendo a realizar un nuevo intento de cargar la carabina con gas, ajustando el regulador a 70 kg/cm2, y si cierra la válvula de entrada, procederemos a realizar la prueba de disparo. También podemos probar a cargarla desde una botella de 350 gr. de capacidad, utilizada originariamente para su uso en otra carabina de gas, aprovechando el racord que hemos construido. Con ello veremos si cierra la válvula "check" y en caso afirmativo proceder a efectuar disparos. Aunque este sistema funcione, probaremos el procedimiento indicado anteriormente. En caso contrario, revisaremos las válvulas, para lo que procederá desmontarlas.

A tal fin, disponemos del despiece de la carabina "Shark", fabricada en Argentina, y cuyo gráfico incluiremos en este trabajo.

Y una vez resuelta la actuación sobre la parte que considerábamos más problemática, vamos a describir la carabina

 

ARMIGAS A REPETICION DE CO2

 

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La primera impresión que se recibe es la de ser un arma compacta, con un peso equilibrado que permite su encare rápidamente, con una culata muy proporcionada para el tipo de arma que es y que en un principio parece destinada a la caza.

La carabina está muy bien terminada. Su culata es de madera. El disparador así como el guardamontes son metálicos, sin piezas de plástico que reduzcan su calidad.

Su calibre es 4,5 mm (.177) y la capacidad de carga es de 80 balines esféricos.

El funcionamiento es por carga de CO2, en el almacén tubular situado debajo del cañón.

Para su recarga de gas, se utilizaba una botella de la que en la actualidad no disponemos y que trataremos de encontrar.

Aunque sea una carabina multicarga de munición y el medio de propulsión de ésta sea gas, no por ello es un arma de repetición, sino monotiro, es decir una vez efectuado un disparo es necesario volver a amartillar el arma para que se vuelva a cargar tanto la munición como la carga de gas.

 

Amartillado del arma

 

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El martillo, de tipo moderno, utilizado en las armas de repetición, tiene una doble función: Por una parte abre la válvula de carga de gas en la recamara, y por otra carga la bola esférica de plomo dentro del cañón de la carabina.

En su parte posterior, tiene un cierre a rosca, que permite el desarmado del martillo y el despiece de sus componentes.

Todo ello se encastra en la pieza de aluminio fundido, donde se realizan estas funciones, pieza en la que a su vez se encaja la varilla contenedora de la munición, así como el cañón del arma, y que constituye el "alma mater " de esta carabina.

 

Disparador

 

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El gatillo o disparador, es de metal fundido, compacto, plano en la parte delantera para apoyo del dedo índice, y lleva cuatro estrías en sentido longitudinal.

El guardamontes es de hierro y permite perfectamente el acceso al disparador.

No tiene seguro de gatillo, por lo que debe llevarse sin amartillar el arma hasta el momento del disparo. El disparador es de dos tiempo. Un largo recorrido del primer tiempo da paso a un corto recorrido del segundo tiempo con un suave desenganche del fiador.

 

Sistema de puntería

 

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El alza es muy sencilla, de tipo U solamente variable en verticalidad, y va montada sobre una pieza de aluminio fundido que abraza tanto el cañón como el tubo contenedor de CO2.

El punto de mira es un largo guión que deja ver su parte plana al efectuar la puntería. Es de aluminio fundido y va sujeto sobre otra pieza similar a la que porta el alza, también de aluminio fundido, abrazando igualmente cañón y tubo

A pesar de su sencillez, permite tomar puntería rápidamente.

 

Culata

 

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Es de tipo pistolet, con un fino picado en el pistolet para un mejor agarre, llevando en su parte delantera una acanaladura en cada uno de los lados para permitir su mejor agarre con la mano izquierda cuando se coge en posición de tiro "corriendo la mano" para caza.

La culata está constituida por una sola pieza de haya barnizada en su color permitiendo ver la veta de la madera, y lleva en su parte posterior una fina cantonera picada, de color negro, que da una agradable terminación.

 

Sistema de carga de munición

 

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En el lado derecho de la carabina y sujeta en la abrazadera del punto de mira, por su extremo posterior, y en la pieza central de carga por su parte anterior, se coloca una varilla provista de un muelle interior, visible por una acanaladura practicada en la varilla terminado en un empujador.

El empujador está provisto de un pequeño tirador que permite subirlo comprimiendo el muelle, hasta una muesca donde se encaja mientras se efectúa la carga de los balines y se coloca el cargador en la carabina, procediendo a soltarlo una vez esté el cargador en su lugar.

La capacidad de carga es de 80 balines esféricos de plomo.

Y aquí empieza el segundo problema con esta carabina. Los balines esféricos deben estar perfectamente calibrados, ya que en caso contrario no tiene fuerza el muelle como para hacerlos seguir a la recámara del arma. Y el caso es que de dos cajas de balines esféricos que tenemos en nuestro poder, han salido bastantes balines que había que forzarlos un poco para introducirlos en el cargador, balines que al momento de salir del cargador no lo hacían, interrumpiendo la alimentación de la carabina. Hemos desechado estos balines un la siguiente carga que hemos realizado, y entonces no ha habido problema de alimentación. Y en mi opinión esto sí que es un verdadero problema en el momento de uso de este arma, ya que si se interrumpe la alimentación de munición, es necesario desmontar el cargador, teniendo cuidado de sujetar el muelle en su muesca de sujeción de carga, para evitar que en un momento dado le dé por salir al balín y salgan todos los demás de seguido, desparramándose por el lugar en que nos encontremos y produciendo la pérdida de casi 80 bolitas, en el caso de que sea al principio cuando ocurra este problema. Por ello no queda otro remedio que tener un calibrador de balines redondos. Vamos que igualito que cuando estamos preparando las cargas para avancarga, con el inconveniente de que no tengo noticia que exista un calibrador para bolas de plomo de .177 (4,5 mm.), que habría que fabricarlo, o bien utilizar algún otro sistema que permita introducir holgadamente los balines en el cargador, esperando que no se interrumpa su salida. Bien es cierto que los balines esféricos que hemos utilizado no son los únicos que se fabrican, ya que existen dentro de la gama del "4,5 mm.", balines esféricos de 4,72 mm. ó .186" que corresponden a los sistemas Munisalvas utilizados en México; 4,52 mm. ó .178" que corresponden a los H&N, Beeman y otros que sí son genuinamente para carabinas de aire/CO2 y que corresponden al calibre .177"; y 4,37 mm. ó .172" que corresponden al calibre denominado BB y que fue utilizado por Haenel en sus rifles de repetición de resorte (todavía fabricados por Diana); y que deberíamos probar en la carabina Armigas de la que desconocemos el calibre efectivo, ya que como hemos dicho carecemos de manual de instrucciones de la misma. Un truco para conocer este diámetro es utilizar un bolígrafo BIC de los primeros modelos que tenían una perforación interna cónica (cuestiones del molde) en el barril transparente. Si se marca el exterior del barril transparente con el punto hasta donde tienen que caer los balines que tengan el diámetro adecuado, es fácil segregar los buenos de los malos.

 

Carga de CO2

 

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El elemento impulsor es el dióxido de carbono, CO2, y se almacena en un tubo colocado en la parte inferior de la carabina, debajo del cañón.

En su parte delantera, lleva colocada la válvula de entrada de gas con una rosca de 10-100, que permite enroscarle una pequeña botella de gas y hacer el trasvase de liquido de esta botella al almacén tubular de la carabina.

No lleva indicación alguna de cantidad de almacenamiento, peso, etc. en el tubo, al menos a la vista, que es donde debiera estar indicado.

La válvula de entrada se cierra con un tapón metálico que a su vez sirve de embellecedor.

 

Datos Técnicos

 
Longitud total: 970 m/m
Longitud del cañón: 560 m/m
Elementos de puntería: alza regulable en altura
Peso de la carabina: 2,400 kg. en vacío (sin carga de gas ni munición)
Calibre: 4,5 m/m (.177)
Capacidad de carga: 80 bolas esféricas de plomo
Funcionamiento: por carga de CO2 en depósito recargable fijo
Culata: madera de haya tipo pistolet
Disparador: dos tiempos

 

 

 

Y como decíamos al principio, para preparar este trabajo, hemos revuelto en bastantes sitios, y hemos encontrado la carabina Shark, fabricada en Argentina, muy parecida a la que estamos analizando, salvo en cuanto al calibre, 5.5 mm. y al sistema de acerrojamiento, cerrojo tipo Mauser, en la carabina Shark.

También hemos encontrado una carabina de fabricación china, denominada Albatros Q-78,de parecidas características. La carga se hace con dos ampollas de CO2 y rinde de 100 a 120 disparos (?) a velocidad inicial de 195 m/seg. Como de costumbre las indicaciones, no solo son mínimas sino totalmente insuficientes para cualquier persona responsable que piense en adquirirla. Ya es hora de que se facilite amplia información al futuro usuario cuando de un arma se trata.

A continuación incluimos datos de la carabina Shark y su despiece, ya que se corresponde con el de la carabina Armigas, en sus partes fundamentales.

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El anuncio de venta de la carabina Shark indica que es una carabina a cerrojo, calibre 5,5 mm. Accionada con anhídrido carbónico (CO2), de la que existen dos modelos, uno Standard y otro de Lujo, teniendo este último rampa para mira telescópica y hebilla porta correas, de los que carece el modelo standard.

Sus características técnicas son:
Fuente de potencia: Gas CO2, con depósito recargable con garrafa para sifones (aproximadamente 30 disparos por carga a plena potencia)
Cañón estriado de acero SAE 1040 (6 estrías).
Alcance efectivo: 50 mts.
Peso: 2,500 kg.
Largo: 950 milímetros.
Para balines tipo Shark de punta sólida o hueca o balines comunes calibre 5,5 mm.
Alza regulable.
Culata de madera semi-dura lustrada.

Balística: Velocidad inicial del proyectil de 1,53 grs. aproximadamente 200 mts por segundo.

Garantizada contra defectos de fabricación o fallas en los materiales, no imputables al mal uso del arma o golpes, por el término de un año desde la fecha de compra, y hasta dos años de salida de fábrica.

Antes de salir de fábrica, cada arma es sometida a pruebas de potencia, precisión y resistencia.

 

Instrucciones de mantenimiento
 

1-RECARGA DEL GAS ¡¡¡ATENCION!!! Para cargar el gas, es necesario amartillar el arma con el cerrojo, pues de lo contrario el martillo apoya contra la válvula de descarga, y si el depósito de gas estuviera totalmente descargado el gas escapa por el cañón, o dispara el proyectil, si hubiera un balín en la recámara.

Enroscar la garrafa suavemente en la válvula de inyección, manteniéndola unos instantes hasta completar la carga (aproximadamente 15 segundos). Colocando la garrafa con la salida hacia abajo para mayor caudal de gas, obteniéndose mas tiros por carga.

Usar garrafas con la rosca en buen estado y bien cargadas.

2-Carga del proyectil: (hemos de tener en cuenta que esta carabina es de cerrojo a diferencia de la Armigas). Accionar con la manivela el cerrojo hacia atrás hasta el tope, con lo que queda bloqueado el martillo del disparador, quedando libre el alojamiento para introducir fácilmente el balín en la recámara guía del cerrojo. Luego llevar el cerrojo hacia delante hasta poderlo introducir en la ranura que lo bloquea, y con un giro a la derecha, queda el arma lista para disparar.

3-Martillo: Mantenerlo limpio y aceitado para obtener óptima potencia.

4-Conservación: Mantener el arma ligeramente aceitada exteriormente para evitar oxidación.

 

PRECAUCION: El mal uso puede provocar heridas graves o muerte.
 

Uno de nuestros compañeros de afición, nos facilita más información: La autonomía de disparo es de unos 30 cuando recién la cargas, pero 30 efectivos y a la misma potencia, habiendo tumbado palomas desde más de 40 mts, con el último disparo del depósito de municiones.

Las garrafas las cargan y cobran por kilo, y de 3 kg. se le saca unas 4 cargas. La medida de la garrafa es 1/4 y utiliza las mismas que se aplican para fabricar agua-soda. El límite de presión la pone la propia arma, ya que cuando se equilibran las presiones entre la garrafa y el tubo receptor de gas, cesa allí el traspaso gaseoso (sucede en escasos segundos). Estas carabinas no vienen provistas de manómetros. El arma en sí es muy precisa, el disparador a pesar de no contar con un regulador está aproximadamente a 1 kg. (un poco más de 2 libras) de presión. Los 10 primeros tiros son muy fuertes, estimo a unos 220 mts./seg., los 20 restantes en 200 mts/s. A partir de allí comienza a decrecer considerablemente la potencia hasta no más de 30 disparos máximo.("otro tirador argentino nos ha indicado que con una garrafa de gas (sifones marca Drago, cuyas cargas se consiguen en almacenes, ferreterias, mercados y kioscos), se consiguen de 25 a 30 cargas para la carabina")

El almacén cargador (ahora se refiere a la otra carabina Shark que funciona por trombón ó "pump action" ya que en esta no veo que lleve almacén carga de balines y la propaganda tampoco lo indica) es de 30 postones redondos, habiendo sido modificado hace un año este almacén por la firma Shark para facilitar más la carga y ahora sí, cargar los 30 postones es sumamente fácil. El arma carece de retroceso, pesa 2,6 kg. (algo así como 5,5 libras).Su cañón es de 6 estrías cuyos macizos son bastante anchos y un largo de 50 ctms. (20 pulgadas) reales, el guión es fijo y el alza muy sencilla y corregible en altura y deriva.

El arma mide en total 95 ctms (40 pulgadas). Su terminación es muy buena. Solamente tiene en plástico el tapón protector del tubo por donde introduces la garrafa para su carga.

 

CONCLUSION

 

Con estos datos finalizamos esta primera parte, quedando pendiente de realizar las pruebas de disparo, una vez hayamos conseguido poner en marcha la carga de gas de la carabina Armigas. Ya comentaremos al detalle en una segunda parte; como se ha desarrollado esta parte pendiente, y de las dudas que sobre este tipo de armas tenemos y que dejamos pendientes de desarrollar hasta verificarlas.

No voy a hacer comentarios sobre esta última carabina, ya que para ello sería necesario disponer de un ejemplar de la misma y no es este el caso.

Pero con relación a la carabina ARMIGAS, si que se pueden hacer comentarios, aún no habiendo procedido a efectuar disparos con ella.

Y voy a referirme a la dificultad de cargarla de gas CO2, ya que si cada 30 disparos más o menos, hay que volver a la empresa de extintores para su recarga, y eso contando con que las válvulas y recámaras no pierdan gas poquito a poco, a que hay que tenerla cargada en casa para cuando se vaya a salir a tirar con ella, o para evitar esto hay que comprarse una botella de CO2 y meterla en casa (lo que no sé que es peor, si el remedio o la enfermedad)......

Esto sin contar que la recarga que hemos comentado, ha sido un caso excepcional y muy particular, ya que en cualquier otro caso, o sea siempre, las casas de extintores se niegan a efectuar la carga de las armas. Y no podemos perder de vista, la nota que sobre precaución se indica en el prospecto de la carabina Shark. Y qué consecuencias posteriores sobrevendrían si hubiera realmente un accidente grave?

Y si el almacén de balines esféricos, interrumpe la alimentación y hay que desmontarlo para volver a ponerlo en funcionamiento, o bien primero hay que recalibrar las bolas de plomo.....

Tenemos que tener en cuenta que no son armas de competición, que compensan con su precisión las molestias de su carga, siempre que se tenga en cuenta la temperatura ambiente, para evitarse sorpresas en la variación de los impactos sobre la diana, y en el número efectivo de disparos a obtener con una carga.....

Por todo ello el destino mejor que se le puede dar a esta carabina Armigas de CO2, es relegarla al "status de objeto de decoración", e incluirla dentro de la colección de armas como muestra de un intento más de obtener algo distinto dentro de las armas de aire comprimido.

 

 

En la primera parte de este artículo dejamos pendiente de realizar la carga de gas CO2 a 70 kgs/cm2. Pues bien, tampoco funcionó y el gas volvía a escaparse en cuanto se soltaba el latiguillo de carga.

 

Conclusión: La válvula de cierre, aunque parecía que se encontraba en buen estado a simple vista, tenia que estar rota.

Y a partir de esta conclusión, se procedió a despiezar la carabina. En primer lugar se extrajo la válvula de carga. En segundo lugar, se revisó el cilindro tubular destinado a contener el CO2, el cual estaba en perfectas condiciones.

Se desmontó el sistema de amartillamiento, tal y como puede verse desmontado en el artículo correspondiente a la pistola de la misma firma fabricante, y se llegó a la junta que se encuentra en la pieza central de aluminio, observando que esta junta estaba bien. Con ello tuvimos localizado el problema, el que residía en la válvula de entrada.

Se desmontó la válvula totalmente, viendo que había una parte central (véase el diagrama de la carabina Shark, ya que son idénticas las válvulas de ambas carabinas) completamente rota. Por otra parte la junta había perdido su elasticidad y no ajustaba correctamente.

Se procedió a construir la pieza rota en el torno, con las mismas medidas que la original y a realizar una nueva junta a partir de una barra de "Amipren color negro". Este material está destinado en neumática a resistir las altas presiones, y tanto el calor como el frío. Existe en varios colores, siendo el de color negro el de mayor resistencia. Hay que trabajarlo a altas velocidades (siempre por encima de las 30.000 revoluciones).

Una vez construidas la pieza de latón y la válvula de Armipren, se procedió a realizar la prueba de la válvula, colocándola en un tubo de ensayo, perfectamente ajustada e inyectándole aire a presión. Funcionó perfectamente, no dejando escapar el aire inyectado.

Una vez realizada la comprobación se procedió al montaje tanto de la válvula, como del sistema de acerrojamiento, el que se limpió y se probó independientemente antes de colocarlo.

Por otra parte, la varilla de carga de munición (bolas esféricas de plomo) tenía roto el punto de enganche en la muesca superior, por lo que no podía efectuarse la retenida del muelle de presión al efectuar la carga. Se desmontó, y se colocó un tirador construido con un tornillo allen. Y como se había observado que en ocasiones no entraban las bolas sino se forzaban, se procedió a recalibrar el diámetro de la varilla, quitándole algunas rebabas que tenia. Con ello la carga de las bolas se puede hacer perfectamente en la actualidad.

Igualmente habíamos observado que el alza tampoco funcionaba, por lo que se procedió a desmontarla, para lo que fue necesario quitar el tornillo de regulación y el pasador que la sujeta al armazón. Encontramos un muelle roto, de los dos que porta el alza, y fue sustituido. Se enderezó, quizás demasiado, el tablón del alza, y se volvió a montar.

 

Y ya no quedaba otra cosa por hacer que cargar con CO2 el depósito de la carabina; la varilla con las bolas correspondiente y proceder a probarla, disparando.

 

 

Carga de CO2:

 

Como teníamos la botella original de la casa Armigás, intentamos recargarla. No fue posible, ya que en ningún sitio de los que acudimos tenían una rosca hembra de paso 10-100 para poder hacerlo. Lo dejamos por imposible.

Dispusimos de una botella de CO2, propiedad de un tirador de pistola de competición. Construimos un adaptador en latón, con una parte de rosca a 5/8 gas, que es el standard para estas botellas, y la otra parte con una rosca de 10-100 para adaptarla a la válvula del cilindro de carga de la carabina. En la parte de rosca de 5/8, le colocamos una junta de teflón que ajusta perfectamente y es indicada para este tipo de artilugios.

Procedimos a efectuar la carga y se realizó a satisfacción, no perdiendo gas una vez cargada.

Igualmente procedimos a cargar la varilla con las bolas esféricas de plomo, y la colocamos en la carabina.

 

 

Pruebas de disparo:
 

Una vez en el puesto de tiro, procedimos a tirar del cerrojo, el que se quedó a medio recorrido. Cogimos la carabina al estilo "gunman del FarWest" y disparamos sobre un blanco de competición de pistola standard.

Y sorpresa!! Después del primer disparo, vimos que no hacia falta volver a amartillar el cerrojo, sino que solamente con apretar el disparador, continuaba disparando los siguientes disparos.

Y una vez que nos aseguramos que no había peligro a causa de la carga de gas, procedimos a realizar disparos en "tiro rápido". La carabina respondió magníficamente, haciendo salir los balines sin ningún impedimento, tan deprisa como fuéramos capaces de apretar el disparador.

Si recordamos que la varilla de municiones permite una carga de 80 bolas, pudimos realizar los ochenta disparos en cuestión de segundos, llenando de plomo prácticamente todo el campo de tiro.

 

Y de precisión? Fuimos a la galería de neumática, para realizar las pruebas a 10 metros. Ajustada el alza, las bolas volvían sobre el mismo lugar de impacto de las anteriores, dejando los impactos prácticamente todos juntos. El problema que tuvimos es que es tal la velocidad que alcanza al llegar a los 10 metros (v10), que rebotaban después de haber dejado una buena marca en la chapa del cazabalines, hasta mas atrás de donde nos encontrábamos en el puesto de tiro, por lo que dimos por finalizada esta prueba.

En la galería de 25 metros, colocamos 4 latas de refrescos vacías, y les disparamos. Supusimos que una vez efectuados los cuatro disparos, no habíamos alcanzado a ninguna de ellas, puesto que no se habían movido. Y nueva sorpresa, cuando nos acercamos a mirarlas y comprobar el sitio sobre el que habían impactado las bolas, vimos que las 4 latas presentaban los correspondientes agujeros de entrada y salida. Lo habitual es que con otras carabinas las latas salten y se sepa que se les ha impactado, pero de nuevo era tal la velocidad a la que las atravesaba que no hicieron ni moverse del sitio.

Quisimos comprobar si con un disparo se podía atravesar varias latas, por lo que las pusimos de nuevo en línea una detrás de otra, y procedimos a dispararles. Lo hicimos dos veces. La primera atravesó el disparo las cuatro latas. La última lata se cayó al suelo pero las restantes permanecieron tiesas. La segunda vez solamente atravesaron las tres primeras latas y la cuarta fue abollada, ya que le impacto el disparo sobre el refuerzo de la base. En este caso se cayeron la tercera y cuarta latas, permaneciendo en pie las dos primeras.

Visto la velocidad de salida del disparo, superior a los 300 metros segundo, y aunque la trayectoria describía una curva parabólica bastante acentuada, pusimos una silueta de Field Target, de chapa a una distancia de 40 metros. (nos habíamos trasladado a la galería de 50 metros, para esta prueba).

El primer disparo pego sobre la silueta cerca de la diana, y no cayó. Sí oímos perfectamente el golpetazo del impacto, y el rebote de la bola, que quedó como a medio campo. El segundo disparo impacto sobre la diana, tumbando la silueta sin ningún problema, e igualmente ocurrió cada vez que se impactaba sobre la diana.

Y con estas pruebas, se nos terminó la carga de gas, terminamos la evaluación de esta carabina, que nos dejo verdaderamente sorprendidos, tanto por su capacidad de "fuego" tirando en velocidad, como por la precisión que ha demostrado.

Por otra parte, la velocidad que alcanza, permite realizar perfectamente los disparos a largas distancias, aun mejor que a distancias cortas, ya que elimina el riesgo de recibir de rebote un postazo, con el peligro que conlleva este rebote.

Como inconveniente más importante, consideramos que una vez cargada de gas y con la varilla de municiones en posición de disparo, no tiene posibilidad de contrarrestar la posible equivocación de apretar indebidamente el disparador, ya que una vez tocado éste, se produce irremediablemente el, o los disparos fortuitos, por lo que tuvimos que tener una vigilancia extrema para no cometer ninguna equivocación. Vamos a revisar el sistema de acerrojamiento, para ver si es que hemos cometido alguna equivocación, y la hemos dejado en semiautomática indebidamente, pero nos da la impresión de que no ha sido cometida equivocación alguna, por lo que debemos considerar la peligrosidad de este arma. Bien es cierto que no va a ser utilizada para disparar, sino que queda como artículo curioso de colección, al igual que la pistola fabricada por la misma Casa.

 

 

 

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